1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

TRIBUNA

Ecuador deja atrás a la derecha neoliberal

La victoria de una opción de progreso requiere la suma de las fuerzas anti-neoliberales y esto implica reconducir el debate hacia la segunda vuelta más allá del relato pro o anti Rafael Correa y sus años de gobierno

Adoración Guamán / Soledad Stoessel 22/02/2021

<p>El candidato correísta Andrés Arauz en un acto de campaña.</p>

El candidato correísta Andrés Arauz en un acto de campaña.

Euronews

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

El día 7 de febrero se celebraron las elecciones generales en la República del Ecuador para elegir al presidente, vicepresidente y asambleístas, incluyendo también los parlamentarios andinos. Los resultados, que no fueron oficialmente publicados hasta el domingo 21 de febrero, muestran la contundente victoria de Andrés Arauz, candidato del correísmo, con el 32,7 % de los votos y un margen de 13 puntos con el siguiente candidato, un buen resultado que, sin embargo, no permite eludir la segunda vuelta electoral. En segundo lugar se sitúa la candidatura de la derecha neoliberal financiera y conservadora representada por el banquero del Opus Dei Guillermo Lasso, con un 19,74% de los votos. Tras él, Yaku Pérez, de Pachakutik –el brazo político del movimiento indígena–, ha obtenido el 19,38 % de los sufragios.

Este ajustado margen entre los candidatos Lasso y Pérez disparó acusaciones cruzadas de fraude y exigencias de revisión del recuento que finalmente no fueron aceptadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Tras dos semanas de crispación, con numerosas injerencias por parte de otras instituciones del Estado, los resultados oficiales confirman que la segunda vuelta, que se celebrará el 11 de abril, enfrentará a Andrés Arauz y Guillermo Lasso.

El análisis de la primera vuelta electoral permite situar, al menos, tres tesis que evidencian un sugestivo cambio en el panorama socio-político ecuatoriano: la debacle de la derecha neoliberal financiera; la aparición de otros clivajes –más allá del ya clásico correísmo-anticorreísmo– que marcaron la contienda electoral y que anuncian una incipiente despolarización política: y la apertura de posibles –y necesarias– alianzas en el campo popular que puedan dar lugar a una nueva mayoría representante de un proyecto de ampliación de derechos, justicia social e intervención estatal inclusiva.

La primera fotografía nítida del proceso político en curso es la movilización del voto hacia las opciones encuadrables dentro de un amplio bloque de “progresismo”

Todo ello combinado con dos elementos más: por un lado, la altísima participación electoral (82% del censo), que demuestra una importante voluntad de cambio político de las y los ciudadanos que acudieron a las urnas pese a la compleja situación que vive el país por la incidencia de la pandemia; por otro, la entrada en el juego electoral de aspectos geopolíticos, como la llegada al país, luego de la victoria de Arauz, del Fiscal General de Colombia, o declaraciones de altos funcionarios de la OEA, que demuestran la importancia que esta contienda electoral reviste para la región.

La primera fotografía nítida del proceso político en curso es la movilización del voto hacia las opciones encuadrables dentro de un amplio bloque de “progresismo”. En sentido contrario, se visualiza la clara derrota de la derecha tradicional que representan los dos partidos, liberal-conservador y social-cristiano, que concurrieron en coalición a las elecciones, con Lasso a la cabeza. Entre las elecciones de 2017 y las de este año, la suma de ambos partidos ha perdido 24 puntos. Enfrente, la suma de la Izquierda Democrática, Pachakutik y la Unión Nacional por la Esperanza (la reciente coalición de movimientos y organizaciones estructurada alrededor de la identidad correísta) acumularon el 68% de los sufragios.

Como se hizo evidente en los días siguientes a las votaciones, esta distribución no permite vaticinar un posible endose en bloque de los votos, pero sí indica un importante voto de castigo al modelo de neoliberalismo oligárquico-financiero que el bloque de poder, apoyado sólidamente por las derechas, ha venido implementando durante los últimos cuatro años. La implantación –no consultada ni votada en las urnas– de un programa de ajuste estructural a la vieja usanza reveló las tramas más perversas cuando neoliberalismo y autoritarismo aparecen ligados. Fuga de capitales, exoneración de impuestos, condonación de deudas, privatización de empresas públicas, puertas giratorias para perpetuar acumulación de ganancias, desinstitucionalización del Estado, fueron algunos de los elementos que dibujaron el panorama. Este despojo se combinó con una apuesta autoritaria que combinó detenciones, persecución y operaciones judiciales-mediáticas (lawfare) contra el movimiento correísta, junto con la represión de toda protesta social. 

Esta inicial imagen de conjunto se hace más compleja si analizamos cada una de las candidaturas. Tanto la campaña como los resultados ponen de relieve el cruce entre la polarización correísmo-anticorreísmo y otros ejes de posicionamiento político-ideológico. En otras palabras, lo que antes era un electorado, incluso un país, partido en dos, ahora se ha fragmentado en función de otros polos discursivos, identitarios y programáticos.

Lo que antes era un electorado, incluso un país, partido en dos, ahora se ha fragmentado en función de otros polos discursivos, identitarios y programáticos

En primer lugar, ha emergido con fuerza un polo ideológico directamente vinculado con la revuelta popular de octubre de 2019 en la que cobró protagonismo el movimiento indígena: progresismo plurinacional-popular frente a neoliberalismo oligárquico. Dicho polo trascendió el clivaje correísmo-anticorreísmo en la medida en que en las protestas y reivindicaciones de aquel octubre confluyeron en bloque en el movimiento Revolución Ciudadana y movimientos y organizaciones sociales diversas (estudiantes, feministas, sindicatos) con el protagonismo indiscutible del movimiento indígena, que durante la década correísta había confrontado en múltiples ocasiones con el gobierno.

Para entender la irrupción de este nuevo eje es imprescindible puntualizar que el excelente desempeño electoral de Pachakutik no ha sido una sorpresa. Su candidato jugaba sobre los resultados de las elecciones seccionales de 2019, en las que Pachakutik obtuvo 5 prefecturas, entre ellas la del propio Pérez y más de 20 alcaldías. Además, su candidatura estaba llamada a capitalizar el crédito político que el movimiento indígena logró en el marco de la mayor movilización en lo que va del siglo, y que catapultó nuevamente al movimiento indígena como sujeto político en el plano nacional. El diálogo nacional y televisado entre el gobierno y la dirigencia indígena para destrabar el conflicto puso de relieve el protagonismo de los líderes indígenas (distintas vertientes dentro del movimiento) y su estandarte antineoliberal: rechazo al retiro de los subsidios a los combustibles y del acuerdo con el FMI. Sin embargo, entre octubre de 2019 y febrero de 2021 se han hecho evidentes las tensiones internas del movimiento.

No han faltado voces dentro del movimiento indígena, como el carismático líder Leónidas Iza, que han señalado que los resultados electorales habían sido buenos “a pesar” del candidato Pérez. De hecho, merece la pena señalar que Pérez nunca condenó la dura represión del gobierno de Moreno sobre las manifestaciones de octubre. Al contrario, su posición de apoyo al gobierno durante sus años en la prefectura de Azuay fue más que evidente. Además, determinadas propuestas del programa de Pérez casan mal con las reivindicaciones tradicionales del movimiento indígena, como la llamada a una consulta sobre la minería, la rebaja impositiva o la eliminación del impuesto a la salida de divisas. Enfrente, Leónidas Iza se apresuró a marcar el campo de juego para la segunda vuelta con un claro proyecto ambientalista y antineoliberal, que debería imposibilitar un pacto con Lasso.

Más allá de estos ejes, el candidato posicionado en cuarto lugar, Xavier Hervas, en cabeza de la candidatura de Izquierda Democrática, con un nada desdeñable 15,69% de los votos, ha sido la gran revelación de este proceso. Con propuestas “suaves”, su campaña se orientó a un conjunto de votantes hastiados de la polarización, lanzando un mensaje fuera del eje ideológico pro o anti neoliberal. Sorprendentemente, en lugar de esperar al final del recuento, Hervas decidió dilapidar su capital político al día siguiente de las votaciones, llamando a un pacto por Ecuador contra la candidatura de Arauz, por representar a la “dictadura correísta”.

Con este complejo escenario se plantea una segunda vuelta que enfrentará a Andrés Arauz, liderando la Revolución Ciudadana, con Guillermo Lasso al frente de la suma de las derechas del país. La victoria de una opción de progreso requiere la suma de las fuerzas anti-neoliberales y esto implica, necesariamente, posicionar el debate hacia la segunda vuelta más allá del relato pro o anti Rafael Correa y sus años de gobierno. No cabe duda de la importancia del vínculo entre la candidatura de Arauz y el expresidente. Es indiscutible el capital político que mantiene el exmandatario entre las bases de la Revolución Ciudadana. Sin embargo, el Ecuador que hoy se expresa en las urnas ha mostrado su voluntad de ir más allá de dicha polarización. Se devela así la urgencia de renovar las agendas públicas con un componente más progresista en el campo de los derechos (sexuales, reproductivos, asociativos, sindicales y participación ciudadana) y respecto de la cuestión ecológica. Este asunto, que durante años ha sido un campo escabroso para el correísmo, es particularmente importante de cara a la construcción de alianzas con el movimiento indígena. Si se observa el programa defendido por Arauz, puede apreciarse un giro hacia objetivos como alcanzar la justicia ecológica, enfocar el cambio climático como crisis civilizatoria, reconocer la labor de los pueblos originarios en la protección de la biodiversidad, promover nueva opciones como la minería inversa y mantener la histórica postura de rechazo a la impunidad de las transnacionales por los crímenes ecológicos en el territorio ecuatoriano, muy particularmente el conocido caso ‘Chevron’.

Otros elementos que están ya generando dinámicas preocupantes de cara a la salud democrática del proceso electoral ecuatoriano son la actuación del CNE y la injerencia de actores extranjeros.

La convocatoria de estas elecciones vino marcada por una serie de actuaciones del CNE que dificultaron la inscripción de la candidatura de Arauz

El CNE es la instancia llamada a garantizar los derechos de las y los electores con rango de función del Estado en la Constitución ecuatoriana. Su composición actual comprende vocales representantes de Pachakutik y de las derechas, fruto de los pactos alcanzados durante el gobierno de Lenín Moreno que dejaron fuera de esta institución a la Revolución Ciudadana. La convocatoria de estas elecciones vino marcada por una serie de actuaciones del CNE que dificultaron la inscripción de la candidatura de Arauz, cuyo binomio fue aprobado in extremis. Tras un proceso caracterizado por cambios de criterio, obstáculos a la observación electoral y diversas inconsistencias técnicas, la actuación del CNE, desde la noche electoral hasta este momento, ha estado atravesada por el enfrentamiento interno de sus vocales, reflejando la confrontación por el segundo puesto entre Lasso y Pérez. Sin capacidad para llegar a un acuerdo, el Consejo ha acabado denegando la solicitud de revisión del recuento que parecía haberse pactado en un tête à tête de estos dos candidatos, realizado en la misma sede del CNE y ante decenas de periodistas. Por añadidura, diversas instituciones ajenas al proceso, como la Contraloría General del Estado o la Fiscalía, han aparecido en escena para “supervisar” la actuación del CNE y el sistema informático electoral, algo completamente irregular en pleno proceso electoral.

De manera paralela a la incertidumbre electoral, el nerviosismo de otros actores externos demuestra la importancia geopolítica del momento que se vive en Ecuador. En términos de política regional, no cabe duda de que una presidencia encabezada por Arauz fortalecerá el progresismo latinoamericano y la integración regional en clave soberana y anti-imperialista. Conscientes de esto, las élites han puesto de nuevo en marcha la maquinaria del lawfare, en un intento desesperado de abatir políticamente a Arauz y denigrar su imagen de cara a la segunda vuelta.

Así, el viernes 12 de febrero, el fiscal general de Colombia, Francisco Barbosa, viajó a Ecuador a petición de su homóloga en el país, Diana Salazar Méndez, con el objeto de hacer entrega de una información relativa a una supuesta vinculación entre Arauz y el ELN colombiano que, según publicó unas semanas atrás la cuestionada revista Semana, habría financiado su campaña. La intervención de ambas fiscalías se produce en un momento clave del proceso electoral como es el recuento, generando una amplia repercusión mediática con clara voluntad de afectar a la imagen del candidato ganador de la primera vuelta, Andrés Arauz, y al proceso electoral en general. Dada la gravedad de la injerencia y sus posibles repercusiones sobre el proceso electoral y la calidad democrática en Ecuador, numerosas personalidades y organizaciones latinoamericanas, como el Grupo de Puebla, alertaron a la comunidad internacional y a los organismos regionales e internacionales de derechos humanos.

El 11 de abril se decidirá la futura presidencia y vicepresidencia del Ecuador. Tras años de durísimo ajuste neoliberal, todo apunta a un posible cambio progresista, en la línea de Argentina o Bolivia. Queda mucha campaña por delante y el candidato Arauz tiene la necesidad de tejer acuerdos, ampliar reivindicaciones y acumular fuerzas para formar un nuevo gobierno que camine hacia la justicia social y ecológica, algo que repercutirá en el buen vivir, no solo en Ecuador sino en el conjunto de la región latinoamericana.

———

Adoración Guamán es doctora en derecho por las universidades de València y París X-Nanterre y ha sido docente en FLACSO-Ecuador. Ha coeditado el libro Neofascismo. La bestia neoliberal (2019) y junto con la abogada Carol Proner dirige para CLACSO el grupo de trabajo Lex mercatoria, derechos humanos y democracia.

Soledad Stoessel es licenciada en sociología y doctora en ciencias sociales por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), actualmente docente e investigadora en Argentina y Ecuador.

 

Autora >

Adoración Guamán

Es profesora titular de derecho del trabajo en la Universitat de València y autora del libro TTIP, el asalto de las multinacionales a la democracia.

Autora >

/ Soledad Stoessel

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí