1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Francisco Ferrándiz/ antropólogo y miembro de la Comisión del Valle de los Caídos

“El Valle es la expresión de un pensamiento totalitario”

Gorka Castillo Madrid , 1/10/2019

<p>Francisco Ferrándiz, en un momento de la entrevista.</p>

Francisco Ferrándiz, en un momento de la entrevista.

Manolo Finish

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

El 1 de octubre, CTXT abre nuevo local para su comunidad lectora en el barrio de Chamberí. Se llamará El Taller de CTXT y será bar, librería y espacio de debates, presentaciones de libros, talleres, agitación y eventos culturales de toda índole. Puedes hacerte socia/o en este enlace y tendrás descuentos de hasta el 50% en todas las actividades.

Francisco Ferrándiz (Oviedo, 1963) dirigió una de las tres subcomisiones de expertos que en 2011 recibieron el encargo del Gobierno de desmantelar, de la manera más ética y moral, ese simulacro de memorial que es el Valle de los Caídos, y transformarlo en otra cosa. Como antropólogo social del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), su función fue buscar soluciones al simbolismo funerario nacionalcatólico que miles de manos esclavizadas tallaron en sus piedras, colgaron de sus muros y cavaron bajo tierra. Todo para gloria del dictador y para humillación de sus víctimas. La conclusión fue inapelable: “El monumento es una alegoría completa y jerarquizada para rendir culto a los dos protagonistas principales, Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera”. Autor de numerosas investigaciones internacionales sobre la memoria y el trauma social que causan los conflictos violentos en el mundo, Ferrándiz no duda al afirmar que exhumar al dictador “forma parte de la normalidad en un país democrático”. Sin embargo, insiste en que ese paso “que ha costado dar ocho años” abre una oportunidad para generar un espacio de recuerdo sobre el conflicto civil de primer nivel, “que sea conocido a nivel mundial”. 

¿Cuáles fueron las conclusiones de aquella comisión formada en 2011? 

Las portadas se las llevó, evidentemente, la necesidad de sacar de allí a Franco pero hubo muchas más sugerencias. Nos dividimos en tres subcomisiones. Una se encargó de estudiar el estatus jurídico del memorial, es decir, el Real Decreto de 1957 que regula la relación del Estado con ese monumento y el convenio firmado con la orden de los Benedictinos en 1958, a quienes se les pide cosas absolutamente anacrónicas como rezar cada 20 de noviembre por la victoria en la cruzada, y que a día de hoy sigue vigente porque no se ha revisado, pese a que el informe recomendó cambiar la ley-marco que regula el funcionamiento del Valle de los Caídos. Solicitamos reajustar el convenio con una orden diferente a la benedictina, que hoy es un nido ultraderechista. Otra subcomisión estudió todo lo relacionado con el simbolismo del memorial en base a la Ley de Memoria Histórica, y la tercera se dedicó a analizar el tema de las criptas. Por lo tanto, el trabajo que hicimos no fue tanto estudiar la forma de exhumar a Franco como el principio superior de desmantelar la jerarquía funeraria franquista de allí. 

Hoy sigue vigente el convenio firmado con los Benedictinos en 1958, a quienes se les pide que recen cada 20 de noviembre por la victoria en la cruzada

¿Qué detectaron? 

Que todo el monumento está jerarquizado y es fácil de visualizar. A un lado del altar está el fundador de la Falange, que fue ejecutado el 20 de noviembre de 1936 pero que fue el responsable de buena parte la represión y del trabajo sucio que el bando franquista practicó en retaguardia. En el otro está Franco. Ambas tumbas están rodeadas, casi en forma de abrazo, por las 30.000 o 35.000 víctimas que están en las criptas. No puedo hablar de la arquitectura ni de iconografía religiosa más allá de lo que sabe cualquier persona con un mínimo de interés porque no es mi especialidad. Pero como antropólogo social me interesa mucho el simbolismo y puedo decir que ese monumento está ahí por un motivo de culto religioso a los dos protagonistas principales. Solo hay que presenciar cada misa que allí se celebra. Aquello se convierte en una cápsula del tiempo que te hace saltar a los años 50. 

¿Cómo fue concebido el Valle de los Caídos?

Es un cementerio dedicado a la guerra revestida de un relato arquitectónico y religioso nacionalcatólico. Tiene tres capillas a cada uno de los lados con, por los menos, tres niveles de enterramientos detrás. Luego, en el crucero, se construyeron otras dos capillas más grandes con, al menos, cinco niveles donde puede haber entre 10.000 y 18.000 cuerpos. Es una escenografía que, claramente, rinde culto a la dictadura. El Valle de los Caídos fue el resultado de la voluntad política para un arreglo funerario de aquel periodo.

Para muchos es el gran memorial a la necropolítica practicada en España durante 40 años

Claro. Es que la necropolítica define cómo las instituciones del Estado gestionan determinados colectivos de cadáveres. Pueden ser víctimas de la guerra, o del terrorismo, etc. Es decir, determina la manera en la que un Estado dedica recursos, genera legislación o instaura ciclos conmemorativos en relación a un muerto o a un colectivo de muertos, que es lo que ahora está sucediendo con los cuerpos de los campesinos, de los maestros, de las mujeres o de los sindicalistas que fueron asesinados en la retaguardia durante la Guerra Civil. A ese colectivo de víctimas les llamamos subtierro ya que conectan con las nociones de destierro y transtierro, del exilio. Representan la manifestación de la derrota, los civiles que quedaron abandonados en fosas comunes durante décadas con una historia de agravios y silencios acumulada sobre ellos. De hecho, la subcomisión que yo dirigí en 2011 se encargó de la necropolítica, es decir, de buscar soluciones para un arreglo funerario del Valle de los Caídos. Y fue ahí, en esas discusiones, donde establecimos la lógica que ahora está aplicando el gobierno. Han pasado ocho años desde entonces. A mi entender, es mucho tiempo.

Es un cementerio dedicado a la guerra revestida de un relato arquitectónico y religioso nacionalcatólico

¿Cree que la exhumación de Franco cierra el círculo democrático en España, tal y como asegura el presidente del Gobierno?

Se trata de un objetivo que el PSOE llevaba persiguiendo desde hace algún tiempo por lo que, desde el punto de vista político, es un broche extraordinario, qué duda cabe. Sacar al dictador es un hecho potentísimo y el mensaje que envía a la sociedad es muy nítido. Sin embargo, yo no soy tan optimista como el presidente porque se exhuma a Franco pero aún queda el franquismo. Si queremos que deje de ser un reducto de nostálgicos hay que ir mucho más allá. Cuando fijamos el desmantelamiento de la jerarquía funeraria del Valle nos referimos a que sacar los cuerpos de poder, Franco y José Antonio, era prioritario. Pero, para hacerlo de una manera ordenada, trazamos una línea roja siguiendo los propios edictos fundacionales del memorial firmados por el dictador, con el añadido del artículo 16.3 a la Ley de Memoria Histórica: allí sólo podían estar “los caídos por Dios y por España” y los muertos en la guerra. La pregunta es ¿murió Francisco Franco en la guerra? No, pues entonces fuera. Y eso es lo que exactamente ha hecho el gobierno.

¿El siguiente en salir será Primo de Rivera?

La historia de José Antonio es distinta. Por supuesto que no debe estar en el lugar de honor que ocupa, pero su traslado no entraña tantas dificultades como el de Franco. Principalmente porque no tiene tantos defensores en España. En la comisión de 2011 hubo tres votos particulares contrarios a la exhumación de Franco pero ninguno contra la de José Antonio. Ni siquiera la Falange está muy contenta de que esté enterrado allí.

yo no soy tan optimista como el presidente porque se exhuma a Franco pero aún queda el franquismo

¿Por qué?

Porque aquello es el monumento de Franco. Llevar los restos de Primo de Rivera al Valle fue una degradación funeraria para los falangistas. Sobre todo teniendo en cuenta lo que significó para ellos su traslado en procesión desde Alicante hasta la basílica del panteón de los reyes del Monasterio del Escorial en 1936. Duró diez días y redoblaban las campanas a su paso por los pueblos. Llevarle al Valle en 1959 no les hizo ninguna gracia. Protestaron y hubo incidentes hasta el punto de que Franco se vio obligado a publicar en el ABClas cartas en las que la familia daba permiso para realizar su reinhumación en el Valle. Ahora bien, según la lógica que elaboramos en 2011, los restos de José Antonio podrían continuar en el mausoleo pero lejos del lugar de honor, fuera de la vista de la gente. Su ubicación sería una de las criptas laterales.

¿Cómo llenaron las criptas?

Tenemos una hipótesis al respecto. En el año 1958, el entonces ministro de la Gobernación, Camilo Alonso Vega, envió una circular solicitando a gobernadores y alcaldes facilitar cuerpos de combatientes franquistas para el Valle de los Caídos pero se introdujo una línea, no sabemos bien cómo, especificando que podían ser de ambos bandos siempre que fueran católicos. Hasta donde sabemos, muchos franquistas se negaron a hacerlo. No querían desmantelar los panteones de honor que ya se habían levantado en los cementerios de sus pueblos, que era donde tenían su hermandad. Paracuellos es el mejor ejemplo de todo esto. Hubo hasta protestas contra la utilización de medios mecánicos en las exhumaciones ante el riesgo de destruir la integridad de las tumbas. Simplemente no querían llevarlos al Valle. Ante estas dificultades, creemos que optaron por hacerlo con republicanos enterrados en fosas comunes sin el conocimiento ni la autorización de sus familiares. Eso podría explicar la decisión de llevarse a  todos los del cementerio de Lleida o los de Navarra. 

Una de las preocupaciones de la comisión de expertos fue el estado de conservación de las criptas. ¿Es inviable la recuperación de los cuerpos?

La parte funeraria no está estudiada. Hay dos libros de investigación extraordinarios sobre este tema. Uno es el de Daniel Sueiro, que es maravilloso porque nos descubre que el Valle esconde un inmenso cementerio. Y luego está el libro de Fernando Olmeda que logró entrar en el Archivo general de la administración y nos abrió el espectro de las cosas que pasaron, en cómo aquello se convirtió en algo surrealista. Es que ni siquiera se sabe a ciencia cierta cuántos cadáveres fueron trasladados 20 años después de terminar la guerra. Oficialmente se inscribió a 33.840 pero no está claro porque hay números repetidos, errores de origen… En fin.

En España se vive un agravio que no ha dejado de crecer desde 1939

¿Qué significa que hubo “errores de origen”?

Fallos en la contabilidad. El caso más conocido es el de Valerico Canales, padre de Fausto Canales que fue el primero en destaparlo cuando al ir a recuperar los restos de su padre en una fosa común se la encontró vacía. Tras una investigación, el mismo Fausto encontró un acta administrativa de la exhumación de Valerico y descubrió que en la contabilidad aparecían registrados seis cuerpos en lugar de los siete que había en la fosa porque los desenterradores, que no eran profesionales, desecharon un cráneo que estaba demasiado roto. Como este caso puede haber muchos pero falta una exploración a fondo del estado de las criptas. Creemos que hay hasta 28 niveles de enterramientos aunque puede haber alguno intermedio que desconozcamos. Sólo hay un informe técnico fiable, el que realizó el instituto Torroja del CSIC, especializado en análisis de estructuras arquitectónicas, a raíz de la sentencia en firme para sacar a los hermanos Lapeña. Lograron introducir microcámaras por un orificio y filmaron el interior de uno de los niveles inferiores. La conclusión a la que llegaron es que el estado de conservación es relativamente bueno. Ahora bien, para llegar hasta ellos habría que sacar antes 700 cajas. Pero ese proyecto de extracción ya lo hizo el forense Francisco Etxeberria. Gracias a su trabajo sabemos dónde se pondrían los osarios, dónde acumularlos y bajo qué condiciones. Los informes son positivos pero falta, de nuevo, voluntad política. 

¿La exhumación de Franco puede ser el detonante para desmantelar aquel memorial?

Por supuesto. La presencia del cuerpo del dictador, y también la resistencia mostrada por la comunidad benedictina, la asociación de defensa del Valle de los Caídos, la Fundación Francisco Franco y su propia familia, han bloqueado el avance de otros procesos paralelos ya previstos que ahora se van a liberar. Es difícil resolverlo todo al cien por cien porque hay muchas capas de complejidad en el Valle que hay que solucionar. Como decía, falta un estudio completo para determinar la viabilidad de abrir los distintos niveles y se debería acumular las reclamaciones existentes de familiares para elaborar un proceso administrativo con un protocolo forense regulado que serviría para dar una respuesta, siempre que sea posible. Pero el hecho de sacar a Franco de allí va a provocar un cambio radical en el resto del complejo. Siempre he creído que su tumba era el lugar para empezar a desmantelar aquel monumento.

Francisco Ferrándiz, durante la entrevista. Foto: Manolo Finish.

Hay sectores que insisten en su inconveniencia porque reabre heridas y España tiene problemas más importantes que resolver

Decir que desmantelar el Valle de los Caídos abre heridas cerradas es un argumento falaz. En España se vive un agravio que no ha dejado de crecer desde 1939. El ejemplo es que toda la legislación funeraria franquista se refiere únicamente a los “caídos por Dios y por España”. Esto permitió que las familias de los vencedores tuvieran exenciones de tasas para enterrar a sus muertos, sirvió para extender la provisionalidad de las fosas comunes evitando problemas legales y agilizó exhumaciones de sus propios combatientes con todos los honores mientras seguían llenando las republicanas en el más absoluto de los silencios y abandonos. Por lo tanto hubo dos espacios de muerte, el del bando franquista y el del republicano, y se aplicó como un apartheid funerario por todo el país que debe ser reparado. Si alguien entiende este concepto no puede decir que las heridas que causó el franquismo ya están suturadas. Hemos heredado una situación de una tremenda injusticia hacia media España y creo que ha llegado el momento de repararlo. 

queda pendiente el caso de Queipo de Llano, el genocida por antonomasia del franquismo.

Por ejemplo, ¿desmantelando otros santuarios como el de Queipo de Llano en la basílica de la Macarena de Sevilla?

Sí, queda pendiente el caso de Queipo de Llano, el genocida por antonomasia del franquismo. Cualquiera puede escuchar hoy en internet los programas de radio llenos de crueldad que hacía. Este militar golpista está enterrado en la basílica de la Macarena y la hermandad no quiere sacarlo porque él construyó ese edificio. El ayuntamiento de Sevilla quiere exhumarlo pero parece que no hay un mandato claro en función de la Ley de Memoria Histórica de Andalucía si no se cambia, como se ha hecho con el decreto ley que ha dado cobertura legal a la exhumación de Franco. También hubo problemas para sacar a Mola y Sanjurjo de la cripta a los caídos de Pamplona pero se logró. Con Mola no hubo dificultades. Se lo llevaron sus familiares y lo enterraron en la intimidad, como debe ser, pero los Sanjurjo lucharon y ganaron el derecho a regresar a la cripta aunque el Tribunal Superior de Justicia de Navarra finalmente lo echó para atrás. Luego fue reinhumado con honores en Melilla en una ceremonia en la que estuvo presente el presidente de la ciudad autónoma y algunos militares de alto rango.

¿Debería España fijarse en el espejo de otros países para resignificar memoriales como el Valle de los Caídos?

Cómo convertir el Valle de los Caídos en un lugar de memoria debería ser una de las tareas imprescindibles del próximo gobierno. Yo firmé en 2011 un documento en el que explicaba que, modificando cosas, podía convertirse en un monumento a la reconciliación de verdad. Pero todos evolucionamos y cambiamos de opinión. Hoy creo que hacer eso es imposible. Sin embargo, es la gran oportunidad para generar un espacio-memorial de primer nivel, que sea conocido a nivel mundial y que atraiga visitantes interesados por la historia política que nada tengan que ver con los nostálgicos del régimen. Hay lugares en el mundo que lo han logrado y eran tan complejos o más que el Valle. Mira los campos de concentración nazis o los centros de tortura argentinos y chilenos. Ninguno tiene nada que ver con el Valle de los Caídos, que es único y, por lo tanto, plantea un reto diferente. En Hiroshima cayó una bomba atómica y, después de conceptualizarlo todo, hicieron un parque de la paz. ¿Cómo resuelves un lugar de la complejidad y dureza de Cuelgamuros? Estamos impulsando una idea que es relativamente barata, fácil de implementar y conecta con las nuevas generaciones. En lugar de levantar un contramonumento o colocar los nombres de víctimas en una pared, proponemos construir un relato polisémico donde la memoria totalitaria se expresa en la piedra y la democrática en píxeles, usando las nuevas tecnologías. Partimos de la base de que se debe aprovechar lo que hay para transformarlo en un libro de historia sobre el totalitarismo. Porque el Valle es la expresión de un pensamiento totalitario. En cada piedra colocada, en cada escultura, en cada pedazo de cruz. 

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí