1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

LA VITA NUOVA

Procesando el espionaje

El Estado, en todo momento, sin recurrir a la aparatosidad de artefactos como Pegasus, pudo saber, desde 2017, que el procesismo no quería culminar en Estado (propio). Otra cosa es que su táctica haya sido intentar demostrar lo contrario

Guillem Martínez 29/04/2022

<p>Felipe VI, durante su discurso el 3 de octubre de 2017.</p>

Felipe VI, durante su discurso el 3 de octubre de 2017.

Casa Real

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

1- ¿Ha espiado el Estado a sus ciudadanos? Hay dos respuestas. Las dos son afirmativas. Y la primera, agárrense, procede de la Biblia. No se vayan.

2- En el Libro I de Samuel, que tanto enloquecía a Tolstoi, se explica, entre otras cosas, la respuesta de Samuel a su pueblo, cuando su pueblo le pidió un rey. Esto es, un Estado. Samuel, tras consultar la solicitud con Jehová, explica a su pueblo lo que es un Estado, a través de una serie de formidables y aterradores versículos, que se inician con un “así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de caballo…”. Esto es, el Estado hará lo que quiera con vosotros, panolis. Visto lo visto, espiar es poco, si pensamos que puede, incluso, matar.

3- Y el Estado mata, con cierta tranquilidad. Recuerden, hermanos, lo que hicieron MAD y la Gene –las CC.AA. son Estado; como un pino–, en 2020 con/en las residencias geriátricas. Esa impunidad –sin respuesta ni consecuencias, y que lo cambia todo, en el periodismo, en la justicia, en la política local; en la ética disponible– habla de la inexistencia de sociedad civil en el conjunto de sociedades esp. La inexistencia de sociedad civil, de lógicas alejadas del Estado, y que protejan a la sociedad del Estado, explica, precisamente, que el Estado pudiera matar con cierta tranquilidad en 2020. O, en otra ventanilla, espiar tan ricamente para las mismas fechas.

4- Tras la Biblia, la otra fuente que habla de espionaje a ciudadanos por parte del Estado es The New Yorker, una suerte de Biblia para muchos lectores que nunca serán ministros de Defensa. El 18 de abril aparecía en TNY un artículo sobre el caso de espionaje a políticos catalanes realizado a través del programa Pegasus. Ese mismo día, aparecía el informe elaborado por Citizenlab, en el que, en efecto, se recogía la investigación de esa ONG en más de 60 teléfonos de políticos procesistas –muchos–, miembros de organizaciones propagandísticas paralelas y –ojo: no se pierdan el punto 13– abogados de encausados, en cuyos terminales aparecía el programa Pegasus, y en el que –importante; no se pierdan, lo dicho, el punto 13– también se habla de la presencia del programa Candiru, capaz de, una vez introducido en un ordenador, manipular contenidos, escribir y enviar mails, por ejemplo. Cuatro días después, el 22 de abril, The Washington Post publicaba un editorial –Democracies shouldn’t surrender to a future of limitless surveillance–, con el que el informe de Citizenlab y el artículo de TNY adquirían entidad, género y categoría, definitivamente, internacional. Se fijaba el caso de la cosa: por primera vez en Occidente –si exceptuamos Polonia y Hungría–, se espiaba a ciudadanos con Pegasus. La gravedad del hecho se traducía en la gravedad del editorial: “Cuando las democracias incurren en violaciones de las libertades civiles tan flagrantes como parece haber ocurrido en Cat, merecen una condena”.

5- Dos referentes del periodismo internacional –uno de ellos, el TNY, el primer medio que habló de la corrupción estructural en la familia Pujol; en 1999; se dice pronto–, planteaban un caso de espionaje sobre políticos en Esp. Algo importante. Y más cuando se trata de una segunda vez. En efecto, esto ya pasó. En 2020 trascendió un caso de espionaje-pegasústico sobre Roger Torrent, entonces presi del Parlament, y sobre Ernest Maragall. El caso hoy está en los tribunales. La diferencia de esta segunda vez es el número aparente de espiados, y el hecho de que todo haya ocurrido en un periodo de Gobierno PSOE, y no del PP. ¿Qué investigaba, en esta ocasión, el CNI, o la GC, o la PN? ¿Quién espiaba? ¿Lo hacía a su bola, o bajo petición y control gubernamental? ¿Eran escuchas legales, esto es, con permiso judicial, o creativas?

6- La Vanguardia, haciendo una comparativa de las fechas de las infecciones de terminales móviles propuestas por Citizenlab, con efemérides políticas de cada momento, apunta a la posibilidad de que el espionaje tenía más fundamento político que policial. Glups. De ser cierto lo que apunta Citizenlab, se podría haber espiado a Aragonès mientras discutía su apoyo a la formación del Gobierno, o a Cuixart mientras preparaba su alegato final en el Juicio al Procés.

Se podría haber espiado a Aragonès mientras discutía su apoyo a la formación del Gobierno, o a Cuixart mientras preparaba su alegato final en el Juicio al Procés

7- En todo caso, sorprende el uso de sofisticados medios de espionaje, como es el programa Pegasus, para investigar sujetos y objetos fáciles de investigar sin tanta inversión y complejidad. El procesismo se caracteriza por tener serias y continuas fugas de información. Sus diálogos en apps de mensajería suelen llegarte, en forma de pantallazos, remitidos por ellos mismos. El Estado, en todo momento, sin recurrir a la aparatosidad de artefactos como Pegasus, pudo saber, desde 2017, si no antes, que el procesismo no quería culminar en Estado (propio). Otra cosa es que su táctica haya sido intentar demostrar lo contrario. Con todas las energías después del 3-O, fecha del discurso del rey, en el que se planteó el procesismo como una seria posibilidad y una gran amenaza al Estado. Nunca lo fue, salvo cuando el Estado se empeñó en ello. Los dos grandes secretos del procesismo, que el procesismo ha podido guardar, son otros, de entidad diferente, y que han supuesto una humillación para la inteligencia del Estado. A saber: a) la localización de las urnas para la consulta del 1-O. Al parecer, fueron distribuidas mediante la estructura territorial de ERC. Y sin participación ni conocimiento de los all-stars del procesismo, lo que posibilitó, sin duda, el éxito vistoso de la operación. El segundo secreto, y con él igual entramos de lleno en el tema que nos ocupa, es la cosa Tsunami Democràtic. Una app que, en 2019, coordinó, de manera vertical –sociedad civil, por aquí abajo, poca–, algunas de las protestas contra la sentencia, ilógica y desproporcionada, del Juicio al Procés en 2019. Tsunami, así, ordenó cortes en autopistas, en la frontera con Francia, así como la toma del Aeroport del Prat. Y fue obedecido. Finalmente, la app dejó de emitir, zas, cuando el Estado dejó ir que Tsunami se enfrentaba a posibles cargos por terrorismo –el Estado, en lo que es la gasolina del procesismo, siempre ha sido desproporcionado desde 2014–.

8- Desde 2019 en la AN se han seguido investigando, de manera discreta o secreta, depende de con quién hables, los sucesos Tsunami de 2019. Se habla de cargos, en efecto, de terrorismo. Van a por ellos. Si eso es así, ellos serían las urnas que no encontraron cuando CNI, GC y PN jugaron a los espías en 2017, con resultados muy patrióticos y épicos, pero poco efectivos, certeros y democráticos. Puede ser, en ese sentido, que la emisión de Pegasus publicitada al mundo este mes aluda a un plan del Estado para localizar a los chicos y chicas Tsunami, un grupo formado en la sociedad civil cat –esa cosa que no existe–, esto es, en los entornos de la Gene, esa forma del Estado.

9- En todo caso, en esta primera parte de la partida, el Gobierno ha estado poco lúcido. Ha reconocido, sin reconocerlo –lo que es meritorio–, la participación del Estado en un espionaje con Pegasus. Ha cedido, por la vía del silencio y el pasmao-system, la iniciativa –internacional, cuidadín– del tema al procesismo. Ha puesto al límite su relación con ERC. Ha puesto en riesgo, esta semana, la votación en el Congreso de las medidas de ayuda a la sociedad en la guerra de Ucrania. Se expone a ponerse en riesgo a sí mismo. Y a dimisiones, que podrían haber sido innecesarias con explicaciones certeras y rápidas. Sobre dimisiones: si dimite Robles, puede caer el Gobierno. Si dimite la jefa de CNI, u otra pieza de caza mayor, pues no. El Gobierno se expone al desprestigio de que el tema se aborde en el Parlamento Europeo, una vez que algunos de los posibles espiados son eurodiputados. Algo, en fin, falla en Moncloa. Moncloa no está al quite, no computa ni calcula. Por encima de todo, el Gobierno, y esa Moncloa autosuficiente, se expone al ridículo colectivo apuntado en el ya legendario punto 13. Y, claro, a las consecuencias judiciales por el hecho de haber espiado a ciudadanos. Que veremos. O que –y esto es lo más divertido, el intríngulis, el caso de la cosa, y el giro de guión de este articulete– no veremos nunca jamás. Agárrense, aparten a los niños y pasen al punto 10.

Si dimite Robles, puede caer el Gobierno. Si dimite la jefa de CNI, u otra pieza de caza mayor, pues no

10- La presentación del caso Catalangate, en acción coordinada de Citizenlab y TNY, debería haber sido la última etapa, la propagandística, y no la primera. La primera, para que la cosa tuviera consecuencias judiciales, hubiera tenido que ser “establecer, mediante perito judicial, una copia digital de cada teléfono presuntamente espiado, para no alterar la prueba, y para evitar que el Estado, si es él el espía, destruya pruebas”. Hola, les presento a Carlos Sánchez Almeida, ciberactivista, inteligencia 15M y abogado especializado en delitos tecnológicos. “Lo de Citizenlab, sin esa copia pericial previa, no es nada. Lo que indica que, de ser así, de no haber una copia pericial de cada teléfono aludido, el procesismo, como siempre, ha montado la propaganda al inicio, y no al final y cuando toca, abortando con ello, de manera consciente, toda repercusión del caso que no sea mediática”. Carlos Sánchez Almeida, sin ese registro pericial previo al informe de Citizenlab desconfía, incluso, del mismísimo uso del programa Pegasus. “Con SITEL” –un sistema de escuchas telefónicas del Ministerio de Interior, utilizado por GC y PN, y que comparte los equipos electrónicos del CNI– “va que chuta. Es un sistema de espionaje que se suele utilizar sin órdenes judiciales. Por ejemplo, en 2011 a mi se me grabó una conversación ilegal con un cliente gracias a ese sistema. Lo que supuso, por cierto, la nulidad de la prueba” –no se pierdan el punto 13, leñe–.

11- En todo caso, en efecto, hay un nexo que une el procesismo con Citizenlab. Lo que restaría autoridad a esa ONG, en el caso de que, en efecto, no hubiera realizado copias periciales previas a su investigación. Según afirma el medio El Triangle, ese nexo sería Elies Campo, autor del mismísimo informe de Citizenlab, y de tuits como “El President nos mira directamente a los ojos. Integridad, determinación, compromiso, ternura, amor al país y a sus ciudadanos. Cuántas cosas llega a transmitir una simple mirada si es sincera”, palabras con las que el autor define a Puigdemont, ese beato, el primer beato del mundo interesado, por cierto, en la inversión especulativa en criptomonedas. Hay más nexos. Según El Triangle, tres meses antes de que Campo acuñara en Citizenlab la expresión Catalangate, ya había, alehop, una web registrada con ese nombre. Por ANC. Hay un canal en Twitter que también se llama Catalangate que, por cierto, es el de otras campañas procesistas realizadas de forma conjunta por Òmnium y ANC, pero con un cambio de nombre reciente. Con todos los nombres que ha tenido ese canal, se podría escribir una historia del fake en Cat.

12- ¿Qué ganaría el procesismo con esa chapuza –en el caso, siempre, de que no existan copias periciales, etc.–? En primer lugar empaque, brillo internacional. En segundo dolor, persecución, pain, victimización. Su combustible interno. Ese dolor de hombre blanco empieza a ser un bien escaso. En marzo, por primera vez en la Historia Universal, Puigdemont reconoció, en un acto del Consell de la República –organismo privado que aspira a la figura gubernamental; el neoliberalismo es la bomba–, que el 27-O NO se declaró la indepe –toma moreno–, porque NO había nada preparado. Este notición, que el lector de CTXT conoce a tiempo real desde 2017, fue recibido sin pena ni gloria por la afición procesista. Hasta que, unos días después, lo fue calando todo. Provocando, en efecto, pain, pero en la dirección contraria a la trumpista. En redes, en chats, en la vida, se han ido sucediendo, desde entonces, ceremonias de desapego ante el procesismo. Ante, incluso, empresas de energía, tienen nombres chachis, que nacieron en la estela del procés, y que venden gas y suministros mucho más caros que el IBEX, lo que es una metáfora del Procés. Desde marzo, la cosa Catalangate es el único respiro. A ver cómo acaba. Como los medios USA, que han destapado el Catalangate, descubran de golpe la identidad y naturaleza fake del procesismo, el procesismo lo pagará caro. Pero hasta entonces, y si ese es el caso, el procesismo puede tener algún premio. No se pierdan el ya famoso punto 13.

Como los medios USA, que han destapado el Catalangate, descubran de golpe la identidad y naturaleza fake del procesismo, el procesismo lo pagará caro

13- Una tercera función de la cosa Catalangate –siempre que no disponga de las aludidas copias periciales–, es que todo sea una ocurrencia de la defensa de Puigde y Borràs, dos políticos aún por enjuiciar. El objetivo podría ser invalidar pruebas en el caso Borràs, si no ante la justicia, sí ante el público procesista –recordemos: Borràs está acusada de estraperlo, a la luz de unos mails remitidos por ella a un proveedor, y que ahora podría haberlos escrito la policía, GG o CNI–. O ir generando dudas ante el próximo juicio de Puigdemont. O quién sabe, a su nulidad, a partir de la doctrina de los frutos del árbol envenenado –no me peguen, se llama así–. La defensa, en ese sentido, está en su derecho. Además, este uso del fake le puede resultar positivo y efectivo. No se trataría, en todo caso, de una defensa técnica o política. Sino de una defensa sustentada en valores próximos al fake, poco edificantes y poco internacionables. Pero haber contratado a Gonzalo Boye tiene esa apuesta y riesgo. La apuesta y el riesgo de que, en breve, y según como le vaya la vida a ese abogado relacionado con Miñancos, los Castaña y el Deep State, políticos y otros abogados vayan borrando sus fotos con ese otro colegiado.

14- Bueno. Estamos donde siempre. Un Estado que no lee ni conoce el TNY, rancio, que no pugna por defenderse de que espía a ciudadanos, con escasa cultura de derechos, y que suele mantener con el caso Cat una severa desproporción. Y un procesismo –que también es Estado– con una similar cultura de derechos –en 2012, a través del negociado Cesicat, la Gene espió a sus propios ciudadanos, sin consecuencia alguna, como puede pasar ahora en este otro caso–. Un procesismo que, en el caso de no tener copias periciales de los teléfonos presuntamente espiados, puede quedar reducido, definitivamente, a una de sus características. La más grande, la más robusta, la más artística que posee. El fake. Un indicio: la primera demanda colectiva del procesismo por la cosa Pegasus no es contra el Estado –lo que es un indicio de que no hay pruebas/copias periciales–, sino contra Pegasus. Wala. La próxima, igual es contra Vodafone. Y la próxima a The Phone House.

15- He estado pocho, por lo que he dejado de escribir unos días, invertidos en lecturas y en mi estilista, que me ha renovado mi peinado y me ha insertado pestañas de titanio. Sí, están prohibidas en todo el mundo, pero no en Tijuana. Nos vemos ya de forma regular a partir de este momento, con apuntes rápidos sobre el cambio de época que se está produciendo con la excusa y el acelerador de lo de Ucrania. La cosa se llamará La Vita Nuova XS. Les echaba de menos. Smuacs.

1- ¿Ha espiado el Estado a sus ciudadanos? Hay dos respuestas. Las dos son afirmativas. Y la primera, agárrense, procede de la Biblia. No se vayan.

2- En el Libro I de Samuel, que tanto enloquecía a Tolstoi, se explica, entre otras cosas, la respuesta de Samuel a su...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. nortzu5

    Te echábamos de menos Guillem.

    Hace 7 meses 6 días

  2. conchamoya

    Te echábamos de menos Guillem

    Hace 7 meses 7 días

  3. joamella

    Alguna vez los partidos independentistas acabarán de comprender, hasta ahora les ha sido imposible desde tiempos tan inmemoriales como desde su nacimiento, que a su llamada, legítima pero inadecuada a la realidad histórica de esta sociedad en la que conviven desde tiempos igualmente inmemoriales, surgen los peores demonios, también igualmente inmemoriales, de sus némesis. De hecho estos están esperando y promoviendo, directa e indirectamente, el surgimiento de los partidos independentistas para con que espada flamígera llamen al Santo Patrón de su España, la de las grandes corporaciones que viven de ella y financian a esos cuatreros vestidos con armaduras medievales bendecidas por las sotanas de negro recuerdo.

    Hace 7 meses 7 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí