1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Tribuna

Sexo y empatía. Las bases éticas del follar

Introducir la empatía en cualquier relación quiere decir preocuparse por el otro o la otra, por su bienestar, y nada de esto está reñido con ningún tipo de sexo (excepto el machista)

Beatriz Gimeno 27/05/2018

cc

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Queremos sacar a Guillem Martínez a ver mundo y a contarlo. Todos los meses hará dos viajes y dos grandes reportajes sobre el terreno. Ayúdanos a sufragar los gastos y sugiérenos temas (info@ctxt.es).

A raíz de lo ocurrido con la sentencia de La Manada, en los días (ya semanas) siguientes, hemos hablado y escrito de muchas cosas relacionadas con el feminismo y no estrictamente con la sentencia en sí, que también. Digamos que la sentencia, como antes el 8M, está sirviendo para levantar muchas alfombras y levantarlas incluso de sitios donde hacía años que nadie se ocupaba de barrer. Esta sentencia ha provocado indignación porque antes estuvo el movimiento #MeToo y porque una gran parte de la revuelta feminista de los últimos tiempos tiene que ver con la violencia sexual, es una revuelta contra las violaciones y el acoso, contra la sexualidad machista, en definitiva. Así que por fin se nos presenta la oportunidad al feminismo de hablar más de sexo. Porque el sexo es el elefante blanco que está en una habitación y nadie parece ver. Y no se trata sólo de denunciar, castigar o perseguir, no se trata de aumentar las penas, sino de reflexionar acerca de qué es esa “cosa escandalosa” (parafraseando a Donna Haraway y refiriéndola aquí a la sexualidad patriarcal) y qué relación tiene con la desigualdad social, con las relaciones de género, con el poder, con la política. Es hora de volver a pensar la sexualidad como una construcción política que incide en las relaciones sociales de manera fundamental.

¿Entendemos lo mismo por “sexo”?  

Al fin y al cabo parece que hay una discordancia muy evidente cuando un juez ve jolgorio donde otros jueces vieron dolor extremo; cuando los violadores y todos sus palmeros están convencidos de que hubo sexo y cuando las mujeres sabemos que allí hubo una violación. Es evidente que la discordancia sobre lo que entendemos por sexo alcanza incluso al interior del  feminismo. De hecho, algunos de  los asuntos más polémicos dentro de éste, como la prostitución o la pornografía, tienen que ver con el sexo, con lo que entendemos por sexo y también con lo que entendemos, en definitiva, por sexo ético. En  realidad, nadie dentro del feminismo niega que el sexo es un lugar en el que se dilucidan relaciones de poder socialmente construidas. Esta consideración no es nueva, el feminismo de la Segunda Ola, al fin y al cabo, nació como una teoría radical de la sexualidad pero hacía mucho que la sexualidad patriarcal no se ponía en el punto de mira de la mayoría del feminismo como ahora ha ocurrido. Y surgen preguntas necesarias: ¿Cómo influye la construcción sexual masculina y patriarcal en la realidad, en las relaciones entre hombres y mujeres? ¿Qué relación guarda dicha sexualidad con la construcción de la subjetividad masculina? ¿Podemos deconstruir la sexualidad masculina hegemónica? ¿Es necesario follar de otra manera para ser más iguales? ¿Hay una manera justa de follar? ¿Hay una manera ética o la ética no tiene nada que ver con follar?  

nadie dentro del feminismo niega que el sexo es un lugar en el que se dilucidan relaciones de poder socialmente construida

Cualquier cosa que tenga que ver con la sexualidad requeriría de un libro extenso, pero de manera concisa pienso que no podemos renunciar a tener criterios éticos con respecto a cualquier acto en el que intervenga la voluntad porque somos seres morales; y quizá en el sexo menos que en muchos otros porque la sexualidad es un pilar de nuestra subjetividad, y también porque implica una relación con otro/a(s) persona(s). Sabemos también (y eso no lo niega casi nadie) que la sexualidad patriarcal está muy relacionada con el dominio (la conquista) y no tanto con la reciprocidad o la igualdad. Digamos que la mayoría de la gente asume que hay una ética de mínimos que aplica en el sexo: el consentimiento. Pero en estos momentos han surgido voces feministas que piden que se vaya más allá y han problematizado la propia noción de consentimiento aplicado al sexo. Sin duda que el consentimiento significó un avance en su día teniendo en cuenta que hasta hace poco este era irrelevante y aún lo es en gran parte del mundo. Puede que a la hora de plasmarlo en los códigos debamos referirnos a él como concepto jurídico, pero sí pienso que, al menos desde el feminismo, podemos problematizarlo. Por una parte porque es evidentemente un factor de desigualdad que nos sitúa a hombres y mujeres en lugares diferentes, con subjetividades diferentes, deseos diferentes, modos de follar también distintos y  supuestas diferentes necesidades. Somos las mujeres las únicas que consentimos, mientras que ellos desean y actúan; nos follan. Nosotras, así, nos situamos como objeto deseado y pasivo, mientras que ellos son el sujeto activo que, con suerte, pide el consentimiento para el acceso a nuestro cuerpo. El consentimiento, además, puede comprarse con dinero o con otro tipo de bienes, materiales o inmateriales; puede darse incluso a cambio de amor. Puede conseguirse de múltiples maneras pero siempre desde posiciones de poder diferentes: son ellos los que buscan conseguirlo, comprarlo, forzarlo y nosotras las que lo poseemos como un bien con el que negociar. Y alrededor de esta concepción del consentimiento se levanta una construcción inmensa de desigualdad material y simbólica: ellos desean, necesitan, follar;  nosotras consentimos (o no) que nos follen.

se debe educar a los hombres de manera que ninguno se muestre indiferente frente al malestar sexual de una pareja, para que el bienestar sexual de la otra(s) sea tan importante como el suyo propio

Entonces, para que follar sea ético ¿basta con el consentimiento (y qué clase de consentimiento) o tenemos que ir más allá si queremos que la sexualidad y lo que lleva aparejado, promueva, refleje, posibilite, eduque en la igualdad entre hombres y mujeres y procure una distribución igualitaria de placeres y bienes simbólicos? ¿Qué tiene que ver todo eso con la empatía? ¿Es necesario follar con empatía para que sea un follar ético e igualitario o eso entorpece la idea que tenemos del sexo? Cuando una tuitera (@magdalenaProust)  mezcló sexo y empatía  se armó un lío tremendo. Follar con empatía es quitarle toda la gracia al sexo dijeron muchos y muchas. La pregunta entonces es ¿qué es follar con empatía? ¿Es necesario? ¿Es feminista? Creo que sí, que es necesario y que es necesariamente feminista. Y lo es porque la sexualidad masculina hegemónica, al menos en el plano del deseo, se construye, no sobre la cosificación de los cuerpos (que puede ser un elemento del deseo), sino sobre la deshumanización. Y a la hora de interpretar esta construcción sexual, a la sempiterna deshumanización patriarcal le tenemos que unir la ideología neoliberal que impone una interpretación de la relación sexual como algo absolutamente individual y sin consecuencias más allá de dicha relación; que ha borrado de nuestras cabezas la posibilidad de analizar estructuras materiales e ideológicas que construyen la realidad, también la sexual. Introducir la empatía en el follar (o en cualquier otra relación) quiere decir preocuparse por el otro o la otra, por su bienestar, quiere decir tener la capacidad para ponerse en su lugar, y nada de esto está reñido con ningún tipo de sexo (excepto el sexo machista): el sexo casual, el sexo con muchas o muchos, el sexo con desconocidas/os, el sexo fuerte, el sexo incluso voluntariamente cosificador… el sexo como sea, siempre que se sepa que ahí, al otro lado, hay un ser humano, una mujer, con su propio deseo y con el mismo derecho a que dicho deseo sea atendido y respetado. Creo que siempre es mejor no tratar a las personas como un medio que hacerlo, que las relaciones sexuales tienen siempre que incluir preocupación activa por la(s) otra(s) persona(s), por su bienestar, por su placer; que se debe educar a los hombres de manera que ninguno se muestre indiferente frente al malestar sexual de una pareja, para que aprendan a identificar este, para que el bienestar sexual de la otra(s) sea tan importante como el suyo propio. Las mujeres deben también aprender a expresar su deseo, sus malestares, sus preferencias al follar y los hombres tienen que aprender a escucharlas, respetarlas, percibirlas, tenerlas en cuenta… Por tanto, sí, empatía.

Gayle Rubin, con la que coincido en pocas cosas, define muy bien en qué marco deben moverse los encuentros sexuales para que puedan ser considerados éticos. Dice Rubin que los encuentros sexuales tienen que ser juzgados por la manera en la que las partes se tratan una a otra en el nivel de consideración mutua; por la presencia o ausencia de coerción y por la cantidad y calidad del placer que se dan. Esto es la empatía al follar, nada más y nada menos. No hay ética sin feminismo y el feminismo es también una ética. Así que creo que toca, sí, comenzar a exigir a los hombres comportamientos éticos también en el terreno de la sexualidad, lo que en definitiva no es más que asumir y contemplar la plena humanidad de aquella(s) con quien(es) se folla. Parece fácil, pero hay toda una construcción masculina del deseo, de la sexualidad, del follar, que impone lo contrario.  Y eso es justo contra lo que se ha levantado el feminismo.

Autora >

Beatriz Gimeno

Escritora, activista y diputada de Unidos Podemos en la Asamblea de Madrid.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

22 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Sofia

    CÓMO RECUPERÉ A MI EX ESPOSO CON LA AYUDA DEL HECHIZO REAL Y EFECTIVO DEL DR Sunny Me llamo Sofía Alberto, nunca pensé que volvería a sonreír, mi esposo me dejó con dos hijos durante un año, todos los esfuerzos por traerlo de regreso fracasaron Pensé que no lo volvería a ver hasta que conozca a una señora llamada María que me contó sobre un lanzador de hechizos llamado Dr.Sunny. Ella me dio su dirección de correo electrónico y número de teléfono móvil y me contacté con él y me aseguró que 48 horas mi esposo regresará a mí, en menos de 48 horas mi esposo regresó y comenzó a rogar perdón diciendo que es el trabajo del diablo, así que todavía estoy sorprendido hasta ahora sobre este milagro, no pude concebir, pero tan pronto como el hechizo, me quedé embarazada y di a luz a mi tercer hijo, si necesita ayuda de él, puede contactarlo a través de: correo electrónico: drsunnydsolution1@gmail.com o WhatsApp o llamarlo ahora: +2349030731985 Dr.Sunny también cura: 1. VIH / SIDA 2. HERPES 1/2 3. CÁNCER 4. ELA (enfermedad de Lou Gehrig) 5. ¿Hepatitis B? 6.Si quieres quedar embarazada

    Hace 1 año 2 meses

  2. Cristina

    No es verdad que el consentimiento sea solo de las mujeres. Los hombres también tienen que consentir, porque también se ven a veces obligados a hacer cosas que no quieren (hay hombres que son drogados y violados, incluso niños). El consentimiento es una cuestión de ambos géneros. Tal vez deberíamos ocuparnos cada uno de lo nuestro. Las mujeres, aprender a expresar nuestros sentimientos y a darles la importancia que tienen (por ejemplo, el dolor). Los hombres, que decidan ellos como tienen que solucionar su problema. Porque este problema, que no se nos olvide, es un problema de ambos géneros y todos somos responsables de perpetuarlo!!

    Hace 1 año 11 meses

  3. Godfor Saken

    "Las personas agamas trataremos de designificar el sexo, y rescatar el afecto y la intimidad de su secuestro, para lo que habremos de tomar conciencia de su condición de símbolo patriarcal de dominación. Reconoceremos los intereses que nos llevan a desearlo y convertirlo en una de las principales necesidades de nuestras relaciones sociales y trataremos de construir un sexo que no convierta a otros sujetos sexuales en objeto de deseo". Agamia: principios relacionales http://www.contraelamor.com/2018/12/agamia-principios-relacionales.html

    Hace 2 años 3 meses

  4. Gustavo

    El sexo consensuado siempre es justo. A menos que la burguesía puritana «problematice» el sexo una vez más, como lleva haciendo desde el siglo XIX, y decrete desviaciones donde los participantes del acto ni siquieran han visto en que lugar lo están haciendo exactamente.

    Hace 2 años 8 meses

  5. Félix Talego

    Excelente artículo. Argumentado con sutileza. Y necesario, dada la extendida irrespetuosidad de las relaciones en nuestro mundo, sostenido en la dominación e injusticia. Respeto que no está reñido con el gozo ni con el placer ni con la libertad, sino que, en el fondo, se requieren. Solo veo una omisión, justificable quizá por el poco espacio de un artículo de opinión: no aborda la tenebrosa, pero cierta realidad, de que hay personalidades que desarrollan inclinaciones sádicas y aun necrófilas, que solo pueden gozar con el sufrimiento, la humillación o la degradación de otras personas, de sí mismo y/o de otras personas. Como afirmó Erich Fromm, la personalidad es una segunda naturaleza humana. Aunque no nace, se hace en la única circunstancia vital de cada sujeto, y no es un subproducto de la cultura en la que crece el sujeto. El desarrollo de tendencias destructivas no es un universal humano, pero sí un hecho que acompaña siempre a la humanidad. Precisamente, el mejor antídoto contra la proliferación de tales tendencias es el cultivo del respeto, en todo, con todxs. Kant lo llamó el imperativo categórico.

    Hace 2 años 10 meses

  6. Eloisa

    Creo que la autora ha dicho de manera compleja algo que las mujeres nos hemos encontrado mil veces: una gran mayoría de hombres que se preocupan únicamente por su propio placer, que es más fácil que les hagamos una felación que ellos a nosotras sexo oral, que hay que presionar para el condón, que se corren dentro sin pedir permiso, que te la meten sin preliminares aunque aquello no esté listo y te duela y a correr, que no proponen posturas para que estés cómoda, sino para reproducir escenas porno que sólo parecen hacerles gracia a ellos y un largo etcétera. Y claro que es responsabilidad nuestra también, responsabilidad de decirlo, no de aguantarlo, de decir qué deseamos y qué no, y por supuesto de decir a los hombres que eso que creen que tanto nos gusta no es así, que hemos fingido mil veces, y finalmente de llevar este tema oscuro al debate público

    Hace 2 años 10 meses

  7. mr.gabo

    El punto del artículo me parece bien, pero el artículo en si me parece innecesariamente complicado, yo lo resumiría en 2 simples palabras: SENTIDO COMÚN. Y aparte, ya harta de hablar de "machismo" o "feminismo", que les parece si mejor hablamos de PERSONAS. Personas con necesidades fisiológicas, personas que disfrutan del sexo consentido con quien les dé la gana, si existe la mínima necesidad de "exigir" algo en el sexo, esa relacion, encuentro, experiencia, (o como quieran llamarlo) simplemente no sirve. Lo mínimo es que sea algo divertido y satisfactorio para los 2, no es verdad? Respeto (y autorespeto) honestidad, y empatía.

    Hace 2 años 10 meses

  8. fer

    "Las mujeres" y eso exactamente qué es?

    Hace 2 años 10 meses

  9. Pedro Oliveira

    Lo siento pero me parece algo delirante este artículo. No intentemos decir qué prácticas son éticas o no. Sexo ético es aquel que satisface a ambas partes (sobra decir lo de consentido). No hace falta más. Y dejad de pensar en términos exclusivamente heterosexuales, por favor. Esto no es feminismo, es puritanismo.

    Hace 2 años 10 meses

  10. Perry Manson.

    Cómo te aburres Gimeno. Que dices que hay un ser humano al otro lado con su propio deseo.Ah. Quien lo hubiera dicho. La de cosas que aprende uno contigo. De mayor quiero ser como tú.

    Hace 2 años 10 meses

  11. rik

    Empatía, para el consentimiento y para ponerse en el lugar del otro. Pues no has pedido nada.

    Hace 2 años 10 meses

  12. Manu

    Tremendo. Aunque echo en falta que se identifique también como parte del problema a las mujeres que aún se guían por la lógica machista. Como hombre feminista me resulta mucho más fácil presionar para el cambio a los hombres machistas, predicar con el ejemplo como herramienta de presión estrella, que a las mujeres machistas. Incluida la sexualidad-objeto, que por su misma definición utilitaria lleva asociadas unas contrapartidas que muchas (menos que hombres, pero muchas) mujeres ven más deseables que su propia igualdad como seres sociales. Es obvio que son víctimas de la cultura patriarcal que las ha educado, como también lo es que en esta lógica machista el abuso siempre es en la dirección de la mujer (forzado o auto-inflingido por educación), pero eso no implica que no sean parte del problema que queremos solucionar.

    Hace 2 años 10 meses

  13. Aj

    damos por hecho que los seres humanos pensamos correctamente como algo que nos viene de serie, de fábrica, de nacimiento.. y no es así, hay que aprender a pensar y hay que aprender a enseñar a pensar, enseñar a aprender a pensar, y lo digo después de leer los comentarios..

    Hace 2 años 10 meses

  14. admin_agora

    Corregido, gracias.

    Hace 2 años 10 meses

  15. Anselmo

    A ver señoras y señores, no mezclemos churras con merinas, sexo es sexo, machismo=feminismo=*.ismo (fascismo, nacismo, leninismo, cristianismo, islamismo, yihadismo, etc...), y la politica solo tiene que ver con el dinero y el poder. No existe el Heteropatriarcado, al igual que no existen las Feminazis. Que hay hombre que son unos Malnacidos o HijosdeMalPadre (por no usar una connotacion femenina, que hoy esta todo mal visto), que debieran tirarlos a un pozo y olvidarnos de ellos, totalmente de acuerdo, pero recordar que tambien hay denuncias falsas (http://www.familiaenderechos.es/wp-content/uploads/2016/02/Informe-Fondos-Europeos-y-fraude-de-g%C3%A9nero.pdf) (leer no ocupa lugar, ni es peder el tiempo). Me explico y no me enrrollo más, para mi solo hay un genero el humano, sin distinción, porque eso es sólo una desunión más, en las que 4 cafres caen, y por no parecer politicamente incorrecto, los demás otorgan sentido o callan. Un poco de por favor, seamos serios/as, y veamos mas allá. Una frase que aclara esta situación es: "Los árboles no dejan ver el bosque". Mucha compresión y amor para tod@s.

    Hace 2 años 10 meses

  16. Andrés

    Un artículo complejo innecesariamente. Es ética una felación?Es ético un cunningulis?Creo que se subestima ka capacidad de la mujer de dar o recibir lo que realmente desea (lo que le salga del coño para entedernos coloquialmente)y resulta un.tanto vacuo queter teñir al sexo de escenario de luchas de poder. La empatía es básica para cualquier relación, y si la autora no tiene esa sensación con su pareja, pues debe comunicarlo y trabajarlo, no hace falta que pierda, y nos haga perder tiempo, con un análisis, por lo menos, de corto vuelo

    Hace 2 años 10 meses

  17. Pedro

    Muchas veces sí que hace falta argumentar lo obvio ya que parece que es lo primero que se olvida. Está muy bien, felicidades.

    Hace 2 años 10 meses

  18. SLA

    Pues sí que hace falta; principalmente para evitar simplificar hasta tal punto que solo se diga "hay que hacer el bien en general", y sea lo mismo hablar de sexualidad y poder que de jugar a la lotería. Y el artículo no es farragoso ¿es farragoso?

    Hace 2 años 10 meses

  19. PRC

    Que después de todo este artículo feminista tenga uno que encontrarse "Autor" para una mujer llamada Beatriz... Pues... como que eso habría que mirarlo.

    Hace 2 años 10 meses

  20. Josefa Pérez Lombera

    Hacia falta un articulo tan largo y farragoso para concluir en algo tan básico como la necesidad en las relaciones humanas de la empatía, el respeto y la honestidad ( ppos de cualquier relación sana según C Rogers)? También quiero señalar a la persona q ha escrito el comentario previo q sea cuidadosa; está demostrado q el consumo de cannabis favorece la aparición de brotes psicóticos y su comentario parece escrito de pleno colocón

    Hace 2 años 10 meses

  21. cesar

    No todo va a ser follar...habrá mas cosas en la vida ,digo yo...

    Hace 2 años 10 meses

  22. v

    A toda la ciudadania nos educan en el sadomaso mental, en vez de en la empatia etc y asi las relaciones oscilan entre los polos y se generan luchas de poder y competitividad brutal, en vez de colaboracion. Esto se agrava con la dieta del cadaver, que crea amoniaco en sangre, peta el higado y quema las neuronas : ira, (que muchas veces es en base a suposiciones, y esto equivale a paranoia). Cada genero tiene sus caracteristicas etc que el sistema cultural-etc exacerba, convirtiendolas en defectos y convirtiendonos en desarmonizados, para manipularnos. Sin autocritica no habra solucion , ( por mucha lucha, critica, prohibicion ). Se trata mas de responsabilidad no de culpabilidad. No es excusa que los demas no lo hagan . Se recoge lo que se siembra , para bien y para mal. Haya cada cual con su ego y su destino . Echar las culpas a los demas es siempre lo mas facil. En vez de empatia y asertividad la gente está con : "es que yo ", " por si acaso " y es mejor lo 1º que lo otro. Empatia aserticidad respeto dignidad autoestima dialiogo amabilidad escucha colaboracion etc : Ser amable no nos convierte en gays. Quien no nos de lo que le demos, se le explica y si no puerta : vale para cualquiera. Aveces lo que nos falta es dignidad y autoestima para que no abusen de nos y que dejemos de idolatrar sin mas . A mas se piensa en sexo menos se consigue. No hay que estar con quien parece nº hij@ y no compensa estar con alguien a quien se puede controlar. Mujeres y hombres deben aprender a controlar sus emociones por el bien de todos y no ser naifs, pero mente y sentimiento son complementarios. Ellas deberian manifestar su deseo, por que lo tienen, tambien con empatia y pedir lo mismo . Hay estudios que indican que las relaciones que comienzan cuando ellas entran duran mas . No hay que idolotrar a nadie. Esclavizan tanto las palabras como del silencio. La superioridad se demuestra con empatia y pedadogia no con abusos y merdecillas. EL feminismo es guay pero tambien hay mujeres charlatanas chifladas y mala gente. ¿ Qué les pasa a algunos que quieren negar derechos dignidad e igualdad a la mitad d ela humanidad y que se preocupan mas por la condena a un violador que por la violacion, cuando hay cerca de mil al año solo en España y 8M en la UE ? Los violadores potenciales o de facto, se esconden entre los honestos y nos hoden a los demas. Por su palabras les conocereis. El machismo destruye incluso a los machistas. Con amor se consigue mas y mejor. Ellos mismos crean sus pesadillas pero luego se victimizan y culpan a los demas como si no tuvieran que ver ( sicopatia ). Sin ellos no habria guerra de generos. La peor hembrista es un ser dee luz comarado con ellos, pero las mujeres bordes sin motivo perjudican al feminismo. Toda orientacion de genero está definida por : genes, cultura, familia, educacion, hormonas ( aveces de productos cosmeticos y envases de comida, que contienen disruptores endocrinos : www.libresdecontaminantes e incluso dieta = la soja tiene estrogenos ). Somos : personAs, humanidAd, la gente y ciudadaniA : creo que el generico del lenguaje deberia ser el femenino. Puttas y corrupcion : http://ctxt.es/es/20180509/Politica/19567/corrupcion-prostitucion-trata-de-mujeres-gil-punica-gurtel-cursach-nuria-alabao.htm En 5 años 200 niños se han quedado huerfanos por que un subanormal mató a la madre. Y aun hablan de infanticidio materno http://www.publico.es/sociedad/igualdad-justicia-informe-perspectiva-genero-cgpj-levanta-duras-criticas-asociacion-juezas.html Antes en los pueblos o ciudades pequeñas, si alguien se sobraba se contaba boca a boca Ahora que la gente viaja y en ciudades grandes, se usan las redes sociales El quid está en lo que se considere abuso y las mujeres creo que tbn tienen algo que decir Y no creo que sea falso ya que si no sucederia aun mas. Aunque las mujeres son muy suyas y luego se cercioran personalmente.

    Hace 2 años 10 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí