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La ciudad necesita feminismo

El urbanismo tradicional no tiene en cuenta la diversidad de los vecinos. Los colectivos de urbanistas feministas proponen alternativas desde hace décadas

Laura Alzola Kirschgens Barcelona , 26/04/2017

Enric Fradera (Flickr)

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Las ciudades se planifican teniendo en cuenta a un ciudadano estándar. Desde las áreas de urbanismo de los ayuntamientos se ha ignorado la diversidad, la heterogeneidad de las personas y los usos que estas hacen del espacio público. Se ha priorizado la circulación frente a la interacción, lo productivo frente a lo reproductivo. La planificación urbana tradicional asume que las vecinas y los vecinos usan el espacio público de la ciudad, principalmente, para circular entre el lugar de trabajo, el espacio de ocio y el hogar. Asume una movilidad personal suficiente como para sortear las barreras físicas, da por existente una red social privada de apoyo a los cuidados, y da por sentada una percepción de seguridad uniforme en todos los colectivos.

Sin embargo, cruzar un paso de cebra en el tiempo establecido es distinto para una persona mayor y para una joven. Las mujeres, más que los hombres, evitan las calles oscuras y temen los portales laberínticos. Los escalones, el tipo de pavimento y la anchura de las aceras influyen en el itinerario de los carritos de bebé, de las sillas de ruedas o de los andadores. Hay quien no puede permitirse o no quiere pagar en las terrazas de los bares para poder descansar o hablar con tranquilidad en la calle.

En las últimas décadas, los centros de las ciudades se han adaptado a las costumbres del capitalismo: la arquitectura invita sólo a circular, a entrar en los comercios y seguir caminando. La frecuencia de los autobuses aumenta en las horas de ida y vuelta a los trabajos de oficina, pero no en las demás, las del colegio, las del ocio, las de los demás trabajos.

los centros de las ciudades se han adaptado a las costumbres del capitalismo: la arquitectura invita sólo a circular, a entrar en los comercios y seguir caminando

Pero esta no es una tendencia reciente: la planificación urbana nunca fue neutral. La relación entre urbanismo y poder existe desde el comienzo de las urbes. Cuando estas crecieron con la revolución industrial, la densidad las hizo insalubres y en las reformas que se acometieron la burguesía aprovechó para diferenciarse espacialmente y para crear espacios de suelo duro, sin árboles, es decir, fácilmente vigilables, para controlar a quienes quisieran estar en la calle, encontrarse, interactuar, organizarse o protestar.

A comienzos del siglo XX, el funcionalismo asumió que, como el modulator, el hombre ideal de Le Corbusier, el ciudadano cumple cuatro grandes funciones humanas: habitar, circular, trabajar y recrearse. Y sobre ellas se configura la urbe. La ciudad no es una mezcla, ni física ni social, sino que promueve la segregación de los usos: el urbanismo tradicional prevé que los vecinos residan en un lugar, vayan a trabajar a otro y que haya lugares de esparcimiento y de ocio en otras zonas.

El urbanismo también se ha centrado en prevenir el hurto, el vandalismo, las conductas incívicas, a través de la transformación del espacio. El mobiliario urbano está diseñado de modo que nadie se encuentre en él demasiado cómodo, para impedir que se permanezca en él más tiempo del considerado oportuno. Los bancos de uso individual que miran a cualquier lado no ayudan a que los desconocidos se hablen, los individuales o redondeados impiden que alguien duerma en ellos. Las plazas duras, de cemento, no invitan a jugar, ni a detenerse en ellas, sino a cruzar, a caminar, a seguir produciendo o consumiendo. La falta de árboles es útil sólo para la vigilancia de la plaza desde cualquier ángulo.

El urbanismo feminista propone

La introducción de áreas de Diversidad o de Género en los ayuntamientos españoles en los últimos años se ha enfrentado a menudo a la dificultad de lograr una comunicación y cooperación fluida con las otras áreas del mismo, como la de Urbanismo, con la que, a primera vista, no parecían compartir proyectos. En marzo, el Ayuntamiento de Madrid presentó el primer informe de Impacto de Género sobre los presupuestos del 2017. Un análisis, elaborado junto al área de Economía y Hacienda, de las políticas de gasto previstas teniendo en cuenta las situaciones de desigualdad entre los y las vecinas de la ciudad. Además, Manuela Carmena anunciaba el 15 de marzo la creación de una Concejalía de Igualdad.

Unos días más tarde, el pasado 20 de marzo, el Ayuntamiento de Barcelona, que ya cuenta con una Concejalía de Feminismos y LGTBI, anunció una serie de medidas para incorporar criterios de igualdad de género en transformaciones urbanas de trascendencia como el proyecto de las supermanzanas, la nueva red de autobuses y bicicletas, o el plan de barrios. Además, el consistorio barcelonés quiere llevar a cabo diez nuevas marchas exploratorias en diferentes zonas, con visitas in situ del personal técnico y de las personas vecinas, para elaborar un diagnóstico y responder a las necesidades de la vida cotidiana. O elaborar un mapa a escala de la red cotidiana en Gràcia que incluya equipamientos, espacios públicos y otros servicios, e indicar las rutas accesibles y seguras desde la diversidad.

También en Barcelona, desde 2004, bajo el nombre de Collectiu Punt 6, un grupo de mujeres profesionales, arquitectas y sociólogas urbanas trabajan intentando pensar y proponer otro tipo de ciudades. Ciudades inclusivas: que incluyan la diversidad. Una diversidad que se corresponda realmente con la diversidad de una ciudad heterogénea. Aplican la perspectiva de género de manera transversal, en todas las fases: en el diagnóstico del entorno urbano, en los procesos participativos previos a la modificación de este, en el diseño del mismo y en la evaluación de la intervención. De esa manera, analizan cómo los hombres y las mujeres usan de manera diferenciada la ciudad por los roles y las normas sociales, y también, cómo a raíz de estos roles se han priorizado unos usos frente a otros.

Collectiu Punt 6 analiza cómo hombres y mujeres usan de manera diferenciada la ciudad por los roles y las normas sociales, y también, cómo a raíz de estos roles se han priorizado unos usos frente a otros

Como no parten únicamente de la perspectiva de género para el análisis o el diagnóstico de la ciudad, sino que la usan como herramienta para transformarla, se denominan feministas. Urbanistas feministas. “El espacio público, urbano, es el escenario de las desigualdades, pero también es una especie de lenguaje que hace que estas desigualdades se reproduzcan. Nuestro cuerpo y nuestra mente asimila lo que ve y percibe en el espacio. Para nosotras, dar un paso más allá de diagnosticar, analizar y ver cuáles son las diferencias en los espacios es fundamental. Hacemos propuestas porque queremos cambiar la sociedad a través de la modificación de los espacios. Creemos que el espacio tiene un papel determinante como transformador social y como creador de realidades”, explica Blanca Valdivia, del Collectiu Punt 6.

Realidades influidas, no sólo por el género sino por la clase social, el origen, la identidad sexual… Desde Collectiu Punt 6 trabajan desde la perspectiva de género interseccional, en la que la variable de género, el hecho de ser hombre o mujer, se cruza con otras, como la edad, el origen, el ser o no una persona racializada, la diversidad funcional… Que también influyen en las opresiones o los privilegios experimentados por los vecinos al usar, vivir la ciudad.  “Muchas veces en las políticas de género se habla de éste como si fuera una categoría totalizadora, como si todas las mujeres fuésemos iguales, tuviésemos las mismas necesidades y las mismas experiencias, y nosotras con esta perspectiva queremos explicitar que las mujeres somos muy heterogéneas, muy diferentes, tenemos diversidad de vivencias, y que también dentro de este colectivo existen privilegios y opresiones. No es lo mismo ser una mujer, blanca, de clase media, sin problemas de diversidad funcional, que sí tenerlas, ser inmigrante, o estar sin papeles, o ser madre soltera.”, señala Valdivia.

Collectiu Punt 6 está trabajando con el Ayuntamiento de Barcelona en el proceso participativo que determinará la reforma de la Avenida Meridiana de Barcelona, con vecinos de todos los barrios a los que afectarán los cambios, incluidas las personas con diversidad funcional, las personas migrantes grupos de niños, niñas, adolescentes, mujeres… tratando de incluir en un macroproyecto como este el conocimiento que nace de las experiencias personales de quienes cruzan la Avenida en su vida diaria e intentando pensar en una nueva Meridiana desde lo cotidiano, desde la diversidad de experiencias. También están coordinando varios procesos participativos en colegios que quieren transformar el patio de recreo desde la coeducación. Analizan qué usos se han priorizado en el espacio hasta el momento y cuáles son las actividades que han quedado más invisibilizadas. Se preguntan cómo se podría mejorar el disfrute de los pequeños y las pequeñas pensando los espacios desde su participación, involucrando en el diseño a toda la comunidad educativa.

Los colectivos de urbanistas feministas proponen alternativas para el espacio público y común desde hace décadas, en toda España. El Colectivo de Mujeres Urbanistas de Madrid, muy activo en los años noventa, o Hiria Kolektiboa, fundado en 2002, que sigue trabajando bajo el nombre Dunak Taldea en Euskadi, son algunos ejemplos de grupos de mujeres profesionales, arquitectas o sociólogas urbanas, normalmente, que trabajan de manera similar al Collectiu Punt 6. También desde el mundo académico, en las universidades, sobre todo en el ámbito de la Geografía, se está aplicando la perspectiva de género a la ciudad, que necesita de propuestas que entiendan la diversidad de quienes la habitan.

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Laura Alzola Kirschgens

Reportera e investigadora. Migración, educación, discurso y cambio social. Múnich, Hamburgo y ahora, Barcelona. Periodista. Máster en Inmigración por la Pompeu Fabra. Extranjera, como lo son todos en algún lugar

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29 comentario(s)

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  1. Francesc

    Ah, que lo importante es lo reproductivo y no lo productivo? Pues el feminismo ya puede empezar a promover que las mujeres formen familia y se queden preñadas otra vez, que dejen de perseguir carreras corporativas a ninguna parte. Que lo guai es la interrelación con desconocidos sentaditos en los bancos de plazas y parques? Pues el feminismo ya puede empezar a recomendar a las mujeres que acepten propuestas de desconocidos para entablar relación, que dejen de caminar con auriculares y con la cabeza agachada mirando el movris. Las ciudades se construyen bajo criterios de eficiencia económica y para ello se adaptan a lo que el ciudadano medio demanda, que es lo que conviene a la mayoría. No se puede pretender orquestar la ciudad en base a lo que un grupo reducido de individuos quiere o necesita. Se pueden hacer concesiones esporádicas, pero no demandar que se inviertan fondos públicos de forma recurrente en accesos que solo benefician a unos pocos. Los fondos públicos los pagan la mayoría y la mayoría son el ciudadano medio! Cada vez veo más claro que economía tendría que ser una asignatura obligatoria en todos los institutos para dejar de escuchar memeces. Sois muy humanistas y considerados pero no tenéis ni idea de estadística ni de hacer política. Vamos apañados si los componentes de Podemos son tan listos como la que firma el artículo. Y lo peor es que yo los he votado en mi ciudad.

    Hace 3 años 8 meses

  2. Estalingrado

    El subtítulo del artículo dice "Los colectivos de urbanistas feministas proponen alternativas" y algún descerebrado dice que "en un artículo periodístico no hay por qué proponer soluciones". Colosal.

    Hace 4 años 5 meses

  3. Pedro

    No hay ningún análisis en el artículo, el artículo no analiza nada concreto, ni siquiera informa de nada concreto, nunca le he pedido soluciones pero sí concreción y datos, yo no tengo que responder a preguntas sobre datos concretos porque yo soy el lector, no el autor, tú eres con diferencia la persona más agresiva que ha escrito en estos comentarios, tus jajás y tu ira mal contenida dicen mucho más de ti que cualquiera de tus palabras, tergiversas por sistema porque no eres capaz de seguir el hilo de los argumentos, ninguna mujer ha salido a defender el artículo, yo como lector no tengo que responder preguntas pero la escritora sí, porque para eso escribe. De verdad que no entiendo que haya que explicar cosas tan obvias. Yo no voy a responder a las preguntas de nadie porque yo no he escrito ningún artículo, me da vergüenza ajena tener que repetirlo. La autora divaga y no concreta sobre el tema del artículo. Luego sales tú bramando cual rinoceronte a defenderla en nombre de no sabemos qué consigna oculta. Todo muy de locos. Una pena haber gastado mi tiempo intentando razonar con quien no sabe. Suerte.

    Hace 4 años 5 meses

  4. Iván Ingrado

    "De lo que nunca hablé es de que la autora "proponga soluciones posteriores al análisis que realiza" [...] porque el artículo no explica nada sobre de qué modo hay que feminizar". "¡Nunca hablé de que la autora proponga soluciones, sólo que me diga el modo de hacerlo!", jaja, rídiculo. Te respondí en mi primer comentario, el urbanismo se ha planificado y realizado desde las esferas de poder, manejadas por el capitalismo, y por hombres. Lo que tú no has sido capaz de responder aún, y esta es la tercera vez que tengo que decirlo, es qué ciudad ha planificado su urbanismo contando con todos sus habitantes. Si eres incapaz de responder a esto a la tercera vez que lo pregunto no voy a seguir respondiendo, no merece la pena. Y no, en un artículo periodístico no hay por qué proponer soluciones, los análisis puede ser sólo análisis, de ahí su nombre.

    Hace 4 años 5 meses

  5. Pedro

    "Ilústranos tú sobre el modo en que el urbanismo es machista, ya que de momento ni la articulista ni tú lo habéis hecho" debe ser poco claro para ti. Y fue hace tres días. De lo que nunca hablé es de que la autora "proponga soluciones posteriores al análisis que realiza", porque de hecho no realiza ningún análisis, solo lanza proclamas teóricas. Lo dije desde el principio, y lo sigo y lo seguiré diciendo, porque el artículo no explica nada concreto sobre de qué modo el urbanismo es machista y sobre de qué modo hay que feminizarlo. No soy yo quien tiene que dar cuenta de lo contrario y explicarlo, porque yo soy el lector, recuerda. Que por qué tendría la autora que concretar, preguntas, y te quedas tan ancho... Quizá porque en un artículo periodístico eso es lo que se hace, ¿no?

    Hace 4 años 5 meses

  6. Iván Ingrado

    ¿Qué pregunta concreta has hecho? No veo ninguna pregunta en tus comentarios, sólo tu discurso circular, como dirías, basándote en morfología, cuando no es el tema que se está tratando aquí. También achacando a la autora que no proponga soluciones posteriores al análisis que realiza -porque no has preguntado hasta este comentario anterior en el que has dicho que llevas dos días preguntando, siendo mentira; sólo despreciando-, pero, ¿por qué tendría que hacerlo? ¿Por qué ella tendría que sentirse una suerte de diosa que posee la verdad absoluta y debe predicarla? ¡Si es precisamente eso lo que se intenta evitar! La autora habla del Collectiu Punt 6, trabajando con el ayuntamiento y reuniéndose con vecinos y sectores de la sociedad civil, no proponiendo ellos mismos las soluciones, sino que sean las vecinas, y vecinos, en consenso, quienes las aporten. Ah, yo sí te hice una pregunta concreta, ¿puedes decirme alguna ciudad en la que sí se haya contado con toda la población para planificar y realizar su urbanismo?

    Hace 4 años 5 meses

  7. Pedro

    Al final queda claro quién no quiere debatir, quién no quiere responder cuando le hacen preguntas concretas y quién tiene además la desfachatez de acusar a los demás de todo ello.

    Hace 4 años 5 meses

  8. Pedro

    Laura, yo sí he querido escuchar, llevo dos días quejándome de falta de concreción en el artículo y preguntando en qué consiste eso de "feminizar" el urbanismo sin obtener respuesta. Sí quería debatir, de hecho con el único que me ha respondido, que ha sido Iván, sí he debatido, y eso que el formato de esta página lo hace lentísimo. Tercero: por mi parte no hay amargura ni agresividad, digo las cosas sin rodeos y las llamo por su nombre, que es distinto.

    Hace 4 años 5 meses

  9. Pedro

    Llamar inútil a alguien inútil no es insultar, llamar ignorante a alguien ignorante no es insultar, llamar ridículo a alguien ridículo no es insultar. Insultos son imbécil, soplapollas, asqueroso. Creo que cualquiera ve la diferencia. No debes haber leído bien mis comentarios si no encuentras en ellos argumentos, así que te los repito: cuando la autora habla de "Ciudades inclusivas: que incluyan la diversidad. Una diversidad que se corresponda realmente con la diversidad de una ciudad heterogénea", dije que emite "un discurso circular y autorreferente, el prototipo de expresión vacía". Un discurso autorreferente es aquel que no predica nada sobre una cláusula, sino que lo hace sobre sí mismo: "Ciudades inclusivas: las que incluyen", fantástico; y ¿qué diversidad incluyen?, "la de la ciudad diversa (=heterogénea)". ¿Ves? A base de sinónimos y palabras de la misma familia, parece que se dice algo cuando en realidad el discurso da vueltas sobre sí mismo, de ahí que se le llame "circular" y acabe siendo "vacío". Más argumentos que di: "En todo el artículo no se dice nada concreto, ni una sola cosa". Y así es. Ni una sola. Tú al menos mencionas ahora algo sobre las propuestas originales para reformar Barcelona, pero la autora divaga sin llegar a nada concreto, así lo dije y así lo reafirmo. Luego hablé sobre "la insufrible tontería de decir 'las personas vecinas'" y expliqué los motivos gramaticales para considerarlo una tontería (recuerda: llamo tontería a su expresión, no a la persona). Después le achaqué falta de coherencia hasta niveles bochornosos porque "el propio texto habla de "que 'los vecinos' residan en un lugar" (y 'los desconocidos', y 'el ciudadano')", y ciertamente la autora fue incoherente al no aplicar de forma constante su propia tesis morfológica, al margen de que a mí me parezca, como he dicho, una tontería. En una cosa coincido contigo: desprecio lo que se expone en el artículo, es verdad. De hecho, eso es lo que he intentado transmitir, que desprecio lo que se expone en el artículo. Pero no a la autora, porque ni siquiera la conozco, y probablemente tenga otra serie de virtudes, pero en su enfoque del feminismo sostengo que fracasa estrepitosamente. También desprecio a Schopenhauer cuando habla de las mujeres, o, mejor dicho, desprecio lo que se expone en sus libros, porque contra él personalmente no tengo nada, entre otras cosas porque no tuvimos el gusto de coincidir en el tiempo. Pero de que sus expresiones me parecen tonterías supremas e insufribles ridiculeces no te quepa la menor duda.

    Hace 4 años 5 meses

  10. Laura Alzola

    1) Firca, Pedro, Juan, Paco, Sociólogo: me imagino que no habéis comentado para debatir ni escuchar nada sino para soltar lastre. De otra manera no me explico por qué usáis un tono tan agresivo y amargo. Un saludo. 2) Lalaland, Petrus, Antonio: ¿os habéis quedado a gusto? Qué lástima dais. 3) Esteban, Josge: gracias por leer, ojalá pudiésemos debatirlo, el artículo no es perfecto (ni de lejos) y seguro que cambiaría cosas. 4) Ivan Ingrado: gracias.

    Hace 4 años 5 meses

  11. Iván Ingrado

    Jaja, espera, que resulta que es imposible desacreditar a nadie sin insultar, lo de rebatir ideas ya si eso en otro momento, porque aún sois incapaces de rebatir nada, ya que ni tú, aunque creas que lo has hecho, he leído tus comentarios y todavía no has dicho nada más que despreciar lo que se expone en el artículo, ni ninguno de los demás que insultan lo habéis hecho. No sé de qué ciudad serás, a lo mejor vives en el mundo de la piruleta y contaron con toda la población para realizar el diseño, pero, por ejemplo, en el artículo se habla de Barcelona, ¿sabes cómo se planificó el Eixample? De dos grandes proyectos que se presentaron, ¿sabes cuál prefería la ciudadanía y cuál el poder? Pista: no era el mismo. ¿Sabes cuál se hizo?

    Hace 4 años 5 meses

  12. Pedro

    Los insultos personales son otra cosa, "pesada, oportunista, ridícula" no lo son, porque califican su conducta como periodista y su enfoque degradante de una ideología muy digna y muy necesaria como es el feminismo, pero no se la ataca en su esfera privada e íntima. Dejo fuera "estúpida" porque nadie se lo ha llamad (dos personas han hablado de "estupideces" y han puesto ejemplos de a qué se referían, en ambos casos eran declaraciones y conceptos, no la persona como tal, pero tú de nuevo tergiversas interesadamente). No todo lo que se dice en contra de alguien es personal, de ser así, resultaría imposible desacreditar a nadie que se comporte como un inútil haciéndole notar que es lo que es, un inútil. Y esos apelativos serían iguales en un artículo sobre un hombre que hablara de urbanismo si ese hombre fuera un pesado, un oportunista y un ridículo. Ejemplos tienes a diario en todos los medios.

    Hace 4 años 5 meses

  13. Pedro

    Si vas a tergiversar el tema y hablar ahora de "ciudades hechas contando con niños y discapacitados" y de "esferas de poder manejadas por el capitalismo" entonces tendrás las de ganar, pero haciendo trampas. El tema era la necesidad de feminizar el urbanismo. Si mezclas discapacitados y capitalismo, el tema ya es otro. Pero en todo caso, afirmo y aseguro que las ciudades se han diseñado desde la ciudadanía y contando con toda la población. Y ahora, como ya he hecho el ridículo, ilústranos tú sobre el modo en que el urbanismo es machista, ya que de momento ni la articulista ni tú lo habéis hecho.

    Hace 4 años 5 meses

  14. Iván Ingrado

    Pedro, entonces, ¿has escrito tú todos los comentarios con diferente nombre para afirmar tan rotundamente que me equivoco y nadie le dedica esos apelativos por el hecho de ser mujer? Hay insultos personales, como "pesada, estúpida, oportunista, ridícula" en comentarios en los que lo único que se dice es eso, insultos, sin debatir sobre lo que la autora plantea. ¿Se leerían los mismo apelativos en un artículo sobre un hombre que hablara de urbanismo? Creo que no lo dudo, que estoy totalmente seguro de que no. Por cierto, ya que en los comentarios se está faltando al respeto más que debatiendo, y que dices que el planteamiento es ridículo, ¿podrías asegurar sin lugar a duda que las ciudades se han diseñado desde la ciudadanía, contando con toda la población, mujeres, hombres, niños, discapacitados, y que no se ha hecho desde las esferas de poder manejadas por hombres y por el capitalismo que promueven esas élites? Puede que hagas el ridículo con tu respuesta ;)

    Hace 4 años 5 meses

  15. Antonio

    Como están las cabezas. Lo siguiente será demoler las torres porque son una representación con forma fálica creada por del heteropatriarcado.

    Hace 4 años 5 meses

  16. Pedro

    Para Iván Ingrado: te equivocas, nadie le dedica esos apelativos por el hecho de que sea mujer, sino porque su artículo es un desastre. El escritor responde de sus palabras, y las ideas que en ellas se traslucen se le achacan al autor, pero eso no implica un ataque a la persona. Yo he dicho que es vacua y he dado ejemplos, he dicho que su discurso es circular, que no dice nada concreto, que violenta el lenguaje, y he dado ejemplos y he rebatido ideas. De todo ello concluyo que la autora, y "algunas" otras, son ridículas e insoportables, y lo vuelvo a decir, pero no por ser mujeres, sino por sus actos y por sus palabras. Las tuyas también me lo parecen y eres un hombre, no es una cuestión de machismo.

    Hace 4 años 5 meses

  17. paco

    Claro, claro, sólo son probables víctimas "las personas con diversidad funcional, las personas migrantes, grupos de niños, niñas, adolescentes, mujeres". Por el contrario, los hombres adultos, blancos, españoles y no minusválidos, es bien sabido que somos todos ratas de cloaca. Faltaba más.

    Hace 4 años 5 meses

  18. Josge

    Si las ciudades hubiesen sido diseñadas por mujeres en vez de por hombres estas serían más sostenibles, ecológicas, con más zonas verdes, más bancos, con menos contaminación, menos tráfico, menos ruido, ...

    Hace 4 años 5 meses

  19. Iván Ingrado

    Jaja, es curioso que todos los comentarios despreciando el artículo y a la articulista sean de hombres. "No te soportan, pesadas, obsesivas, mediocre, oportunista, tonterías, estupideces, insoportables, ridículas, vacuas, estupidez". Esas son las palabras que dedican estos "hombres" a una mujer, sólo por ser mujer -ya que no debaten sobre ideas, como mucho emiten exasperación por incapacidad de entender lo que se expone-. que señala algo real, y es que el diseño de las ciudades se ha hecho desde el poder, ostentando por hombres y capitalismo, para hombres y capitalismo. Que alguien pueda expresar que el análisis tiene estrechez de miras es, precisamente, hacer apología de éstas.

    Hace 4 años 5 meses

  20. Sociólogo

    Por cierto, este "artículo" esta patrocinado por La Caixa, ¿casualidad? Basta de instrumentalización del feminismo. Basta de tontos útiles.

    Hace 4 años 5 meses

  21. Sociólogo

    El último absurdo para seguir con la moda. Son las mujeres precisamente quienes más utilizan la ciudad a modo de pasillo para ir de tienda en tienda. Ahora viene el iluminado de turno a distorsionar cual es el verdadero causante de todos nuestros malos (ahora resulta que es el patriarcado, y no el capitalismo, el que ha desarrollado ciudades tan deficientes en muchos sentidos). Estais haciendo del feminismo un objeto de mercantilización y promoción profesional. Las empresas lo venden (moda y camisetas, bombardeo diario con noticias sobre el tema, spot publicitarios con el maltrato de género como gancho) ganan mucho dinero porque saben que esta de moda. Las y los periodistas y expertxs en género no dejan de rizar el rizo para pillar parte del pastel (sean subvenciones, publicaciones y similares) y mientras tanto estais degradando lo que es y ha sido el feminismo.

    Hace 4 años 5 meses

  22. Esteban

    La Ciudad necesita Humanismo, busquemos lo que nos une y dejemos de dividir y clasificar en grupos cegados por la frontera de la desigualdad.

    Hace 4 años 5 meses

  23. Petrus

    A las neofeministas de género, ya no las soportan ni las feministas. Es que la verdad es que son muy pesadas y obsesivas.

    Hace 4 años 5 meses

  24. Josge

    Hasta que no me he leído este artículo no me había dado cuenta de lo axfisiantemente machista que es el diseño de las ciudades

    Hace 4 años 5 meses

  25. Josge

    Lo de siempre, las aglomeraciones, la contaminación, el tráfico,... son valores que ha puesto la sociedad masculina, hay que humanizar y hacer todo más ecológico y sostenible (valores femeninos)

    Hace 4 años 5 meses

  26. lalaland

    periodista, mediocre, oportunista, feminista... son palabras ambivalentes, que se expresan con el género neutro y sirven igual en ambos sexos.

    Hace 4 años 5 meses

  27. Juan

    Pero cuánta tontería tenemos metida en la cabeza. ¿Por qué se mezclan cosas que no tienen nada que ver? ¿Qué tiene que ver el feminismo con que las aceras sean más o menos estrechas? ¿Qué tiene que ver la orientación sexual de cada cual con que cada vez sea más difícil encontrar un banco para sentarse? ¿Qué narices son la áreas de Diversidad o de Género? ¿No voy a poder entrar en el área que no sea de mi género u orientación sexual? "colectivos de urbanistas feministas": con estupideces como esta luego nos quejaremos de que no se avance en lo sustancial de la igualdad de género.

    Hace 4 años 5 meses

  28. Pedro

    Lo siento, siempre he sido feminista, pero desde hace un tiempo algunas os habéis vuelto insoportables y ridículas. Y vacuas: ¿qué es eso de "Ciudades inclusivas: que incluyan la diversidad. Una diversidad que se corresponda realmente con la diversidad de una ciudad heterogénea"? Pues ya os lo digo yo: es un discurso circular y autorreferente, no es nada, es el prototipo de expresión vacía. En todo el artículo no se dice nada concreto, ni una sola cosa. Solo proclamas abstractas y cargadas de revanchismo. Y luego está la insufrible tontería de decir "las personas vecinas", con el agravante de la incongruencia más bochornosa cuando un rato antes el propio texto dice "que 'los vecinos' residan en un lugar" (y "los desconocidos", y "el ciudadano"). El lenguaje ya era inclusivo antes, lo que habéis hecho es prohibir y proscribir las formas gramaticales con variación flexiva de género y tratar de imponer en su lugar formas neutras, y eso se llama excluir, ni más ni menos.

    Hace 4 años 5 meses

  29. Firca

    "...las mujeres somos muy heterogéneas, muy diferentes, tenemos diversidad de vivencias, y que también dentro de este colectivo existen privilegios y opresiones. No es lo mismo ser una mujer, blanca, de clase media, sin problemas de diversidad funcional, que sí tenerlas, ser inmigrante, o estar sin papeles, o ser madre soltera.”, señala Valdivia". Claro, claro... Igualito que los hombres... Pero, ¿qué narices pasa con eso del género? ¿Hasta cuándo durará tanta estrechez de miras y tanta estupidez?

    Hace 4 años 5 meses

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