1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Marcos Roitman / Sociólogo chileno

“El mayor error de Allende fue creer que la Democracia Cristiana era democrática”

Gorka Castillo Madrid , 11/09/2023

<p>El sociólogo Marcos Roitman durante una entrevista en 2019. / <strong>Vocesenlucha (Youtube)</strong></p>

El sociólogo Marcos Roitman durante una entrevista en 2019. / Vocesenlucha (Youtube)

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

El 11 de septiembre de 1973, el presidente chileno Salvador Allende se convirtió en un mito. El bombardeo del Palacio de La Moneda, el dramatismo de sus últimas palabras y, finalmente, su inmolación trascendieron su imagen de estadista para otorgarle una dimensión de idealista universal. Sólo hicieron falta unos minutos de luminosa melancolía. Los que sirvieron para comprobar las intenciones de un ejército envilecido bajo el mando de Pinochet. El sociólogo, ensayista y exiliado chileno Marcos Roitman (Santiago de Chile, 1955) no olvida el papel que jugó la Democracia Cristiana en aquel golpe de Estado y el empeño de Allende por salvar la democracia. “Ellos promovieron una campaña de terror y trataron de justificar, entre otras cosas, las violaciones de los derechos humanos que empezaban a cometer”, afirma. Autor del libro esclarecedor Por qué no fracasó el gobierno de la Unidad Popular (Ed. Sequitur, 2023), Roitman reconoce que siente pena al echar la vista atrás y volver a revivir aquel infausto 11 de septiembre de 1973. “La gran mentira oficial es culpar de la quiebra de la democracia al gobierno de la Unidad Popular, a las víctimas. Esto es lo que defendió en su día Aylwin, lo que mantuvo Eduardo Frei Ruiz-Tagle y luego han apoyado Ricardo Lagos, Bachelet, Piñera y ahora Gabriel Boric”, asegura. Chile se sumerge profundamente dividido en la conmemoración de aquel episodio sangriento. 50 años después de la muerte de Allende continúa empantanado entre el resentimiento hacia un líder único y el deseo de una experiencia política que fue aniquilada.

Después de 50 años del golpe de Estado en Chile, la herida no está cerrada. ¿Cuántas generaciones tendrán que pasar para considerar que aquello fue una dictadura sanguinaria?

El problema no es de generaciones sino de construcción de un relato que haga posible entender que aquello fue un golpe de Estado contra el orden democrático y constitucional por parte de la derecha, de la Democracia Cristiana, de Estados Unidos y de las Fuerzas Armadas. Creo que mientras no liquidemos la verdad oficial que construyeron unos y otros será imposible entender la magnitud de aquel exterminio. Repito que el problema no es generacional. Es de memoria democrática y dignidad para que cada uno se responsabilice de los hechos que se produjeron. La cuestión no es determinar quién tuvo la culpa o no sino quiénes tuvieron responsabilidad de haber matado, asesinado o torturado a gente que el 11 de septiembre eran ciudadanos y al día siguiente se convirtieron en peligrosos terroristas a los ojos del poder. Creo que es simplemente eso. Un problema de asumir responsabilidades. Y mientras eso no se realice, en Chile no va a haber realmente una ruptura con el periodo de la dictadura.

A diferencia de España, en Chile el dictador no murió en la cama. Eso tuvo un efecto en la conciencia

Usted fue uno de los artífices de la querella contra Pinochet. ¿Cree, al menos, que aquella demanda contribuyó a que el dictador haya pasado a la historia de la humanidad como un tirano despiadado?

El mérito es de las víctimas que desde el 11 de septiembre de 1973 se presentaron a reclamar los habeas corpus. Ellos y ellas, por lo tanto, hicieron posible que las atrocidades cometidas por Pinochet no quedaran en el olvido. El otro gran artífice del proceso judicial contra el dictador es, sin duda, Joan Garcés. Sin él no hubiera habido caso y es justo reconocerlo. También, por supuesto, el del pueblo chileno que tuvo la fortaleza de seguir combatiendo, luchando y denunciando las violaciones de los derechos humanos que se cometieron en mi país desde el mismo día en el que el presidente Salvador Allende fue asesinado. Y respondiendo a su pregunta le diré que sí creo que la querella fue el punto de partida de la transición chilena. El hecho de que fuera detenido tuvo un efecto de inflexión en la conciencia tanto interna como internacional porque, a diferencia de España, el dictador no murió en la cama. Lamentablemente, a partir de ese momento un partido transversal como el Partido Socialista, el Partido Demócrata Cristiano y el PPD, personajes destacados como el expresidente Patricio Aylwin, pasando por Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos, construyeron una versión oficial de apoyo tácito a Pinochet al decir que sería juzgado en Chile pero que no correspondía acusarlo de crímenes de lesa humanidad.

¿Qué supuso para Chile esa comunión política que se creó para proteger a Pinochet?

Yo diría que demuestra, entre otras cosas, la fortaleza de la traición al gobierno democrático de Allende y el mantenimiento de lo que fue el proyecto de refundación del orden, que es como denominó Pinochet a su golpe. El dictador ya dijo que no tenía plazos sino metas. Quiero recordar las palabras del que fuera canciller con Michelle Bachelet, Alejandro Foxley, en el año 2000 cuando aseguró que Pinochet había cambiado la vida para bien, no para mal, porque era un adelantado a su tiempo y merecía estar en un lugar destacado en la historia de mi país. Eso lo dijo un hombre que luego ocupó un cargo destacado en el gobierno del Partido Socialista y que fue un miembro importante de la Democracia Cristiana. Con eso, está todo dicho.

La DC se acopló al levantamiento de los militares y declaró que el gobierno de Allende era ilegítimo e ilegal

¿Cree que la DC tuvo alguna responsabilidad en la conspiración contra Salvador Allende?

Toda. Tuvo mucha más responsabilidad que la derecha tradicional chilena que patrocinó el golpe porque la DC se acopló al levantamiento de los militares y declaró que el gobierno de Allende era ilegítimo e ilegal. Basta recordar la carta que envió Eduardo Frei Montalva, presidente del Senado el 11 de septiembre de 1973, al presidente de la Democracia Cristiana justificando el golpe. Además, hay que señalar que Frei y los sectores más reaccionarios de la DC empezaron a conspirar contra el gobierno legítimo de la Unidad Popular el 4 de septiembre de 1970. Frei estuvo vinculado con dos intentos de golpe y con la ‘Operación gambito’, cuyo objetivo era restaurarse en la presidencia después de disolver el Congreso e invitar a las fuerzas armadas a controlar el poder.

Sin embargo, uno de los líderes históricos de la DC chilena como Patricio Aylwin aseguró que la razón principal que animó a los militares a derrocar a Allende fue el rechazo social que existía hacia su proyecto de transición democrática al socialismo. ¿Qué opina?

Eso es una falsedad histórica. Aylwin escribió dos libros donde justifica ese argumento pero obvia que el hecho más democrático en aquel tiempo fue que la Unidad Popular, pese a sufrir tres años de desestabilización a todos los niveles, consiguió el 44% de los votos en las elecciones parlamentarias de marzo de 1973. Por lo tanto, hablar en los términos que lo hizo Aylwin es intentar lavar la sangre que la DC tiene en sus manos. Aylwin fue el coordinador civil del golpe militar. Por eso el golpe de Pinochet es conocido en Chile como ‘golpe civil-militar’. La historia está ahí. Yo acabo de escribir un libro pequeñito titulado Por qué no fracasó la Unidad Popular y ahí le cito textualmente, lo que decía pocos días antes del golpe y lo que dijo después. Y claro, ahora intentan lavarse la cara. Esa es la mentira oficial. Que la culpa fue de la Unidad Popular, que la culpa del golpe de Estado la tuvieron las víctimas. Esto es lo que defendió Aylwin, lo que mantuvo Eduardo Frei Ruiz-Tagle y luego apoyaron Ricardo Lagos, Bachelet, Piñera y Gabriel Boric. Ese es el relato oficial que hoy existe en Chile.

En Chile se critica que la izquierda no buscó un consenso dialogado con la DC para evitar el golpe. Y ese es el discurso que defiende Boric

Una aberración para miles de víctimas.

Pero ellos lo siguen utilizando. Ni siquiera hablan de golpe de Estado sino de alzamiento, de recuperación del orden, de quiebra de la democracia. Emplean el término fracaso para explicar que el proyecto de la Unidad Popular no tenía sentido en Chile y que la vía pacífica al socialismo era totalmente irrealizable ya que ni siquiera los militantes de la Unidad Popular se lo creían. Y hablan de la inevitabilidad de la derrota porque la Unidad Popular no creía en la democracia, que se limitaron a instrumentalizarla y que eso condujo al socialismo chileno al fracaso. Así lo entiende también la propia socialdemocracia. En Chile se critica que la izquierda no fue suficientemente democrática porque no buscó un consenso dialogado con la DC para evitar el golpe. Y ese es el discurso que hoy defiende Gabriel Boric.

¿Cree que la Democracia Cristiana imaginaba la carnicería que preparaban los militares?

Obvio, obvio. Yo podía ser ingenuo cuando se produjo el golpe porque tenía 18 años y no tenía conciencia de lo que era el fascismo pero sí la suficiente para ver que Eduardo Frei Montalva, un anticomunista declarado, y Patricio Aylwin, conocían las condiciones en la que se iba a producir el golpe. Ellos promovieron una campaña de terror y trataron de justificar, entre otras cosas, las violaciones de los derechos humanos. ¿Es que acaso tenemos que olvidar que todos los partidos de la izquierda fueron perseguidos mientras la Democracia Cristiana fue declarada en receso y algunos de sus dirigentes formaron parte del gobierno militar de la dictadura de Pinochet? El problema de la Democracia Cristiana es que descubrió tarde la democracia. Mi duda es si la ha descubierto en algún momento.

Los compromisos adquiridos por Allende hace 50 años citan expresamente las demandas de igualdad de las mujeres

Echando la vista atrás, ¿cree que el proyecto de transición democrática al socialismo que intentó Salvador Allende fue una utopía?

No, en absoluto. Durante el gobierno de la Unidad Popular se lograron grandes avances en todas las áreas de la vida. Se construyeron más viviendas sociales que en ningún otro periodo de la historia del país. Se nacionalizaron todas las riquezas básicas, se alfabetizó al pueblo, se extendió la sanidad, se profundizó la reforma agraria, los sueldos y salarios aumentaron. Cumplieron con todos y cada uno de los planes recogidos en las medidas políticas de la Unidad Popular. Aunque ahora hablen de derrota y de fracaso, el proyecto sigue hoy teniendo vigencia. Si usted lee los compromisos adquiridos por Allende hace 50 años verá que cita expresamente las demandas de igualdad de las mujeres, las luchas feministas y la juventud. Fue un proyecto cultural avanzado para la ciudadanía política. Me recuerda mucho a lo que sucedió con la Segunda República española. En Chile nunca hubo tanta democracia, tanta libertad, tanto desarrollo en términos políticos, económicos, sociales y culturales como en los tres años de la Unidad Popular. Los derechos de los pueblos originarios, como el mapuche, fueron reconocidos y respetados. ¿Cómo se puede decir que aquello fue un fracaso? ¿Fue un fracaso que el pueblo chileno tuviera la posibilidad de sentir la emancipación mental y política reclamada desde la independencia? Si une el discurso de Allende del 4 de septiembre de 1970 con el del 11 de septiembre de 1973, ¿a quién agradece todo? A la mujer, al campesino, al trabajador. No es casualidad. El problema es que todo esto ha sido invisibilizado por personajes que se consideran demócratas por encima de todo. Pero, claro, no se les puede llamar traidores aunque todos sabemos que los peores suelen ser los conversos.

¿Cuál fue el mayor error cometido por Salvador Allende?

Creer que la derecha era democrática.

¿Y el mayor legado que ha dejado al pueblo chileno?

Los principios de dignidad que caracterizaron su comportamiento, su defensa del derecho internacional y el respeto a su propuesta de justicia social. Allende fue un gran humanista y su legado, entendido en términos del pensamiento emancipador, es patrimonio de toda la humanidad. Por eso se definió como socialista y marxista, porque ahí están los fundamentos de su humanismo.

¿Qué papel está jugando Gabriel Boric en este periodo de renacimiento de la derecha negacionista en Chile?

Aunque Chile es un régimen presidencialista deberíamos de hablar del gobierno que encabeza Gabriel Boric. Yo creo que es más correcto, digamos, plantearlo en esos términos. Y lo digo así porque su cometido es mantener la economía de mercado a través de una refundación 3.0 de la Concertación de partidos que gobernó Chile durante cinco administraciones. Sirva como recordatorio que Boric ha calificado a Sebastián Piñera de gran demócrata y a Patricio Aylwin como un ejemplo para la democracia en Chile. La mitad de sus ministros son de la Democracia Cristiana, del Partido Socialista y del PPD, todos ellos partidos que supuestamente el Frente Amplio había derrotado. Es como si en España ganara el PSOE y los ministros fueran del Partido Popular y Ciudadanos, si existiera todavía. Hay que recordar que en Chile no se habla de neoliberalismo sino de refundación del orden, un concepto que implica también individualismo, destrucción de lo social y colectivo de ciudadanía política, que es donde descansa la ética y el compromiso. Por eso Boric dice una cosa un día y al siguiente otra distinta. Prefiero dejar de adjetivarlo, pero me llama la atención que pese a no haber tenido nunca una militancia política en términos de formación pedagógica esté considerado como un joven de 35 años capacitado para enfrentarse a la plutocracia que ha dirigido este país durante 150 o 200 años. Me resulta difícil de creer. Más bien creo que su gobierno no tiene principios.

Usted que fue perseguido por la dictadura, ¿cómo vivirá el 50 aniversario del golpe de Estado contra Allende?

Con mucha pena por los compañeros detenidos y desaparecidos pero con la idea de que el que el golpe de Estado no se produjo porque la Unidad Popular estaba fracasando sino porque la altura internacional del presidente Salvador Allende iba ganando presencia en el mundo. Esa es una perspectiva que anima a seguir planteando que el proyecto de la Unidad Popular sigue vivo. Por eso escribí el libro Por qué no fracasó el gobierno de la Unidad Popular.

El 11 de septiembre de 1973, el presidente chileno Salvador Allende se convirtió en un mito. El bombardeo del Palacio de La Moneda, el dramatismo de sus últimas palabras y, finalmente, su inmolación trascendieron su imagen de estadista para otorgarle una dimensión de idealista universal. Sólo hicieron falta unos...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

2 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. archivojla

    Estupendo artículo. Cada vez más claro que el capitalismo feroz es incompatible con la democracia y por tanto con la social-democracia. Gracias a CTXT, podemos leer estos artículos tan esclarecedores. Sois de lo mejorcito del periodismo patrio.

    Hace 9 meses 4 días

  2. Pilar

    "¿Cuál fue el mayor error cometido por Salvador Allende? Creer que la derecha era democrática". Es exactamente igual que ocurre en España. La derecha española no ha sido nunca democratica. Y el PSOE es tan traidor a los suyos como los socialistas chilenos. Muchas gracias a Marcos Roitman por hablar con tanta claridad. Es un articulo estupendo.

    Hace 9 meses 4 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí