1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Álvaro Gago / Director de ‘Matria’

“Si pusiera un espejo real ante lo que sucede me tacharían de exagerado”

Jesús Cuéllar Menezo 7/04/2023

<p>Álvaro Gago.<strong> / Fotografía cedida por el entrevistado</strong></p>

Álvaro Gago. / Fotografía cedida por el entrevistado

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

En 2017 Álvaro Gago (Vigo, 1986) rindió homenaje a Francisca Iglesias, la mujer que había cuidado a su padre, en Matria, nominado al mejor cortometraje en los premios Goya y los Forqué. Apenas terminó esa obra, decidió ampliar el foco y, para su debut en el largo, rodar un filme que retratara la vida de una mujer gallega de clase baja enfrentada a la precariedad y al patriarcado. Así surgió el homónimo largometraje Matria, protagonizado por María Vázquez, con una interpretación que le ha valido el premio a mejor actriz en el último festival de Málaga.

En la entrevista que ha concedido a CTXT, Álvaro Gago, un cineasta que se nos revela tan instintivo como planificador, nos habla con generosidad de cómo pasó de un corto de tono documental a otro de ficción, con el que pretendía “abrir una grieta” para que su personaje buscase “un nuevo horizonte”. Y como, no podía ser de otro modo, han salido a colación otros cineastas con los que se le ha relacionado, como Chantal Akerman, los hermanos Dardenne o Ken Loach. E incluso Dreyer, una referencia clave para Gago.

¿Qué buscaba al pasar del corto al largometraje?

Intento no proyectar demasiadas ideas fijas. Los proyectos empiezan por unos impulsos muy instintivos y eso constituye después una serie de deseos que son el corazón y la esencia, pero están en constante movimiento, como la vida. No entiendo la creación cinematográfica de otra manera, porque casi todo empieza cuando el trabajo se vuelve colectivo. En la última imagen del cortometraje, con Francis (Ramona en la ficción) en esas escaleras, sentí la rutina asfixiante a la que ella está expuesta, de manera especialmente castrante por ser mujer y de clase obrera. Recuerdo que entonces quise abrir una grieta en ese sistema y que buscase un nuevo horizonte, aunque fuese por justicia poética, aunque fuese desde la ficción. Ahí tuve claro que había un nuevo deseo dentro y que era lo suficientemente poderoso como para arrastrarme durante estos cinco años que duró la construcción del proyecto.

Los abusos sexuales le pueden pasar a cualquier mujer, independientemente de sus características

En el corto, Ramona es totalmente subalterna, sometida a una supervisora cruel; pero en el largo la supervisora es ella, aunque se diría que su destino está igual de marcado.

Son indisociables de su entorno. En el largo, es la mano derecha de sus jefes, pero sí que es cierto que hay una sensación de grupo. A pesar de que Ramona se pueda comunicar con tácticas agresivas, no mira a las demás por encima del hombro. Sí que les regaña, pero es la primera que coge la espátula y se pone a limpiar. En un mundo libre (2007), de Ken Loach, recuerdo que él y su guionista mencionaban que la película empezó a cobrar vida en cuanto pusieron a la protagonista en una situación en la que, por un lado estaba explotada por el sistema y, por el otro, ella misma contribuye a la explotación de estratos más marginales que ella, porque es inglesa y contribuye a la explotación de inmigrantes. Esa es una de las propuestas de construcción de personajes que más me interesan, porque los humaniza, porque todo el mundo tiene sus grises. 

En su corto 16 de decembro (2019) y en Matria retrata a mujeres en situaciones colectivas que hemos visto más habitualmente en reuniones de hombres, en las que hablan con desinhibición de ellos. Pero también muestra su fragilidad. Sus protagonistas lloran, la de ese corto al montar en bici, la del largometraje Matria en su coche, sin dejar nunca de moverse.

Los abusos sexuales, la violación, le pueden pasar a cualquier mujer. Sin embargo, se tiende a asociar ese tipo de hechos con mujeres más sumisas, más tímidas. Y no, esto le puede ocurrir a cualquier mujer, independientemente de sus características. Ellas viven y tienen que convivir dentro de un sistema que las condena a repetir patrones. Por ejemplo, Ramona es machista. Y de sus conversaciones se desprende la idea de que una mujer sin un hombre no es nada. Y a la pareja de su hija le juzga más porque es pobre. Dice que su hija lo que quiere es estar viviendo con un pailán, con un don nadie. A Ramona nunca la han querido bien, así que tiene una agresividad muy fuerte.

La relación materno-filial es muy dura en su película, como en otros filmes recientes como El agua o La maternal. Con hijas que reprochan a sus madres que han estado con muchos hombres o que han llevado una vida heterodoxa.

Yo creo que hace falta hablar de eso, para que existan las segundas oportunidades y el perdón. Y que reconozcan ellas mismas, madres e hijas, que en el centro de esos conflictos está el patriarcado. Y ahí se pueden perdonar. Ramona está repitiendo esos patrones y no viendo a su hija como realmente es; está proyectando unos deseos tremendamente influenciados por el sistema en el que vive.

Al final son las circunstancias las que determinan las conciencias

En la película se aprecia un contraste entre los escasos momentos de tranquilidad y el ajetreo constante en el que vive Ramona. ¿Cómo te planteaste formalmente el equilibrio entre ambos extremos?

Lo planifico todo al dedillo y al detalle. Pero estoy dispuesto a tirarlo por tierra. No soy la misma persona cuando empiezo a escribir un proyecto y cuando lo ruedo, y tengo que integrar todo y a todas las personas que traigo al proyecto. Hay cosas que después de montaje funcionan mejor que otras, pero ahí también hay un proceso creativo importante. Todo está muy medido y tiene que ver con ese progresivo viaje de la película hacia la apertura a todos los niveles, también a nivel interpretativo, pues al inicio se confía todo al cuerpo y luego se va abriendo y poniendo la emoción en el centro. Y, a nivel formal, la película, que empieza muy vibrante, muy tosca, muy áspera, poco a poco va encontrando sus momentos de pausa, que permiten a la protagonista empezar a desmontarse un poco a sí misma. También recuerdo a Francis, la semilla de todo esto, decirme en un viaje que hicimos juntos –en el que ella cogía un avión por primera vez, porque se vino a mi boda en Italia– que no sabía que la gente se podía divertir tanto. Al final son las circunstancias las que determinan las conciencias. Y solo a través del cambio de circunstancias se puede producir un cambio. Es su vida la que determina un cambio en las circunstancias, y eso le permite empezar ese viaje de toma de conciencia e iniciar esa revolución personal.

16 decembro y Matria, el corto y el largo, se centran en mujeres, y los hombres tienen papeles secundarios y más bien desagradables.

El proceso de involucrarme en un proyecto necesita de una construcción natural, no artificial. ¿Por qué una película como Matria? Porque Francis está en mi vida, y es un referente para mí. ¿Por qué hago 16 de decembro? Porque se cruza en mi camino Cris Iglesias, la actriz protagonista, y por muchas cosas. Estaba viviendo por aquel entonces en Santiago de Compostela. En el fin de semana, el 16 y 17 de diciembre, mueren dos chicas asesinadas a manos de sus parejas que tienen una relación indirecta conmigo. Es cierto que esto sucede la mayor parte de los días, pero a mí ese fin de semana, en concreto, me impactó mucho. Yo entiendo que estamos hablando de ficciones que se construyen desde la observación. Yo me nutro de lo real, de lo que veo, de lo que observo. Me considero más un cineasta de calle y no de escritorio. La realidad supera con muchas creces a la ficción. El tono de las tres películas que has mencionado está muy rebajado, porque si pusiera un espejo real ante lo que sucede me tacharían –y ya lo hacen a veces– de exagerado. Estoy poniendo un espejo ante la sociedad en la que vivimos, que es una sociedad patriarcal, con un hombre que ha gozado y sigue gozando de unos privilegios que hacen que se sitúe en una posición altiva. Y que interiorice como normal comportamientos que a mí me causan pavor. En Matria encuentro también otros hombres, en el cortometraje menos, pero en la película encuentro un patriarcado más suave, como el de Xosé, el del abuelo. Encuentro una esperanza en Noé, el bateeiro. Mi siguiente película se titula Porto Alegre y tiene otro tipo de hombres. Hay una voluntad de poner a la mujer en el centro, porque ha sido muy olvidada durante toda la historia. Es la historia que no sale en los libros de texto. Es la que me interesa.

Hay una voluntad de poner a la mujer en el centro, porque ha sido muy olvidada durante toda la historia

Ese interés en las mujeres de clase trabajadora coincide con el de algunas películas españolas y latinoamericanas recientes, como Libertad de Clara Roquet, La camarista de Lila Avilés, incluso Romade Cuarón. Y también se aprecia en novelas como Las maravillas de Elena Medel, o en los libros de la premio Nobel Annie Ernaux. ¿Cómo se situaría dentro de ese contexto general?

No sé cómo situarme. No tengo la capacidad para esa perspectiva global. Todas estas referencias que mencionas y no sólo las referencias más concretas, sino el tiempo en el que vivimos, yo creo que sí que forman parte de mí. Pero yo también creo que, sin apostarlo todo a la originalidad, y en todo caso esto es algo que se le ha criticado a la película, creo que, si puede haber originalidad, es cuando estos referentes se convierten en una amalgama y tu voz o tu visión se puede sobreponer a ellos. Cuando he concluido el proceso de preproducción y rodaje trato de dejarlos en una esquina para intentar que mis referentes sean mis vecinos y vecinas, y, por lo tanto, se pueda captar una idiosincrasia única. Porque, además de la historia, me interesa muchísimo capturar un modo de vida.

Carla Simón me decía que se sentía parte de un grupo en el que se leían mutuamente guiones y colaboraban. ¿En el pujante cine gallego reciente existe algo parecido?

Yo tengo muy buena relación con todos. A Oliver [Laxe ] no lo conocía mucho, pero recientemente estuve con él, él como tutor y yo como alumno en un laboratorio de guion en Tenerife. A Lois [Patiño] lo conozco un poco más. Me llevo muy bien con Ángel Santos y en general conozco al grupo. Pero yo como tal no formo parte. En lo personal, digamos, no. Yo creo que ahí hay un grupo que tiene que ver con una generación un poco mayor. Y yo he trabajado también con otra gente que son de generaciones posteriores, pero no tengo esa relación que puede tener Carla con otras cineastas en Cataluña. Yo con quien tengo esa relación es precisamente con Carla [Simón] o con Mikel [Gurrea]; estudiamos juntos en la London Film School. Intento no forzar nada. Si de repente surge la oportunidad de intercambiar un guion con Jaione Camborda, pues lo haré, porque la vida nos lleva por ahí. Por ahora digamos que yo los veo, los admiro, los critico. Reconozco que han abierto camino. Al mismo tiempo creo que hay una responsabilidad en cada una de las generaciones que quizás tendría que revertir en acciones más concretas, en pro del colectivo. Pero bueno, eso me sitúa fuera de ese grupo.

Matria gira en torno a la impresionante interpretación de María Vázquez. ¿Cómo llegó a María y a la conclusión de que en el largo quería que Ramona fuera interpretada por una actriz profesional?

Antes hacía referencia a esa progresiva apertura también en lo interpretativo, desde algo muy físico, tosco, muy áspero también en la interpretación. Y a mí me parecía que, si bien esa primera parte era muy propicia para alguien como Francisca, la segunda la pondría en situaciones de mucha tensión, porque no tiene el entrenamiento que requiere una apuesta así. Lo hablé con Francis, porque yo sólo lo descubrí a medida que iba viendo la película. Lo hablé y ella me mostró sus dudas, porque la experiencia del cortometraje había sido muy intensa. El cine es un trabajo físico, requiere levantarse a ciertas horas, tener horarios un poco descompensados y eso va minando, y ella no se sentía segura de poder aguantar un mes y medio. Y después, por otro lado, yo cada vez sentía unas ganas más fuertes de filmar a María, pues yo creo que cualquier rostro o cuerpo que filmes, si no te sientes atraído por una presencia, si no hay una cierta atracción, que no tiene que ver nada con lo sexual, no acaba de funcionar. Y yo con María lo fui sintiendo desde antes de editar Trote, pero después surgió de manera más fuerte. Es una actriz maravillosa y es una persona también a la que admiro y que es capaz de emocionarme. A mí, que me gusta filmar caras, la suya es particularmente emocionante y creo que siempre que la filmaba descubría nuevos gestos, unas pequeñas variaciones que hacían que su rostro se volviese poesía. Yo encontraba en María lo que Dreyer encontraba en [Maria] Falconetti [protagonista de La pasión de Juana de Arco].

Necesitamos referentes audiovisuales que nos den una idea de las muchas Galicias que existen

Ha estudiado en Chicago y en Londres. ¿Se imagina dirigiendo películas en otro contexto que no sea el de su Galicia natal, en Estados Unidos o en otros países europeos?

Pues ahora mismo no, difícilmente. En Chicago pasé un año. En Londres, ocho, pero especialmente Chicago es un lugar que está muy próximo a mi corazón. Y creo que podría encontrar unos vínculos suficientemente fuertes como para rodar algo allí. Pero tengo dos hijos, uno de cinco años y otro de nueve meses, y para mí son una prioridad. Esta vida también es tan, no sé, tan nómada. No sé si encaja demasiado con mis planes de estar además muy presente en la educación y el disfrute de mis hijos. Eso por un lado. Y, después, hay historias que quizás, digo quizás, si yo no pongo el foco ahí pues a lo mejor pasen desapercibidas. Y creo que en Galicia necesitamos de referentes audiovisuales y de referentes que nos den una idea de las muchas Galicias que existen, que no sólo existe esa Galicia habitualmente reflejada en el cine, para dentro, tosca y de interior, o no sólo existe esa Galicia narcotraficante, hay otras. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos hacerlas ver. También estoy en contacto con las nuevas generaciones de cineastas y hay muchísimo talento y siento una responsabilidad de cara a ellos y a ellas también, de apostar por propuestas que a mí también me emocionen. Eso sólo es posible desde la cercanía. Ahora mismo lo veo muy difícil, pero nunca se sabe, ¿no? 

Háblanos un poco de Porto Alegre. ¿En qué fase estás?

Estoy muy, muy verde, en la fase de escritura y guion. Estoy escribiendo en el marco del programa Rueda de la Academia de Cine, que me dio este primer empujón, junto a Sétima Cine, aquí en Galicia, y Ringo Media en Barcelona. La gente con la que trabajo es muy importante. Me voy con Porto Alegre al pueblo de mi madre, a la Marina lucense, a San Cibrao, que es algo que me tiene absolutamente loco y atrapado. Siento ese deseo del que te hablaba antes, que me va a poder dar la energía suficiente para enfrentarme a los próximos años, que seguro que, como con Matria, van a ser años de muchas ilusiones, pero también muchos golpes. Y eso se sobrelleva sólo si esa pulsión existe. Es la película más autobiográfica y la más personal que he hecho hasta la fecha; me da un poco de miedo porque me sitúa en un terreno emocional un poco inestable y en un terreno formal que no controlo tanto. Por eso precisamente es un reto, porque escapo por momentos de un cierto realismo en el que he estado profundizando hasta la fecha. Bueno, pues me causa inseguridades, pero al mismo tiempo estoy emocionado. Es como ese final dual de Matria, donde [Ramona] se enfrenta a lo desconocido.

En 2017 Álvaro Gago (Vigo, 1986) rindió homenaje a Francisca Iglesias, la mujer que había cuidado a su padre, en Matria, nominado al mejor cortometraje en los premios Goya y los Forqué. Apenas terminó esa obra, decidió ampliar el foco y, para su debut en el largo, rodar un filme que retratara la vida de...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí