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Reportaje

La iglesia neopentecostal como arma de la derecha española

El PP nacional asume los vínculos de Ayuso con este movimiento religioso asentado en la comunidad latina que no oculta sus aspiraciones de construir Estados confesionales autoritarios

Gorka Castillo Elena de Sus Madrid / Málaga , 15/04/2023

<p>La pastora evangélica Yadira Maestre interviene en un mitin del PP en Madrid. <strong>/ Apóstol Yadira Maestre Wilches</strong></p>

La pastora evangélica Yadira Maestre interviene en un mitin del PP en Madrid. / Apóstol Yadira Maestre Wilches

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Los domingos son días de fe en el barrio madrileño de Usera. En la nave 7 de la Avenida de Córdoba, el centro evangelista neopentecostal Apostólica Cristo Viene reúne a una legión de fieles que parecen unidos por el sueño de Bolívar. Ecuatorianos, peruanos, venezolanos, colombianos, mexicanos, dominicanos y hasta algún rumano comparten idéntica fidelidad, cantan las mismas estrofas, claman el mismo credo. La iglesia de Usera no es el único punto de encuentro neopentecostal abierto en la capital. Cada devoto dispone de un puñado de templos donde elegir, buscar a Dios o la complicidad de otros fieles. La pastora principal del rebaño, “apóstol” para los feligreses, es Yadira Maestre, una ultraconservadora de origen colombiano y lengua afilada que bendice a los discípulos con frases que calientan su alma: “Tú eres hijo de Dios pero el enemigo no quiere que lo entiendas”.

Ellos replican las palabras de la predicadora con gritos de “aleluya” o “sí, soy hijo de Dios, amén” y alzan las palmas, y bailan al son de una cumbia que sube el fervor de una parroquia entregada a la proclamación terrenal de que Dios existe y habla a través de la pastora. Hay algo de show business en una actuación modélica que recuerda a aquellas liturgias que acompañaban a Jair Bolsonaro en Brasil. Basta con contemplar la fascinación que ejerce Maestre sobre sus disciplinados feligreses, cómo les habla de los vicios depravados que arruinan al hombre y de sus conexiones con la política actual. Un material precioso que el PP, con su presidente Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso a la cabeza, ha empezado a utilizar para hacer caja y allanar su deseado camino hacia el poder. Así quedó patente en la ceremonia que el partido celebró el pasado 26 de marzo en Canillejas para captar votos de la comunidad latinoamericana, en la que también actuó el reguetonero Henry Méndez. Todo cuenta. Todo suma. Nada se desprecia. Muchos de los mensajes que la predicadora Maestre soltó aquel día a la concurrencia iban desprovistos de inocencia. “Dios mío, tú eres todopoderoso. Tu palabra dice que cuando gobiernan los justos, los que tienen amor y pasión por la gente, tenemos paz. Señor Padre celestial, te pedimos que cada día el amor esté en el corazón de este partido (el PP)”, les espetó en aquel acto de comunión pública con su política. Una ceremonia que el PP ha borrado de sus canales de difusión, más por rubor cristiano que por desavenencias con el ideario.

A fin de cuentas, la doctrina del movimiento evangelista neopentecostal, el que astutamente pastorea Maestre por estos campos de Dios, se presenta como un martillo contra la perversión moral que asalta a los gobernantes de hoy en día, capaces de promulgar leyes a favor del aborto, de colectivos como el LGTBI, de la igualdad de oportunidades. Y su precepto fundacional aspira a la construcción de Estados confesionales firmemente autoritarios amparados en teorías teológicas más centradas en el dominio social que en liberar el alma de la gente. No lo ocultan. En sus ritos sanadores (a finales de abril celebrarán uno muy especial en Fuenlabrada para, entre otras cosas, “curar” homosexuales en vivo y en directo) aseguran cosas como que “ya no quedan demonios en el infierno porque todos están en el marxismo”.

Fieles del Centro Apostólico Cristo Viene (Madrid) | Foto: Apóstol Yadira Maestre Wilches en Facebook

Un fenómeno globalizado

Todas las iglesias neopentecostales en cualquiera de sus más de 19.000 versiones existentes surgieron en América en las últimas décadas y aprovecharon una globalización decadente para extenderse como una suerte de solidaridad negativa por el mundo que les llevó a justificar cualquier acción en nombre de Dios, incluida su presencia en la política. Un estudio de los sociólogos Javier Calderón y Taroa Zúñiga para el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) revela la forma que han tenido de operar en diferentes países del continente. En Guatemala, con el comediante Jimmy Morales que llegó a convertirse en presidente, y en Nicaragua con la cooptación de la vicepresidenta Rosario Murillo. En Colombia fueron decisivos en la derrota del referéndum sobre los acuerdos de paz celebrado en 2016. En Brasil participaron en el golpe parlamentario perpetrado contra Dilma Rousseff y empujaron a Jair Bolsonaro hacia la presidencia.

En España llevan tiempo construyendo su obra, aunque solo el 3% de la población se considera creyente no católica según un reciente Barómetro del CIS. Una de las claves de bóveda para su influencia está indudablemente en la trinchera ideológica de Vox, pero ha sido el PP quien mejor y más rápido ha reaccionado poniendo parte de su maquinaria política a picar piedra en muchos de los templos neopentecostales con la esperanza de pescar allí apoyos –“los nuevos españoles”, tal y como los definió Díaz Ayuso– de cara a las citas electorales que se celebran este año. La comunidad latinoamericana representa algo más del 60% de la población migrante residente en España, algo más de 1,5 millones de ciudadanos de los que 400.000 están censados en la Comunidad de Madrid, según datos del INE del pasado año. La presencia del evangelismo neopentecostalista está extendida entre ellos. No hay datos concretos del número de seguidores que tienen. La única referencia es la cifra de congregaciones evangelistas –3.300 en todo el país, casi el triple que hace 20 años–, pero es demasiado generalista porque, dentro del evangelismo, sólo las iglesias neopentecostales apelan directamente a las agendas políticas.

¿Dónde radica su éxito? “En sus redes de apoyo, en el trabajo que realizan a través de conferencias y canales de difusión en internet, en la ayuda que prestan a aquellas familias que tienen dificultades para encontrar trabajo, documentos o sufren problemas sociales graves como el alcoholismo. Mejoran su autoestima porque no sólo dan comida y abrigo sino que trabajan a nivel psicológico”, responde Carlos García de Andoin, exasesor para asuntos religiosos durante el último gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y autor de varios ensayos siempre con la religión como telón de fondo.

Su caladero de feligreses se encuentra entre los sectores martirizados del sistema capitalista

Es indiscutible que su caladero de feligreses se encuentra entre los sectores martirizados del sistema capitalista, muchos ahogados en la desconfianza hacia el Estado. Las sesiones motivacionales que organizan están vertebradas alrededor de la vida próspera que les espera si doblegan las tentaciones que el demonio pone diariamente en su camino. Pura estrategia de consolación para desempleados, trabajadores precarizados, migrantes, pobres o drogadictos porque el éxito prometido está al alcance de pocos, de los que llegan a ser predicadores como Yadira Maestre o de los que fundan nuevos centros como el de Usera. “Practican una especie de ‘teología de la prosperidad’ frente a lo que representó la Teología de la Liberación en América Latina y el legítimo derecho de los pobres a gozar de una existencia digna, incluso apoyando las transformaciones sociales. Ellos, en cambio, defienden la sanidad divina, un orden social basado en la desigualdad, la cultura del individualismo y la riqueza material, que es lo que quiere Dios para el hombre”, añade García de Andoin.

Un tema “muy grave”: “la homosexualidad”

La iglesia evangélica pentecostal Jesús Con Nosotros, fundada en 2017 por Julien Boulou, español nacido en Costa de Marfil, se sitúa en una calle de casitas bajas en el barrio popular de La Trinidad, en Málaga. Justo al lado de un ruidoso gimnasio.

Como en farmacias y hospitales, la mascarilla sigue siendo obligatoria. Si no llevas, te dan una a la entrada. “Somos mucha gente”, explican. “Y el covid sigue entre nosotros”. Más adelante, las pastoras Geraldine y Mari Carmen nos dirán que en esta iglesia se curan enfermedades mediante la oración.

Su comunidad, de acuerdo con las pastoras, está formada por unas 200 personas. En el encuentro al que asistimos, un martes, hay varias decenas. La actividad de la iglesia es intensa: abre sábados, domingos, martes y jueves. “Si no estás en la iglesia puedes estar en la calle y que te pasen cosas malas”, explica un miembro de la comunidad procedente de El Salvador. “No todo el mundo viene todos los días, hay mujeres que trabajan como internas y sólo pueden venir el fin de semana”, cuentan las pastoras. La idea de que la iglesia “te aleja de lo malo” (la bebida, las drogas, el juego, etcétera) se repite entre los asistentes.

La maestra Wendy, una joven procedente de Honduras, explica que la iglesia reparte alimentos de forma gratuita a quien lo necesita y que si alguien, por ejemplo, no tiene con quién dejar a sus hijos, otros fieles se ofrecen para ayudar.

Unas veinte banderas de diversos países cuelgan del techo, entre ellas la de Israel. La mayor parte representan las nacionalidades de las personas que acuden a la iglesia: españoles, latinoamericanos y africanos. Es una comunidad diversa. Hay familias con niños y chicos muy jóvenes.

Ana María tiene 77 años. Como tiene las piernas débiles (va con bastón) le cuesta mucho “guisar”. Una amiga le recomendó ir a un comedor social del Ayuntamiento. Allí trabaja Keila, con quién entabló amistad. Fue ella quien le animó a acudir a la iglesia. Ana María dice que es cristiana, pero que hay cosas de la Iglesia católica que nunca le convencieron. Explica que los evangélicos no creen, por ejemplo, que María fuese virgen y consideran que Jesús fue concebido normalmente, lo que en su opinión tiene más sentido. “Aquí se sigue la Biblia de verdad”, comenta. 

Es la primera vez que la reportera de CTXT acude a esta iglesia, por lo que, en esta sesión de estudio bíblico (la actividad de todos los martes), es asignada al grupo de iniciación. Grupos de menos de diez personas se reúnen en círculo. Los maestros difunden la palabra y el resto saca papel y boli para tomar apuntes.

En esta ocasión, los maestros Anil y Patricia hablarán de un tema “muy grave”, que ha llegado incluso “a las aulas, a los niños”. Ese tema es ni más ni menos que la homosexualidad. La “homosexualidad” engloba a todo el colectivo LGTBI, pues, en respuesta a las preguntas de un joven, los maestros afirman que ser homosexual o una persona trans son “diferentes grados de lo mismo”.

En esta iglesia no consideran que la homosexualidad sea una enfermedad, sino una conducta aprendida en la infancia por diversas causas: ausencia de figura paterna o materna, exposición elevada al género opuesto y sus costumbres, un “hogar roto”, abusos sexuales… De acuerdo con ellos, esta conducta es tan negativa como la drogadicción y contraria a la voluntad de Dios. Por lo tanto, encamina a quienes la practican al infierno. El maestro Anil subraya que no se ha de odiar a las personas homosexuales, sino persuadirlas de que deben abandonar esa vida si quieren salvarse. El único modo de lograrlo es abrazar la fe.

Se produce un debate cuando, hablando de los abusos sexuales en la infancia, los maestros explican que incluso eso hay que perdonarlo. Uno de los asistentes asegura que no sería capaz, pero le cuentan que el perdón es necesario para que Dios dé a cada cual lo que se merece en el Día del Juicio, que el infierno está lleno de cristianos, y en la mayoría de los casos es porque no han perdonado.

Más adelante, preguntamos a las pastoras si hay casos en su comunidad de personas que han abandonado la homosexualidad. La pastora Mari Carmen responde: “Yo misma”. “Yo era lesbiana, llegué a tener una pareja, pero encontré a Cristo, y ahora tengo hasta nietas”.

Hablan con naturalidad de curación de enfermedades a través de la oración. Aseguran que algunas personas se han salvado del cáncer gracias a ella, que una mujer recuperó la vista (su testimonio está en Youtube). Que el apóstol Julien Boulou, líder de la iglesia, acude con frecuencia al cercano hospital, donde los médicos le muestran un gran respeto.

El maestro Anil asegura que no entiende la polémica generada por la presencia de la pastora Yadira Maestre en un acto del Partido Popular en Madrid. Le parece algo positivo, una oportunidad de difundir la palabra de Dios. Explica que los antiguos reyes de Israel, aquellos que eran justos, buscaban siempre el consejo de los profetas y que ellos tienen el deber de orar por quienes gobiernan, desde el rey hasta el alcalde. Preguntado sobre si les molesta que se vincule a la comunidad evangélica con el PP, lo niega. En cuanto a si esa asociación puede disuadir a potenciales fieles, asegura que es algo que sólo inquietará a personas “con una mente política”.

Preocupación en el Vaticano 

En tiempos de crisis profundas e indefinición ideológica es fácil encharcar las cabezas de extremismos autoritarios y lecturas fieras de la religión. Pero la folclórica participación televisada de la pastora neopentecostalista en el acto de los líderes del PP de marzo traspasó alguna frontera difusa. Quien mejor ha palpado la grieta que este movimiento religioso ultraconservador intenta abrir bajo los pies de una sociedad mayoritariamente apostólica y romana es el propio Vaticano, que no oculta su preocupación ante la incapacidad para conectar con esos nuevos españoles llegados de América Latina en los últimos años. Al menos a García de Andoin, que acaba de publicar en España un ensayo revelador titulado La construcción del Estado laico, le inquietan los motivos por los que cientos de ciudadanos en situación de vulnerabilidad social puedan acabar uniéndose a congregaciones religiosas que predican soflamas contra sus propios intereses. La propia Conferencia Episcopal no ha ocultado su malestar por la aproximación de los populares a los neopentecostalistas en busca de votos. Por no hablar ya del impacto causado en la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede), donde está integrada la congregación Cristo Viene que lidera Yadira Maestre, que no tardó ni un día en emitir un comunicado de rechazo a la “participación de Ministros de Culto evangélicos en mítines políticos”. 

La participación televisada de la pastora neopentecostal en el acto del PP traspasó alguna frontera difusa

Según el responsable de prensa de la organización, Jorge Fernández Basso, Ferede defiende el principio de neutralidad, “recogida en nuestro Código Ético”, y también la separación iglesia-Estado, “principio democrático enunciado por la reforma protestante radical del siglo XVI que los evangélicos siempre hemos defendido”. La secretaria ejecutiva de Ferede, Carolina Bueno, reconoce que el ambiente dentro de la toda comunidad evangélica y protestante es de “profunda tristeza porque se nos está utilizando y faltando al respeto desde el más absoluto desconocimiento mediático a todo el colectivo, que es muy amplio y plural, por el comportamiento de una ministra de culto al participar en un mitin político”. Respecto a la posibilidad de imponer una sanción a la pastora Maestre por saltarse el código ético que rige en la organización, Bueno revela que no está contemplado porque las iglesias evangélicas son independientes y autónomas en su funcionamiento. “Hay que entender que los protestantes no nos organizamos de manera jerárquica como otras confesiones. Lo que sí podemos hacer como federación es mostrar nuestra posición y dar recomendaciones o consejos a nuestras entidades”, añade. García de Andoin defiende que el diálogo entre el Gobierno y todas las congregaciones religiosas que hay en España, desde los musulmanes a los bautistas y protestantes, es permanente y siempre fluido. “Pero el conservadurismo de estos evangelistas neopentecostalistas, con unos valores morales tan radicales contra la Ley Trans, contra el aborto, contra la igualdad de género les sitúa en un plano político muy a la derecha y Ayuso quiere capitalizarlo”, reitera.

Isabel Díaz Ayuso junto al secretario de Nuevos Madrileños del PP, Gustavo Eustache. | Foto: Twitter @gustavoeustache

Los lazos con el PP de Ayuso

El acercamiento del PP a esta congregación religiosa comenzó con el nombramiento de Gustavo Eustache, un venezolano hijo de españoles que huyó de su país “en busca de libertad”, al frente de la secretaría de Nuevos Madrileños creada por Díaz Ayuso expresamente para ganar a su causa a pastores evangelistas con pujanza como Yadira Maestre, considerada por el vicesecretario electoral del PP de Madrid, Jorge Rodrigo, “como la aglutinadora de las iglesias evangélicas de la Comunidad de Madrid”. Puede ser que sea cierto pero evangelistas hay de muchas clases y no todos predican con la vehemencia apocalíptica de la pastora de Cristo Viene. Eustache no es el único puente erigido entre los populares y la orilla de los neopentecostalistas. Alfonso Serrano, mano derecha de Ayuso y secretario general del PP regional, acudió el pasado mes de septiembre al multitudinario evento evangélico ‘Invasión Madrid Fest’, donde recogió un premio de manos de la misma Yadira Maestre para la presidenta madrileña.

Aquel día, como siempre en las ceremonias de esta iglesia neopentecostal, la música y las luces despejaban el camino para que la política llegara al centro de la devoción. Es entonces cuando la catarsis arrastra almas y algunos pecadores entran en trance en medio del templo. El éxtasis del pobre que carga su ánimo para el resto de la semana. En realidad, sólo es la muestra de la batalla que los neopentecostales han declarado al laicismo endemoniado, la defensa de la familia tradicional contra la homosexualidad, de la castidad contra el aborto. Es decir, de la derecha contra la izquierda.

Nota: en una versión anterior de este artículo se incluía a la Iglesia mormona de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entre los neopentecostales, pero, aunque ha adoptado algunas prácticas similares a estas, se trata de una iglesia más antigua con sus propias particularidades.

 

Los domingos son días de fe en el barrio madrileño de Usera. En la nave 7 de la Avenida de Córdoba, el centro evangelista neopentecostal Apostólica Cristo Viene reúne a una legión de fieles que parecen unidos por el sueño de Bolívar. Ecuatorianos, peruanos, venezolanos, colombianos, mexicanos,...

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Elena de Sus

Es periodista, de Huesca, y forma parte de la redacción de CTXT.

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1 comentario(s)

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  1. jmfoncueva

    Desde luego, hay que tener una capacidad infinita de perdonar para apoyar al PP madrileño. Salud y paz (no suelo poner República, porque es obvio dada mi presencia en Ctxt).

    Hace 10 meses 16 días

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