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Carta de un lector

Lenguaje inclusivo, farragoso o confuso

Manuel Nolla 27/01/2018

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El otro día tuvo lugar la Marcha de las Mujeres en Estados Unidos. Decenas de miles de personas se manifestaron a favor de la igualdad de género coincidiendo con el primer aniversario del Gobierno de Donald Trump.

Debemos tomarnos en serio el acabar con el daño que estamos haciendo a nuestro idioma desde los sindicatos y la izquierda. En los documentos e intervenciones públicas de quien quiere manifestar sensibilidad feminista se viene generalizando un esfuerzo por modificar la gramática. Si bien es cierto que en la conversación coloquial y en la literatura aún no ha calado.

Me resulta curioso que la crítica de este asunto no la trate casi nadie en público, cuando me consta que mucha gente (hombres y mujeres feministas) lo piensan. Creo que la causa es que hay un respeto comprensible a la lucha feminista, que lleva incluso a un cierto “miedo” ante lo políticamente incorrecto.

La lucha por la igualdad entre sexos es una de las batallas permanentes y más importantes de la humanidad. Con importantes logros, aunque tiene aún mucho camino por delante. Y, como es lógico, el papel de las mujeres en esa lucha es el determinante. Todos los hombres estamos en deuda y además avergonzados del machismo de las generaciones anteriores y de los importantes restos en la nuestra. Pero creo que en esa lucha (como en todas) se cometen errores como el que aquí resalto. Consiste en confundir el sexo con el género de las palabras. En castellano, las palabras tienen género con relativa dependencia de su terminación, con un criterio genérico de atenerse a las terminaciones en “a” o en “o”.

El sexo de animales y personas es otra cosa. Igual que “mesa” no es sexualmente femenina, “fisioterapeuta” tampoco lo es. Hay más o menos machismo en todas las sociedades de este planeta. Hay machismo por tanto también en el lenguaje, en muchos usos y expresiones que hay que erradicar. Pero las gramáticas de distintas lenguas son diferentes y unas tienen un tratamiento de los masculinos y femeninos o un tratamiento de los genéricos diferentes a otras, y no lo son por ser sociedades más o menos machistas. No vale eso de que la gramática condiciona la realidad. ¿Son acaso más feministas los españoles de hace 50 años que los ingleses de hoy porque estos no tienen, por ejemplo, ni siquiera una palabra propia para designar a las profesoras? Por el contrario, ¿fue por feminismo el no tener diferenciados los pronombres? ¿Han tenido hace siglos un solo artículo (the) para no discriminar a las mujeres? Obviamente no.

Las gramáticas de distintas lenguas son diferentes y unas tienen un tratamiento de los masculinos y femeninos o un tratamiento de los genéricos diferentes a otras

Leo a menudo que estamos ante un esfuerzo-batalla lingüística que busca hacer “visibles“ a las mujeres. Cosa muy loable en todos los aspectos de la sociedad. Pero la gramática son normas para el entendimiento.

La cuestión se manifiesta fundamentalmente en dos aspectos:

1.- La búsqueda de palabras nuevas

Fundamentalmente en las profesiones o actividades. Esto no complica mucho el lenguaje. De hecho, de manera natural, siempre ha habido o han aparecido dos palabras para una actividad. La mayoría de las profesiones eran ejercidas por varones y en castellano ha habido la tendencia de crear la palabra en femenino a medida que socialmente era más relevante la presencia de mujeres. Ello a través de un difícil criterio porque las profesiones acaban en “o”,  en “a”, o en otras terminaciones y eso no debe ser asimilado al género sexual. Podría aceptarse el criterio de minimizar esa exigencia porque en castellano los artículos el/la y los/las sirven perfectamente para distinguir a hombres y mujeres en profesiones o adjetivos de muy variadas terminaciones cuando hace falta diferenciación. ¿Por qué se inventa concejala cuando concejal no es masculino y se puede decir “la concejal” como se puede decir “la juez”.

Así, a algunas profesiones terminadas en “ista”(periodista, dentista), o en “l” o “z” (cónsul, púgil, portavoz, juez), o en “e”(amanuense, cicerone) se les deja quedar, pero hay que cambiar otras que acaban en “o” porque parecen masculinas, aunque admiten que se mantengan algunas, como “piloto”, o “modelo”, que funcionan como comunes.

¿Por qué se plantea como invisibles a las mujeres en las profesiones terminadas en “o” y sin embargo pudieran quedar (con ese criterio) invisibles los hombres en las profesiones terminadas en “a”? No sólo las terminadas en “ista”, sino otras varias, como fisioterapeuta, atleta, policía ¿son acaso femeninas? Luego ese no es el criterio.

Curioso es el caso de las palabras terminadas en “ente” (escribiente, presidente, asistente…), que lo son por referirse a “el ser (el ente) que hace esa acción”, y aún así se inventa un femenino “enta” a veces. Pero lo dicho no sería problema si esto no engordara ahora con la moda de la duplicación de los genéricos de todas aquellas palabras que han tenido doble aceptación.

2.- El uso del genérico plural

Sencillamente se propone que desaparezca el genérico. Este sí es un asunto muy grave. Se necesita un único genérico y desde hace siglos el lenguaje ha evolucionado hacia uno, añadiendo una “ese”. De modo que diremos: “Las cebras, las jirafas y los ñus de la sabana” sin suponer con ello que no hay machos o hembras entre unas y otros. O: “Es una película para niños, jóvenes y ancianos”. Ningún idioma se para a decir: los niños y las niñas, los y las jóvenes y los ancianos y las ancianas. El genérico (como su propio nombre indica) se usa para generalizar y presupone ambos sexos.

¿Por qué se plantea como invisibles a las mujeres en las profesiones terminadas en “o” y sin embargo pudieran quedar invisibles los hombres en las profesiones terminadas en “a”? 

A mí lo que me preocupa es que la necesaria lucha contra el machismo en el lenguaje y en las expresiones populares se traslade a unas prácticas que hacen farragosa la expresión. Entre otras cosas, porque en castellano deben concordar en género el nombre con el artículo y el adjetivo, cosa que ni los escritos más “correctos” se atreven a hacer.

Es una lucha absurda porque creo que el lenguaje no evoluciona por consignas, sino de otra manera, que suele ser hacia la simplificación. (Obsérvese cómo están desapareciendo muchos artículos entre los periodistas).

En esta cruzada lingüista, ni siquiera los textos más supuestamente feministas pasan la prueba del algodón de utilizar siempre “os/as”. Se hace imposible. Ejemplo:

“Los/las cooperantes y cooperantas de los campos de refugiados y refugiadas están contentos y contentas porque los/las leones y leonas han dejado de merodear.....”. Si eso no pasa en un texto, no digamos en una intervención hablada, por eso se intercalan aleatoriamente las correcciones “inclusivas”.

Sería curioso “traducir” a ese lenguaje las obras maestras de la literatura. ¡Prueba a hacerlo con las canciones!

Es curioso que jamás se usa el doble empresarios/empresarias.

Curioso también es que se cambia el nombre a la APA, Asociación de Padres de Alumnos por AMPA, Asociación de padres “y madres” de alumnos, pero no se hace lo que sería lo suyo: decir AMPAAS. Asociación de padres y madres de alumnos y alumnas.

El origen está en considerar sexual el género gramatical, y para evitarlo se inventan fórmulas, para cambiar el idioma, que se están concretando en inventos que cualquiera pueda proponer.

Una es decir: "Personas paradas". Redundancia, porque es claro que no nos referimos a... caballos parados. Se hace para variar después de unos cuantos "parados y paradas".

Otra es buscar palabras que eviten referirse directamente a las personas. Así se evita ciudadanos/as sustituyéndolo por ciudadanía, que no es exactamente lo mismo y que es un esfuerzo que sólo se puede aplicar en limitados casos.

3.- Otros pequeños problemas

La arroba. Sólo puede emplearse cuando se parte de una palabra terminada en “o”. La barra inclinada. Los/as compañeros/as están concienciados/as. Puede valer para ahorrar espacio en los textos escritos. Pero tanto la barra como la arroba tienen un problema si ese texto debe ser leído en voz alta, porque entonces obliga sobre la marcha a una traducción, como: los compañeros y las compañeras están concienciados y concienciadas (porque las compañeras no están “concienciados”).

Así, en el movimiento del 15M (en el que he participado activamente) pretenden evitar el doble genérico mediante otro signo: la "x". A lo mejor a las feministas argentinas se les ocurre otra “idea”. Probemos a mezclar: Nosotros estamos decididos y decididas a enfrentarnos a los/las patron@s, y por eso, debemos estar todxs unidas.

Esta locura volverá locos a los traductores automáticos, los autores de diccionarios, los estudiantes del castellano. Creo que asumiendo la imposibilidad de este lenguaje farragoso, ahora la novedad es usar sólo el femenino, provocando extrañeza que dificulta la comprensión y contradiciendo el argumento original de ser “inclusivos” y evitar “invisibilidades”.

La confusión no tiene límites. He escuchado la excusa de que es una forma de decir, implícitamente, las personas. Pero podría referirse a los seres humanos, o “el personal”, que son gramaticalmente masculinos. En nuestro idioma, por lo menos, tenemos la precisión de que cuando decimos un genérico femenino sabemos que nos estamos refiriendo a un colectivo de sexo determinado. Las mujeres tienen su propio genérico.

En realidad estamos ante un signo de identificación grupal a modo de jerga de secta, lo que en inglés se llama slang. Una simbología para dejar claro que somos más feministas que nadie, pero un error de comunicación ante la gente “normal”, porque un principio elemental es que la gente no se pierda en la forma para concentrarla en el fondo. El resultado es trivializar y ridiculizar la importante lucha feminista, que puede usar esas energías en la inclusión y visibilización real.

Como ya hemos visto, ¿por qué habríamos de limitarnos a aplicar estas normas en los humanos y no en los animales, que también tienen diferencia sexual?

Deberíamos igualmente hacer el mismo esfuerzo con los animales que “no tienen femenino” y crearlo. Así, deberíamos imponer poco a poco el uso de ornitorrinca, antílopa, o buitra.

¡Pero claro!, los que terminan en “a” se quedan como están, y los jirafos, hienos, águilos y cebros se quedan “invisibles”. ¡Por favor!

En definitiva, este camino destroza el lenguaje. Para nada. Años buscando acercar el lenguaje cotidiano al oficial y nos encontramos ahora con un lenguaje que sólo se utiliza ante públicos, y sólo si son “amigos”, porque esas mismas personas hablan con normalidad en privado.

Sé que toco un tema sensible, pero es un tema en el que además tenemos responsabilidad. Es urgente, porque lo peor es que una vez que empieza a triunfar el error de duplicar los genéricos, entonces se hará necesario hacerlo siempre. En caso contrario, se entenderá que nos estamos refiriendo exclusivamente a los varones.

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Manuel Nolla

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16 comentario(s)

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  1. López Brea

    Es la primera vez que leo un artículo sobre el tema escrito con dos dedos de frente. No soy un especialista en lenguaje por lo que no puedo añadir nada técnicamente en su apoyo, sólo la lógica que aporta los muchos años de intentar transmitir ideas a través de la palabra.

    Hace 4 años

  2. Yo

    https://tribunafeminista.elplural.com/2017/09/la-gran-revolucion-es-la-del-lenguaje-la-rae-lo-sabe-por-eso-limita-el-lenguaje-inclusivo/?amp_markup=1 Otras palabras no tienen equivalencia como por ejemplo: arpía, víbora, caballerosidad, maruja… Además, existe una clara negativa a feminizar profesiones asegurando que podrían llevar a confusiones por ser homónimas, por ejemplo: la música es la melodía, pero no se puede llamar música a una mujer que toca la guitarra. Sin embargo, el basurero puede ser un recipiente para echar la basura o un hombre que se dedica a recoger la basura, pero en esos casos no hay ningún problema, ¡Qué casualidad! "Es una lucha absurda porque creo que el lenguaje no evoluciona por consignas, sino de otra manera, que suele ser hacia la simplificación. (Obsérvese cómo están desapareciendo muchos artículos entre los periodistas)." Pero si que "evolucionó al machismo por consigna en el siglo XVII de la mano de Vaugelas... "ahora la novedad es usar sólo el femenino, provocando extrañeza que dificulta la comprensión y contradiciendo el argumento original de ser “inclusivos” y evitar “invisibilidades" La novedad? La novedad es el masculino... "La principal excusa de quienes rechazan el lenguaje inclusivo es que el genérico vale y siempre ha sido así. Sin embargo, esto no es cierto. La doble forma está incluida desde hace siglos. En la Edad Media el masculino no era suficiente para dirigirse a hombres y mujeres. Se usaba el “todos y todas”. “El desdoblamiento se utilizaba ya en El Cantar del Mío Cid, en el Libro de Buen Amor, en el romancero… “, afirma la lingüista Mercedes Bengoechea en artículo La sociedad cambia, la academia no[1]. Así según avanza la historia y las mujeres vamos estando en más espacios, el lenguaje nos va nombrando. Según recoge Agnes Callamard en el artículo El sexismo a flor de piel[2]: “siempre en la Edad Media, la forma masculina no se consideraba suficiente: para dirigirse a hombres y mujeres en los discursos pregonados en las plazas públicas, se decía “iceux et icelles” (aquellos y aquellas) así como “tuit et toutes” (todos y todas). Se podía decir “mairesse” (alcaldesa) en el siglo XIII, “commandante en chef” (comandanta) y “inventeuse” (inventora) en el siglo XV, inventrice (inventora) o “lieutenante” (tenienta) en el siglo XVI,  “chirurgienne” (cirujana) en 1759, etcétera”. Confirmando estas palabras, en la Introducción a la lexicografía moderna publicada en 1950, Julio Casares afirma que era tal la tendencia en el siglo XVI a feminizar el castellano que se dejó de decir “la infante de Castilla” para decir “la infanta”. Sin embargo, todo esto cambió en el siglo XVII cuando el gramático francés Vaugelas, aseguró que “la forma masculina tiene preponderancia sobre la femenina, por ser más noble”. Eso no fue una decisión neutral, sino con la intención de subordinar a las mujeres desde el lenguaje, haciéndonos invisibles. La lengua inglesa pasó por una evolución parecida y en 1746, el gramático inglés John Kirkby enunciaba sus ‘’88 reglas de gramática’. La XXI afirmaba que el género masculino era más general que el género femenino. Kirkby así convertía al hombre en categoría universal. Desde entonces así ha sido. Se usa el masculino genérico, que no es tal, es excluyente. De hecho, en 1789 cuando surge la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, que no incluyese a las mujeres era intencionado porque en 1791 cuando Olympe de Gouges intentó publicar la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, fue guillotinada por ello, y lo mismo pasó en 1776 cuando Thomas Jefferson escribió la igualdad entre hombres, ahí no estaban las mujeres. Por eso, cuando en 1848, con la Declaración de Seneca Falls, Elizabeth Cady Stanton afirmó la igualdad entre hombres y mujeres, fue tachada de feminista radical. Por tanto, la jerarquía hombre-mujer, es fruto del siglo XVII, del mismo modo que los debates sobre el lenguaje inclusivo tampoco son nuevos." "Las mujeres tienen su propio genérico." Y entran gratis en los boliches? Este es uno más de esos "consuelos" del sistema patriarcal. Tener un genérico femenino no es un beneficio sino todo lo contrario. Pone a la mujer en el lugar de "lo otro", lo particular y no lo general. La mujer es al menos la mitad del mundo pero desde el siglo XVII se insiste en la superioridad del masculino. "Como ya hemos visto, ¿por qué habríamos de limitarnos a aplicar estas normas en los humanos y no en los animales, que también tienen diferencia sexual" No hay porqué limitarse. Creo haber visto el uso del femenino de algún animal en un documental... Algunos animales sí lo tienen... Está la gallina, la leona, la cebra, etc. Lo que sí falta es un plural que incluya a ambos. "Pero claro!, los que terminan en “a” se quedan como están, y los jirafos, hienos, águilos y cebros se quedan “invisibles”. ¡Por favor!" Por favor, tómese un tecito. Si usted quiere sí, se quedan como están. O piensa un poquito y lo cambia. El problema es que la idea de masculino está tan extendida que no se siente que el nombre de una especie terminada en "a" excluya al hombre. Creo que luego de corregir las demás especies se hará lo mismo con las que mencionas... No hay problema. Cuando se reconozca que el masculino excluye a la mujer, se hará lo mismo con el femenino, pero por el momento hay que empezar con el masculino que ha infectado el lenguaje. "Es urgente, porque lo peor es que una vez que empieza a triunfar el error de duplicar los genéricos, entonces se hará necesario hacerlo siempre. En caso contrario, se entenderá que nos estamos refiriendo exclusivamente a los varones." Era urgente en el siglo XVII cuando se frenó la feminización natural del lenguaje y impuso el masculino como neutro... Y se terminó entendiendo que nos referimos a la humanidad toda. Si el ser humano son hombre y mujer, hay que volver a reconocer que sólo nombrando a uno, no se está nombrando todo. La misoginia siempre fue popular y ha hecho estragos en el lenguaje y lo peor de todo es que la mujer se ha acostumbrado a ser "lo otro" , lo particular. A esperar el final de la oración a ver si la tienen en cuenta. (Otra opción es usar el femenino como neutral y se terminó la discusión. http://blog.sinplastico.com/por-que-hablamos-en-femenino-generico/) (Al menos no recurriste a la economía del lenguaje que se argumenta cuando conviene porque bien que cuando se habla de una mujer que es policía se dice; MUJER policía... Allí no hay simplificación que valga). Por último el uso de esa ilustración denota tu miedo a que te pase lo mismo que a las mujeres... Que el lenguaje y la historia te excluya. Me recuerda al miedo de los heterosexuales de que los homosexuales los excluyan. Es hilarante. Ni hablar del miedo de los blancos... Pero para alivio del misógino, los homofóbicos y los negros, sus víctimas no son igual de basuras. Sería interesante un artículo menos catártico pero bueno, es mucho pedir.

    Hace 4 años 2 meses

  3. Yo

    https://tribunafeminista.elplural.com/2017/09/la-gran-revolucion-es-la-del-lenguaje-la-rae-lo-sabe-por-eso-limita-el-lenguaje-inclusivo/?amp_markup=1 Otras palabras no tienen equivalencia como por ejemplo: arpía, víbora, caballerosidad, maruja… Además, existe una clara negativa a feminizar profesiones asegurando que podrían llevar a confusiones por ser homónimas, por ejemplo: la música es la melodía, pero no se puede llamar música a una mujer que toca la guitarra. Sin embargo, el basurero puede ser un recipiente para echar la basura o un hombre que se dedica a recoger la basura, pero en esos casos no hay ningún problema, ¡Qué casualidad! "Es una lucha absurda porque creo que el lenguaje no evoluciona por consignas, sino de otra manera, que suele ser hacia la simplificación. (Obsérvese cómo están desapareciendo muchos artículos entre los periodistas)." Pero si que "evolucionó al machismo por consigna en el siglo XVII de la mano de Vaugelas... "ahora la novedad es usar sólo el femenino, provocando extrañeza que dificulta la comprensión y contradiciendo el argumento original de ser “inclusivos” y evitar “invisibilidades" La novedad? La novedad es el masculino... "La principal excusa de quienes rechazan el lenguaje inclusivo es que el genérico vale y siempre ha sido así. Sin embargo, esto no es cierto. La doble forma está incluida desde hace siglos. En la Edad Media el masculino no era suficiente para dirigirse a hombres y mujeres. Se usaba el “todos y todas”. “El desdoblamiento se utilizaba ya en El Cantar del Mío Cid, en el Libro de Buen Amor, en el romancero… “, afirma la lingüista Mercedes Bengoechea en artículo La sociedad cambia, la academia no[1]. Así según avanza la historia y las mujeres vamos estando en más espacios, el lenguaje nos va nombrando. Según recoge Agnes Callamard en el artículo El sexismo a flor de piel[2]: “siempre en la Edad Media, la forma masculina no se consideraba suficiente: para dirigirse a hombres y mujeres en los discursos pregonados en las plazas públicas, se decía “iceux et icelles” (aquellos y aquellas) así como “tuit et toutes” (todos y todas). Se podía decir “mairesse” (alcaldesa) en el siglo XIII, “commandante en chef” (comandanta) y “inventeuse” (inventora) en el siglo XV, inventrice (inventora) o “lieutenante” (tenienta) en el siglo XVI,  “chirurgienne” (cirujana) en 1759, etcétera”. Confirmando estas palabras, en la Introducción a la lexicografía moderna publicada en 1950, Julio Casares afirma que era tal la tendencia en el siglo XVI a feminizar el castellano que se dejó de decir “la infante de Castilla” para decir “la infanta”. Sin embargo, todo esto cambió en el siglo XVII cuando el gramático francés Vaugelas, aseguró que “la forma masculina tiene preponderancia sobre la femenina, por ser más noble”. Eso no fue una decisión neutral, sino con la intención de subordinar a las mujeres desde el lenguaje, haciéndonos invisibles. La lengua inglesa pasó por una evolución parecida y en 1746, el gramático inglés John Kirkby enunciaba sus ‘’88 reglas de gramática’. La XXI afirmaba que el género masculino era más general que el género femenino. Kirkby así convertía al hombre en categoría universal. Desde entonces así ha sido. Se usa el masculino genérico, que no es tal, es excluyente. De hecho, en 1789 cuando surge la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, que no incluyese a las mujeres era intencionado porque en 1791 cuando Olympe de Gouges intentó publicar la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, fue guillotinada por ello, y lo mismo pasó en 1776 cuando Thomas Jefferson escribió la igualdad entre hombres, ahí no estaban las mujeres. Por eso, cuando en 1848, con la Declaración de Seneca Falls, Elizabeth Cady Stanton afirmó la igualdad entre hombres y mujeres, fue tachada de feminista radical. Por tanto, la jerarquía hombre-mujer, es fruto del siglo XVII, del mismo modo que los debates sobre el lenguaje inclusivo tampoco son nuevos." "Las mujeres tienen su propio genérico." Y entran gratis en los boliches? Este es uno más de esos "consuelos" del sistema patriarcal. Tener un genérico femenino no es un beneficio sino todo lo contrario. Pone a la mujer en el lugar de "lo otro", lo particular y no lo general. La mujer es al menos la mitad del mundo pero desde el siglo XVII se insiste en la superioridad del masculino. "Como ya hemos visto, ¿por qué habríamos de limitarnos a aplicar estas normas en los humanos y no en los animales, que también tienen diferencia sexual" No hay porqué limitarse. Creo haber visto el uso del femenino de algún animal en un documental... Algunos animales sí lo tienen... Está la gallina, la leona, la cebra, etc. Lo que sí falta es un plural que incluya a ambos. "Pero claro!, los que terminan en “a” se quedan como están, y los jirafos, hienos, águilos y cebros se quedan “invisibles”. ¡Por favor!" Por favor, tómese un tecito. Si usted quiere sí, se quedan como están. O piensa un poquito y lo cambia. El problema es que la idea de masculino está tan extendida que no se siente que el nombre de una especie terminada en "a" excluya al hombre. Creo que luego de corregir las demás especies se hará lo mismo con las que mencionas... No hay problema. Cuando se reconozca que el masculino excluye a la mujer, se hará lo mismo con el femenino, pero por el momento hay que empezar con el masculino que ha infectado el lenguaje. "Es urgente, porque lo peor es que una vez que empieza a triunfar el error de duplicar los genéricos, entonces se hará necesario hacerlo siempre. En caso contrario, se entenderá que nos estamos refiriendo exclusivamente a los varones." Era urgente en el siglo XVII cuando se frenó la feminización natural del lenguaje y impuso el masculino como neutro... Y se terminó entendiendo que nos referimos a la humanidad toda. Si el ser humano son hombre y mujer, hay que volver a reconocer que sólo nombrando a uno, no se está nombrando todo. La misoginia siempre fue popular y ha hecho estragos en el lenguaje y lo peor de todo es que la mujer se ha acostumbrado a ser "lo otro" , lo particular. A esperar el final de la oración a ver si la tienen en cuenta. (Otra opción es usar el femenino como neutral y se terminó la discusión. http://blog.sinplastico.com/por-que-hablamos-en-femenino-generico/) (Al menos no recurriste a la economía del lenguaje que se argumenta cuando conviene porque bien que cuando se habla de una mujer que es policía se dice; MUJER policía... Allí no hay simplificación que valga). Por último el uso de esa ilustración denota tu miedo a que te pase lo mismo que a las mujeres... Que el lenguaje y la historia te excluya. Me recuerda al miedo de los heterosexuales de que los homosexuales los excluyan. Es hilarante. Ni hablar del miedo de los blancos... Pero para alivio del misógino, los homofóbicos y los negros, sus víctimas no son igual de basuras. Sería interesante un artículo menos catártico pero bueno, es mucho pedir.

    Hace 4 años 2 meses

  4. Yo

    https://tribunafeminista.elplural.com/2017/09/la-gran-revolucion-es-la-del-lenguaje-la-rae-lo-sabe-por-eso-limita-el-lenguaje-inclusivo/?amp_markup=1 Otras palabras no tienen equivalencia como por ejemplo: arpía, víbora, caballerosidad, maruja… Además, existe una clara negativa a feminizar profesiones asegurando que podrían llevar a confusiones por ser homónimas, por ejemplo: la música es la melodía, pero no se puede llamar música a una mujer que toca la guitarra. Sin embargo, el basurero puede ser un recipiente para echar la basura o un hombre que se dedica a recoger la basura, pero en esos casos no hay ningún problema, ¡Qué casualidad! "Es una lucha absurda porque creo que el lenguaje no evoluciona por consignas, sino de otra manera, que suele ser hacia la simplificación. (Obsérvese cómo están desapareciendo muchos artículos entre los periodistas)." Pero si que "evolucionó al machismo por consigna en el siglo XVII de la mano de Vaugelas... "ahora la novedad es usar sólo el femenino, provocando extrañeza que dificulta la comprensión y contradiciendo el argumento original de ser “inclusivos” y evitar “invisibilidades" La novedad? La novedad es el masculino... "La principal excusa de quienes rechazan el lenguaje inclusivo es que el genérico vale y siempre ha sido así. Sin embargo, esto no es cierto. La doble forma está incluida desde hace siglos. En la Edad Media el masculino no era suficiente para dirigirse a hombres y mujeres. Se usaba el “todos y todas”. “El desdoblamiento se utilizaba ya en El Cantar del Mío Cid, en el Libro de Buen Amor, en el romancero… “, afirma la lingüista Mercedes Bengoechea en artículo La sociedad cambia, la academia no[1]. Así según avanza la historia y las mujeres vamos estando en más espacios, el lenguaje nos va nombrando. Según recoge Agnes Callamard en el artículo El sexismo a flor de piel[2]: “siempre en la Edad Media, la forma masculina no se consideraba suficiente: para dirigirse a hombres y mujeres en los discursos pregonados en las plazas públicas, se decía “iceux et icelles” (aquellos y aquellas) así como “tuit et toutes” (todos y todas). Se podía decir “mairesse” (alcaldesa) en el siglo XIII, “commandante en chef” (comandanta) y “inventeuse” (inventora) en el siglo XV, inventrice (inventora) o “lieutenante” (tenienta) en el siglo XVI,  “chirurgienne” (cirujana) en 1759, etcétera”. Confirmando estas palabras, en la Introducción a la lexicografía moderna publicada en 1950, Julio Casares afirma que era tal la tendencia en el siglo XVI a feminizar el castellano que se dejó de decir “la infante de Castilla” para decir “la infanta”. Sin embargo, todo esto cambió en el siglo XVII cuando el gramático francés Vaugelas, aseguró que “la forma masculina tiene preponderancia sobre la femenina, por ser más noble”. Eso no fue una decisión neutral, sino con la intención de subordinar a las mujeres desde el lenguaje, haciéndonos invisibles. La lengua inglesa pasó por una evolución parecida y en 1746, el gramático inglés John Kirkby enunciaba sus ‘’88 reglas de gramática’. La XXI afirmaba que el género masculino era más general que el género femenino. Kirkby así convertía al hombre en categoría universal. Desde entonces así ha sido. Se usa el masculino genérico, que no es tal, es excluyente. De hecho, en 1789 cuando surge la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, que no incluyese a las mujeres era intencionado porque en 1791 cuando Olympe de Gouges intentó publicar la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, fue guillotinada por ello, y lo mismo pasó en 1776 cuando Thomas Jefferson escribió la igualdad entre hombres, ahí no estaban las mujeres. Por eso, cuando en 1848, con la Declaración de Seneca Falls, Elizabeth Cady Stanton afirmó la igualdad entre hombres y mujeres, fue tachada de feminista radical. Por tanto, la jerarquía hombre-mujer, es fruto del siglo XVII, del mismo modo que los debates sobre el lenguaje inclusivo tampoco son nuevos." "Las mujeres tienen su propio genérico." Y entran gratis en los boliches? Este es uno más de esos "consuelos" del sistema patriarcal. Tener un genérico femenino no es un beneficio sino todo lo contrario. Pone a la mujer en el lugar de "lo otro", lo particular y no lo general. La mujer es al menos la mitad del mundo pero desde el siglo XVII se insiste en la superioridad del masculino. "Como ya hemos visto, ¿por qué habríamos de limitarnos a aplicar estas normas en los humanos y no en los animales, que también tienen diferencia sexual" No hay porqué limitarse. Creo haber visto el uso del femenino de algún animal en un documental... Algunos animales sí lo tienen... Está la gallina, la leona, la cebra, etc. Lo que sí falta es un plural que incluya a ambos. "Pero claro!, los que terminan en “a” se quedan como están, y los jirafos, hienos, águilos y cebros se quedan “invisibles”. ¡Por favor!" Por favor, tómese un tecito. Si usted quiere sí, se quedan como están. O piensa un poquito y lo cambia. El problema es que la idea de masculino está tan extendida que no se siente que el nombre de una especie terminada en "a" excluya al hombre. Creo que luego de corregir las demás especies se hará lo mismo con las que mencionas... No hay problema. Cuando se reconozca que el masculino excluye a la mujer, se hará lo mismo con el femenino, pero por el momento hay que empezar con el masculino que ha infectado el lenguaje. "Es urgente, porque lo peor es que una vez que empieza a triunfar el error de duplicar los genéricos, entonces se hará necesario hacerlo siempre. En caso contrario, se entenderá que nos estamos refiriendo exclusivamente a los varones." Era urgente en el siglo XVII cuando se frenó la feminización natural del lenguaje y impuso el masculino como neutro... Y se terminó entendiendo que nos referimos a la humanidad toda. Si el ser humano son hombre y mujer, hay que volver a reconocer que sólo nombrando a uno, no se está nombrando todo. La misoginia siempre fue popular y ha hecho estragos en el lenguaje y lo peor de todo es que la mujer se ha acostumbrado a ser "lo otro" , lo particular. A esperar el final de la oración a ver si la tienen en cuenta. (Otra opción es usar el femenino como neutral y se terminó la discusión. http://blog.sinplastico.com/por-que-hablamos-en-femenino-generico/) (Al menos no recurriste a la economía del lenguaje que se argumenta cuando conviene porque bien que cuando se habla de una mujer que es policía se dice; MUJER policía... Allí no hay simplificación que valga). Por último el uso de esa ilustración denota tu miedo a que te pase lo mismo que a las mujeres... Que el lenguaje y la historia te excluya. Me recuerda al miedo de los heterosexuales de que los homosexuales los excluyan. Es hilarante. Ni hablar del miedo de los blancos... Pero para alivio del misógino, los homofóbicos y los negros, sus víctimas no son igual de basuras. Sería interesante un artículo menos catártico pero bueno, es mucho pedir.

    Hace 4 años 2 meses

  5. PPR

    (se cortó el comentario) CTXT, respeto vuestra insistencia por mostrar las varias aristas desde las que se puede analizar o pensar un problema político. La inclusión de este "artículo" para cumplir esa cuota de 'diversidad' de opiniones, sin embargo, me sorprende. Cualquier lingüista, y lo digo como lingüista, sabe que los 'consensos' de arbitrariedad a los que se llega en las lenguas, en su devenir social (no exento de tecnologías del yo, no olvidemos), responden a necesidades y sensibilidades de época. Las explicaciones pseudo-científicas y etimológicas, en este sentido, no resultan operativas para pensar un debate que, insisto, es político. A quien le irrite la 'obsesión' de las feministas porque una gramática del pasado ya no sirve para expresar necesidades/sensibilidades del presente, que investigue un poco por qué es que en España el pronombre de segunda persona de respeto es "usted" (

    Hace 6 años

  6. PPR

    CTXT, respeto vuestra insistencia por mostrar las varias aristas desde las que se puede analizar o pensar un problema político. La inclusión de este "artículo" para cumplir esa cuota de 'diversidad' de opiniones, sin embargo, me sorprende. Cualquier lingüista, y lo digo como lingüista, sabe que los 'consensos' de arbitrariedad a los que se llega en las lenguas, en su devenir social (no exento de tecnologías del yo, no olvidemos), responden a necesidades y sensibilidades de época. Las explicaciones pseudo-científicas y etimológicas, en este sentido, no resultan operativas para pensar un debate que, insisto, es político. A quien le irrite la 'obsesión' de las feministas porque una gramática del pasado ya no sirve para expresar necesidades/sensibilidades del presente, que investigue un poco por qué es que en España el pronombre de segunda persona de respeto es "usted" (

    Hace 6 años

  7. Viajero

    A ver Giorgio, si lo hiciera el vasco, dirían neska-nesko y jaun-jauna...vamos a empezar por comprensión lectora, ¿Vale? En castellano tambien se dice toros y vacas, caballos y yeguas, carneros y ovejas...

    Hace 6 años

  8. Hanna

    Gracias, Manuel, mil gracias, por tocar, no un tema, el tema de mis horrores. Años que le sigo la pista sin grandes hallazgos, a no ser el de pobre esta señora enloquecida, en cuyo blog he leído unas cuantas verdades sobre el asuntito. Por ejemplo, estas, hace años, pero probablemente, dado el éxito, aún ande en esa guerra brutal. https://lenguacandeal.wordpress.com/2012/03/09/18/ https://lenguacandeal.wordpress.com/2012/04/06/y-beatrice-de-portinari-era-marxista/ Con mis bendiciones lingüísticas, un cordial saludo. Hanna

    Hace 6 años

  9. Giorgo

    "Ningún idioma se para a decir: los niños y las niñas, los y las jóvenes y los ancianos y las ancianas." En Euskera: "neska-mutil": chicos y chicas; "jaun-andre": señores y señoras.

    Hace 6 años

  10. FiloMat

    Eso, encima que los chavales no salen escribiendo de la ESO, inventaros reglas de gramatica nuevas (menudas cabezicas...). No os dais cuenta de que además de darle munición al enemigo (y buena munición, porque el cachondeo que se traen con las compas feministas no es moco de pavo), muchos compas están empezando a ver los feminismos radicales como "fuego amigo". No nos pasemos de frenada, que mirad lo que ha ocurrido en USA!

    Hace 6 años

  11. FiloMat

    Eso, encima que los chavales no salen escribiendo de la ESO, inventaros reglas de gramatica nuevas (menudas cabezicas...). No os dais cuenta de que además de darle munición al enemigo (y buena munición, porque el cachondeo que se traen con las compas feministas no es moco de pavo), muchos compas están empezando a ver los feminismos radicales como "fuego amigo". No nos pasemos de frenada, que mirad lo que ha ocurrido en USA!

    Hace 6 años

  12. Elena Nito

    Me ha gustado el texto. Es bastante logico y creo que facil de entender. Lamentablemente el colectivo al que te diriges no es precisamente el mas dialogante del mundo. No hay mas que ver los comentarios.

    Hace 6 años

  13. EC

    Yo le doy la razón al autor: "A mí lo que me preocupa es que la necesaria lucha contra el machismo en el lenguaje y en las expresiones populares se traslade a unas prácticas que hacen farragosa la expresión". Lo del AMPA lo resume bastante bien.

    Hace 6 años

  14. l.g.

    Creo que el artículo toca un tema muy interesante y que a día de hoy dista mucho de estar resuelto. Se pueden cuestionar sus afirmaciones concretas pero me da la sensación de que el fondo es bastante razonable. Por otra parte tengo la impresión de que esta batalla del lenguaje se lucha porque es menos problemática que las que tocan aspectos más centrales de la economía o del poder: Es más sencillo luchar por un lenguaje inclusivo y proyectar resultados de esa lucha en cada frase que conseguir algo contra las estructuras que hacen que -por ejemplo- una mujer se cargue su carrera profesional si quiere tener hijos. Veo también ciertos paralelismos con otras luchas de la izquierda posmoderna (libertad sexual o leyes de la memoria light, por ejemplo): Permiten sostener banderas progresistas sin llegar a cuestionar el fondo del sistema que criticaba la vieja izquierda y que ahora no hay estómago para poner en tela de juicio.

    Hace 6 años

  15. Elena Gallego

    Ideas que me saltan: 1. Modificar la gramática no es hacerle daño, es solo cambiar 2. La sensibilidad feminista con el lenguaje no pretende que sea farragoso y si las personas que lo usan se preocuparan de intentarlo y no solo de "posturear" se darían cuenta de que no tiene nada que ver con duplicar el género gramatical. 3.La crítica a lo políticamente correcto (que es la única cosa interesante) no se utiliza con tanta saña en ningún otro caso 4. Ninguna (¿te sientes incluido como persona? tal vez no, tal vez sea por algo) pensamos que la visibilidad de las mujeres se vaya a resolver con un lenguaje más inclusivo, ni siquiera que sea el mayor de nuestros problemas.... 5."¿Por qué se plantea como invisibles a las mujeres en las profesiones terminadas en “o” y sin embargo pudieran quedar (con ese criterio) invisibles los hombres en las profesiones terminadas en “a”? " Es que ni me molesto en contestar a esto etc.

    Hace 6 años

  16. Javier Marín

    - «Si bien es cierto que en la conversación coloquial y en la literatura aún no ha calado» Correcto, así ha de ser, hay que dar visibilidad en los estamentos oficiales, en el ámbito público, no en el privado - «mucha gente (hombres y mujeres feministas)» ¿Se refiere a "[hombres y mujeres] feministas" o a "[hombres] y mujeres feministas". Si critica el lenguaje duplicado por qué lo utiliza y encima lo utiliza mal - «Todos los hombres estamos en deuda y además avergonzados del machismo de las generaciones anteriores» ¿"estamos en deuda del machismo" o "estamos en deuda" a secas? - «¿Por qué se inventa concejala cuando concejal no es masculino y se puede decir “la concejal” como se puede decir “la juez”» Ambas palabras ya existían en su acepción de "mujer del concejal/juez" no se han inventado ahora - «¿Por qué se plantea como invisibles a las mujeres en las profesiones terminadas en “o” y sin embargo pudieran quedar (con ese criterio) invisibles los hombres en las profesiones terminadas en “a”? Porque así es, supongo que por tradición o costumbre, pero así es, ¿o cuando te dicen "esta tarde tengo dentista" no has pensado en un hombre? ... NO ME LO CREO (bueno, puede que hayas pensado en un hombre y dado el contexto hayas cambiado inmediatamente a una mujer, pero primero has pensado en un hombre). - «y aún así se inventa un femenino “enta” a veces» La propia Esperanza Aguirre fue la que cambió todo el protocolo de la Comunidad de Madrid para firmar, por delante de su nombre "La presidenta: Esperanza Aguirre" en vez del tradicional "Esperanza Aguirre, presidente de ... - Ejemplo: “Los/las cooperantes y cooperantas de los campos de refugiados y refugiadas están contentos y contentas porque los/las leones y leonas han dejado de merodear.....”. Si eso no pasa en un texto, no digamos en una intervención hablada, por eso se intercalan aleatoriamente las correcciones “inclusivas”. Vale, esto no es un debate serio, dejo de leer instantáneamente.

    Hace 6 años

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