1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Batalla familiar en el Frente Nacional

Dos grandes corrientes se enfrentarán en los próximos meses dentro de la formación ultraderechista, la populista representada por Marine Le Pen y la tradicionalista de Marion Maréchal Le Pen

Guillermo Fernández Vázquez París , 23/05/2017

<p>Marion Maréchal Le Pen y Marine Le Pen, en el lanzamiento de la campaña presidencial del FN a principio de febrero en Lyon</p>

Marion Maréchal Le Pen y Marine Le Pen, en el lanzamiento de la campaña presidencial del FN a principio de febrero en Lyon

Instagram Marion Maréchal Le Pen

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

En la noche electoral del 7 de mayo, tras conocer los resultados, Marine Le Pen habló de la necesidad de refundar el partido. Pese a haber obtenido un número histórico de votos (10.638.000 de papeletas; es decir: un aumento de tres millones con respecto a la primera ronda), estaban por debajo de las expectativas. El ambiente en el Chalet du Lac, donde el Frente Nacional se reunió para seguir las votaciones, era más de reflexión que de euforia. Se bebía champán (y del bueno), pero más para soportar la decepción que para celebrar nada. La consigna era unirse y levantar los ánimos de la tropa, pero sobre todo evitar las puñaladas internas. “Hoy es un día para estar juntos”, resumía Vincent, un militante veterano del partido. Lealtad, canapés y alcohol.

No podía ser, sin embargo, más que una paz ficticia. El Frente Nacional no escapa a la recomposición del mapa de las identidades políticas que se está produciendo en Francia. Los movimientos de Emmanuel Macron, que ha incorporado a su gabinete ministerial a miembros del Partido Socialista y de Los Republicanos, están revolviendo las piezas del ajedrez político y sembrando de dudas el resto de formaciones políticas. Nadie tiene ya garantizado su lugar ‘natural’ si, como quiere Macron, la disputa política no se da entre izquierda y derecha, sino entre partidarios de las reformas (a los que el nuevo presidente denomina “progresistas”) y contrarios a las reformas (tildados de “conservadores”). El gran centro populista que está conformando Emmanuel Macron obliga a sus rivales a cuestionarse: ¿qué queremos ser? ¿dónde vamos a situarnos?

Un nuevo reparto de las cartas políticas se avecina y el Frente Nacional tiene que decidir qué hacer. El partido de Marine Le Pen se debate entre convertirse en la versión francesa del Tea Party o continuar con la estrategia atrapalotodo que hasta ahora ha conducido Florian Philippot, vicepresidente de la formación. Es decir, si continúa reivindicándose como un partido “ni de derechas ni de izquierdas” (o, lo que es lo mismo: “tan alejado de la derecha como de la izquierda”), o por el contrario decide situarse sin ambages en la derecha política.

Además de la innegable importancia estratégica de esta decisión, hay dos asuntos de fondo: ideológico el primero, analítico el segundo. El debate ideológico se sustancia en dirimir si el Frente Nacional debe continuar avanzando en la línea de un “soberanismo integral” capaz de tomar conceptos y nociones de la izquierda y refundirlos dentro de la retórica nacionalista (en el convencimiento de que en Francia sólo se ganan las elecciones usurpando la legitimidad cultural de la izquierda); o bien es preciso volver a los fundamentos ideológicos del partido, el “tradicionalismo integral”, a saber: defensa de la moralidad cristiana, crítica al multiculturalismo y preocupación identitaria (partiendo de la idea de que lo que une al electorado frontista, tanto de clase alta como de clase popular, es el conservadurismo).

Este debate está relacionado con un análisis diferente de las posibilidades de crecer dentro de la sociedad francesa para una formación de extrema derecha. El sector vinculado a Marine Le Pen y Florian Philippot considera que el FN aún tiene margen de crecimiento entre el electorado femenino, las minorías sexuales, los jóvenes y las capas medias a través del paraguas del patriotismo. A la inversa, el sector crítico vinculado a Jean-Marie Le Pen y al FN del sur del país, estima que los movimientos de Emmanuel Macron y la capacidad de este último para atraerse a la derecha moderada ofrecen una oportunidad para aliarse con las corrientes más conservadoras de Los Republicanos. Según este sector, el FN debe aspirar a convertirse en la formación hegemónica de la derecha: un partido de derecha y de toda la derecha.

Tras estas divergencias laten varias preguntas: ¿hacia dónde debe crecer el Frente Nacional? ¿cuáles son sus posibilidades reales de convertirse en una fuerza mayoritaria? ¿hasta dónde puede llegar la transversalidad del partido? ¿hay límites a la llamada transversalidad?

La interpretación de los resultados

Los resultados de las elecciones presidenciales dan argumentos y esperanza a la opción crítica. Los tres millones de franceses a los que Marine Le Pen convenció entre la primera y la segunda vuelta no provenían esencialmente de la izquierda, sino de la derecha.

Una gran mayoría de estos nuevos electores habían votado el 23 de abril a François Fillon o a otras candidaturas de derecha nacionalista como la de Nicolas Dupont-Aignan o François Asselineau (el autodenominado candidato del Frexit). Según un estudio del instituto demoscópico Ipsos, sólo un 7% de los votantes de Jean-Luc Mélenchon en la primera vuelta votaron a Marine Le Pen el 7 de mayo, mientras que entre los votantes de François Fillon un 20% se decantó por la candidata ultraderechista para la segunda vuelta. De modo que del total de electores del FN en la segunda vuelta, un 7% fueron votantes de Mélenchon el 23 de abril, un 14% de Fillon, un 6% de Nicolas Dupont-Aignan, un 65% repitieron su voto a la extrema derecha y un 1% fueron electores de Benoît Hamon.

Procedencia de los votantes de Macron y Le Pen para la segunda vuelta. Fuente: Instituto Harris de Marketing&Demoscopia

Sin embargo, sostienen los críticos, Marine Le Pen hizo una campaña muy centrada en asuntos económicos y en la salida del euro, materias que están muy lejos de suscitar el consenso entre la derecha. El abandono de la moneda común sigue sin convencer a una parte de los votantes del Frente Nacional y provoca pánico entre el sector más envejecido del electorado fillonista. Con ello, aseguran desde esta corriente, Marine Le Pen obstaculizó las posibles pasarelas entre la derecha y la extrema derecha. Cosa muy distinta habría ocurrido, concluyen estas mismas fuentes, si el Frente Nacional hubiera organizado su campaña en torno a la tríada seguridad-terrorismo-inmigración. “No supimos focalizar nuestro mensaje donde correspondía”, resume Jocelyne, concejala del FN en una localidad al norte de París que no quiere desvelar.

La entrevista a Marion Maréchal-Le Pen

Marion Maréchal-Le Pen ha concedido recientemente una jugosa entrevista a la revista conservadora Valeurs actuelles. En ella, la sobrina de Marine Le Pen y nieta del histórico dirigente Jean-Marie Le Pen, que ha dimitido de sus funciones como diputada del FN pero que no descarta volver a la política en el futuro, desgrana cuál podría ser la línea ideológica que la formación podría seguir en los próximos años. 

La clave, según ella, estaría en volver a la preocupación identitaria y abandonar el eje de oposición entre “vencedores  y perdedores de la mundialización”: “es indudable que existen ganadores y perdedores de la globalización, una fractura social, una Francia periférica, una fractura mundialistas-patriotas, pero yo pienso que la derecha tradicional y las clases populares tienen una preocupación en común: su identidad”. A continuación matiza que no se refiere a la identidad entendida como “un folclore artificial o como un museo a desempolvar”, sino como “un cimiento social”. La identidad, prosigue, es “eso que nos proporciona el sentimiento de ser un pueblo, a pesar de los diferentes lugares de residencia y de los diferentes modos de vida. El asunto esencial de civilización, en mi opinión, es cómo saber conservar, proteger, transmitir y dar nueva vida a este cimiento social”. 

La preocupación fundamental de la nieta de Jean-Marie Le Pen es cómo unir a los electorados de la derecha y de la extrema derecha: “el motivo común de los votantes de la derecha conservadora y de la Francia periférica, que no tienen la misma relación con la globalización, es la preocupación por la transmisión de su patrimonio material e inmaterial; lo que une a ambos electorados es entonces el conservadurismo”. Por eso Marion Maréchal Le-Pen juzga inútil seguir centrando la comunicación política del Frente Nacional en asuntos económicos, puesto que, según ella, “los motores del voto son esencialmente espirituales, culturales e identitarios”. Los intereses económicos dividen al variado electorado del FN; la identidad, en cambio, no. El modelo a seguir, según reconoce la exdiputada, es Nicolas Sarkozy y la sinergia que provocó entre burguesía conservadora y clases populares. De modo que el Frente Nacional, en lugar de tratar de asemejarse a la izquierda, debe empujar a la derecha a desembarazarse de sus complejos y del “secuestro ideológico” al que le ha sometido la izquierda en las últimas décadas:  “hay que obligar a la derecha a reposicionarse”.

Sobre las posibilidades de que se produzca este acercamiento entre la derecha y la extrema derecha, Marion Maréchal-Le Pen se muestra confiada: “La generación que viene ya ha metido alguna vez un sobre del FN en la urna, está completamente desacomplejada, ya no es en absoluto sensible a la diabolización, no ha sido bañada en el sueño europeo y no tiene nada que perder”. Es, según ella, esa generación la que empujará el centro de gravedad de la derecha política hacia las posiciones del FN. 

El modelo de la Liga Norte italiana

El Frente Nacional celebrará un congreso interno a finales de este año o comienzos de 2018 para establecer las líneas estratégicas del partido en los próximos años. En este congreso, el sector crítico tratará de ganar posiciones, ajustar cuentas con el equipo de Marine Le Pen y mostrar que la estrategia seguida hasta ahora no da más de sí. 

En estos momentos el partido bulle internamente y, una vez termine el armisticio declarado para afrontar las elecciones legislativas de junio, la formación se embarcará en un debate hacia dentro que amenaza con dejar demasiadas huellas hacia fuera. Todo el mundo sabe que los reproches serán duros: “No nos ponemos de acuerdo en por qué las cosas no fueron como esperábamos: unos, [la gente de Philippot], piensan que es es por culpa de la influencia que el sector tradicional tuvo sobre Marine Le Pen en la preparación del debate contra Macron, y otros [el sector de Marion Maréchal-Le Pen] dicen que es porque Marine se pasó buena parte de la campaña tratando de parecerse y convencer a una izquierda que nos odia”, resume Bernard, militante del Frente Nacional desde hace 22 años. 

Ante el anuncio de refundación del partido, ambos sectores quieren ganar posiciones. Así, Florian Philippot creó el 15 de mayo una asociación vinculada al FN, Les Patriotes, cuyos objetivos son: 1) agrupar dentro de la formación a personas fuera del partido, 2) profesionalizar la formación y continuar atrayendo a perfiles técnicos, 3) profundizar en la tarea de transversalizar el partido imponiendo el eje “ni de izquierdas, ni de derechas”. Para Philippot el FN sólo ha recorrido aún “la mitad del camino, hemos avanzado, pero queda más: debemos seguir atrayendo a los patriotas, vengan de donde vengan”.  

Por su parte, el sector crítico apoyará una línea que apueste por el entendimiento con la derecha política, especialmente a nivel local y regional. Sostiene que la sociedad civil ha mostrado que hay suficientes lugares de encuentro entre ambas familias, como demostró La Manif Pour Tous, las movilizaciones de 2013 contra el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Y afirma que es cuestión de tiempo que este entendimiento se produzca: “Cuando la nueva generación tome los mandos del partido habrán caído los estigmas asociados a la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Argelia, y entonces el acuerdo se dará de manera natural”, confía Bernard. “En el fondo”, insiste, “somos primos hermanos”. El modelo para este sector de la extrema derecha es la Liga Norte italiana que, tras muchos años en la marginalidad política, inició un viraje estratégico que le llevó a alcanzar acuerdos con el partido de Silvio Berlusconi. De hecho, en la entrevista a Valeurs actuelles, Marion Maréchal-Le Pen ya lanza algún guiño a una parte de los conservadores: “Pertenezco a la derecha Buisson”, en referencia al antiguo consejero de Nicolas Sarkozy: Patrick Buisson. Y apostilla: “hoy en día existe una zona blanca entre ciertas corrientes de Los Republicanos, que yo calificaría de derecha nacional-conservadora, y el FN. En esa zona blanca hay una recomposición por hacerse, que se parecería a una unión de ciertas derechas”.

Marine Le Pen es consciente de que le van a acusar de haberse alejado del electorado de derecha y de sus fundamentos ideológicos. Y de que, si continúa por la vía marcada por Florian Philippot, corre el riesgo de romper el partido. Así que no es descartable que la presidenta del FN se avenga a algún tipo de pacto con el sector tradicionalista para recuperar el equilibrio entre las diferentes familias internas del partido. Dependerá del peso interno que los partidarios de Jean-Marie Le Pen ganen de aquí hasta la celebración del próximo congreso y de los movimientos que puedan producirse en la derecha de Los Republicanos. Hasta entonces, cada sector afilará sus armas, en espera de que el inestable tablero político francés ofrezca alguna clave de acción. 

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillermo Fernández Vázquez

Investigador en la facultad de Ciencias Políticas de la UCM. Especialista en política francesa, derecha identitaria, relato y comunicación.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí