1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

El fin del puritanismo

Una encendida réplica a las consideraciones de Catherine Millet acerca del movimiento #MeToo

CARMEN G. MAGDALENO 7/03/2018

<p><em>El origen del mundo</em>, de Gustave Courbet, 1886. </p>

El origen del mundo, de Gustave Courbet, 1886. 

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT necesita un arreglo de chapa y pintura. Mejorar el diseño, la usabilidad… convertir nuestra revista en un medio más accesible. Con tu donación lo haremos posible este año. A cambio, tendrás acceso gratuito a El Saloncito durante un mes. Aporta aquí

Dicen que un fantasma de puritanismo feminista recorre el mundo artístico por culpa del movimiento #MeToo. Artistas de distintas disciplinas han dado un paso al frente para defender la libertad sexual en peligro. Pero… ¿y si, sin saberlo, los puritanos fuesen en realidad quienes han salido a combatir ese supuesto renacimiento de la moral puritana?

Puritanismo es la palabra de moda desde hace semanas en los medios de comunicación, concretamente en el ámbito de las artes y la cultura. Hay muchos escritores, periodistas, guionistas… proclamando su preocupación por lo que consideran una “ola purificadora” contra la libertad de creación y expresión y un ambiente de “sociedad totalitaria” que persigue la libertad sexual e impone un modelo de buen comportamiento sexual similar al de la moral victoriana. Un centenar de mujeres, artistas francesas, capitaneadas por la escritora y marchante de arte Catherine Millet, abrieron la espita publicando un manifiesto contrario al movimiento #MeToo (que denuncia el acoso sexual sufrido por las mujeres en el ámbito profesional), surgido a raíz del caso del productor de Hollywood Harvey Weinstein. En él afirmaban que las feministas exageran confundiendo la seducción y la galantería con los ataques sexuales, y defendían el derecho de los hombres a “importunar” y el de las mujeres a disfrutar de ser el objeto sexual de un hombre si se les antoja.

La señora Millet, en una tribuna titulada “La mujer no es solo un cuerpo”, ha seguido ahondando en su cruzada contra el fantasma del puritanismo feminista que supuestamente recorre el mundo artístico, y lo ha hecho de una manera que resulta paradójicamente muy puritana, destacando la supuesta capacidad innata de las mujeres para soportar las relaciones sexuales que les desagradan a través de la abstracción mental, y apelando a la doctrina cristiana de la distinción entre cuerpo y alma y la prevalencia de ésta sobre la materia corpórea. Si esto no es puritanismo, se le parece mucho, aunque por haber “perdido la cuenta de las pollas de desconocidos que atrapó al vuelo por las calles de París”, tal y como la propia Catherine Millet relataba en un libro autobiográfico sobre su vida sexual, ella se considere en las antípodas de la moral puritana. Millet reivindica la condición de mujer objeto, y ¿qué es si no un objeto la mujer en la concepción puritana de la sexualidad? Un simple recipiente de fluidos y herederos, sin derecho a decir que no.  

Veamos hasta qué punto Catherine Millet es puritana sin probablemente percatarse de ello. Como explicaba la historiadora Gerda Lerner en su obra más reconocida, La creación del patriarcado (un repaso por la construcción cultural de la dominación patriarcal), la civilización occidental se nutre principalmente de dos construcciones metafóricas: el monoteísmo hebreo y la filosofía aristotélica, que han constituido entre ambas la devaluación simbólica de las mujeres y su posición subsidiaria con respecto a los hombres. Las metáforas bíblicas sobre el género más influyentes salen del relato de Adán y Eva: la mujer creada de la costilla del hombre y la mujer como tentadora que provoca la caída de la humanidad. Durante dos milenios se han citado estos pasajes del Génesis como prueba del apoyo divino a la subordinación social de las mujeres, y así han influido en la definición de los valores y las prácticas sobre las relaciones de género. 

Calvino, el teólogo que inspiró las doctrinas del puritanismo que tanto se está sacando a colación últimamente, interpretaba así las enseñanzas del Génesis: “La mujer no fue más que un añadido del hombre. Dentro del orden natural la mujer debe ser la que ayude al hombre. Ella es un mal necesario, la voz de Dios la ha dado como compañera y asociada al hombre, para ayudarle a una vida mejor. Se enseñó a Adán a reconocerse en su esposa, como si se viera en un espejo, y a su vez a Eva a someterse gustosamente a él porque era de quien había salido”. El texto de Juan Calvino, escrito hace unos cuantos siglos, parece la fuente de la que bebe ahora Catherine Millet: “¿Qué mujer no ha experimentado esa disociación de cuerpo y espíritu? ¿Quién no se ha rendido a su marido o su amante mientras tenía la cabeza llena de preocupaciones cotidianas? Yo incluso tengo una pequeña teoría al respecto: creo que la mujer (o el hombre) que recibe la penetración dispone de esa facultad más que quien penetra”. La misma sexualidad androcéntrica que parte del hombre hacia la mujer, la misma sumisión de la mujer hacia el hombre, la misma distinción esencial del comportamiento sexual entre géneros. 

Si las ideas morales y religiosas sobre las que se asienta la civilización occidental vienen de la Biblia, las filosóficas vienen de la Grecia clásica. La Grecia de los siglos VIII al V a.C. era una sociedad de clases esclavista y totalmente patriarcal. Las atenienses no podían participar en la vida política de la ciudad y legalmente eran toda su vida menores de edad bajo la tutela de un varón. La función principal de las esposas era producir herederos varones y supervisar la casa del marido. Se imponía una estricta castidad prematrimonial y matrimonial sobre las mujeres, pero sus maridos podían disfrutar libremente de las gratificaciones sexuales con mujeres de clase inferior, las hetairas y las esclavas, además de hombres jóvenes. En ese contexto surgió el pensamiento griego, que coincide con la disociación entre cuerpo y alma, y la consideración del alma como superior a la materia. En la explicación que da Aristóteles sobre el origen de la vida humana, tres de las cuatro causas de ser eran atribuidas a la contribución masculina (al semen), mientras que la cuarta y menos importante, la materia, era la contribución femenina. Aristóteles postulaba que lo masculino es activo y lo femenino pasivo, exactamente igual que en la concepción de la sexualidad que se desprende de las argumentaciones de Millet. 

No parece una casualidad que el hilo argumental de Millet case tan bien con los mitos fundacionales del patriarcado. Se consideran a sí mismos “políticamente incorrectos”, pero su matriz de pensamiento es el pilar de la organización política y el orden social vigentes, esos que dan por sentada la existencia de dos clases de seres humanos, el hombre y la mujer, con una esencia, una función y una sexualidad diferentes y jerarquizadas.

No por haberla elegido voluntariamente, casi compulsiva y desesperadamente en portales, jardines públicos y orgías, como nos cuenta Catherine Millet en sus memorias sexuales, la sumisión al deseo masculino es menos sumisión. Lo que Millet plantea son “violaciones consentidas”, que siguen este argumento: “si las consientes no te han violado, y por lo tanto no existe perjuicio y la mujer violada ya no es una víctima”. De nuevo estamos en el “sometimiento gustoso” del calvinismo. Millet incluso se afana en repetir siempre que puede que lamente no haber sido violada para poder demostrar su teoría, que ella considera transgresora, pero que no es más que otra versión de la abnegación y la redención a través del sufrimiento físico de la moral judeocristiana en su versión neoliberal de libro de autoayuda y taza de Mr. Wonderful. “Si no te consideras violada, no te han violado” es algo que te puede decir cualquiera de esos coach sacacuartos que predican sobre la visualización y el pensamiento positivo. Mindfulnesspatriarcal. 

Las feministas “inquisitoriales”, entre las que orgullosamente me encuentro, combatimos ese falso empoderamiento: rechazamos el sexo por obligación y no nos conformamos con sexo consentido, lo reivindicamos deseado. Sexo con quien deseemos, cuando deseemos y, sobre todo, como deseemos. Reivindicamos nuestro placer, uno que no se limite a erotizar y vestir de liberación nuestro sometimiento sexual. Llaman “inquisición” y “caza de brujas” a que ahora también las mujeres podamos decir bien alto lo que nos gusta y lo que no, y “puritanismo” a que muchas hayamos escogido ser sujetos sexuales y no meros objetos. Puritanismo es precisamente la libertad sexual de los hombres ante el silencio de las mujeres. Por lo tanto #MeToo podría ser el principio del fin del puritanismo. 

----------------------------

*Carmen G. Magdaleno (@magdalenaproust) es asesora de comunicación y aspira a ser la C.J. Cregg de la política municipal. Escribe, dice, para (sobre)volar los límites de la ciudad amurallada en la que (sobre)vive. Se autodefine como partisana en prácticas contra el capitalismo patriarcal. Bloguera en lamagdaleno.com.  

CTXT necesita un arreglo de chapa y pintura. Mejorar el diseño, la usabilidad… convertir nuestra revista en un medio más accesible. Con tu donación lo haremos posible este año. A cambio, tendrás acceso gratuito a El...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

CARMEN G. MAGDALENO

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

8 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. commiekimkardashian

    Genial el artículo, haces mucha falta. Sigue así compañera!

    Hace 3 años 5 meses

  2. Sergio Martínez

    Más allá del "livianismo" que suelen tener las afirmaciones que pecan de anacronismo y que son tan habituales en artículos de variada temática, que culpa le vamos a cargar al pobre Aristóteles si en su época lo único que se veía era el semen! ¿O se pretende que tuviera conocimientos que llegaron dos milenios después? My gosh...

    Hace 3 años 8 meses

  3. Pedro navarrete

    Cuanto por aprender y sobre todo por desaprender tenemos los hombres. A veces el talento lo tenemos junto a nosotros, dormimos junto a él, son nuestras compañeras y dejamos pasar lo enriquecedor de compartir en igualdad real la vida. Gracias por el articulo

    Hace 3 años 8 meses

  4. LFA

    Esta mujer miserable que ataca a un tuitero por una adicción no merece la menor consideración. Gentuza. Además de que es, en efecto, una fascista totalitaria y puritana.

    Hace 3 años 8 meses

  5. Sandra

    Excelente artículo. No sabía cómo explicar la reacción que me causaban los comentarios de esas tipas francesas. Ellas, tan intelectuales, y la señora Millet, todavía se encuentran en ese vasto grupo integrado por mujeres machistas, que aún quedan muchas. Pues allá ellas... A estas alturas de mi vida, después de haber vivido episodios machistas de todo tipo a excepción de una agresión sexual y de la prostitución, tengo clara una cosa: la última mujer en salir del machismo será una imbécil.

    Hace 3 años 8 meses

  6. Sandra

    Excelente artículo. No sabía cómo explicar la reacción que me causaban los comentarios de esas tipas francesas. Ellas, tan intelectuales, y la señora Millet, todavía se encuentran en ese vasto grupo integrado por mujeres machistas, que aún quedan muchas. Pues allá ellas... A estas alturas de mi vida, después de haber vivido episodios machistas de todo tipo a excepción de una agresión sexual y de la prostitución, tengo clara una cosa: la última mujer en salir del machismo será una imbécil.

    Hace 3 años 8 meses

  7. n

    Respecto a ls acusaciones de ppuritanismo al feminismo, decir que el feminismo no es ppuritano sino que se niega a ser sexy solo a beneficio del machismo , osea solo cuando a ls machistas les parezca que las mujeres son libres para hacer mejores mamadas, enseñar etc etc etc osea a beneficio del machista....pero lugo d libertades hasta ahi... El feminismo habla de personas no de obras d arte .

    Hace 3 años 8 meses

  8. B

    tengo que avisar que esta web aveces pega "saltos" que produce el borrado del texto que se estaba escribiendo...yme ha pasado muchisismas veces ...¿ le ha pasado a alguien mas ? - respecto al articulo : el sexo debe ser ademas deseado, pero ¿ por qué cree la autora , que lo suyo es deseo y no violación consentida-asumida pero lo de Millet no era deseo sino violacion consentida , perteneciendo ambas a la misma cultura moral judeo aristotelica, ( que tan bien explica el texto paradogicamente y por otra parrte ) ?...???....suena muy sicoPPaton-maniPPulador y PPuritano : Millet no deijo NO, no fue forzada, no fue insistida, quien haya leido el libro lo sabe... - Puedo reprochar a Millet que defienda la pprostitución, pero es lo único que le reprocho... Aunque ya que defiende la pprostitucion , tal vez la autora tenga razón...pero no por lo que dice ya que faltan mas detalles y explicaciones en el articulo de las razones de decir lo que dice la autora sobre las relaciones sexuales en el caso CONCRETO de MIllet. Aunque sabemos que en la sociedad actual dada la moral heredada hebrea ppatriarcal y aristotélica es normalisismo el sexo no consentido y la seudoviolacion pagada etc que la misma pprostitucin es...auqnye no haya tanta violencia pero si la misma falta de respeto

    Hace 3 años 8 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí