1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Tribuna

El ‘Tramabús’, un falso debate

La acción de Podemos es un “gesto activista”, poco más. La cuestión es ahora cómo se arranca a la “trama” conquistas materiales y cómo se limita su poder y se redistribuye riqueza

Emmanuel Rodríguez 19/04/2017

<p>La parte trasera del <em>tramabús</em>.</p>

La parte trasera del tramabús.

Wily Veleta

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Gran agitación en redes sociales. Detractores más que simpatizantes. También declaraciones de los portavoces de partidos políticos. Unanimidad en la condena. Cualquiera diría que se trata de un deshonroso escrache sobre algunos de nuestro prohombres de la política o la economía. O de una acción de desobediencia que acabara con algún herido. O una mamarrachada de porte histórico por parte de los portavoces de Podemos. Pero no, no se trata de nada de eso. Es sólo una acción comunicativa, un gesto “activista”, diseñado según el típico estilo esloganero de Podemos. Pasada la “casta”, llega la “trama”. No tiene por qué ser del gusto de todos. Pero en la agitación que ha provocado se encuentran algunas de las razones de su éxito y de un debate que, de momento, parece mal orientado. Algunas precisiones de partida.

1. En Madrid se llevan fletando autobuses con fines de agit-prop desde finales de los años noventa. Así lo han hecho algunos grupos ecologistas para denunciar las múltiples tropelías cometidas en este territorio o, en su momento, el movimiento no-global con intención de apuntar sobre las principales instituciones y empresas asociadas al llamado Consenso de Washington. Es una acción, podríamos decir, convencional. Y no es un invento de Hazte Oír, que a su vez ha sabido beber de repertorios políticos de otros movimientos radicalmente contrarios al suyo. Recordemos que la derecha neocontiene en nómina a algunos de los más inteligentes ex extremoizquierdistas del país.

2. El Tramabús es una acción comunicativa. No agita en los terrenos obviamente más duros de la “protesta callejera” y en los aún más duros de la interrupción de la producción, como en su momento todavía podían hacer ciertos segmentos laborales, simplemente negándose colectivamente a ir a currar. Se puede reprochar a Podemos una evidente incapacidad para superar el “paradigma comunicativo”, que desde un principio se ha autoimpuesto. Pero conviene reconocer que este paradigma fue también el del 15M y el de toda la constelación social del cambio. La cuestión podría ser, más bien, qué acciones pueden acompañar la denuncia simbólica y “comunicativa” con un daño material concreto sobre determinadas posiciones de poder. O dicho en lengua podemita, ¿cómo se arranca a la “trama” conquistas materiales? ¿Cómo se limita su poder y se redistribuye riqueza? La respuesta práctica no está de momento en los archivos de nadie. 

Se puede reprochar a Podemos una evidente incapacidad para superar el “paradigma comunicativo”, que desde un principio se ha autoimpuesto

3. El Tramabús es un “gesto activista”, poco más. Obviamente se desmarca de la construcción de “alternativa institucional”, que desde el propio partido muchos reclaman. Contra esta crítica, sin embargo, lo que más sorprende es que Podemos, anquilosado por su peso burocrático y sus continuas luchas internas, sea capaz todavía de expresar algo de imaginación “activista”. Es un gesto saludable, con el que se trata de buscar vías (sin duda desesperadas) para huir de la inercia institucional y parlamentaria. Y efectivamente, con 71 diputados y condenado a ser oposición, el margen de la política centrada en el ámbito institucional es bastante estrecho. Prueba de ello es que el Tramabúshaya provocado el único debate mínimamente relevante que ha habido, dentro y alrededor de Podemos, en los últimos tres meses. Recordemos también que se acaban de aprobar unos Presupuestos Generales. 

Hechas estas precisiones, y más allá de las polémicas que tanto apasionan a los expertos del “gusto”, quizás podamos desplazar el debate en otras direcciones. La idea de la “trama” señala de forma inequívocamente confrontativa a la oligarquía política y económica de este país, la misma que en los últimos 80 años ha manejado el Estado (presupuestos y políticas públicas) como su propia empresa. Se podrá decir que esto impide considerar aspectos de orden estructural (UE, globalización, capitalismo financiero, etc.) y que por eso mismo es simplificadora o incluso, si quien habla es un representante de los “partidos de la trama”, demagógica. No obstante, una acción no es un tratado. No nos pongamos pues exquisitos, esto no es lo relevante.

En el giro activista de Podemos hay algo más interesante. Para Iglesias parece claro que limitarse a la acción institucional (“cretinismo parlamentario”, se diría en otro tiempo) es condenar a Podemos a la irrelevancia. Al apuntar al Ibex35, a Felipe González, a las coaliciones oligárquicas en las que ha participado unánimemente la clase política, aparecen los límites de la acción institucional. Y esto mismo es lo que irrita a los “institucionalistas” dentro de Podemos.

De forma obvia, cuando se confronta directamente con la “trama”, se dificultan los pactos con otros partidos, la conquista de nuevas posiciones institucionales e incluso la propia consolidación de los cargos de Podemos como clase política. Pero sobre todo se desvela la enorme fragilidad y falta de empuje de los llamados gobiernos del cambio. ¿O no es la inercia, el continuismo y la falta de voluntad de confrontar con la “trama” la característica más relevante de estos gobiernos? ¿O acaso el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, ha sido capaz de impulsar la remunicipalización de los servicios de limpieza y tratamiento de residuos gestionados por las grandes constructoras desde hace décadas? ¿O de responder desde la alcaldía a la política de austeridad impuesta por la ley Montoro? ¿O de proponer una política mínimamente ambiciosa de desmantelamiento de los instrumentos de expolio de la “trama”, empezando por dar a conocer los mil y un chanchullos del anterior consistorio?

La idea de la “trama” señala de forma inequívocamente confrontativa a la oligarquía política y económica de este país, la misma que en los últimos 80 años ha manejado el Estado como su propia empresa

En este mismo sentido también, la acción del Tramabús refleja, a su modo, los límites del paradigma comunicativo en el que se ha movido la “nueva política” desde 2013. Valga decir que si alguno se ha atragantado con las carcajadas al ver, por primera vez, el Tramabús, seguramente no fue porque la acción estuviera mal concebida o porque no haya tenido efectos comunicativos interesantes (como se ha visto, los tiene), sino porque, en el fondo, es inane, impotente; porque no puede ir más allá de la propia autorreferencialidad. De hecho, aunque Podemos supiera mutar virtuosamente y convertir su organización en un particular ejército de guerrilleros de la comunicación, se encontraría con el mismo problema con el que se topan muchos movimientos sociales en toda Europa. La dificultad está en establecer una relación de fuerzas, que no de tuits o de minutos en televisión, capaz de desplazar a los responsables y beneficiarios del expolio público. 

En cualquier caso, y como era de prever, sin movimiento y crítica social, la política institucional (ya sea de gobierno o de oposición) tiende a ser engullida por la propia institución. En el Tramabús no se puede encontrar ningún cambio decisivo en la línea de Podemos, tampoco una superación del hecho de que la política hoy es “comunicación política”, pero sí un reconocimiento claro de que o se “mueve ficha” o no hay partido. 

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Emmanuel Rodríguez

Emmanuel Rodríguez es historiador, sociólogo y ensayista. Es editor de Traficantes de Sueños y miembro de la Fundación de los Comunes. Su último libro es '¿Por qué fracasó la democracia en España? La Transición y el régimen de 1978'. Es firmante del primer manifiesto de La Bancada.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

5 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Jose M.

    Ladran, luego cabalgamos...

    Hace 4 años 5 meses

  2. David Pita

    Vaya basura de artículo antiPodemos que busca atacar a raíz del tramabus. Se mire por donde se mire, no hay ninguna duda de la idoneidad del tramabus y de su éxito, una porque el mensaje que da era muy necesario y otra por la gran difusión que se ha conseguido. Desde el punto de vista del marketing, es prácticamente imposible hacer más con menos. Por muy poco dinero se ha colocado el mensaje con un alcance brutal. Que todos los medios hablen de ti, aunque sea para tratar de ridiculizarte es algo bueno. Finalmente los ridiculizados son ellos porque por muchas vueltas que le den, el tramabus es un éxito. Aunque era una buena idea, ni los más optimistas podrían esperar lo que sucedió luego, apenas 2 días después. Que el presidente del gobierno tenga que ir a declarar, que Esperanza Aguirre tenga que ir a declarar, que detengan a Ignacio Gonzalez, que registren a OHL y a INDRA, que acusen a Marhuenda, que los fiscales se rebelen ante el fiscal jefe… etc. Es imposible que pudiera salir mejor, porque todo esto potencia enormemente la idea de trama que ya nadie niega. ¿Qué es la trama que muchos confunden con casta? Si la casta se debe más bien a personas, la trama alude más bien a relaciones entre ellas, a los mecanismos mediante los cuales se relación entre si el poder financiero, político, mediático y también judicial, las instituciones, los empresarios… etc. La trama es lo que sostiene este sistema, donde los ricos, bancos y multinacionales se lucran a costa del dinero público. Para ello deben comprar a partidos políticos para conseguir políticas favorables, adjudicaciones, subvenciones, evasión fiscal, impunidad… etc. Y también a los grandes medios de comunicación, traficantes de información responsables de generar la opinión pública, esa generada artificialmente y que es la dominante entre las masas, muy débiles y manipulables gracias al problema cultural, al franquismo sociológico, a la cultura neoliberal de individualismo, consumismo , al sistema educativo,… etc. Los mass media trabajan para fabricar el consentimiento, y que sea la gente la que pida que gobiernen los que que les interesa a la élite y se legitime el sistema. La trama por tanto es la responsables de la situación del país, de los problemas actuales, y además de que no haya gobierno de cambio. El objetivo de la trama fue impedir que Podemos tocara poder y lo han logrado. Como bien dijo la mano derecha de Susana Diaz, el enemigo es Podemos. PP, PSOE y Ciudadanos son competidores, quieren tener el poder político. Pero por encima de ellos están los poderes fácticos que son quienes los financian, y la orden es clara. Podemos no puede llegar al gobierno porque traen algo muy peligroso para ellos, la democracia. Además buscan atacar la corrupción, la impunidad de la casta, y hacer unas políticas de mejor repartición de la riqueza. No son bienvenidos y cualquier fórmula les vale con tal de que Podemos no llegue. Ni el PP ni el PSOE ni Ciudadanos se bastan para gobernar, y aunque son adversarios, es debido a la trama porque se tuvieron que poner de acuerdo para formar un gobierno. Debido al resultado electgoral, se decidió que sólo se podría construir el gobierno de restauración en base al PP. El PSOE y Cs debían ceder y cedieron. Sin su apoyo no habría gobierno del PP. Así pues, tanto unos como otros tuvieron que traicionar a sus votantes y apoyar al partido mas corrupto de Europa. Tratarán de manipular este hecho y vendértelo de la mejor manera que puedan, por el bien de España o de la democracia o lo que sea. Pero solo es eso, pura manipulación. Habrá mucho teatro en el parlamento y en los medios, pero acuerdos entre ellos para las cosas importantes. Desde el PP y también desde el PSOE te quieren vender la idea de que la corrupción es cosa de manzanas podridas. Pero solo viendo las conexiones entre los distintos poderes, entre distintas organizaciones es como te das cuenta de que es todo el cesto el que es corrupto, no las manzanas. La trama describe perfectamente la realidad. Hay mucha manipulación y no poca gente busca un culpable para todos los males. Los socialistas antes le echaban la culpa al PP y ahora la reparten entre PP y Podemos. Los de derechas antes le echaban la culpa a socialistas, y ahora la reparten entre PSOE y Podemos. Pero la realidad es que tanto gobiernen unos como otros, el sistema es más o menos el mismo y los ricos, bancos y multinacionales viven a costa del pueblo. Sin hacer despertar a la gente no se puede. Tiene que ver que el problema real es la trama, tiene que ver quienes son los verdaderos responsables de sus problemas y como son manipulados. Por todo esto es necesario hablar de la trama, darle el mensaje correcto a los españoles y que gracias al tramabus se ha conseguido tener un gran alcance.

    Hace 4 años 5 meses

  3. Alex

    Emmanuel defendiendo lo indefendible. Le da lo mismo ocho que ochenta. A muerte con el pablismo y a no ponerse muy "exquisitos". Ay, quién lo ha visto. Pues adelante con la confrontación: autobuses con caricaturas. El país tiembla, y las mayorías se agolpan en torno a Podemos.

    Hace 4 años 5 meses

  4. juan

    yo echo en falta el rostro de Manolo Monereo y el de Anguita en el gilibus. Nadie más trama que ellos, pillando créditos a porrillo y no devolviéndolos sin ser denunciados ni embargados, qué generoso fue el IBEX35 con los tontos útiles, que fotillos de Anguita con PedroJ y con Aznar. Y mira el IBEX ha vuelto a ganar, ya tiene a IU mandando y desactivando Podemos. Que gran farsa todo.

    Hace 4 años 5 meses

  5. JGG

    Muy de acuerdo en casi todo. Es decir, no creo que haya un reconocimiento por parte de Podemos, como sugieres al final; ésa es la lectura post-festum del teórico (que me parece muy bien). El problema sigue siendo que, por supuesto descontando el politicismo-pop de los laclauistas, en general tampoco Iglesias asume que la presión del activista (no necesariamente movimentista) es mucho más que lograr que las cámaras de televisión te acompañen a la calle en calidad de diputado implicado.

    Hace 4 años 5 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí