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Tribuna

El bitcoin: ¿oro digital o fraude colosal?

Su creciente éxito como instrumento de intercambio plantea dos graves problemas: su insostenibilidad financiera y medioambiental

Bruno Estrada 3/01/2018

Flickr

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El bitcoin, la criptomoneda más famosa y más utilizada en el mundo, fue creada hace solo ocho años, en 2009. Una criptomoneda es un medio digital de intercambio que no está respaldado por ningún activo; su valor intrínseco es cero, se basa en la confianza que millones de personas dan a un sistema descentralizado de creación de dinero. 

No hay ningún Banco Central de un gran país detrás de su creación, ni ninguna entidad financiera global, ni ninguna gran empresa. Son miles de “mineros” los que están continuamente creando esta moneda en base a unos códigos que aseguran las transacciones.

Su creación se hace de forma conjunta por un sistema competitivo descentralizado de estos “mineros” digitales. Para que estos nuevos bitcoins, estas nuevas transacciones, sean confirmados es necesario que se incluyan en un bloque con una prueba de trabajo matemático. Dichas pruebas son muy difíciles de calcular ya que la única manera de pasarlas es intentando hacer miles de millones de cálculos por segundo. 

Cuando los bloques son validados por el universo de “mineros” entonces el “minero” creador recibe una propina en bitcoins, propina que se ha ido reduciendo con el paso del tiempo. Los “apolojetas” del bitcoin dicen que esto es democratizar la creación de dinero.

Inicialmente, en la “época romántica” del bitcoin, los mineros eran personas individuales que, armados con un cierto conocimiento de electrónica e informática y un potente ordenador generaban esos bloques. Ante el aumento de valor de esta criptomoneda su producción se ha ido industrializando. Actualmente hay “granjas de servidores” trabajando permanentemente para calcular el valor de un nuevo bloque.

Su creciente éxito como instrumento de intercambio plantea dos graves problemas: su insostenibilidad financiera y medioambiental.

Insostenibilidad financiera

Como ha reconocido el propio Joseph Stiglitz, la utilización cada vez mayor del bitcoin obedece a que es “una moneda opaca que puede ser utilizada libremente para actividades económicas ilegales y como instrumento de evasión fiscal". 

Por eso Stiglitz dice que lo que deberíamos hacer es “exigir la misma transparencia en las transacciones financieras con bitcoins que la que tenemos con los bancos". Si así se hiciera, cree el premio Nobel, el mercado del bitcoin "simplemente colapsaría". 

El Banco de Inglaterra fue el primer Banco Central del mundo a partir de 1844, cuando el gobierno británico le otorgó el monopolio de la emisión de billetes en el Reino Unido. El objetivo de esta medida era terminar con las periódicas crisis financieras, aproximadamente una cada diez años, que asolaban al incipiente capitalismo británico debido a las continuas burbujas financieras derivadas de la absoluta libertad de creación de moneda de la que gozaban hasta ese momento los bancos británicos.

Parece que ciento setenta años después hemos aprendido poco de los riesgos de la desregulación de la creación del dinero. Stiglitz llega a la conclusión de que debería prohibirse el bitcoin.

Otro premio Nobel, Paul Krugman, la ha catalogado directamente de estafa. Según este economista, casi nadie entiende su funcionamiento y los que lo usan están atrapados en la mística incomprensible de una nueva tecnología redentora. El bitcoin vendría a ser un sistema de estafa piramidal tipo Ponzi, aunque en este caso de dimensiones planetarias, en el que el sistema da elevados beneficios a los que están en la parte superior de la pirámide, a los primeros que fabricaron o compraron bitcoins, mientras siga habiendo cientos de miles de incautos que continúen cambiando su dinero por esta quimera tecnológica. 

En España tuvimos un claro ejemplo de ello con la estafa piramidal de Forum Filatélico y Afinsa, que afectó a miles de pequeños inversores. Esas personas invirtieron en sellos, sin entender por qué se revalorizaban, sin tener la mínima idea de filatelia, del valor real de los sellos que compraban con su dinero. La revaloración de los sellos comprados por este entramado fraudulento fue posible mientras inocentes almas cándidas siguieron invirtiendo su dinero en ellos.

La evolución de la cotización del bitcoin y sus altibajos son impresionantes. En 2009 New Liberty Standard promovió el primer mercado de Bitcoins, fijando su precio en el coste de la electricidad necesaria para crear uno. El primer valor de cambio se estableció en 1.309,03 Bitcoins por un dólar estadounidense.

Ocho años después de su creación su valor, y la variabilidad de este, son asombrosas. En ocho años un bitcon ha pasado de valer menos de una milésima de dólar a cerca de 20.000 dólares. Solo las oscilaciones de su valor en diciembre del año pasado son como una montaña rusa. El 4 de diciembre de 2017 un bitcoin valía 11.476 dólares, el 16 alcanzó un máximo de 19.428 dólares, cayendo posteriormente en picado hasta que el 30 de diciembre su valor tocó suelo en 12.801 dólares. Estos altibajos no han afectado a la economía real porque aun hay pocos agentes económicos relevantes que operen en esta criptomoneda.

El riesgo financiero, y real, es que cada vez haya más incautos, no solo inversores particulares, también empresas y bancos que, atraídos por sus posibilidades especulativas y su opacidad fiscal, inviertan su dinero real en bitcoins, lo que podría dar lugar a una nueva burbuja financiera de magnitudes globales. Además, según el programa matemático que diseñó la criptomoneda, solo pueden ser creados 21 millones de Bitcoin, por lo que es muy posible que cuanto menos puedan extraerse (se prevé que el 99% de los Bitcoins sean extraídos en torno a 2032), su revalorización especulativa sea mayor, y la caída posterior también.

Insostenibilidad medioambiental

La proliferación de bitcoins generados por miles de ordenadores también está dando lugar a otro problema de insostenibilidad medioambiental.

Esas “granjas de servidores” que producen grandes cantidades de ese “oro digital” tienen un consumo exponencial de energía eléctrica. De acuerdo con los cálculos realizados por Digiconomist, el consumo anual de energía eléctrica de todos los “mineros” y “granjas” que se dedican a ello supone el 0,13% de la electricidad de todo el planeta, un consumo similar al de los 4,7 millones de irlandeses, o a los 186 millones de personas que viven en Nigeria.

En la actualidad gran parte de la producción eléctrica de China tiene su origen en ineficientes centrales térmicas que siguen usando carbón (el gigante asiático consume alrededor del 50% del carbón del planeta) y hay que recordar que este mineral es el responsable del 45% de las emisiones de CO2. Por tanto, China es responsable de más de un 20% de las emisiones de CO2 del sistema energético mundial.

Si tenemos en cuenta que, según algunos análisis, en China se realizan un 23% de las transacciones en Bitcoins, la conclusión de todo ello parece bastante evidente:

El nuevo capitalismo financiero inmaterial que representan los bitcoins tan solo beneficia a unos pocos, mientras que está basado en unos riesgos financieros que se asemejan demasiado a otras burbujas especulativas que hemos visto explotar en el pasado, y en unas externalidades medioambientales, en términos de cambio climático, que vamos a pagar todos. 

Este nuevo "oro digital”, que en realidad no vale nada, no parece nada democrático, más bien parece un fraude colosal.

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Bruno Estrada es economista, adjunto al Secretario General de CC.OO.

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18 comentario(s)

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  1. Gustavo

    Se acuerdan del crack de 1929? Con el Chantcoin se está cimentando lo mismo, pero con alcance mundial. Un lavoro fino!

    Hace 3 años 5 meses

  2. robert

    El autor de este artículo no tiene ni idea. Si lo que quieres es: 1. Riqueza inconfiscable: algo que nos permita conservar y transferir cualquier cantidad de riqueza (o de valor) sin restricciones, 2. A cualquier persona del mundo, en cualquier momento y de forma instantánea, 3. Sin que nadie te lo pueda impedir (ningún político, ningún Estado, la policía...), sin intermediarios (sin tener que pedir permiso a nadie: banqueros, empresas, corredores de bolsas, agentes de aduanas...), 4. Desde y hacia cualquier lugar del mundo. 5. Pagando una tarifa mínima al alcance de todos, 6. Sin estar obligado a identificarte si no quieres, o sea, de forma privada... Si quieres todo esto, la elección es clara: Bitcoin Cash. Bitcoin Cash es el auténtico Bitcoin.

    Hace 3 años 9 meses

  3. Bruno

    "Una criptomoneda es un medio digital de intercambio que no está respaldado por ningún activo, su valor intrínseco es cero, se basa en la confianza que millones de personas dan a un sistema descentralizado de creación de dinero." Esta no es la definición de criptomoneda. Si quita usted la palabra "descentralizado", esta es la definición de "dinero fiduciario", como lo es el euro, el dólar americano, la libra, el yen... y el bitcoin.

    Hace 3 años 9 meses

  4. Cipriano

    Peregrinator, en Japón puedes pagar impuestos en Bitcoin. Imagino que "Japón" cuenta como "país sensato". El total de Bitcoins son 21 millones, no billones como dice el artículo. En este momento se han creado unos 16 millones. No tiene nada que ver dónde se realizan las transacciones con el consumo energético, la energía se gasta donde se crean los bloques que agrupan las transacciones, no donde se crean las transacciones. Además están saliendo soluciones basadas en cadenas de bloque que promueven la descentralización de la red energética y la generación con energías renovables (Pylon Network, SolarDAO, Hydrominer, ...). O aprovechando el calor de lo mineros para calentar casas en Siberia, o en España, muchos mineros en los meses de frío ganan dinero en vez de perderlo encendiendo estufas o quemando gas. Por lo que Bitcoin es un factor contra el cambio climático, no a favor de él. Los más interesados en gastar menos electricidad son los propios mineros y la mayoría invierte en generación solar y/o eólica para sus minas. Y también es un problema para el que se aportan nuevas soluciones informáticas, Ethereum va a cambiar su protocolo de consenso a Proof of Stake, FairCoin ha cambiado a Proof of Cooperation (con un gasto energético de la red en el orden de los kilowatios), Iota propone que el que realiza la transacción tiene que realizar el trabajo disminuyendo la energía total al eliminar redundancias de cálculos, etc. Bitcoin ha sido la primera criptomoneda y puede que no sea perfecta, pero se van aportando soluciones a los problemas. La comparación con los sellos y los tulipanes demuestra que quien las dice no tiene ni idea acerca de la tecnología sobre la que se construye el bitcoin. Lo realmente disruptivo de las criptomonedas es romper el monopolio de los bancos en las transacciones económicas, no les necesitamos para funcionar con una economía más descentralizada y popular, no tenemos que pagar tasas ridículas por tener dinero guardado en algún lado y menos por moverlo. Y además es pseudoanónimo, otro punto contra el gran hermano. No necesitamos ni al Banco Santander, ni a Paypal, ni a Wester Union, ni a Visa o Mastercard para realizar transacciones económicas, ni tampoco pagar sus tasas ni que registren las transacciones. Esta es la idea fuerza sobre la que se construyen las criptomonedas. Los bancos quiebran y hacen corralitos (Grecia, Chipre, Argentina, España por poco....). El Banco Central Europeo y el FMI dictan el precio del dinero favoreciendo siempre a la industria financiera. Las crisis cíclicas capitalistas las generan el sector financiero ávido de ganancias. Lo realmente capitalista es pensar que el sector financiero son los buenos de la película. Antes de escribir artículos es conveniente informarse mejor para no hacer el ridículo exponiendo miedos fruto de la ignorancia y el miedo al cambio (a mejor). Las criptomonedas son para el sector financiero lo que Emule y Bittorrent han sido para el sector audiovisual, han llegado para quedarse y usarse cada vez más empoderando a la ciudadanía contra la tiranía de los bancos, el BCE y el FMI.

    Hace 3 años 9 meses

  5. Jaime B

    Timo piramidal, el último que salga pierde hasta la camisa. En los 90 era la propiedad compartida, todavía siguen de litigios.

    Hace 3 años 9 meses

  6. Antonio Rodríguez

    Y ahora con el IntelGate, su minado contaminará un 30% más.

    Hace 3 años 9 meses

  7. Faustinotuya

    Cualquiera le dice a Bruno, que CCOO fué fundada en una Mina de Carbón en Gijón. Igual se asusta.

    Hace 3 años 9 meses

  8. Faustino Tuya

    El articulista no tiene ni idea. Yo participo en una plataforma de almacenamiento descentralizado en la nube. Simplemente cediendo parte de mi disco duro y mi conexión a internet. Yo uso el ordenador desde las 10 de la mañana hasta las 2 de la mañana. El incremento de las 8 horas restantes, no me cuesta ni 20 euros al mes. El primer mes la plataforma me pagó en su “coin” (que aproximadamente se cambiaba por 0.20 $) el equivalente a 30$, hoy 4 meses después su “coin” se cambia a 2,70$. Solo analizando, la cantidad de información que se genera, con el big data, y sabiendo, que esta plataforma, es descentralizada y segura, ya que tiene 5 copias encriptadas y repetidas en ordenadores particulares de todo el mundo (con lo cual no necesita ni mantenimiento, ni servidores propios, ni paga la luz, ni paga internet), hace que este sea un negocio bastante seguro. En mi caso, ya estoy disponiendo más discos duros para agregarlos, ya que hoy recibiré mis “coins”, que podré cambiar tranquilamente por 405$. Aparte que todo me indica, que viendo los precios que tienen, para almacenar los datos, las plataformas de Amazon, de Google y de Microsoft, no tienen nada que hacer. No son competencia. Si mañana Estados Unidos desaparecen, todos los datos que hay en mi plataforma seguirán estando, mientras que los de estos otros, pueden sufrir ataques, bloqueos, etc. Porque están situados en un lugar determinado, y los de mi plataforma no. Decir que esto es un timo, en vez de ver que es una innovación, es no tener ni idea. No obstante, los bancos ya se metieron, solo hay que ver que todos están patrocinando Ripple. Se están metiendo porque si no desaparecen. También podríamos hablar del dinero, para armas, delitos, drogas, etc. Todo esto ya lo hay con dólares, euros, rublos o rupias. ¿O acaso esos delitos nacieron con el bitcoin?. Más bien podemos pensar que las criptomonedas, son el paraíso fiscal, pero para todos, no solo para los políticos listos.

    Hace 3 años 9 meses

  9. Germán

    Rocksana, no te preocupes, sólo se rescata a los bancos con el dinero de todos.

    Hace 3 años 9 meses

  10. Germán

    Para peregrinator. Es cierto que en su origen había una intención anarquista y también es cierto que lo están canalizando, cómo no, poderes financieros. Por eso lo que debería hacer hacienda es ponerse las pilas y tener la capacidad de fiscalizar las plusvalías que ya está creando toda esta locura.

    Hace 3 años 9 meses

  11. Krapocho

    Lo único cierto que dice el artículo es el tema medioambiental, y esto es un problema de Bitcoin, solucionado en otras criptomonedas, como Faircoin, por ejemplo. Lo importante aquí es la tecnología de la cadena de bloques, en la que se basan todos los criptoactivos, que, al contrario de lo que dice Stiglitz, es un smecanismo mucho más transparente que los actuales sistemas de pago electrónico, pues es descentralizado y cualquiera puede comprobarlo.

    Hace 3 años 9 meses

  12. tricomax

    Otro lamentable artículo sobre el Bitcoin.

    Hace 3 años 9 meses

  13. peregrinator

    El artículo ni es superficial ni tendencioso ni equivocado. Es claro y sencillo, porque la realidad de todas las estafas especulativas piramidales es muy sencilla. Los que niegan concimientos a los criticos del emperador desnudo o están personalmente interesados en la estafa o son tan ignorantes que no conocen su porpia ignorancia. Detrás del bitcoin no hay más que detras de los tulipanes. La expectativa de enriquecimiento facil que nubla el sentido común. Y desde luego que las criptomonedas no son una idea isquierdista, sino muy al contrario, es anarquismo de derechas. Sustituir la emision del dinero por una instancia pública que debería rendir cuentas, por una entidad anónima en el peor sentido, que no rinde cuentas ante nadie. Me creeré las criptomonedas, cuando la hacienda pública de un país sensato las admita como forma de pagar impuestos.

    Hace 3 años 9 meses

  14. Rocksana

    Veo que hay mucho especulojeta por aquí... Cuando colapse el bitcoin (pues no hay ningún producto material que esté detrás de la "riqueza"... NI UN DURO PARA RESCATAR A LOS TONTOS!

    Hace 3 años 9 meses

  15. Lola

    Estimado señor Estrada, que en otros artículos me ha encantado; dice usted que este nuevo dinero "no vale nada"...¿vale algo el euro, dólar, etc, desvinculados del oro, de cualquier economía real, basados sólo en la "autoridad" de personajes farsantes, venales y corruptos?

    Hace 3 años 9 meses

  16. Leopoldo Salgui

    el análisis no puede ser más superficial y equivocado ... hasta la primera premisa es falsa, el creciente éxito como instrumento de intercambio, ¿éxito como intercambio?, el uso de las criptomonedas en los intercambios de mercancías y servicios es prácticamente nulo, menos que residual es alucinante que un economista de izquierdas defienda el derecho del poder a fabricar moneda ... si el poder fabrica moneda, ¿qué le ocurre al dinero ya fabricado que se obtuvo por el trabajo?

    Hace 3 años 9 meses

  17. Félix

    Estoy con Germán... muy tendencioso el artículo y no es informativo es una opinión de un articulista. El que se mete en bitcoin sabe por adelantado lo que hay, compararlo con el tema sellos es más que lamentable. Tiene algo de piramidal pero si lo miramos de ese modo, que negocio no es piramidal?. Para mi deja de ser piramidal en el momento en que no hay engaño y el que se mete sabe lo que hay y el valor en el que está el bitcoin. Piramidal porque los que invirtieron primero se han hecho ricos?. Muy fácil esa comparativa.

    Hace 3 años 9 meses

  18. Germán

    Inexacto y tendencioso. Los dos problemas que plantea el artículo son ciertos pero otras cripto monedas lo solucionan. El símil Ponzi no es tal, quién compra btc sabe a qué atenerse, quién compraba sellos no. La comparación con las .com hubiera sido más afortunada y ya sabemos que ocurrió después: Facebook, Twitter et al. El blockchain está para quedarse y para revolucionar el sistema financiero mundial ; Ripple ya ha sido adquirido por bancos asiáticos como substitución del SWIFT. La especulación en el ecosistema es un índice de la gran expectativa que está creando

    Hace 3 años 9 meses

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