1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Jesús Eguiguren / Expresidente del PSE y negociador con ETA

“Todos los gobiernos se salen a veces de la ley”

Isabel Camacho 16/03/2016

<p>Jesús Eguiguren, expresidente del PSE. </p>

Jesús Eguiguren, expresidente del PSE. 

javier hernandez juantegui

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Jesús Eguiguren (Aizarna, Gipuzkoa, 1954), aquel chico de caserío estudiante de Derecho y militante de izquierdas, llegó a ser presidente de los socialistas vascos en los tiempos en que ETA cometía un asesinato cada tres días. Acudió a todos los funerales, consoló a las víctimas y enterró a los muertos: muchos eran amigos. Creyó que no era suficiente y un día rescató del cofre de los tesoros el factor humano --“la única forma de librarse de esa red que en política te condiciona completamente”--, dejó de lado los prejuicios y, en secreto, empezó a reunirse con Arnaldo Otegi. Los encuentros se prolongaron durante años y fueron el germen que le permitiría tiempo después ser el enviado del Gobierno español para negociar con ETA y buscar una salida al terrorismo. 

A Eguiguren le siguen reconociendo por las calles y pueblos de Gipuzkoa. Y si va a un acto de su partido es a él a quien suelen dirigirse los periodistas. Pero ya no ostenta cargo alguno y tampoco tiene encomendadas tareas. Al contrario que a muchos de sus correligionarios, no le han obsequiado con una silla bien remunerada en un consejo de administración. Solo un despacho con vistas al río Urumea le recuerda que sigue siendo militante del PSE. Cuando le pregunto qué tal está, responde: “Como se dice en Gipuzkoa, a eso habrá que decir bien”.

Durante años, agradeció la bondad de los desconocidos y sufrió el desprecio de la oficialidad de su partido. Que le llamaran criminal en algunas tertulias acabó por no dejarle cicatrices, pero que hubiera compañeros que le tildaran de loco aún no lo ha superado. “Eso sí que me hundió”. Aún se pelea con las pesadillas y los muertos que se empeñan en volver. Demasiados años de lágrimas. 

Renquea, pero apuesta por el futuro y anda indignado porque Pablo Iglesias  acusó a Felipe González de tener las manos manchadas de cal viva, en relación con los crímenes de Lasa y Zabala. “Ahí se descubrió lo que era Podemos y cuál era su objetivo: ir contra el PSOE.  Fue un antes y un después”, dice. Aplaude la labor del candidato Pedro Sánchez y culpa a Podemos de la falta de acuerdo. “Podemos es el responsable de que no haya acuerdos, lo que no tiene sentido es facilitar un Gobierno del PP antes que uno del PSOE”, sostiene. 

Hace unos días se cumplió el octavo aniversario del asesinato de Isaías Carrasco, compañero de partido y amigo. ¿Cómo revivió esta fecha? 

Recuerdo que estaba esperando un atentado de un momento a otro. Lo que no esperaba es que me lo fuera a comunicar mi mujer con el cadáver delante porque ella estaba a cien metros del atentado. En parte estás preparado, pero en parte te supera. Pasé ocho años en los que me iba a la cama pensando en algún asesinado y despertándome con otra persona asesinada. Intento verlo como algo del pasado y me preocupa el futuro. Una celebración de estas, aunque parezca un momento triste, que lo es, sirve de reencuentro de compañeros. 

¿Cómo está la familia, sus hijos? Usted siempre ha reclamado más atención para los hijos y familiares de asesinados.

Yo considero víctimas a más gente de la asesinada y sus familias. Por ejemplo, los hijos cuyos padres estaban amenazados de muerte, o a quienes en el colegio les decían: “Vamos a matar a tu padre porque es del GAL”.  Tensiones en casa, todo eso es un drama inmenso que nadie se ha molestado en mirar. Hay mucho fracaso escolar, mucha conflictividad en niños que han pasado por ese trauma. Yo creo que España podría haber hecho algo por esa gente que no es víctima porque no han muerto pero que lo es por haber estado perseguida.

Jesús Eguiguren, expresidente del PSE. 

Durante el homenaje, la secretaria general de los socialistas vascos,  Idoia Mendia, aprovechó para decir que Arnaldo Otegi, quien había salido de la cárcel unos días antes, quiere blanquear su biografía y hacer como si nada hubiera ocurrido. ¿Lo comparte?

Yo creo que España podría haber hecho algo por esa gente que no es víctima porque no han muerto pero que lo es por haber estado perseguida

Lo dijo en ese contexto y no quiero contradecir. Pero el pasado es pasado y en todos los estudios y trabajos de resolución de conflictos se sostiene que tiene que haber un 50% de memoria y un 50% de olvido. Por eso, no nos podemos dedicar a echar en cara a los demás lo que hicieron en el pasado porque no contribuye a nada, solo a encrespar la situación y dificultar el entendimiento.

Yo creo que Otegi jugó un papel importante en el proceso de paz. Es evidente que hay otros muchos que contribuyeron a que ETA dejara de matar: todos los que hemos resistido desde el principio del terrorismo hasta el final algo hemos aportado. Pero tampoco hay que restar méritos a los que lo hicieron en un mundo que estaba cansado de la violencia pero no se atrevía a dar el paso de enfrentarse a ETA. Otegi fue la pieza necesaria para movilizar y lograr ese objetivo.  

Tras su salida de prisión, algunos parecen interesados en desenterrar el pasado terrorista de Otegi o en llamarle terrorista. El propio lehendakari  lo ha hecho. 

Arnaldo Otegi una vez que sale de la cárcel se convierte en un rival político y no van a tener misericordia con él. Posiblemente le van a recordar su pasado ahora más que antes. En este país hay muchísima gente que ha pertenecido a ETA o ha estado en su entorno y ahora colabora con el PNV, con el PSOE o con cualquier partido. Otros han decidido seguir en la izquierda abertzale. Yo tengo mi teoría y es que cuanto más normalizada esté la izquierda abertzale, cuanto antes se disuelva ETA, cuanto antes hagan las formalidades de las armas y cuanto antes se resuelva el tema de los presos, mejor. 

El factor humano parece no existir en política. Sin embargo, su primer encuentro con Otegi fue el de dos personas que solo se representaban a sí mismas. Creo que usted le dijo: “Vosotros vais a la cárcel y a nosotros nos matáis. ¿Vamos a dejar esto así para las próximas generaciones?”.  Y así empezó todo. ¿Cómo lo recuerda?

Es que en política, sobre todo si sigues las consignas del partido, y crees que tú eres bueno y todos los demás son malos, que tú tienes la posesión del bien y los demás, del mal, llega un momento en el que la única forma de librarse de esa red que te condiciona completamente es el factor humano. El factor humano es imprescindible en política. Que... El de la coleta, no me acuerdo cómo se llama...

Pablo Iglesias, como  el fundador del PSOE.

Bueno, pues que Iglesias manifieste ese rencor hacia el PSOE entra dentro del factor humano. Y está condicionando totalmente la posibilidad de colaboración con él. El factor humano es importantísimo. Yo, en las primeras reuniones con Otegi, no fui a decirle “sois unos cabrones, nos estáis matando”… sino que le dije “mira, tenemos tantos años, toda la vida nos hemos dedicado a esto, qué sentido tiene todo esto y que se lo dejemos a las futuras generaciones”, porque los dos teníamos  familia. Y así empezó la cosa. Pero también cuando estuve negociando con ETA introduje el factor humano y eso nos sirvió para poder avanzar.

Yo creo que Otegi jugó un papel importante en el proceso de paz. Fue la pieza necesaria para movilizar y lograr ese objetivo 

Le han acusado de traicionar a las víctimas. Asesinaban a sus amigos. Asistía a todos los funerales. Y se sentaba a negociar. Le ha supuesto un gran coste político y personal. ¿Se ha hecho justicia con usted?

Había dos tipos de críticas. Pero en cualquiera de ellas me trataban como si fuera un recién llegado y seré de los pocos políticos vascos que no ha tenido tentaciones nacionalistas ni he pasado por seminarios. Desde estudiante ya militaba en partidos de izquierda españoles. Me acuerdo de que siendo un chaval, con 20 años, estábamos estudiando Derecho, tuve que ir a reconocer a la primera víctima socialista de ETA, que nadie se acuerda de él y era Germán González, de Zumaia. Y, muchos años después, tuve que ir a enterrar al último. Toda mi vida ha estado condicionada por el terrorismo porque me he dedicado básicamente al partido en Gipuzkoa, donde han matado a 18 militantes socialistas. Prácticamente cada fin de semana te avisaban de que habían matado a uno.   En Álava y Bizkaia, ha habido un asesinado por provincia. Y esto durante toda una vida. Empecé a los 20 y llegué hasta los 60. Entonces, que gente que no conocía ni el país, ni el terrorismo, ni sabía nada, se dedicara a insultarme y a humillarme... 

Era el presidente del PSOE vasco y no le importó no seguir las instrucciones de la dirección de su partido en Madrid. ¿Eso tuvo un coste?

Tuve diferencias con los míos. Y eso sí me afectó más personalmente. Estaba convencido de que hacía lo que tenía que  hacer, que el terrorismo se iba a acabar. Pero que gente con la que había estado toda la vida considerara que había enloquecido y que veía y decía cosas que no tienen sentido es duro. Luego, el tiempo ha demostrado que tenía razón. Pero, sí, ese tramo fue muy duro. Me hundí bastante y, aunque parezca mentira, el miedo que no sentí antes, cuando se acabó el terrorismo,  fue como si todo lo que había pasado y vivido me volviera de golpe. Me debilité psíquica y físicamente. Empecé a recordar a los muertos y de alguna forma tuve que hacer mi propio duelo. Aunque eso siempre te deja alguna marca, supongo.

¿Le han dado las gracias alguna vez José Luis Zapatero, Felipe González, Pedro Sánchez… algún dirigente?

Cuando eres un político, pretender el reconocimiento de los partidos es ingenuo, nadie quiere hablar bien de uno que no es de su partido o darle méritos, ni siendo del propio partido tampoco. Así que es normal lo que ha pasado… Bueno, es totalmente anormal que España, que decía que el problema número uno era el terrorismo, no se haya dado por enterada. Ni haya habido una resolución en el Congreso, ni un reconocimiento en el País Vasco a quienes han resistido el terrorismo, ni haya habido un mínimo gesto. Que no se hayan preocupado, por ejemplo, de si existen otras víctimas que no sean las que salen en la televisión, pues son cosas de España. Que es como es y como lo estamos viviendo en otras muchas cosas.   

¿Se lo ha reconocido la calle, el pueblo?

Tuve diferencias con los míos. Y eso sí me afectó más personalmente. Estaba convencido de que hacía lo que tenía que  hacer, que el terrorismo se iba a acabar

Sí. Lo que sí he tenido es un reconocimiento en la calle. Han pasado años y todavía me paran y se hacen fotos conmigo y lo paso fatal. Y, cuando más me criticaban, la gente se acercaba a mí  para animarme y, sobre todo las señoras, me decían que rezaban por mí. Determinados canales de televisión me trataban como a un criminal pero en la calle se sabía lo que estaba haciendo. Aunque parezca mentira, también me lo ha agradecido mucho la izquierda abertzale. Ellos también querían salir del agujero en donde estaban metidos e interpretan que Arnaldo y  yo cortamos el nudo gordiano y ellos  pueden ir tranquilamente por la calle sin que nadie les grite asesinos. Ellos son los que más se han liberado con el final del terrorismo. Y, en el partido, entre los afiliados tengo también ese reconocimiento. De personas concretas, que decías… Mi líder es Felipe González y me dio las gracias públicamente en un mitin en San Sebastián.

¿Vive ya Euskadi en paz? Porque algunos dicen que no, hasta que ETA no entregue las armas, y otros hasta que no salgan todos los presos.

Sí. No es una sociedad perfecta, siempre hay problemas, pero desde el mismo día que ETA anunció el cese de la lucha armada hay paz. Lo que ocurre es que hay mucha gente dedicada a vivir un poco de lo que llaman proceso de paz. Organismos en el Gobierno, algunos representantes internacionales que quieren colaborar en la paz cuando ya existe desde hace tiempo. Hay un negocio montado en torno a que todavía no tenemos la paz. Cuando lo que queda son determinadas consecuencias del conflicto. Algunas, irremediables, como las víctimas y sus familiares que nunca se recuperan del todo y si tienen mucha confianza te cuentan hasta lo que les receta el psiquiatra. Y queda el  problema de los presos, claro.    

La convivencia va por buen camino.

Aquí se habla de reconciliación pero se debería hablar de convivencia. Y, como esta es una sociedad muy pequeña y con poca gente, desde el momento que acaban los tiros, de un día para otro se produce la convivencia. 

¿Y los presos?

El Gobierno podría haber hecho algo. Pero es que el Gobierno del PP nunca ha reconocido que se ha terminado ETA. 

¿No le conviene reconocerlo, quizá?

Había un enemigo claro en España, que era ETA. Y al dejar de serlo, ha cambiado el juego. Al Gobierno y al PP les interesa seguir diciendo que hay terrorismo, pero no lo hay. Y al no reconocerlo tampoco han hecho nada con los presos. La dispersión de los presos la hizo el PSOE con ayuda del PNV para ver si se facilitaba la reinserción. Pero ahora que no actúa ETA no tiene ningún sentido ese alejamiento. Más bien impide que debatan entre ellos y solucionen sus problemas. Y, además, obliga a sus familiares a recorrer miles de kilómetros.  La responsabilidad está compartida, no sé en qué porcentaje, por el Gobierno, que no ha movido un dedo, y por la propia ETA, que podría haber animado a los presos a acogerse a las medidas penitenciarias.

Cuando se rompieron las negociaciones, Thierry, el jefe de ETA, le advirtió de que se comprase seis corbatas negras. Usted le respondió: “Si  rompes la tregua te vas a pasar el resto de tu vida en  la cárcel”. Murió en prisión, pero antes ordenó poner las bombas en la T-4 de Madrid. ¿Qué le sugiere cuando escucha a un sector de Sortu pedir la amnistía?

La amnistía no se puede dar. Si fuera un tema estrictamente jurídico se podría llegar a algo parecido a la amnistía, a los indultos colectivos, pero tampoco los va a haber. La salida es agruparlos y que se acojan a los beneficios penitenciarios. La ley se aplicará teniendo en cuenta la realidad social, y la de ahora es muy distinta. La organización ha  renunciado a la lucha armada y, con alguna declaración, como en su día hicieron los poli milis, se podría ir solucionando. Pero quedarán casos de atentados recientes que tendrán que cumplir la pena.

La amnistía no se puede dar. Si fuera un tema estrictamente jurídico se podría llegar a algo parecido a la amnistía, a los indultos colectivos, pero tampoco los va a haber

¿Cómo ve el proceso de negociaciones para formar Gobierno en España? ¿Entiende como socialista que Pedro Sánchez elija a Ciudadanos y no a Podemos e Izquierda Unida? 

Pedro Sánchez lo ha hecho genial. La gente se ha puesto a pensar que aunque hagas un pacto con Podemos no se llega. Con Ciudadanos no es suficiente, pero tampoco con Podemos. Lo que pasa es que con Ciudadanos se ha podido pactar pero con Podemos no se ha podido porque hasta ahora no ha demostrado que tenga voluntad de hacerlo. Creo que su estrategia es ir a unas nuevas elecciones esperando mejores resultados. Otra cuestión es que la dinámica parece que va en sentido contrario: las urnas favorecerían a los que han pactado y castigaría a los que no lo han hecho. 

¿No le parece que Ciudadanos es una especie de PP maquillado? 

No, no me lo parece. Ser de derechas es tan digno como ser de izquierdas. No es que unos sean el bien y otros el mal. Lo que pasa es que en España el PP tiene todos los males históricos de la derecha española. No es una derecha moderna pero Ciudadanos parece que pretende serlo. Y eso le permite pactar con la izquierda. Rajoy y los otros dirigentes te echan para atrás, pero los de Ciudadanos no. Y, además, aportan un programa que es muy avanzado, muy de cambio en España. Y eso nos parece bien. Yo lo apoyo, y también al propio Sánchez. Y en parte será porque en el País Vasco estamos acostumbrados a pactar con la derecha.

¿Qué composición de Gobierno le gustaría?

Para evitar nuevas elecciones, la única salida que veo yo es un Gobierno PSOE y Ciudadanos y la abstención de alguno de los dos bloques: el del PP o Podemos. No hay otra forma. Y una vez que salga el Gobierno habrá que firmar un pacto de legislatura para poder gobernar. Si llevamos al país a unas nuevas elecciones es muy probable que tampoco haya mayorías para gobernar si no se pacta. 

¿Se puede responsabilizar a alguien de la falta de acuerdos?

Podemos es el responsable de que no haya acuerdos porque yo entiendo que no le haya gustado que pactemos con Ciudadanos pero desde el punto de vista de la izquierda lo que no tiene sentido, salvo las izquierdas antiguas que hacían cosas raras, es facilitar el Gobierno del PP antes que a un candidato socialista. Sabiendo que tarde o temprano alguien tendrá que hacerlo.

Podemos es el responsable de que no haya acuerdos porque yo entiendo que no le haya gustado que pactemos con Ciudadanos

Antes ha dicho que Pablo Iglesias tiene rencor al PSOE. 

Por personificar en alguien, pero están demostrándolo en su trato. Es como si el PSOE fuera la personificación del mal cuando es el que ha modernizado este país. Hay una parte de Podemos que es antisocialista  y esa no nos va a votar hagamos lo que hagamos. Pero hay otra gente que es de izquierda y que después de lo que ha visto en las negociaciones va a volver a votar al PSOE. 

¿Tiene algo que ver con que Pablo Iglesias recordara los asesinatos de Lasa y Zabala en el Congreso y dijera que Felipe González tiene las manos manchadas de cal viva? 

Eso es algo que no se nos va a olvidar. En España, en las tertulias, yo he oído decir que Felipe era el jefe de un grupo criminal (los GAL). Yo creo que es una afirmación inadmisible. Todos los gobiernos se salen a veces de la ley, pasó en Francia, en Gran Bretaña, en Alemania, en España contra ETA. El Estado tiende a coger atajos, o si no se le vigila mucho tiende a cogerse la justicia por su mano. Pero atribuírselo al presidente del Gobierno y considerar que es el jefe… Lo que ha hecho Felipe González es terminar con el terrorismo de Estado. Hasta que llegaron los socialistas al Gobierno, siempre hubo terrorismo de Estado. Y que este chico diga que tiene las manos de tal y tal, es como si a él le acusaran de los crímenes de Stalin. Son palabras que duelen mucho porque para nosotros Felipe es Dios. Por eso no se le entiende cuando habla (con ironía). Al decir eso, la distancia con Podemos es enorme. Creo que se ha hecho un flaco favor porque va a retener el voto socialista. 

Todos los gobiernos se salen a veces de la ley, pasó en Francia, en Gran Bretaña, en Alemania, en España contra ETA. El Estado tiende a coger atajos, o si no se le vigila mucho tiende a cogerse la justicia por su mano

¿Supone un antes y un después?

Yo creo que sí porque ahí se descubrió lo que era Podemos. Y cuál era su objetivo. En vez de ir contra el PP o Ciudadanos, fue contra el PSOE. Son cosas que hace la extrema izquierda.  

¿Está convencido de que Felipe González desconocía lo que se hacía en el Ministerio del Interior? Al menos, sería responsable como presidente, la ignorancia no exime.

Habría gente que lo sabría y lo veía todo el mundo. Lo que pasa es que se hizo en otras esferas, con gente que estaba en contra de Felipe. Nunca hubo un apoyo a los GAL ni por parte de la militancia, ni del partido. Pero en Interior se volvió mucha gente loca. Había muchos asesinatos en aquella época. 

Volviendo a las negociaciones para formar Gobierno ¿Hay algo que esté haciendo mal el PSOE?

En la última época se fue difuminando su discurso político y social, que era prácticamente el del PP. El PSOE asumió esa ideología porque si se salía de ahí le castigaban los medios, la opinión pública. Llegó un momento en que para la gente éramos el establishment. El error fue más de discursos que de hechos. Pero Pedro Sánchez ha venido con voluntad de remarcar el discurso de izquierdas. Se ha reforzado en la negociación. El temor era que al principio se temía que podía pactar en plan suicida con Podemos, pero  ha demostrado que ha sabido administrar los tiempos y se ha colocado en el centro del panorama político español.  Es muy difícil que, pase lo que pase, se repitan o no elecciones, el Gobierno se desplace de ese centro. No te puedes imaginar un Gobierno de Podemos saquen el resultado que saquen. Y del PP tampoco será fácil.

¿Con qué Euskadi sueña?

Mi Euskadi es Euskal Herria. La comunidad vasca, más Navarra e Iparralde (País Vasco francés) integradas en España con lealtad. Pero yo creo que los vascos nunca van a optar por la independencia. Salvo que España… es que ser español es difícil. Te pones a escuchar las tertulias y los informativos y piensas que eso es muy duro. Te entran ganas de ser independiente. Si un país tiene prestigio y legitimidad, los nacionalismos  se desinflan.  Ahora, el país está en decadencia. Nadie ha elegido ser español.  Si nos hubieran dado a elegir, yo hubiera sido francés. Cánovas del Castillo llegó a decir que era español el que no podía ser otra cosa y se montó un escándalo terrible en las Cortes y Azaña montó otro escándalo diciendo que España no era nada del otro mundo. La independencia no está de moda en Euskadi. El vasco es muy pragmático y siempre juega a ser ganador. 

Jesús Eguiguren (Aizarna, Gipuzkoa, 1954), aquel chico de caserío estudiante de Derecho y militante de izquierdas, llegó a ser presidente de los socialistas vascos en los tiempos en que ETA cometía un asesinato cada tres días. Acudió a todos los funerales, consoló a las víctimas y enterró a los...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Isabel Camacho

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Miguel Pasquau

    Hasta esa mañana no se había sentado en la mesa de los testigos nadie que enunciara tan serenamente la posibilidad de la razón, que equilibrase tan sin ambigüedades el dolor y el asco por el terrorismo y la exigencia sagrada de la legalidad, la búsqueda en la eficacia de la persecución del crimen y la urgencia de una permanente lucidez política. Grave y reflexivo en sus palabras, cuidadoso en marcar distancias, Ramón Jáuregui da la impresión de haberse encontrado políticamente solo muchas veces, sobre todo en aquellos tiempos en los que era tan fácil sucumbir al necio y dañino heroísmo del ojo por ojo contra los terroristas. Es él quien por primera vez en este juicio da a entender un sigiloso descargo de conciencia: “Una sensación de no querer saber nos invadió a todos”. (“La puerta de la infamia. Crónicas del caso Marey”, A. Muñoz Molina. Prólogo Bonifacio de la Cuadra. Ed. Fundación Huerta de San Antonio, 2015)

    Hace 6 años 10 meses

  2. Miguel Pasquau

    "Hasta esa mañana no se había sentado en la mesa de los testigos nadie que enunciara tan serenamente la posibilidad de la razón, que equilibrase tan sin ambigüedades el dolor y el asco por el terrorismo y la exigencia sagrada de la legalidad, la búsqueda en la eficacia de la persecución del crimen y la urgencia de una permanente lucidez política. Grave y reflexivo en sus palabras, cuidadoso en marcar distancias, Ramón Jáuregui da la impresión de haberse encontrado políticamente solo muchas veces, sobre todo en aquellos tiempos en los que era tan fácil sucumbir al necio y dañino heroísmo del ojo por ojo contra los terroristas. Es él quien por primera vez en este juicio da a entender un sigiloso descargo de conciencia: 'Una sensación de no querer saber nos invadió a todos'”. (“La puerta de la infamia. Crónicas del caso Marey”, A. Muñoz Molina. Prólogo Bonifacio de la Cuadra. Ed. Fundación Huerta de San Antonio, 2015)

    Hace 6 años 10 meses

  3. Tino

    Estos señores no desisten de hacer el ridículo con lo de La Pinza; para pinza, la que llevan ellos décadas haciendo a la izquierda; como ejemplo más avergonzante, la modificación del art 135 para dar prioridad a los negocios de los especuladores por encima de los derechos de los ciudadanos. Vergüenza ajena!!

    Hace 6 años 10 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí