1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Movimiento 5 Estrellas

Cerdeña, una piedra en el zapato de Meloni

La candidata de centroizquierda se impone a la derecha extrema en las elecciones sardas. La primera ministra, que había llenado la isla de carteles con su foto, sufre la primera derrota en la urnas y en su plan para ‘orbanizar’ Italia

Steven Forti 28/02/2024

<p>Giorgia Meloni. / <strong>Luis Grañena</strong></p>

Giorgia Meloni. / Luis Grañena

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, tiene que tragarse el primer sapo, electoralmente hablando. Su ascensión a los cielos de la política italiana, supuestamente imparable, ha tropezado con la voluntad de los ciudadanos sardos. En las elecciones regionales celebradas el domingo 25 de febrero, la candidata del centroizquierda, Alessandra Todde, ha derrotado por un puñado de votos al candidato de la derecha extrema, Paolo Truzzu. ¿Es Cerdeña, pues, la tumba de Meloni? O, por lo menos, ¿es el síntoma de que algo está cambiando por debajo de los Alpes? Sería apresurado y exagerado afirmar algo así. Sin embargo, es evidente que la derrota sarda es una piedra en el zapato de Meloni en su plan para orbanizar Italia. Vayamos por partes.

No cabe duda de que, sobre todo simbólicamente, la de Todde es una victoria importante. No es solo la primera derrota significativa de la coalición liderada por Hermanos de Italia (HdI) tras la formación del Gobierno Meloni en octubre de 2022, sino que es también la primera vez que el centroizquierda le arrebata una región a la derecha desde 2015. Así, como lo oyen. De las veinte regiones italianas, el centroizquierda gobierna solo en cuatro –Emilia-Romaña, Toscana, Campania y Apulia–, a las que ahora se suma Cerdeña. Por otro lado, es la primera vez en toda su historia que la isla tiene una presidenta mujer. Por último, es también la primera vez que el Movimiento 5 Estrellas (M5E) consigue la presidencia de una región. 

Es la primera vez en toda su historia que la isla tiene una presidenta mujer

Con un pasado en el mundo empresarial, Todde se acercó a los grillini hace un lustro: subsecretaria en el Gobierno Conte y viceministra de Desarrollo Económico en el ejecutivo liderado por Mario Draghi, la nueva presidenta sarda es una de las dirigentes del M5E más cercanas al expresidente del gobierno Giuseppe Conte. Fue el líder grillino, que desde 2020 ha virado el partido hacia la izquierda, el que consiguió imponerla como candidata de la coalición formada por el M5E, el PD y la Alianza Verdes Izquierda (AVI), es decir, lo que queda a la izquierda del PD. La apuesta le salió redonda y ahora todos lo celebran. 

Ahora bien, la victoria de Todde es ajustadísima: cuando faltan aún veinte mesas por escrutar, la ventaja es de tan solo 2.615 votos. Aunque a regañadientes, y con amenazas de recursos a los tribunales al estilo de Trump, tanto Truzzu como Meloni han acabado reconociendo la derrota. No debería haber sorpresas de última hora. Además, el estrecho margen no comporta problema alguno para la gobernabilidad, ya que la ley electoral vigente otorga una amplia mayoría en escaños al ganador. Al ajustado triunfo hay que añadir un hecho: la verdadera ganadora ha sido una vez más la abstención, que ha rondado el 48%. Si bien no es una novedad, esto nos muestra que no ha habido una movilización popular contra Meloni. A casi la mitad de la población la política le trae sin cuidado, o le parece que ninguna propuesta merece el esfuerzo de levantarse del sofá. Los votantes de la coalición de centroizquierda son, más o menos, los mismos de hace cinco años, si sumamos los votos que en 2019 obtuvieron el candidato del PD y el del M5E, que se presentaron por separado. ¿Qué ha cambiado, entonces? O, dicho de otra manera, ¿cuáles han sido las claves que explican la victoria de Todde?

La victoria de Todde es ajustadísima: cuando faltan aún veinte mesas por escrutar, la ventaja es de tan solo 2.615 votos

Las tres enseñanzas sardas

Cerdeña nos deja tres enseñanzas que convendría tener bien grabadas en la cabeza de cara al futuro. También por estos lares. 

Primero, votar es importante. Siempre. Cada voto cuenta. Si tan solo 3.000 ciudadanos sardos se hubiesen quedado en casa porque pensaban que los políticos son todos iguales, o porque estaban convencidos de que no había partido, ahora Meloni estaría celebrando su victoria, repitiendo como un loro que el pueblo italiano está con ella. Esos 3.000 votos escasos han marcado la diferencia. 

Segundo, las reglas del juego cuentan también. Muchísimo. Hablando en plata: si no se estudia con lupa la ley electoral y se actúa en consecuencia, es muy fácil regalarle una victoria al adversario o, aún más, suicidarse políticamente. Puede parecer aburrido, pero la política va también de esto. Veamos en detalle el caso sardo. 

En las elecciones generales de 2022, la coalición que se llama eufemísticamente de centroderecha, es decir, la que está formada por Hermanos de Italia, la Liga de Matteo Salvini, Forza Italia y algunos partidos menores, arrasó al llevarse siete de los once diputados elegidos en la región, frente a los dos del centroizquierda –formado en aquel entonces por el PD, AVI y +Europa de Emma Bonino– y los dos del M5E. Dejemos ahora de lado el Tercer Polo de Matteo Renzi y Carlo Calenda, que tanto en 2022 como ahora se ha presentado en solitario: en estas regionales apoyó a otro candidato, Renato Soru, que con el 8,6% de los votos estuvo a punto de regalarle la victoria a Truzzu. 

Votar es importante. Si tan solo 3.000 ciudadanos sardos se hubiesen quedado en casa, ahora Meloni estaría celebrando su victoria

Si en 2022 PD, M5E y AVI se hubiesen presentado en coalición, otro gallo habría cantado: sumados, obtuvieron 334.000 votos, frente a los 277.800 de la derecha extrema. Según la ley electoral, un verdadero oprobio democrático, el 37% de los parlamentarios son elegidos con el sistema mayoritario en colegios uninominales: el primero se lo lleva todo. Yendo por separado frente a una derecha unida, perdieron todos los escaños de los colegios uninominales. En las regionales el sistema no es igual, pero tiene también una inclinación mayoritaria. Por un lado, hay un umbral del 10% para las coaliciones, lo que explica que Soru no haya elegido ningún representante en la asamblea regional. Quien lo ha votado, ha tirado su papeleta a la basura. Por otro lado, al candidato más votado se le otorga un premio de mayoría –el 60% de escaños si ha obtenido más del 40% de los votos– que le garantiza gobernar cómodamente durante toda la legislatura. Es decir, no solo Meloni celebraría la victoria de Truzzu si esos 3.000 sardos se hubiesen quedado en casa, sino que lo haría igual si el PD y el M5E hubiesen ido por separado. 

La tercera lección, mirando al lado derecho del espectro político, es que humillar a los aliados es contraproducente, así como apropiarse de la campaña electoral, como hizo Meloni, sobre todo cuando se vota en ámbito local o regional. La primera ministra cometió varios errores. 

En primer lugar, tras un tira y afloja que duró varios meses, impuso por la fuerza a su candidato, Truzzu, alcalde de Cagliari, frente al presidente saliente, Christian Solinas, el hombre de Salvini en la región. Teniendo en cuenta la correlación de fuerzas dentro de la coalición ultraderechista, a Meloni no le faltaba razón: desde 2022, Hermanos de Italia (HdI) es con diferencia el partido más poderoso, mientras que la Liga es la sombra de la sombra de lo que fue hace un lustro. El partido de Salvini no llegó al 4% de los votos y a nivel nacional se mueve en una horquilla entre el 6 y el 9%, cuando HdI ronda el 30%. En resumidas cuentas, Meloni quería poner las cosas en su sitio. Sin embargo, a los liguistas, y sobre todo a sus aliados del Partido Sardo de Acción (PSdA) de donde proviene Solinas, el ‘ordeno y mando’ no les ha gustado. Según los primeros análisis postelectorales, ha habido unos 5.000 electores de la Liga y el PSdA que han votado a sus partidos, pero no han marcado la casilla de Truzzu como presidente. Y esto nos lleva, una vez más, a la importancia de las reglas del juego. La ley electoral para las regionales prevé lo que se llama panachage. Es decir, el elector puede emitir dos votos en una misma papeleta: uno para una lista o partido y otro para un candidato a presidente, que también puede pertenecer a una lista diferente. Algunos liguistas y sardistas se la tenían jurada a Meloni y se tomaron su revancha el domingo. 

Meloni llenó Cerdeña de carteles electorales con su imagen. Lo que se enseña en primero de carrera es que no se debe jamás humillar a los territorios

En segundo lugar, Meloni personalizó la campaña y llenó Cerdeña de carteles electorales con su imagen. Lo que se enseña en primero de carrera de políticas es que no se debe jamás humillar a los territorios. Conte y Elly Schlein, secretaria del PD, le dejaron el protagonismo a Todde, evitando elegir una candidata a última hora o poner a un dirigente nacional que nada tiene que ver con la región. Meloni convirtió el voto en una especie de referéndum sobre su Gobierno. Además, la donna d’Italia eligió a un candidato que en Cagliari no quieren ver ya ni en pintura. En la ciudad de la cual es todavía alcalde, Truzzu, famoso por un tatuaje que luce en su brazo en el que se lee ‘Trux’–un juego de palabras entre su apellido y la palabra ‘Dux’, en referencia a Mussolini–, perdió con una diferencia de doce puntos porcentuales. La falta de dirigentes es el punto más débil de Hermanos de Italia y, al fin y al cabo, de toda la derecha en ámbito local: entre 2019 y 2022, unos candidatos poco creíbles o, directamente, ridículos le granjearon sonadas derrotas en la mayoría de los municipios, empezando por Milán y Roma. 

La hibris de Meloni

Dicho todo esto, entenderán que es arriesgado afirmar que en Italia el viento ha cambiado. Sencillamente, ha habido quien ha metido la pata y quien ha intentado dejar de suicidarse. Meloni ha pecado de hibris, ese concepto tan querido por los antiguos griegos que significa arrogancia. El tiro le ha salido por la culata. No puede ser ya la reina absoluta, como le hubiera gustado, sino una monarca medieval que debe cuidar de sus feudatarios y concederles algo para evitar que se rebelen. Aunque no pueden celebrarlo descorchando botellas de cava, Salvini y Antonio Tajani, sucesor de Berlusconi en Forza Italia, sonríen al menos un poquito: saben que ahora dentro de la coalición de ultraderecha, Meloni es un pelín más débil y tendrá que hacerle más caso. 

Empieza ahora una ronda de elecciones regionales: el 10 de marzo se vota en los Abruzos, el 21 de abril en Basilicata y luego en Umbría y Piamonte, lugares donde gobierna la derecha extrema. Sin contar con las europeas del mes de junio y, obviamente, el día a día en el Gobierno del país. De fondo, además, existe la posibilidad de que se permita a los presidentes regionales presentarse para un tercer mandato, batalla que está librando, de momento sin éxito, Salvini. Según la ley, en Véneto y Friuli-Venecia Julia, los dos presidentes liguistas, Luca Zaia y Massimiliano Fedriga, no podrían volver a presentarse. Salvini presiona y amenaza con rupturas, pero Meloni no cede por el momento. ¿La derrota sarda le hará cambiar de idea a la líder de Hermanos de Italia?

El centroizquierda ha entendido finalmente que solo con una coalición amplia puede pararle los pies al plan meloniano

Por su parte, el centroizquierda ha entendido finalmente que solo con una coalición amplia puede pararle los pies al plan meloniano de convertir, pasito a pasito, Italia en una emulación de la Hungría de Orbán. No era muy difícil, en realidad: bastaba con echar una ojeada a las reglas del juego. O el PD y el M5E colaboran, dejando de lado sus antipatías, sus peleas y sus incomprensiones, o Italia se va a convertir, gradual y paulatinamente, en una democracia iliberal. Esto no moviliza a los millones de italianos que no quieren saber nada de la política, pero puede ser suficiente para salvar los muebles o, al menos, puede ser un primer paso para darle la vuelta a la tortilla. De hecho, en los Abruzos, región gobernada por un dirigente de HdI muy cercano a Meloni, Luca Marsilio, el candidato de centroizquierda, Luciano D’Amico, es apoyado por PD, M5E, AVI y también los centristas de Renzi y Calenda. ¿Será suficiente? Obviamente, no se trata solo de juntar siglas, sino de construir una alternativa creíble en cada territorio. Veremos.

Una ultraderechista pragmática

Dirán que soy un exagerado y que veo a Orbán en todos lados, pero a los hechos me remito. En un año y medio de gobierno de Meloni ha habido un recorte de derechos bajo el imperecedero lema de la ley y el orden y se ha producido una ocupación manu militari de la televisión y la radio pública, convertida en una especie de boletín del ejecutivo. Los ataques a la independencia de la magistratura han sido constantes y la criminalización de las protestas, el pan de cada día. Las imágenes de la policía pegando porrazos a estudiantes menores de edad, que se manifestaban pacíficamente en Pisa para pedir la paz en Gaza, llevaron incluso al presidente de la República, Sergio Mattarella, a enviar un inusual mensaje al ministro del Interior. “La autoridad de la policía”, afirmó Mattarella, “no se mide con porras sino por la capacidad de garantizar la seguridad y al mismo tiempo proteger la libertad de expresar opiniones públicamente. Con los muchachos, las porras expresan un fracaso”. 

Además, Meloni está sacando adelante su proyecto de reforma constitucional con carácter presidencialista que sustraería las competencias que la Constitución otorga al presidente de la República, centralizaría el poder en el ejecutivo, convirtiendo el Parlamento en una cáscara vacía, impediría un cambio de mayorías durante la legislatura y otorgaría a la coalición ganadora un premio del 55% de los escaños en las dos cámaras. Miren lo que hizo Orbán tras su regreso al poder en 2010 y verán que no hay muchas diferencias.

Comparada con el déspota de Budapest, sin embargo, la primera ministra italiana está jugando muy bien sus cartas a nivel internacional

Comparada con el déspota de Budapest, sin embargo, la primera ministra italiana está jugando muy bien sus cartas a nivel internacional. La coyuntura creada tras la invasión rusa de Ucrania se lo facilita. La líder de Hermanos de Italia, a la sazón presidenta del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, se lleva estupendamente con Ursula von der Leyen y ha conseguido ser considerada una aliada fiable por Washington. El lunes 26 de febrero, Meloni, que preside este año el G7, viajó a Kiev para reunirse con Zelensky y en unos días volverá a verse con Biden en Washington. Repitámoslo una vez más: Meloni no se ha moderado, sigue siendo la ultraderechista de antaño, admiradora y amiga de Orbán, aliada de Trump, Bolsonaro, Abascal y ahora también de Milei. Simplemente, ha entendido que hay líneas rojas –el atlantismo y un europeísmo más bien retórico– que no le conviene traspasar. No es moderada: es pragmática. Y lista. Ha visto que se le ha abierto una puerta delante. ¿El objetivo? Tocar poder en Bruselas. O, al menos, influir en él, con permiso de populares y liberales. 

En resumidas cuentas, Meloni sigue teniendo la sartén por el mango y Hermanos de Italia sigue siendo con diferencia el primer partido en todos los sondeos. Asimismo, no ha habido una verdadera movilización de la población italiana frente al riesgo de la deriva autocrática que está sobre la mesa y las oposiciones siguen peleadas y divididas: a nivel nacional, una alternativa seria y creíble aún no existe. Ahora bien, Cerdeña debería servir para cambiar el chip. Si se tienen en cuenta las enseñanzas de estas elecciones regionales, quizás el viento puede cambiar de verdad. 

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, tiene que tragarse el primer sapo, electoralmente hablando. Su ascensión a los cielos de la política italiana, supuestamente imparable, ha tropezado con la voluntad de los ciudadanos sardos. En las elecciones regionales celebradas el domingo 25 de febrero, la...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Steven Forti

Profesor de Historia Contemporánea en la Universitat Autònoma de Barcelona. Miembro del Consejo de Redacción de CTXT, es autor de 'Extrema derecha 2.0. Qué es y cómo combatirla' (Siglo XXI de España, 2021).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí