1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Le Pen contra la globalización

La estrategia de la candidata del Frente Nacional para llegar al Elíseo pasa por convertir la segunda vuelta electoral en una pugna entre perdedores y vencedores de la mundialización, en la que su adversario es el representante de la oligarquía

Guillermo Fernández 29/04/2017

<p>Marine Le Pen posa con los trabajadores de la fábrica de Whirlpool en Amiens el pasado 26 de abril</p>

Marine Le Pen posa con los trabajadores de la fábrica de Whirlpool en Amiens el pasado 26 de abril

Instagram de Marine Le Pen

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

“La elección presidencial es el encuentro entre un hombre y el pueblo”, afirmó el general Charles de Gaulle, impulsor y arquitecto del edificio institucional vigente hoy en Francia, la denominada V República. La segunda vuelta es el momento plebiscitario por excelencia: aquel en el que se da a elegir a un cuerpo electoral entre dos figuras, dos caracteres, dos personalidades, dos maneras de ser y estar en el mundo. Dos representaciones del país, dos idiosincrasias, en suma. Quienes diseñaron los procedimientos, ritmos y mecanismos institucionales de la V República buscaron en el fondo de armario de la cultura política francesa una forma de legitimación directa de la cabeza del Estado y la encontraron en la herencia napoleónica. Un jefe que consigue el consentimiento del pueblo, un individuo que representa a la comunidad entera, un uno que hace las veces del todo, una, como dicen en Francia, “monarquía presidencial”.

Los franceses refrendaron este modelo en 1959 por miedo a la inestabilidad que provocaba lo que De Gaulle llamaba “el régimen de partidos”. Se trataba de evitar que Francia se convirtiera en Italia; es decir, huir a toda costa de los gobiernos débiles, breves y formados por coaliciones de múltiples partidos enfrentados entre sí; pero, sobre todo, la meta era emancipar la figura del jefe del Estado de la “tiranía del Parlamento”. La República francesa otorga así un gran poder al presidente para que sea él quien amarre a la Asamblea Nacional, y no al revés. El objetivo es elegir a un “presidente-monarca” que esté por encima de o más allá de los intereses de grupos, facciones, corporaciones privadas o partidos políticos.

Los franceses refrendaron este modelo en 1959 para huir a toda costa de los gobiernos débiles, breves y formados por coaliciones de múltiples partidos enfrentados entre sí; pero, sobre todo, la meta era emancipar la figura del jefe del Estado de la “tiranía del Parlamento”

Esta particularidad del sistema político francés de la V República explica los movimientos algo confusos, desde una óptica española, que esta semana ha protagonizado la candidata del Frente Nacional. En una entrevista emitida en France 2 el día después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, Marine Le Pen anunció que abandonaba temporalmente el liderazgo de su partido con el fin de poder presentarse ante los franceses sin ataduras, como la candidata del consenso y de “la unión de todos los franceses en torno a un proyecto de esperanza, de prosperidad y de seguridad”. De este modo, dijo, “estaré por encima de las consideraciones partidistas”. Hace tiempo que a Marine Le Pen le sobran las siglas de su formación política. Durante tres años ha coqueteado con la idea de cambiar el nombre del partido sin atreverse finalmente a hacerlo. Pero desde el lunes 24 de abril puede al fin actuar simbólicamente fuera de la estructura que engendró su padre. Y se la percibe cómoda en el papel.

Con este movimiento, la candidata de la rosa azul desea competir con su rival Emmanuel Macron en lo que este tiene de candidato transpartido, mitad François Hollande, mitad Alain Juppé; y por eso mismo mejor capacitado para representar a la generalidad de los franceses. Si Emmanuel Macron aspira a ocupar el centro político que antes representaba François Bayrou, Le Pen se erige en la candidata de la centralidad recusando las etiquetas tradicionales y enviando a su rival al territorio simbólico de la élite y la anti-Francia. Como antes hizo Donald Trump con Hillary Clinton, Marine Le Pen presenta a su rival Macron como un hombre que no conoce a su pueblo; aún más, como un hombre al que su pueblo no quiere.

Si Macron aspira a ocupar el centro político que antes representaba Bayrou, Le Pen se erige en la candidata de la centralidad recusando las etiquetas tradicionales y enviando a su rival al territorio simbólico de la élite y la anti-Francia

Esta es la imagen que la candidata nacionalista quiso crear en la mañana del 26 de abril al visitar por sorpresa una fábrica en la ciudad de Amiens que la multinacional Whirlpool amenaza con trasladar a Polonia el próximo año, mientras que su rival se encontraba en la Cámara de Comercio de la misma ciudad. Los trabajadores de la planta ofrecieron un caluroso recibimiento a la candidata ultraderechista, que se hizo fotos con los operarios, escuchó sus reivindicaciones y se proclamó ante las cámaras como “la candidata de los obreros, los trabajadores, los asalariados y la mayoría social de franceses”.

Dos horas más tarde, Macron visitaba el mismo lugar entre silbidos y protestas. El candidato de En Marche quiso tomar la palabra y agarró un megáfono, pero los silbidos, gritos y abucheos de los allí reunidos, entre los que se encontraba François Ruffin, autor del famoso documental Merci patron! y próximo a la candidatura de Jean-Luc Mélenchon, se lo impedía. Los trabajadores y representantes sindicales le increpaban exhortándole a prohibir las deslocalizaciones y proteger el empleo local. Tras mucho batallar, Macron pudo manifestar su opinión: “No, yo no prohibiré a las empresas cerrar sus sedes si así lo deciden libremente; pero trataré de presionar para que no sea así”.

El contraste de imágenes fue tremendo: aplausos frente a silbidos, abrazos frente a empujones, selfies y fotos de grupo frente a gritos, abucheos e insultos. Dos representaciones teatrales opuestas. Y todo en el mismo escenario y en un intervalo temporal de sólo dos horas. Marine Le Pen dió el golpe de efecto que su campaña necesitaba para despegar.

David contra Goliat

El instituto demoscópico Ipsos estima que la diferencia entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen en la segunda vuelta será de 24 puntos. Según este sondeo, el candidato de En Marcha lograría captar el 62% de los votos mientras que la candidata del Frente Nacional obtendría el 38%. Una diferencia notable que confirma a Macron como claro favorito para convertirse en el próximo presidente de la República. Las opciones de la candidata ultranacionalista parecen ser escasas y en su equipo de campaña son conscientes de ello.

Según el instituto demoscópico Ipsos, Macron lograría captar el 62% de los votos mientras que la candidata del Frente Nacional obtendría el 38%

Por eso la estrategia de Marine Le Pen para los próximos días es un “todo o nada”, una maniobra a la desesperada. Consiste básicamente en recuperar las coordenadas políticas y el espíritu de protesta que en mayo de 2005 llevaron a la mayoría de los franceses a rechazar en referéndum la propuesta de Tratado de Constitución europea. En aquella ocasión, los partidarios del No --entre los que se encontraba el Frente Nacional, pero también la izquierda alternativa-- lograron imponerse a los partidarios del Sí --que reunía a socialistas y conservadores--. Ahora Marine Le Pen se esfuerza por instalar ese marco cognitivo. Su única opción de ganar es “convencer a los franceses de que la segunda vuelta no es un voto por o contra el Frente Nacional, sino un referéndum a favor o en contra de la globalización”, resume en un artículo de su blog Alain de Benoîst, uno de los intelectuales más influyentes de la extrema derecha. Para el FN es clave que la segunda vuelta se plantee en términos de una pugna entre “vencedores y perdedores de la mundialización”.

No debe extrañarnos entonces que Marine Le Pen oponga en sus intervenciones públicas la protección al desamparo y el patriotismo económico a la desregulación. Todo el lenguaje que usa estos días el Frente Nacional busca instalar la idea de que el proyecto de Emmanuel Macron representa la radicalidad de los de arriba y una suerte de particularismo que traerá división y fractura. Las expresiones más empleadas por los portavoces del FN insisten en una hiperbólica falta de mesura de su contrincante: ultraliberalismo, brutalidad social, globalización salvaje, inmigración masiva, inseguridad total. A ellas hay que añadir una nueva palabra hasta ahora no utilizada por el equipo de comunicación de Le Pen y que desde la misma noche electoral de la primera vuelta, la candidata ultraderechista emplea con frecuencia: oligarquía, santo y seña de la campaña de Jean-Luc Mélenchon. El sondeo de Ipsos indica que alrededor de un 15% de los electores de La France Insoumise se decantará por Marine Le Pen en la segunda vuelta, un 50% votará por Macron y un 35% se abstendrá. Le Pen sabe que no es suficiente. Tiene que ser capaz de apelar a toda esa Francia a la que no le va bien, impregnarla del sentimiento de revancha contra los privilegiados, de la imagen de David contra Goliat. “Somos lo pequeño contra lo grande, David contra Goliat. Con nuestro patriotismo venceremos al abandono, a la sumisión y a la capitulación”, dijo Marine Le Pen en un mitin en Niza este jueves 27 de abril.

Las expresiones más empleadas por los portavoces del FN insisten en una hiperbólica falta de mesura de su contrincante: ultraliberalismo, brutalidad social, globalización salvaje, inmigración masiva, inseguridad total

Los análisis poselectorales de la geografía del voto muestran un país dividido en dos grandes áreas: un oeste y suroeste favorable mayoritariamente a Emmanuel Macron y un este y noreste partidario de Marine Le Pen, con las excepciones de las regiones metropolitanas de París y Lyon. La línea imaginaria que divide el país Le Pen del país Macron es la que atraviesa Francia desde el puerto de Le Havre hasta la ciudad de Montpellier, con importantes incursiones electorales de la ultraderecha en el entorno de Perpignan, Narbonne y Béziers, así como a lo largo de todo el río Garona. La Francia de Le Pen es la que hace 30 años era rica y próspera, y hoy concentra los principales índices de desempleo, envejecimiento y pérdida de población, la Francia que tiene la sensación de haber caído desde lo alto. La Francia de Macron coincide con la que votó a François Hollande en 2012.

La principal novedad reside en la implantación del FN en zonas rurales con un discurso muy centrado en la denuncia de la pérdida de población y en la defensa de los servicios públicos locales (centros sanitarios, oficinas de Correos, centros educativos, polideportivos, etc). La idea que vehicula Marine Le Pen es que “el Estado ha desaparecido de estos territorios”, y su propuesta, “un Estado que lo pueda todo”, es decir, un Estado-paraguas. La fuerza de este mensaje está relacionada con agrupar varias periferias (cultural, económica, territorial) en torno a una propuesta de orden y protección.

En paralelo a esta lepenización de las periferias, el Frente Nacional trata de ganar espacio en el centro convirtiéndose en una oficina de empleo para jóvenes con ambiciones. Ofrece una carrera política fácil para los estudiantes de las escuelas más prestigiosas del país: la Escuela Normal de la Administración (ENA), el Instituto de Estudios Políticos de París (IEP), la Escuela Normal Superior (ENS), o la Escuela Politécnica de París (EPP). La ultraderecha necesita ganar la legitimidad que le prestan los cuadros salidos de estos centros de élite. Por eso los promocionan sin recato y les guardan un sitio en las primeras filas de los actos y conferencias que celebra el partido. Ahí suelen sentarse Gaetan Dussansaye y Julien Rochedy, futuras promesas del partido que ya se entrenan en tertulias y programas de televisión.

El Frente Nacional lo tiene muy difícil para colocar a su candidata como próxima presidenta de la República. No obstante, ha progresado notablemente en número de votos respecto del año 2002: 5,5 millones de votos en aquella ocasión frente a 7,7 millones de votos el pasado domingo. Para tener alguna posibilidad debería acercarse a los 13 millones. Se estima una tarea complicada. Daniel de la Fuente y Marina Fernández resumieron en la cadena Ser la jornada electoral del 23 de abril con la canción La danse de la décadance. Dieron en el clavo. Lo que ocurra el 7 de mayo dependerá de si la melodía de la decadencia que Marine Le Pen entona en la Francia rural y post-industrial para conquistar a “los olvidados” se convierte en el hit de esta primavera.

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillermo Fernández

Investigador en la facultad de Ciencias Políticas de la UCM. Especialista en política francesa, derecha identitaria, relato y comunicación.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

5 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. tomas

    @enri la izquierda ha traicionado a la clase obrera con su estupidez al tragarse la mentira liberal de la globalización, que sólo era globalización los salarios de mierda, el libre comercio, para que las industrias se vayan a Asia y aquí entren sus productos de saldo, mientras se multiplica el paro, y el buenismo de la inmigración masiva, con que las derechas de PP y POSE reventaron el mercado laboral con millones de inmigrantes como excusa para precarizarlo, por no hablar de la ruina del euro, la cesión de la soberanía económica. La izquierda o será nacionalista, soberanista, antiglobalizadora y antiinmigracion o no será

    Hace 4 años 6 meses

  2. Elvis

    La izquierda permanece entubada y conectada a sus catecismos amortizados. Ahora piensa que sus antiguas bases obreras se han vuelto todas fascistas. Los que van por el carril equivocado son sin embargo los genios de la impostura socialista y comunista. Es dramática la incapacidad de determinadas ideologías para entender qué está pasando. Alguno cree que el obrero, castigado por la globalización y la inmigración, estará más protegido por Macron que por Lepen, pero resulta que los obreros tienen su propia percepción. Piensa por sí solos, y esto, naturalmente produce escalofríos entre los que se han creído portavoces de la clase trabajadora, Esos tutores de la corrección política y laboral que se han dedicado a bendecir la llegada de millones de inmigrantes mientras llamaban fascistas a sus vecinos que se quedaban en paro. Malos tiempos para la lírica izquierdista, pero esperanzadores para la clase trabajadora.

    Hace 4 años 7 meses

  3. Enri

    Y pensar que aún hay miles y miles de OBREROS que votan a Le Pen en Francia.---!!!.--- ( se las trae, dicen en mi pueblo.----)

    Hace 4 años 7 meses

  4. Aure

    Esto es sin duda una visión muy institucional, que difiere de la evidencia puesto que la clase proletaria prefiere sin duda una política nacional-socialista frente al desbarajuste neoliberal impuesto desde la oligarquía europea. Franco construía vivienda social a precio módico, Draghi les quita la vivienda a los mas débiles para revenderlas a los fondos buitres, eso si según los expertos con ello consigue estabilidad económica (para los oligarcas digo yo).

    Hace 4 años 7 meses

  5. pep48

    Esta gente que está en la foto, van a ser sus primeras víctimas de la política que van a aplicar, pasará como con Trump, la persona que salió apoyando a Trump, fue la primera víctima deportada. Cuanta ignorancia e incultura hay en estas personas.

    Hace 4 años 7 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí