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VIVOS DE MILAGRO

Podemos, Sumar, el PSOE y otros crímenes de lesa izquierda

Todo estaba atado y bien atado hasta que llegó el 15M y luego el “sí se puede”. Los morados han sufrido durante 9 años los ataques más innobles del bipartidismo corrupto. Ahora, toca dejar de llorar y volver a empezar

Miguel Mora 22/11/2023

<p>Irene Montero e Ione Belarra, el día de su despedida como ministras. / <strong>Dani Gago</strong></p>

Irene Montero e Ione Belarra, el día de su despedida como ministras. / Dani Gago

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Pablo Iglesias se equivocó muchas veces. Él mismo lo reconoce, así que casi sobra decirlo. ¿Pero quién podía imaginar que Yolanda Díaz, la persona a la que hizo vicepresidenta del Gobierno y a la que nombró a dedo para liderar Unidas Podemos, iba a terminar cavando la tumba de Podemos? Díaz nunca quiso ser coordinadora de nada, y de hecho nunca ejerció como tal, salvo cuando impuso a una candidata anónima en Andalucía. Dejó pudrirse su relación con Iglesias, con Ione Belarra, con Irene Montero, y se fue acercando cada vez más a Pedro Sánchez y a Mónica García. Biquiño a biquiño, decidieron destruir al partido que había conseguido armar la moción de censura y luego el Gobierno de coalición. Aunque eso supusiera incluso arriesgarse a perder el poder ante las derechas extremas.

Aprovechando la infame campaña de La Sexta y Ok Diario contra la ley del solo sí es sí, basada en sentencias no firmes y en contadores de agresores sexuales supuestamente beneficiados por la ley Montero, Sánchez dejó sola a la ministra de Igualdad votando con el PP, y Díaz negó su apoyo a Unidas Podemos antes de la fiesta inaugural de Sumar para no presentarse luego a las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo del 23. Podemos no acudió al Magariños, y la derrota de las izquierdas rotas facilitó las coaliciones del PP y Vox y obligó a los morados a hacer un ERE para no quebrar. Cautivo y desarmado, Podemos aceptó la oferta sadomaso de Díaz para las generales, incluido el veto a Montero, sabiendo que romper equivaldría a entregar el gobierno estatal a la extrema derecha. Logró cinco diputados, que apoyaron la investidura de Sánchez para quedarse después sin un solo ministro en el nuevo gabinete.

El regreso de Podemos a los márgenes de la política institucional es en realidad una buena noticia

La izquierda cuqui, la que se lleva bien con Amancio Ortega, Florentino Pérez y Juan Roig, la que cobra el bono térmico para familias vulnerables, la que teoriza sobre las encíclicas del papa Francisco, es ahora la muleta amable que sostiene el Gobierno PSOE-Sumar, valga la redundancia –como dice El Mundo Today–. Y mientras tanto, asoma en el horizonte la pinza de Podemos con Bildu y Esquerra, que sumaría 19 escaños, y se perfila ya como la “oposición de izquierdas” que apretará desde fuera al Gobierno de los amigos incómodos de Pedro.

El regreso de Podemos a los márgenes de la política institucional es en realidad una buena noticia –los sapos son ya y prometen ser esta vez tamaño XL– y una vuelta al punto de partida, a las europeas de 2014, fecha en la que el sistema setentayochista lanzó la doble cacería contra los enemigos de España y de la monarquía: los nacionalistas catalanes y El Coletas y sus descamisados. Han sido nueve años y miles de portadas llenas de bulos policiales, mentiras a sabiendas y falsas acusaciones judiciales. Se llama lawfare, sí. Y hoy sabemos que las cloacas han triunfado gracias a una heterogénea agrupación de malhechores. Villarejo, Inda, Ferreras, Dolores Delgado, Aznar, Felipe y sus medios al dictado prepararon el terreno para desacreditar a Podemos. Y, por duro que suene, Sánchez y Díaz se han encargado de intentar darles el golpe de gracia.

Recordemos que en esa guerra sucia el PP nunca estuvo solo. Los medios afines al PSOE no denunciaron las falsedades aventadas por los tabloides y chiringuitos de las cloacas, que luego amplificaban los platós “del Estado profundo” (RTVE, Mediaset, Grupo Planeta). El pánico del bipartidismo, autolesionado por el austericidio, y del IBEX al 15M y a Podemos era colectivo y contagioso. No había costumbre. Y la prensa progresista, siempre bien engrasada por la gran empresa y movida por su ciego amor a la monarquía inviolable, jugó un papel fundamental al dar barniz de credibilidad y carta de naturaleza a los infundios fabricados por los sicarios de Villarejo y Fernández-Díaz. Que yo recuerde, solo Ana Pardo de Vera tuvo las agallas de largarse de un plató ante las infamias que soltaba cada noche Inda, el gran bufón de Florentino Pérez y Ferreras. 

Sí, tal vez algunos fueron más cuidadosos al difundir las patrañas, pero muy pocos osaron denunciar en serio aquel interminable escándalo democrático, y muchos menos tuvieron la decencia de renunciar a cobrar los sueldos / mordaza de La Sexta.

Las cloacas han vencido, porque todos los delincuentes siguen en sus puestos, pero ha sido una victoria pírrica. Irónicamente, las urnas han obligado al PSOE a ir más lejos de lo que Sánchez nunca quiso ir en Catalunya, y ahí está Puigdemont a prisión reconvertido en salvador de la investidura más plural y contestada de la historia y en bastión contra las extremas derechas neofranquistas y trumpianas.

Podemos, por su parte, ha salido muy herido de la desigual pelea, pero es obvio que aún no está difunto porque todo el arco de sus enemigos, desde Jiménez Losantos hasta Nacho Escolar, sigue intentando rematarlos cada día. A los morados les toca empezar casi de cero, y solo cabe desearles suerte en ese reseteo y confiar en que dejen atrás cuanto antes el trauma generado por un acoso tan brutal y masivo como el que han sufrido.

Pese a que el nuevo Gobierno se autodenomina progresista, el país necesita una izquierda rupturista que hable claro a esa ciudadanía diversa, maltratada por los medios tóxicos de Madrid, y que votó a Sánchez o a Díaz con la nariz tapada y la camiseta con el No pasarán. La izquierda suele ser un modelo de eficacia cuando se trata de suicidarse y de romperse, pero a veces puede renacer con más fuerza si deja atrás sus tics, sus mochilas paralizantes, sus jerarquías sin relevo claro y las agendas condicionadas por la endogamia. Desde que dejó la política, Pablo Iglesias no ha conseguido evitar la sensación de que tutelaba en exceso a Belarra y negaba su autonomía a Díaz. Su potencia de fuego sigue siendo grande, y ahora es casi imposible separar al comentarista sin pelos en la lengua del líder alfa que se resiste a ceder el bastón de mando. Tiene mala solución, pero Belarra, pese a la imparable decadencia en votos, ha demostrado ser una secretaria general valiente, decente y muy capaz de caminar sola.

El país necesita una izquierda rupturista que hable claro a esa ciudadanía diversa y maltratada por los medios tóxicos

El futuro para Podemos y otras debilitadas izquierdas europeas parece claro: avanzar junto al tejido social feminista, LGTBIQ, pacifista y municipalista; dar espacio y voz a los territorios y los jóvenes que se ven sin representación –en buena parte por dejación de funciones de quienes prometieron representarlos–, y coser vínculos con otras fuerzas regionales y europeas para movilizar a la ciudadanía contra la extrema derecha neoliberal y contra este bárbaro desorden mundial que tolera que Israel cometa un genocidio en Gaza sin que Europa mueva un dedo. 

Yolanda Díaz tiene razón en una cosa, aunque haya olvidado aplicársela a sí misma: la gente no quiere politiqueos. Por eso, Sumar debería impulsar políticas públicas realmente progresistas y ponerse a hacer algo de ruido si quiere empezar a parecerse a una fuerza transformadora y dejar de parecer un grupete de amigotes guais echando un tardeo. Y Podemos e Iglesias deberían asumir sus errores, autogoles y limitaciones, y ser conscientes de que su papel histórico les exige abrirse a la militancia, ponerse a pensar el mundo en serio y volver a hacer política y a proponer ideas para mejorarlo. Cinco diputados son pocos, sí. Pero ante un Gobierno sin brújulas morales y ante una Europa sin líderes ni alma, las izquierdas tienen que empezar a exigir cambios importantes y dejar de dar la turra con sus lloros y sus cuitas. Lo que pasó, pasó. Y a la política se viene llorado.

En todo caso, Podemos está lejos de ser “el cadáver intelectual y político” que tanto ansían velar los infatigables justicieros de la prensa sistémica. Ione Belarra estará en el Congreso; Irene Montero, fuera. Ya quisieran muchos contar con un ticket parecido.

 

Pablo Iglesias se equivocó muchas veces. Él mismo lo reconoce, así que casi sobra decirlo. ¿Pero quién podía imaginar que Yolanda Díaz, la persona a la que hizo vicepresidenta del Gobierno y a la que nombró a dedo para liderar Unidas Podemos, iba a terminar cavando la tumba de Podemos? Díaz nunca quiso ser...

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Miguel Mora

es director de CTXT. Fue corresponsal de El País en Lisboa, Roma y París. En 2011 fue galardonado con el premio Francisco Cerecedo y con el Livio Zanetti al mejor corresponsal extranjero en Italia. En 2010, obtuvo el premio del Parlamento Europeo al mejor reportaje sobre la integración de las minorías. Es autor de los libros 'La voz de los flamencos' (Siruela 2008) y 'El mejor año de nuestras vidas' (Ediciones B).

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13 comentario(s)

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  1. luis-rojo-flores

    Tremendo relato. No habrá habido partido con más enemigos y más odiado, casi una obsesión del PSOE liquidarlo y que no se merece un público mayormente imbécil, que se cree todo, lee Okdiario y cualquier diario que les ha maltratado a mansalva y tiene a Ferreras como gurú. Es maleable, hinchable, masticable y se despista con facilidad prefiriendo a la de los biquiños, que también nació "pa matá" a Podemos, en vez de a Iglesias, Montero o Belarra.Tantos contra uno...demasiado. Toca renacer pero uno no se imagina que pueda ser con semejante pandilla en su contra,votantes tan frágiles e influenciables y donde, quizás, ya no queden ni 100 que amen a Podemos. La mayoría ama más a los koalas. Estos relatos de víctimas sin responsabilidad ni debe y tan recargados de enemigos son estremecedores. Rehacerse con este relato tiene que dar miedo y, si se lo creen, darán miedo. Esto debe ser echar una manita al enfermo. Hay personas que creen en esos remedios.

    Hace 6 meses 8 días

  2. juan-ab

    Lo de luiselbombas es como una traca. Pero tiene razón, "Mora de mi corazón", lo de la "izquierda cuqui" está fuera de lugar: estamos ante la auténtica y genuina "izquierda caqui", cuyo referente principal es ese grupo que se dicen "verdes alemanes", los socios -tan guerreros ellos- de gobierno del canciller Scholz en esa "Alemania se aparta del mundo y del derecho internacional" como tan oportunamente titulasteis el artículo de Fabian Scheidler (traducido por Ana González Hortelano). "No hay más ciego que el que no quiere ver", dice el refrán, porque da igual que sus ojos vean una masacre, un genocidio, un apartheid o sin ponernos tan tristemente trágicos un corralillo tipo plaza de toros donde una cuadrilla de supuestos izquierdistas torean (en el más estricto significado taurómaco, con todas sus "artes") a un ser no ya inocente, que siente y sufre, sino a un ser que únicamente pretende seguir con vida, no para pastar y erosionar el escay sino para dedicarla a tratar de mejorar la vida de hasta los que le clavan los errejones, que si esos ojos no ven no es porque necesiten graduarse sino porque la ceguera es la de sus interesadas y soberbias entendederas.

    Hace 6 meses 20 días

  3. luisbombadil

    Entiendo que Podemos utilice el principio de simplificación para explicar la compleja relación entre Díaz y el núcleo pablista de Podemos, pero que un periodista de su talla lo haga, me sorprende mucho. Es que la película de Disney llamada "La izquierda de verdad contra a izquierda de mentira" huele mal desde kilómetros. Cuando no hablamos de mentiras, pues el bono eléctrico del que se habla está destinado a familias numerosas. Que alguien me explique la infracción moral de que una familia numerosa pida un bono eléctrico para familias numerosas. Pero esto Mora lo sabe, y le ha dado igual no señalarlo. También es verdad que podríamos abrir el melón de si las ayudas sociales deben dirigirse únicamente a las personas sin recursos, a los pobres. Para los social-liberales así debe ser el Estado de Bienestar. Un camino radicalmente opuesto al planteamiento de las ideologías socialistas que pensaban que debía llegar a toda la clase trabajadora. Me hace aguas la dicotomía izquierda transformadora contra izquierda cuqui porque tampoco se dan muchos datos para poder diferenciarla. Uno parece ser el tamaño de los sapos que se tragan, Sumar se va a tragar sapos XL, no así Podemos que se tragó sapos pero debe ser que pequeñitos. Necesitamos una cinta métrica para medir sapos. Será difícil diferenciar a la izquierda cuqui de la izquierda transformadora que la heredera del liderazgo de Podemos, elegida a dedazo por el líder, garantizando que es una verdadera política de izquierda transformadora, resulta que al final no, parecía transformadora pero es cuqui. Es tan difícil diferenciar que ni la persona más transformadora de todas sabe ver a otra transformadora de verdad. Aunque es verdad que estoy siendo un poco tramposo diciendo esto último, en realidad es muy sencillo saber cuando es izquierda transformadora. Yolanda Díaz lo era, el líder eligió bien, pero al salir de la órbita del pablismo uno se transforma en cuqui. Esa es la clave, es simple, que se dejen de politólogos. Como bien dice Mora, Podemos es ahora el Podemos original, el bueno, el de 2014, el más transformador de todos. Claro que ahora que lo pienso el Podemos bueno lo conformaba gente como Errejón, Bustinduy, Álvarez etc que ahora son izquierda cuqui. Ostras pues ahora no lo entiendo ¿cómo esa gente era la izquierda genuinamente transformadora y ahora son cuqui? Ah vale, es sólo porque ahora no están bajo la protección del pablismo. Vale, para que ustedes lo entiendan, como dice aquel, pablismo es izquierda transformadora, no pablismo es izquierda cuqui. No hay más. En Podemos ya no leen a Laclau ni ningún tostón más de esos. Ahora es todo más simple.

    Hace 6 meses 21 días

  4. Pilar

    Podemos, desligada por fin de ese batiburrillo de egos llamado Sumar, junto con ERC y Bildu pueden condicionar la politica del Gobierno PSOE-Sumar y esperemos que lo consiga. Bien es verdad que en el otro lado estan PNV, Junts y CC que tambien estirarán hacia la derecha. Veremos cómo avanza la Legislatura. Va a ser apasionante. Por mi parte volveré a votar a Podemos con ilusion y alegria en las europeas, no con la nariz tapada a Sumar como tuve que hacer en las generales....

    Hace 6 meses 21 días

  5. Francisco Molinero

    Miguel, siempre da gusto leerte. Gracias por este artículo que me reconcilia con CTXT.

    Hace 6 meses 27 días

  6. pipe49

    Me apropio de lo escrito por León Felipe y digo que yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto: que es consustancial al ser humano la contradicción y la comisión de errores, excepto si eres dirigente de Podemos que deberías ser un dechado de perfección. Que no importa cómo digas las cosas, si lo que dices amenaza a los poderosos. Que desde 1978 sólo dos políticos de izquierdas han puesto en aprietos el montaje del R78: Julio Anguita y Pablo Iglesias y ambos han sido objeto con la misma ferocidad de los ataques del Sistema. Que un indeseable lunático y agresivo como Milei en otra parte del mundo no tiene ningún problema en la manera de dirigirse a la sociedad vomitando biliosos exabruptos porque es una marioneta del Sistema y entonces todo está bien. Que el problema no es de quién es el dedo que señala, ni cómo lo hace, sino dónde señala, a quién señala. Podría seguir así casi indefinidamente, pero para no aburrir, acabo echando mano de un dicho que solía usar mi madre: "entre todos la mataron y ella sola se murió", y no sólo es una pena que se muera Podemos, sino un hecho oprobioso que lamentaremos las clases populares de este país, me temo, por mucho tiempo.

    Hace 7 meses 3 días

  7. joamella

    Y Podemos e Iglesias deberían asumir sus errores, autogoles y limitaciones, y ser conscientes de que su papel histórico les exige abrirse a la militancia, ponerse a pensar el mundo en serio y volver a hacer política y a proponer ideas para mejorarlo. Sería importantísimo que esos errores fueran desgranados de uno en uno. Pero me temo que aunque lo hicieran no dirían ninguno de los que les han costado votos, y atribuirían dicho castigo electoral a la infame campaña mediática (no sólo mediática) contra ellos. Por mi parte les adelanto los que considero más importantes: - No se dirigen al ciudadano de a pie. Este no entiende ni le interesan la historia del pensamiento político, ni tan siquiera le preocupa, a cambio ha desarrollado una capacidad para oler la diferencia entre gato y liebre y también entre liebre y conejo. Por eso a pesar de la campaña mediática contra todo el centro izquierda y la izquierda, el número de votos supera a los de la extremaderecha PPVOX. Aquí el comentarista político, P Iglesias, podría y debería aprender algo. Y el resto de Podemos lo mismo. - La imagen de deslealtad que dieron durante la legislatura pasada fue escandalosa. Esa imagem les perseguirá durante mucho tiempo. - Cada vez que salía una ley progresista no se cansaban de repetir que era por su acción, que empujaban al psoe para sacar leyes progresistas. Lo decían tantas veces, y tan alto que cansaban a la ciudadanía. Un poquito de humildad es más electoral que una vanidad descontrolada. Pero no solamente es un tema electoral es que es verdadera pedagogía política, y francamente esta ciudadanía lo necesita. - El modo irritado en el que intervenían en el pleno y en las conferencias de prensa. Me he cansado de escribir que el modo de decir les ha causado más desastres electorales que el contenido. La Montero, la Belarra, el Echenique, han tenido intervenciones bien desafortunadas desde un punto de vista de pedagogía política. Cuando un dirigente honesto de izquierda toma la palabra debe tener una máxima: A los que escuchan con atención lo que dice, una vez acabe su intervención, debe ganarse el respeto de los que no coinciden con él. Y en esto la nota de Podemos es negativa, no alcanza el cero. No sé si en esta legislatura les dará para superar el aprobado. lo espero y deseo. - Un ejemplo de todo ello lo tenemos en la despedida de Montero y Belarra. La ciudadanía ha quedado atónita, sí, el ciudadano de a pie, el que necesita ser pedagógicamente informado está asombrado, y si en Podemos no lo entienden es que no conocen a la ciudadanía tal y como es. Si a todos los defectos que les he visto se añade el altavoz que ha supuesto la campaña mediática contra ellos y el fuego graneado de los partidos políticoa... pues tenemos la tormenta perfecta.

    Hace 7 meses 4 días

  8. antonio-perez-herrera

    PODEMOS, hoy por hoy el partido más democrático y socialista de España y Pablo Iglesias el mejor político.

    Hace 7 meses 4 días

  9. jmfoncueva

    Alto y claro. Me indignan los que siguen pensando que Podemos es el serrallo de Pablo Iglesias, con la calidad de cerebros femeninos que mueven la maquinaria. Pase lo que pase, le seguirán (a Pablo) negando el pan y la sal. El artículo, impecable. Sobre todo, me ha parecido oportuno comentar lo del bono energético de Mónica García, que me parece que ha hecho una oposición muy digna a Ayuso y su claque, pero que lleva ese estigma de haber chasqueado los dedos y cobrar algo que no necesitaba. A mi madre le han enviado una carta para una posible subida del porcentaje sobre la base imponible de su pensión. La carta es imprecisa respecto a los requisitos, y sólo trae una página de Internet exclusivamente para solicitar dicha revisión y que le pide el certificado digital...con 86 años y un móvil tipo mejillón que sólo sirve para hablar. Sobre Miguel Mora: cuando uno se da de baja de algo, sea suscripción, recibo de consumo u otros, o le cortan el grifo de momento, o empieza a recibir llamadas amenazantes o correos incontestables. Con la falta que le hace a Ctxt, yo pagaba el mínimo por mi situación económica. Empeorada ésta, tuve que suprimir gastos de todo tipo. Recibí la llamada de Miguel, al que expliqué, muy brevemente mi situación a medio plazo. Su respuesta fue regalarme el año próximo la suscripción a la espera de que pase el temporal. Como para quejarme, contextatarios. En Greenpeace se portaron igual. El orgullo del que carezco a la hora de confesar mis penurias me sobra al arrimarme a quien bien me quiere, que, en vez de hacerme llorar, me abraza y me hace sonreír. Amigos, ya sabéis junto a quién estáis. Seguid ahí, por favor. Salud y paz para todos.

    Hace 7 meses 4 días

  10. pablo-luis-plo-alonso

    Voy a confesarme. Dejé Podemos desde que se anularon los círculos, que eran la esencia y base popular de esa idea de izquierdas. Antes de dejar Podemos dije que no me gustaba el personalismo del sr. Iglesias, ni el teoricismo del sr. Errejón. Cuando adoptaron en comandita la decisión de trasladar el eje de la acción de Podemos "desde los círculos al Parlamento", ahí vi que el proyecto no daba más de sí. Ahora, ¡cuántos años han pasado y que viejo estoy!, entiendo la necesidad de reflotar a Podemos (tras haber votado a una izquierda que suma hacia un resultado cero), pero también quiero unos cuantos cambios. Todavía unos pocos cambios más. Sigo creyendo en la pluralidad de las bases, en sus discusiones torpes, no eruditas, en sus intuiciones, aunque me siguen jodiendo los errores de algunas asambleas. ¿Puedo apoyar a Podemos? Sí. Pero quiero que el sr. Iglesias (personalismo hasta la saciedad, soberbia a rebosar e inoportunidad de líder) deje en paz a Podemos. Que siga de comentarista que lo hace muy bien. Quiero un nuevo congreso de Podemos donde se vuelvan a recrear los círculos, cauces, centros y ejes de participación de la gente; quiero unos órganos de control realmente independientes, no necesariamente formado por letrados o versados en derecho; quiero el control y renovación de los cargos públicos y de los órganos del partido cada, máximo, seis años; quiero... ¿Ambicioso?, puede. Sólo se trata de seguir un camino que, tras truncarlo los dirigentes de entonces, dejaron en páramo a Podemos.

    Hace 7 meses 5 días

  11. José Luis Porcar

    Al lector Avila20 le digo que bueno es que tengamos un medio de información como CTXT, que bueno es que Miguel Mora y el Equipo estén protagonizando un proyecto informativo que sí toma partido por la dignidad y la honestidad. Conviene que dejemos de poner etiquetas ya que somos "cuatro gatos". Tenemos que pensar en la siembra y en el apoyo a todo lo honesto que intenta abrir camino. CTXT, canal Red y Público son buenos vehículos de información y siembra. Apoyémoslos al máximo

    Hace 7 meses 5 días

  12. Avila20

    Bueno, don Miguel, al menos hay que reconocer que toma usted partido de forma clara, aunque ya lo venía haciendo desde hace tiempo. En fin, para "asaltar los cielos" hace falta mucha gente y, desgraciadamente, en estos momentos la gente y muy movilizada la tiene la derecha. A ver si con "medios de difusión masiva" como el Canal Red se da la vuelta a la tortilla. Salud.

    Hace 7 meses 5 días

  13. juan-ab

    Con motivo de la presentación de su último libro “Felipe González. El jugador de billar”, del periodista Gregorio Morán, Jairo Sánchez le hace una interesante entrevista en El Salto. Por su asociación de ideas, me ha llamado la atención esta afirmación: “Con perdón, pero, en política, hay que apelar siempre a la famosa frase de El Padrino: «No es nada personal, solo negocios».” Tal vez solo se trate de eso, hampa y parné -maneras de la vieja política que no termina de morir- para entender, primero el intento de aniquilación política de Podemos, después su expulsión del gobierno de la nación. Nos cuenta Manuel Ligero en lamarea.com que el bloguero y periodista Cory Doctorow sostiene que internet, las plataformas y los gigantes tecnológicos han tomado una deriva inevitable hacia... la mierda: “Todo lo que algún día pensaste que era un buen servicio acabará, más tarde o más temprano, dándote asco. Esta tendencia tiene un nombre: «mierdificación»” (‘enshittification’, si prefieres decirlo en inglés). Así que habrá que aceptar, eso sí de forma transitoria, que el “nacionalmadridismo” bipartidista, comandado por el pupilo aventajado de F.G. en el arte, no del billar sino del trile, Peo Sánchez, y la incondicionalidad de su cómplice y socia YoDi, de nuevo han virado el rumbo de la política que ahora apunta hacia el profundo marrón. ¿Será eso, tal vez, (ciertas formas de entender la política institucional) lo que explique el fenómeno Milei? “y aun ahora / que estamos en derrota, nunca en doma, / el dolor es la nube, / la alegría, el espacio; / el dolor es el huésped, / la alegría, la casa.” O las calles... Ahí nos vemos. Porque “Déjame que, con vieja / sabiduría, diga: / a pesar, a pesar / de todos los pesares / y aunque sea muy dolorosa, y aunque / sea a veces inmunda, siempre, siempre / la más honda verdad es la alegría.” (Claudio Rodríguez, en el poema “Lo que no es sueño”, del libro “Alianza y condena”).

    Hace 7 meses 5 días

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