1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Crónica Parlamentaria

Oteging

El sentido y el protocolo de la visita del político vasco al Parlament fueron raros. Pero la CUP logró llenar de vida el Procés desde su izquierda y sembrar la contradicción en el Govern

Guillem Martínez 21/05/2016

<p>Sesión en el Parlamento de Cataluña.</p>

Sesión en el Parlamento de Cataluña.

Rosa Alentorn/ Asamblea.cat

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Cuando voy al Parlament paso por el Institut Verdaguer. Es uno de los pocos edificios del siglo XVIII que quedan por aquí de cuando esto era una fortaleza militar. Era la residencia del gobernador de aquella Barcelona del siglo XVIII, que era una suerte de Belfast. Los otros dos edificios son el Parlament --era el polvorín; de ahí las paredes de dos metros; hoy en día, en un parlamento del siglo XXI, ese aislamiento es redundante--, y la capilla --una iglesia sencilla, neoclásica, divertida; cuando ves una iglesia o una chica así, dan ganas de casarte--. En las obras olímpicas se encontraron, por cierto, restos de un cuarto edificio. Una torre que hacía de calabozo mangui. En la pared de una celda se encontró, además, el grafiti hecho por un preso, al lado del agujero que hacía de ventana. Era el dibujo de la Barcelona que el autor preso veía desde ese boquete. Poca cosa y, al fondo, Montjuïc, otra fortaleza --sí, Barcelona era una joya--. Era maravilloso. Fue destruido inmediatamente, en 3, 2, 1, cero. Ese grafiti, por cierto, podría haber sido de Giacomo Casanova. Estuvo unos días en esta torre, por tirarle la caña a la querida del gobernador militar, una italiana que quitaba el hipo. Casanova, el hombre que se hizo famoso en Europa por fugarse de I Piombi --la terrible cárcel veneciana--, reconocía en sus memorias, años después, que en Barcelona lo tuvo, en verdad, más chungo.

Bueno, el sentido de pasar al lado del Institut Verdaguer es un preciosismo burro. Si tienes suerte, como es el caso, puedes escuchar cómo suena el timbre que indica cambio de clase, y eso, a todos los usuarios de instituto que en el mundo han sido, nos pone las pilas. El Institut Verdaguer, por cierto, durante la República fue el Institut-Escola, la escuela republicana I+D, y uno de los do de pecho de la escuela republicana catalana, una línea que arranca con Ferrer y Guardia y que eclosiona bajo la forma de escuela universal, pública y catalana en la República. En el 36 se reformula bajo criterios más libertarios, si bien no tanto. Los pedagogos anarquistas razonaron, durante la única revolución anarquista europea que tuvo éxito, que los niños no estaban preparados aún para una escuela libertaria ad hoc. Eran grandes, esos tipos. Anyway. Hay muchas descripciones del Institut Escola. Maria Aurèlia Campmany, exalumna, explica que, por fin, fue una escuela e instituto con niños y niñas mezclados, en la que, además, no había niños y niñas raros. Es decir, que lo raro, y cualquiera de sus accesos y velocidades, era normal. Algo importante. Por aquí abajo, en fin, a los niños raros se les mata a boinazos desde hace siglos. Últimamente, las boinas son modernísimas y de colores. También explicaba que el alumnado estaba obsesionado por las greguerías de Ramón --"una escarola es una lechuga con enaguas", "tenía un tic, pero le faltaba un tac. Por eso no era un reloj", "los niños se sacan las ideas por la nariz", "Cuando una mujer se quita la arena de la pierna en una playa, parece que se quite una media", "el cerco de una taza de café sobre la página de un libro es el sello que indica que ese libro ha traspasado la frontera de tu intimidad"; brrrr, no puedo parar--. Las leían, las copiaban, las inventaban, las repetían. Una República, una ruptura cotidiana y perceptible hasta en el insti, debe de ser algo divertido. Sabes que no vives en una república, incluso si vives en una república, porque la cotidianidad no es divertida. Hoy, precisamente, voy a un parlamento que no sólo no es divertido/republicano, sino que, en un plis, se pelará un poco toda esta pedagogía y modo del que les hablo. Rayos, les estoy haciendo un spoiler. Me pongo la pilas. Vayan corriendo al siguiente párrafo, en el que ya he accedido al Parlament y estoy sentado en mi sillita, y les explico, a ver si me aclaro.

Sesión de controlZzzzzz. Coscubiela --CSQEP-- e Iceta --PSC-- suben banda y dan espectáculo en sus preguntas, que sembrarían la contradicción gubernamental, si eso existiera. Pero no existe. A estas alturas del partido, un Gobierno del Sur no tiene problemas entre lo que dice y lo que hace. Es más, un Gobierno del Sur no debe de decir lo que hace, o nos volveríamos majaras. Básicamente, emiten unos presupuestos restrictivos que impiden que lo que dicen --democracia, bienestar-- tenga relación con lo que hacen. Quizás, todo esto se materializa en un no parar de decir. La macropolítica --en el caso de Catalunya, el Procés-- es una construcción oral, continua. Y la micropolítica --la chica cotidiana que van entregando a la prensa, para que fabrique sensación de que pasan cosas-- pues también. Desde hace una semana, la chicha ha consistido, por cierto, en un debate en el seno de JxS entre los chicos ERC, que defendían un IRPF más gore con los tramos altos, y los chicos CDC, que defienden más leña al mono asalariado que, en efecto, es de goma. Detrás de este debate --lo dicho, oral--, fluye la sospecha de que la propuesta final será la normal y la esperada en nuestro estadio de posdemocracia, en el que el IRPF no es un elemento para repartir la riqueza. Hummm. Quizás el debate real del sign of the time no se produce en esta sala, sino en lugares inesperados. Consiste en que, coincidiendo con su refundación, CDC está buscando una pista de aterrizaje no indepe, a la que descender  de las alturas indepes. Esta misma semana, por ejemplo, el conseller Santi Vila --no indepe y uno de los candidatos a liderar la futura CDC-- ha presentado libro, en el que plantea, entre otros preciosismos, desmovilizar el "soberanismo" --lo llama "soberanismo", y no "independentismo"-- movilizado non-stop desde 2012. Es decir, plantea volver a ese antes de 2012 que tanta felicidad ofreció a CDC desde los 80's. Al acto de presentación fueron todos los chicos y chicas CDC. Fue presentado por un líder mediático del independentismo/un Jiménez Losantos indepe. La mar de contentos. En el pack gubernamental indepe, los individuos se diferencian, en fin y lo dicho, sólo por lo que dicen --soberanismo, indepe--, no por lo que hacen.

Visto lo visto, esta sesión parlamentaria modulada por el tertulianismo --emitir sofismas gubernamentales, eléctricos, si bien no verificados en la realidad-- sólo se animará por la tarde, cuando una delegación de la Assemblea Groga --groc/ga es amarillo/a en catalán; llevan camiseta amarilla; es la marea de Educación-- presente su propuesta de ILP y hable de la realidad. Pero tampoco será así. Otro hecho virtual modulará el día. Se trata de la visita de Otegi al Parlament, invitado por la CUP.

Que Otegi venga a este parlamento no es nada del otro jueves. No sorprende, no indigna, no hace que la parroquia haga chiribitas. Es un hecho normalizado por una sociedad que ha sabido discernir ‘-incluso en épocas de intensificación propagandística-- entre violencia y política. Recuerden, por ejemplo, la mani multitudinaria celebrada en Barcelona con motivo del asesinato de Ernest Lluch, en la que los manifestantes, ante un Aznar corrido, exigieron, además de rechazo a la violencia, diálogo. Pero eso no quita que la visita de hoy, a pesar de su normalidad --PSC no la ha impugnado; sólo PP y C's han emitido estupor y temblores-- haya quedado raruna.

Hay dos cosas rarunas. Por una parte, el sentido de la visita. Contrariamente a lo emitido por la prensa, no se trata de un homenaje. Pero tampoco es un acto nítido. Otegi viene a A) entrevistarse con la Comissió d'Exteriors, que hoy no se reúne, pues hay pleno. Al reunirse, indica con ello que el pleno no vale un pito. Una cosa virtual --virtual: su importancia no es ella misma, sino su interpretación-- se comerá la cosa ILP de la Assemblea Groga. La otra cosa raruna la ofrecen los chicos/as de PP y C's. Contraprograman la visita de Otegi con un B) pase de víctimas. Es decir, con un encuentro con un par de asociaciones de víctimas pro-gubernamentales, esa cosa que no existió en Irlanda. Vamos, que por A) o por B), hoy constará como día no lectivo. Un parlamento del Sur, en fin, no ofrece ninguna lógica propia. Es la continuidad de la lógica propagandística exterior. Ah. También hay otra cosa rarísima. El protocolo mismo de la vista. Primero tenían que venir las víctimas. Luego, se tenía que ir Puigdemont. Y, sólo después, tenía que llegar Otegi. Tanto protocolo incomprensible es más de peli de Kurosawa que de un parlamento.

Sobre el pack víctimas. Se trata de la hermana de Miguel Ángel Blanco y del líder de la asociación catalana. Antes había otro. Un hombre al que lo de Hipercor le tocó de pleno. En los años de máxima apropiación gubernamental de la víctima, ese hombre se mantuvo alejado del Gobierno y el PP. Tal vez por ello fue sustituido por otra víctima más homologada. Bueno. El acto consiste en un reunión en una sala con PP y C's. Nos dejan pasar a verlos. Se dejan fotografiar, mientras ponen cara de gravedad. Esa cara del futbolista cuando escucha el himno. Luego, nos dan una rueda de prensa, para explicarnos lo que han hablado en esa sala. Que resulta un compendio de léxico creado hace varias décadas, cuando la realidad era otra. La rueda de prensa, por cierto, supone un choque cultural. Los periodistas barceloneses, en fin, estamos acostumbrados a otros itinerarios de propaganda. Sinopsis: se nos agradece nuestro apoyo --no estamos apoyando nada; estamos, como siempre, en la sala de prensa, currando--. Se emiten mensajes sencillos, casi consignas, muy parecidas a las que luego emiten Albiol y Arrimadas, codificadas, lo dicho, en los 90's. Son tan antiguas que explican antes una mentalidad dilatada en el tiempo que una realidad. Una política antes que una pérdida --suponiendo que la pérdida sea el hecho narrativo de la víctima--. Curiosidad: después de cada intervención, ellos mismos se aplauden. Por aquí, nunca, en una sala de prensa, ni siquiera en la del Barça, se aplaude. Las preguntas de la prensa, a su vez, despistaron un poco a los preguntados. Verbigracia: se preguntó a Albiol por la prohibición de la estelada en la final de la Copa Elvis --o del Rey--, comunicada por el El Mundo hacía pocos minutos. Incluso Albiol alucinó. Por aquí abajo nunca habrá una derecha estable, porque siempre se supera por su derecha.

Otegi compareció ante la prensa horas después. Para entonces, ese egregio Parlament ya se había pelado la ILP de la Assemblea Groga. Les explico cómo se la pelaron.

Presentó la propuesta una usuaria de la Assemblea ante un parlamento medio vacío. Se retrotrajo a la tradición pedagógica republicana catalana. Explicó que la ley catalana del ramo no difiere mucho en su mentalidad de la ley Wert. Rebajó la ILP. No se trataba tanto de hacer otra ley como de discutir de educación en el Parlament. Bromeó sobre el Procés --ya sólo se lo creen los profesionales de la política o de la fe; hay muchos; la fe parece que será un gran motor en el siglo XXI, glups--. E hizo un llamamiento personal explícito  a Lluis Llach --de JxS--, aduciendo que no se comprendería que un cantante chachi no apoyara ese republicanismo implícito, y esa lucha por la igualdad. La pobre mujer, snif, ignoraba lo que es un cantautor/intelectual hispano. Anyway. PP alegó su voto negativo a través de datos erróneos extraídos del informe PISA. Con un par. Nivelón. JxS alegó su voto negativo aduciendo que no era el momento, que cuando seamos Estado eso será la pera. Pero que antes, pues no. La ILP, una costosa iniciativa ciudadana, desapareció en la nada, como un ninja, con los votos de PP y JxS. Por JxS votó no hasta el gato/cantautor.

En la rueda de prensa de Otegi, después del ILPcidio, LLuís Llach estaba al lado de Otegi. Quizás, con este acto, accedía a una suerte de desodorante, que le quitaba el tufo de su no a una iniciativa popular razonable. La política oral, en fin, es una sustancia que limpia la política real. Por lo que está llena de futuro. Mientras Otegi hablaba, Llach modulaba una cara que me recordaba algo. Era la cara, otra vez, del futbolista escuchando el himno. Socorro.

Sobre Otegi. Otegi vino con un séquito de Bildu. No tengo ni idea del pack Euskadi. Arturo Puente, un periodista de Navarra, me explica que se trata de veteranos. Es decir, de personas que, junto con Otegi, deberán de desaparecer del mapa para sellar el acceso a una nueva realidad. Debería de pasar lo mismo en el PP, supongo. No creo, snif, que pase. Otegi, por cierto, ha practicado cierto aggiornamento --era palpable en sus tuits y en las entrevistas realizadas en la cárcel--, y utiliza retórica e imágenes que se han creado en la sociedad en estos últimos cinco años. Por ejemplo, más que reivindicar la independencia, reivindica la soberanía frente a Europa. Para, sic, "dar poder a las personas". Utilizo esas frase y otras, que aparecen --otro snif-- en la lápida de Syriza. Otegi habló del Procés. Explicó que había acabado con España, que era un éxito, y que sería deseable reproducirlo en Euskadi. Supongo que este era el objetivo de CUP. LLenar de vida el Procés desde su izquierda, y sembrar la contradicción en un Govern que, como ha quedado dicho, no se contradice jamás, pues su campo semántico es más amplio que el de Ruiz Mateos, por citar un ideólogo. Ejemplum: después de arropar a Otegi, para desarropar, sin que nadie lo vea, una ILP, el pack JxS seguirá buscando la pista de aterrizaje ésa que les comentaba. Mañana, en fin, será otro día.

 

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí