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PROCESANDO YA NO SÉ QUÉ

Puigdemont hizo en mí maravillas

La decisión del Gobierno de penalizar el Procés está atrayendo lecturas no previstas sobre el Gobierno, la monarquía, la Justicia, el Estado

Guillem Martínez Barcelona , 19/04/2018

<p>Carles Puigdemont.</p>

Carles Puigdemont.

Luis Grañena

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1- Describir algo que no para de variar, pero que siempre es su esencia, es como describir el fuego o el rostro de la persona que amas. Pura poesía. Bienvenidos a Procesando non-stop.

2- Todo, dentro de su ausencia de cambios, ha variado con la pirula alemana a la petición de galeras a Puigdemont por rebelión. Un señor alemán muy listo me explica que la decisión alemana ha sido, en ese sentido, muy poco alemana. No se ajusta a la costumbre alemana al respecto. Trasciende, por tanto, a Alemania. Por lo que es posible entenderla como un toque, una petición de tranquilidad al Gobierno. O, como decimos los politólogos alemanes, un quietenparadenleonen, concepto que afecta a ese hieratismo esp y cat. Les explico primero el cat, que es más concupiscente, ese adjetivo que nunca he utilizado y que vete a saber qué significa.

3- En Cat, la decisión alemana ha afectado. Propagandísticamente, por supuesto. Es decir, ha supuesto, en primer lugar, un nuevo bucle propagandístico, que vendría a insistir en que todo esto ha sido una victoria, que Europa ens mira, que ahora sí que sí. Vamos, procesismo puro, a la búsqueda de la próxima casilla (eléctrica). Es decir, nada.

4- En términos judiciales, lo de Alemania no ha sido una victoria para el procesismo. De hecho, la defensa de Puigde no se ha comido un rosco. La defensa iba de demostrar persecución política, que el tribunal alemán rechazó plis-plas system, si bien, en ese trance, puso sobre el tapete –un tapete es algo que sólo utilizan los jugadores– el hecho de que ha habido una exageración desproporcionada en los cargos. Es decir, una brutalidad, por parte del Estado. Poca broma. 

5- Sobre ese hecho, categórico y contundente –el Estado no ha quedado bien parado, sino todo lo contrario–, debidamente modulado por la propaganda procesista, parece hilvanarse la nueva etapa del procesismo, sustentada en victorias internacionales en todos los frentes, que no está claro que se hayan producido.

se sigue a toda castaña con lo que en los medios procesistas se califica de resolución de la ONU ante el caso Jordi Sánchez. No es una resolución, es un acuse de recibo

6- Por ejemplo, se sigue a toda castaña con lo que en los medios procesistas se califica de resolución de la ONU ante el caso Jordi Sánchez. No es una resolución, es un acuse de recibo, emitido, además, por una entidad de la ONU formada por Estados, no por la estructura misma de la ONU, y que la ONU no utiliza para condenar o apostillar a Estados –que, por otra parte, tradicionalmente pasan de lo que la ONU les diga; el Sahara o Palestina pueden ser un ejemplo colorido–. El Presi del Parlament, a su vez, ha dicho que ha pedido una reunión con la ONU, y reuniones con la UE, esa institución que pasa oficialmente tres pueblos de Cat. Y de la Padania. El Parlament, a su vez, también hará una recusación de Llarena, que no pinta que. Todo eso ha ocupado muchos telenotícies. De lo que se deduce que la función de todo ello era esa. Calentamiento global/procesismo. Esto, y lo del punto 7, será importante para reírnos como piratas en el punto 8.

7- La decisión alemana, a su vez, ha modificado las defensas de los detenidos. No mucho. Es decir, ha modificado lo que comunican. Todo esto va, snif, de comunicación. Los detenidos, así, han dejado de declarar ante el juez que todo fue poesía simbólica. Si bien no han dicho lo contrario, ahora los acusados ponen énfasis en algo que deberían haber hecho desde el primer día –lo que le quita entidad al asunto–: el hecho de que es una causa política.

8- El procesismo, esta mañana a primera hora –y ya llevamos varios meses; desde horas antes del 27O–, carece de plan A y B. Y de proyecto. Los puntos 6 y 7 invitan a suponer cuál puede acabar siéndolo. A través de noticias sobre el reconocimiento europeo y mundial ante el sufrimiento sufrido, a través de la exposición de sufrimiento en las declaraciones en el TS, ir tirando millas, encender al usuario del Procés, y mantenerlo calentito hasta unas elecciones. Es decir, que van, parece ser, a por elecciones. Elecciones, tal vez, cada seis meses, en las que el procesismo siempre sacaría algo mas del 40%. Lo que, a cambio de nada, a cambio de una experiencia sentimental, no está nada mal. La vista, no obstante, está situada en las municipales del año que viene. El procesismo, una máquina de eliminar y depurar a las izquierdas cat, aspira a corregir esa molestia que es un Ajuntament de BCN de izquierdas. Es posible, snif, que la ciudad, en esas elecciones, viva un combate a muerte, épico, eléctrico, barroco y alejado del siglo XXIZzzzz –es decir, de la precariedad y la crisis democrática– entre dos banderas, la del procesismo/Cat y la C's/Esp. Socorro. Importante: si el procesismo quiere formar Govern, tiene hasta el 22M para decidirse. Por lo que sé, no saben qué hacer. Lo que tiene guasa. 

9- No viene a cuento pero, ya que ha salido el concepto BCN, y para visualizar lo que está pasando en BCN, ahí va esta anécdota. En el último pleno, y con los votos de la CUP -la CUP carece de uniformidad; es variada; la de BCN, en ese sentido, muuuuuy rara–, se pelaron la posibilidad de una multiconsulta municipal, en la que estaba previsto decidir sobre la remunicipalización del agua. Oletú. El procesismo, lo dicho, es una máquina de eliminar y depurar a las izquierdas cat, etc.

10- Bueno, todo este subidón mediático –puntos 6 y 7– no creo que se traduzca, por parte del procesismo, en una lucha legal por derechos, por ampliar la democracia o, indirectamente, en una erosión consciente del R'78. La defensa de los detenidos no van por ahí. O, al menos, está siendo tan inoperante y anecdótica –con la que está cayendo– como siempre. Exempla: el abogado de Sánchez, para recusar a Llarena, parece que invocará, en vez de un argumentario político y de derechos potente, frontal, agresivo, democrático, la utilización que hace el juez de la primera persona en sus autos. Es decir, nada. El procesismo sigue siendo un objeto para consumo interno, una prolongación de ciclo electoral, un intento –exitoso– de reconducir la crisis de representatividad visualizada en 2012. No es un combate democrático. 

11- Sobre el Procés como campaña electoral permanente. Importante. El procesismo sólo se comunica con periodistas acólitos y que se saben aguantar la risa. Uno de ellos ha dejado caer que el futurible es la creación de un movimiento. Supongo que una lista electoral continua, apoyada continuamente por las organizaciones peronistas cat. Se llamaría Moviment 1 d'Octubre, o algo así. Supondría la incorporación a JxC de –como mínimo– PDeCAT y de ERC, que por lo visto está más pocha de lo que parece, y predispuesta a ser engullida con patatas. O, incluso, sin. Si esto, finalmente, se consigue, supondría el triunfo de Puigde sobre todas las cosas. Es decir, el triunfo sobre el corpus del catalanismo de la opción menos formada, más y mejor seleccionada negativamente, con menos capacidad de lectura de la realidad, pero más próxima a la propaganda, al consumidor de propaganda y de identidad, y más –aún más– próxima a las nuevas derechas europeas.

Puigdemont, esta mañana a primera hora, es un símbolo para la mitad de Cat. Y nada para la otra. Por lo que veo, empieza a ser, por tanto, un tipo castizo e inexportable, como el Dioni, como Tino Casal, o como Josmar

12- Este domingo hubo mani en BCN. Yo no fui, que estaba en Minneapolis –jamás pensé en mi vida que llegaría a decir esta frase; mola–. Me dicen algunos compis que la mani –nutrida, unas 300.000 personas, que se dice rápido–, tuvo como epicentro catártico la figura de Puigdemont. Los niveles de culto a la personalidad ruborizaron, al menos, a varios corresponsales con los que hice chistes a la vuelta. Hubo, me dicen, grupos corales que, incluso, cantaron himnos a Puigdemont. Puigdemont, esta mañana a primera hora, es un símbolo para la mitad de Cat. Y nada para la otra. Por lo que veo, empieza a ser, por tanto, un tipo castizo e inexportable, como el Dioni, como Bruno Casal, o como Josmar –un producto cat; busquen en Google–. Un fenómeno cultural. Que puede ser un fenómeno político, una vez se rebajan los conceptos 'fenómeno' y 'político'. Que, me temo, es lo que está pasando en este arranque de siglo. Como metáfora de su significado político, ahí va esa metáfora personal suya: en la cuarentena –un mal tiempo para la lírica– se separó y acabó viviendo en una roulotte. Algo que, a mí personalmente, que vivo epistemológicamente en una roulotte desde antes de la circuncisión, me inspira respeto. Pero que, a su vez, fija su límite político. Los chicos roulotte siempre tenemos el riesgo de que sólo sabemos defender la roulotte, y no conceptos más amplios y abstractos, que son los que molan. Cómo la defiende la roulotte, empero, el tío, en Bruselas y Berlín.

13- Antes de abandonar el marco Cat, unos minutos musicales. Hace pocos días la Gene ha perdido una demanda contra Gemma Galdón. Galdón, en una de las tertulias radiofónicas más importantes del trade-mark procesismo, explicó que el Govern de la Gene era intrínsecamente corrupto. Le cayó la caballería, en forma de demanda judicial –la judicialización de la política, del periodismo es un sello de la democracia esp, sea esp a palo seco, o cat–. Pues bien, la defensa de Galdón aportó un tocho de 900 páginas, con casos de corrupción en la Gene, que fijaban el hecho de que el 17% de los 295 consejeros autonómicos empurados por aquí abajo han sido cat, lo que confiere a la Gene el primer puesto en ese difícil ranking, que de por sí integra a los mejores de Europa en su género. La Gene, es decir, usted, pagó las costas. Bueno, usted se encuentra aquí. Para saber más sobre el concepto aquí, váyanse pitando al punto 14.

14- EL conflicto cat es de difícil solución. Aparte de porque es difícil solucionar algo entre personas sin palabra, embebidos de sus mitos, y con mitos de difícil explicitación en público, el conflicto integra a dos instituciones –Govern, Gobierno– carentes de prestigio en Europa. El Govern, por cierto, perdió todo su prestigio internacional con la tomadura de pelo del 27-O. Literalmente. El Gobierno Esp lo está perdiendo con la represión desorganizada que ha organizado al optar por la vía penal como sustitutivo de la política o, incluso, del ingenio. Como parece indicar la decisión alemana.

15- De hecho –hola, empezamos a hablar del Estado/Gobierno–, tras la decisión alemana, el Gobierno se ha vuelto un tanto majara. Está afectado, despistado y navegando. Es decir, está procesista. Un Gobierno de Estado procesista es más peligroso que un mono con una pistola, mientras que un Govern procesista sólo es más peligroso que un mono con un matasellos. 

16- Ha quedado comprometida la división de poderes local. Y, en ese trance, el Judicial está haciendo cosas que hasta hace 3, 2, 1 segundos sólo lo hacía el procesismo. Cosas sin prestigio, gaseosas y contraproducentes para la función pretendida, como un alegato del TS contra la judicatura alemana, que está causando estupor en Alemania y su cinturón metropolitano/ Europa.

17- Además, empieza a haber pitote. EL Gobierno, por mediación del ministro de Hacienda, que se dice rápido, ha desautorizado a Llarena. Montoro ha dicho, oficialmente, que no hubo malversación. Vamos, que una vez que Llarena se lanza a la piscina con la cosa rebelión y pierde, ahora, el  mismísimo Gobierno está comprometiendo una extradición por el delito de malversación. ¿Qué significa esta actitud gubernamental? 

18- Significa que, tras lo de Alemania, el Gobierno se está rajando. La lió penalizando la política. Y no lo puede parar, pues no se puede parar la máquina judicial sin que nadie se ría aún más. El desprestigio es inaudito. Y lo será más. En tanto que todo esto acabará, sea cual sea el resultado, en un desprestigio descomunal para el Estado y la Justicia esp. Ahora mismo, por ejemplo, acabará así. Los encausados por rebelión –todo apunta a ello– serán condenados a penas de hasta 30 años. Una década o así después de este despelote, la justicia europea se pronunciará, como hizo con la doctrina Parot, aquel atentado contra los derechos, sobre esas condenas y sobre ese uso gore del delito de rebelión. Además, por el mismo precio, Europa volverá a incidir en ese clásico esp que son los juicios, de primera instancia, en el TS. Es decir, sin segunda instancia posible, ese derecho que no existe en Esp cuando te empura el TS. 

19- Pero en la polémica Hacienda-Llarena quedan implicadas más instituciones. Como la Guardia Civil, ese benemérito cuerpo que se está llenando de gloria en la crisis cat. No sólo cascó viejas el 1-O en defensa de la democracia, como siempre ha hecho la GC desde su fundación por el Duque de Ahumada, ese Nobel de la Paz, sino que está haciendo unos informes en los que se intuye cierta falta de lo que sobra en los de la serie CSI. Por ejemplo, y al contrario que Hacienda, se ha publicado que los investigadores deducen y demuestran la malversación no a través de cuentas bancarias, intervenidas por Hacienda desde mayo, sino a través de mails, declaraciones, pensamientos. Es decir, la GC se está revelando como un cuerpo especializado en mails, declaraciones, pensamientos y suposiciones, y no en investigaciones. Un cuerpo, vamos, tertuliano. 

la GC se está revelando como un cuerpo especializado en mails, declaraciones, pensamientos y suposiciones, y no en investigaciones. Un cuerpo, vamos, tertuliano

20- Eso es especialmente grave si pensamos que los Cuerpos de Seguridad del Estado llevan el grueso de las investigaciones por la cosa cat. Exempla: ha trascendido que 42 líderes de los CDR están siendo 'controlados', que vete a saber lo que significa cuando los controla un cuerpo que no domina el control de una cuenta corriente, de por sí más estática que el militante medio de un CDR. 

21- Más sobre desprestigio institucional. Precisamente, a través de un informe de las Fuerzas de Seguridad del Estado, la Audiencia detuvo en su casa a una militante de los CDR, acusada por la fiscalía de la Audiencia, de terrorismo y –lo han adivinado– rebelión. Un juez de la Audiencia rebajó los cargos a los habituales en una manifestación cuando te pillan/desórdenes públicos, y dejó en libertad con cautelares a la acusada. Posteriormente, la fiscalía ha vuelto a pedir terrorismo y rebelión y prisión sin pasar por la casilla de salida. Todo este itinerario explica lo peor que puede pasar en un Estado de Derecho: una justicia no predecible, aleatoria, a su bola, cambiante. Y cuerpos de seguridad que juegan en esa Liga. Socorro.

22- Más sobre desprestigio institucional. La detención de la chica CDR se produjo al día siguiente de una manifestación, organizada por los CDR, contra el rey, que vino a BCN a un acto del Judicial. Es decir, parece ser una consecuencia de la manifestación contra el Jefe del Estado. Lo que no mola ni en Alemania ni en Lima. Bueno, en Lima cuando Fujimori, igual sí. 

23- Y más sobre desprestigio institucional. En ese acto del rey, el Presi del CGPJ declaró en su discursete que "la ley (...) expresa la voluntad de la mayoría en un Estado democrático como el nuestro". Vamos, que si eres minoría, lo tienes claro. La democracia, por otra parte, es poco más que el cuidado de las minorías. El rey, el más preparado desde la dinastía Ming, etc, aludió a su vez a los jueces como un grupo "que cuenta con la confianza y el apoyo de la Corona". Vamos, que volvió a fundir el destino de la institución con el delito de rebeldía, que NS/NC en Europa y, a partir de cierta generación, también por aquí abajo. 

24- Y más sobre desprestigio institucional. Se ha producido una reuni de fiscales, en la que se acuerda seguir empurando a los alcaldes que participaron en el 1-O. Unos 712. Si en Europa hacen chiribitas con la cosa rebelión, la están empezando a hacer ahora con la cosa malversación, a ver lo que dicen cuando se alquitrane y emplume a 712 alcaldes. 

25- El Procés no era nada. Una nueva poética del electoralismo, la substitución de la política por la propaganda. La decisión del Gobierno de penalizarlo está atrayendo lecturas no previstas sobre el Gobierno, la monarquía, la Justicia, el Estado. El Procés seguirá sin ser nada. Carece de políticos con perspectiva, y de un apoyo social suficiente como para traducir la cosa más allá de un juego extraño, que ocupa el grueso del tiempo de más de 40% de la sociedad en actividades autorreferenciales. La erosión que está provocando la respuesta gubernamental, no obstante, es importante. Y puede ser determinante en algún momento del futuro. Ya lo está siendo.

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Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

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4 comentario(s)

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  1. Mònica

    Se nota que no has escuchado a Emmerson opinando sobre el caso de la ONU, ni tampoco lo que comenta sobre la profesionalidad de los abogados europeos y catalanes de Puigdemont y los consellers, porque creo que te llevarías más de una sorpresa. Y quizás deberías leer más prensa internacional, poqué opinan claramente lo contrario de lo que tu expones aquí. GM defraudas más que informas.

    Hace 3 años 6 meses

  2. Rmont

    Yo iba a suscribirme a ctxt.es por la profundidad de los análisis de sus colaboradores. Pero visto el tiroteo del presente GM, con su prosa neochachipiruli que parece pretender situarse por encima del bien y del mal, pero debajo del regular, tendré que pensármelo de nuevo. Me ha parecido más una colección de pinceladas en una sábana perpetradas por un mono con una brocha que una reflexión desde la distancia que le proporcionan los anteojos marca AColau.

    Hace 3 años 7 meses

  3. Fermi

    Pues hala, todos a cantar odas a puigdemont, a aprobar "leyes de transición" que le dan los tres poderes a él, y a aplaudir como usa nuestro dinero para intentar encerrar a periodistas o a manifestantes (oiga, ¡que aún hay 8 presos de los del 15m!). En fin: el procesismo se ha comido a las izquierdas.

    Hace 3 años 7 meses

  4. Buzemann

    A ver GM, te tenía un gran respeto y admiración a pesar de no siempre compartir perspectivas. Pero, sobre todo desde el otoño catalán y el despliegue de la represión Esp a lo bestia, veo que tiendes a hacer afirmaciones sin haber invetigado mínimamente , lo que me defrauda y me preocupa y creo que debería preocuparte también a tí, en tanto que analista sutil y punzante -con tu particular toque sexy/snob- especialmente preocupado por los "marcos" y la construcción de "realatos". Sobre todo, de los Otros (aka "procesistas"), pues noto que no te cuestionas de qué tipo de "marcos" y "relatos" participan y co-construyen tus incisivos análisis. En cualquier caso, al tema: PUNTO 6. Las medidas cautelares NO son un "acuse de recibo" (cualquier persona que tenga un mínimo conocimiento de cómo funcionan los comités de NNUU lo sabe). Son una medida cautelar que, como tal, se adopta de forma cautelar y ante el riesgo inminente de un daño irreparalbe. Infórmate antes de desinformar. Puedes contactar con OACNUDH o ONG que litigan casos ante la ONU para que te confirmen esto. De paso, preguntáles cuántos prescedentes hay de que el Comité de DDHH de la ONU pida medidas cautelares a un Estado europeo. Te sorprenderás. Ah, y ya que estás, pregúntales también si creen que esto es propaganda de los "medios procesistas". Cordialmente, uno que -cuando vuelve a casa tras participar en una coral de oda a Puigdemont- trata de informarse. salut

    Hace 3 años 7 meses

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