1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Fernando Pereira / Presidente del Frente Amplio de Uruguay

“La unidad en la diversidad se construye con mucha paciencia”

Pablo Iglesias 12/07/2022

<p>Fernando Pereira Kosec en una imagen reciente. </p>

Fernando Pereira Kosec en una imagen reciente. 

Cedida por el entrevistado

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Fernando Pereira Kosec (1966) es maestro y preside el Frente Amplio (FA) de Uruguay desde el pasado mes de enero. Viene de una familia de izquierdas y lideró, durante seis años, la principal central sindical del país. Fue uno de los principales impulsores del referéndum para derogar la Ley de Urgente Consideración, considerada por la central sindical PIT-CNT y el FA contraria a los intereses de la clase trabajadora. La ley fue finalmente promulgada por el presidente Luis Lacalle Pou, pero la suya fue una victoria pírrica (50% frente al 48,7%) que demostró la enorme fuerza electoral de un Frente Amplio que aspira a volver al gobierno en 2024.

En 2024 habrá elecciones en Uruguay. ¿Se prepara ya el FA para recuperar el gobierno, especialmente después de ver un resultado en el referéndum de marzo que la derecha no esperaba?

Se prepara para construir la izquierda del 2050 y eso supone por un lado un nodo productivo, es decir hacia dónde va Uruguay en términos de matriz productiva, de agregado de valor, de cadenas de valor. Esto supone también tener una mirada corta, es decir, las luces largas encendidas que implica tener un plan de desarrollo productivo, desarrollo social, desarrollo económico y cultural, pero al mismo tiempo ser opción de gobierno en 2024. Para eso nos estamos preparando desde todos los puntos de vista. Equipos que de alguna manera den seguimiento a las políticas públicas principales y que sean herramientas para que el Frente Amplio haga propuestas en los próximos meses. En segundo lugar, una gira nacional de dos años consecutivos. Todas las semanas la dirección nacional del Frente Amplio visita una localidad del país y tiene cincuenta reuniones con organizaciones sociales, productivas, de la cultura, del arte… para, de alguna manera, tener una radiografía desde la base social que acumula el Frente Amplio. En tercer lugar, porque tiene un elenco de hombres y mujeres en condiciones de gobernar.

El referéndum fue un resultado importante, también la posibilidad de haber juntado 420.000 firmas, de las 800.000 que juntó el movimiento popular en seis meses de pandemia, pero lo más importante es que el Frente Amplio tiene actualmente abiertos, en un país de tres millones de habitantes, 400 comités de base. Los comités son el lugar en el que se reúnen los y las militantes frenteamplistas territoriales. Aspiramos a tener 500 antes de 2024. Tenemos unos 15.000 militantes activos y pretendemos tener comunicación con 65.000 militantes. Eso, en un país de tres millones de habitantes, es decisivo para el desarrollo electoral de 2024. Pero no nos estamos preparando solamente para las elecciones de 2024. La izquierda tiene que dar un golpe de timón a un gobierno que practica una política económica que acumula riqueza en los sectores más poderosos y deja la mayoría de uruguayos y uruguayas por el camino. Los comités de base, en los que confluyen militantes independientes con militantes de sectores y partidos que integran el Frente Amplio son herramientas políticas para la acción permanente, el ámbito en el que desde abajo se cultiva la unidad.

Todo lo que el gobierno ha podido desarmar en materia de políticas públicas, lo ha hecho. Pero hay políticas tan potentes en Uruguay que tocarlas sería el descalabro

El actual gobierno de Uruguay ha tratado de revertir varios logros de los gobiernos del FA, pero también se aprovechó de otros para gestionar la pandemia. ¿Cuáles serán las claves programáticas del próximo proyecto del FA para gobernar el país?

El gobierno actual es refundacional. Todo lo que ha podido desarmar en materia de políticas públicas lo ha hecho. Lo que pasa es que hay políticas tan potentes en Uruguay que tocarlas sería el descalabro del Gobierno. Por ejemplo, no es posible tocar el plan una computadora, un niño (Plan Ceibal), es muy difícil tocar las operaciones de ojos de cataratas efectuadas en el hospital para las personas pobres. Es muy difícil tocar políticas públicas de transferencias a los uruguayos en situación crítica. Pero luego sí han tenido iniciativas para debilitar las empresas públicas, la empresa uruguaya de telecomunicaciones, la empresa de combustibles, la de energía eléctrica, de forma tal que está claro que nos van a dejar un país en peores condiciones a las que ellos encontraron en 2019. Un país que tiene mayor concentración de riqueza, un país que ha debilitado sus empresas, que son capaces de distribuir de la mejor manera, un país con una educación de menor presupuesto y al mismo tiempo una desigualdad social dolorosa.

El Frente Amplio está preparando su programa, eso supone también visitar todo el país y hablar con las fuerzas vivas principales de la ciudad y el campo, pero también supone discutir con la academia, con la intelectualidad, con la cultura, para que cuando cualquier uruguayo o uruguaya vea nuestras propuestas tenga claro qué va a hacer el Frente Amplio en cinco años. 

Eso fue lo que sucedió en 2004. Cualquier uruguayo sabía que el Frente Amplio iba a convocar a la negociación colectiva inmediata que en 12 años no fue convocada; que se iba desarrollar un Sistema de Salud; que iba a intentar distribuir mejor a través de nuestra reforma tributaria; que iba a generar condiciones de mejor calidad de vida para los sectores más oprimidos, los trabajadores rurales o las trabajadoras domésticas y ese plan de gobierno incluso superó las expectativas que el Frente Amplio tenía.

Esta es la gran apuesta del programa del Frente Amplio que, siendo superador de aquel programa de 2004, permita que la gente cuando lea sepa qué vamos a hacer en 2024 cuando volvamos a gobernar, porque vamos a llegar y vamos a gobernar para transformar. Esas transformaciones tienen que quedar claras de antemano en cada una de las uruguayas y uruguayos.

Son ya 5 décadas de historia del FA. ¿Cuáles son las claves para construir la cultura unitaria de un espacio político con tantas corrientes y partidos?

Son cinco décadas de unidad en la diversidad y eso es la izquierda mirada desde sus distintos perfiles. Cuando se fundó el Frente Amplio en 1971 parecía imposible que los demócratas cristianos convivieran con comunistas, con socialistas, y con anarcosindicalistas en una misma organización. Sin embargo, eso fue posible porque los objetivos unitarios de construir una alternativa al modelo autoritario que primaba en la década de los 60 fueron superiores a las posibles diferencias que existían entre los sectores. Lo que se buscó en ese momento fue una unidad política en torno un programa de cambios y una unidad de principios. Luego la unidad se construye a partir de esos principios y del programa. En ese marco es posible que convivan diferentes identidades, que confluyen a lo largo de la historia en una identidad común, el frenteamplismo. Esa identidad común, lejos de pretender suprimir las otras, potencia y naturaliza las identidades de las distintas sensibilidades. La construcción del progresismo en Uruguay fue, de alguna manera, alimentándose por los sectores de los partidos tradicionales, que en aquel momento integraban el Partido Colorado y el Partido Nacional.

Hoy podríamos decir que buena parte del electorado del Frente Amplio surge y es parte o fue parte del Partido Colorado y Nacional. De forma que el Frente Amplio se transformó, con identidad propia, en la representación política más importante del Uruguay en los últimos 30 años. El mayor partido en 30 años y partiendo de la base que tiene 51 años de existencia.

Estos procesos tan largos son una ganancia, porque una vez que se llega a un acuerdo, toda la fuerza política lo defiende en todos los lugares

¿Cómo se construye la unidad en la diversidad? Con mucha paciencia. Los organismos del Frente Amplio están conformados a medias por los sectores y por los delegados de base que militan en territorio. Eso implica tejer mucho antes de tomar una decisión. Probablemente, para muchos en el exterior estos procesos se puedan ver como una pérdida de tiempo, pero lejos de ser así son una gran ganancia, porque una vez que se llega a un acuerdo, toda la fuerza política lo defiende en todos los lugares. Esto genera una unidad política y también unidad en la práctica, en el territorio, ahí donde se cambia la vida de las personas.

Proporcionalmente y teniendo en cuenta la población y el tamaño de Uruguay, el FA tiene mucha más militancia que la mayoría de las izquierdas de América Latina y de Europa. ¿Cómo puede participar tanta gente en las decisiones y en la vida del FA y de sus organizaciones?

Tenemos una elección interna, organizada por la fuerza política, con adhesión simultánea al Frente Amplio en la que participaron 136.000 personas, en las que se elige presidente nacional y las presidencias departamentales, la representación de los sectores y los delegados de base al Plenario Nacional y a la Mesa Política y en cada una de las departamentales. Esto en sí mismo muestra el nivel de militancia y la importancia de los comités de base para la estructuración política dentro de los territorios. Cada compañera o compañero frenteamplista milita donde vive, y si milita donde vive, conoce a su barrio, a sus vecinos, a las organizaciones sociales. Tiene vínculo con el pequeño comerciante, con el pequeño productor, con el pequeño industrial. Tiene vínculos con el sindicato, con las organizaciones sociales vinculadas al cooperativismo. Eso genera una militancia y un tamaño de militancia sorprendente sobre todo cuando han pasado 50 años.

Cada compañera o compañero frenteamplista milita donde vive, y si milita donde vive, conoce a su barrio, a sus vecinos, a las organizaciones sociales

Ahora el Frente Amplio convoca por sí mismo, es decir, es lo suficientemente importante como para que la gente sienta que la transformación del país o que los cambios positivos para un país, los cambios progresistas, solo son posibles con el Frente Amplio y eso convoca de alguna manera a la gente a participar.

Los liderazgos carismáticos han sido cruciales para las izquierdas latinoamericanas en los últimos años, pero también han generado enormes dependencias. En Uruguay, sin embargo, el hecho de que Pepe Mujica sea un referente mundial no ha impedido que la marca FA funcione por sí misma electoralmente. ¿Cuál es la clave para entender esa fuerza colectiva más allá de los líderes?

Los fundadores del Frente Amplio dejaron una huella imborrable, pero ninguna persona, ningún hombre ni ninguna mujer, por importante que fuera para el Frente Amplio –en aquel momento Seregni, Arismendi, José Pedro Cardoso, Juan Pablo Terra, Zelmar Michelini, Alba Roballo y tantos otros– podía ser más importante que el colectivo que se estaba formando en ese momento. Naturalmente iba a haber liderazgos potentes en algún momento, pero esos liderazgos no podían sustituir el protagonismo popular, es decir, el protagonismo de la gente.

El Frente Amplio es su gente. Si hay protagonismo popular hay Frente Amplio, si hay liderazgo que exclusivamente se base en el resultado de una elección, en ese liderazgo, entonces el Frente Amplio pasa a ser una parte subsidiaria de una personalidad atrapante y aquellos que creemos en las transformaciones profundas de las izquierdas, creemos también que estas transformaciones son colectivas. Entonces, ningún hombre ni ninguna mujer, por más importante que fuera para la izquierda, puede ser más importante que la fuerza política.

El Frente Amplio ha tenido liderazgos del tamaño de Mujica, de Tabaré Vázquez, de Danilo Astori, de Mariano Arana y sin embargo eso no fue impedimento para que el Frente Amplio, sin esas candidaturas centrales, alcanzara el 40% del electorado en primera vuelta en el año 2019, en una mala votación nuestra, pero que implicó que el 40% de los uruguayos apoyara al Frente Amplio. En este tiempo nos hemos estado fortaleciendo, en todas las encuestas de opinión el Frente Amplio aparece como la primera fuerza política del Uruguay ratificando la lógica de que vamos rumbo a obtener el gobierno. Pero no a obtener el gobierno porque se queda quieto el Frente Amplio, sino porque mueva toda su estructura organizativa en el sentido de cambiar la historia del Uruguay, que claramente atraviesa un momento regresivo. En este momento, pensar que el poder ejecutivo entregó el puerto por 50 años sin informe jurídico ni económico, que entrega la conexión de internet a empresas privadas de cable operadores del Uruguay sin contraparte clara y sin informes, son parte de las políticas que el Frente Amplio tiene que enmendar.

Los propios líderes carismáticos de la izquierda han propiciado el recambio

Valoramos mucho lo que es Mujica para los uruguayos y uruguayas y también lo que es para Uruguay, un enclave en el mundo. Valoramos mucho lo que hizo Tabaré Vázquez, la acción del compañero Danilo Astori en darle solidez económica al Uruguay y a Mariano Arana como líder de la izquierda montevideana, pero también somos conscientes de que esos liderazgos tienen que tener recambio, y que esos liderazgos están y que esos recambios se están produciendo sin dolor porque los propios líderes carismáticos de la izquierda los han propiciado. Han propiciado el recambio. De forma tal que el Frente Amplio es más importante que cualquier hombre o mujer que lo conforme, esa es la clave para no depender únicamente de una referencia personal. Porque luego los proyectos políticos se debilitan cuando ese líder pierde peso o cuando ese líder simplemente deja de estar.

Boric ganó en Chile, Petro y Francia Márquez acaban de ganar en Colombia. Se trata de dos países donde la izquierda parecía tener imposible ganar. Se espera la victoria de Lula en Brasil. ¿Qué está cambiando en América Latina?

La derecha ha sido cruel, no ha dado respuesta a los sectores populares. La derecha ha fracasado en la distribución, en los procesos de paz, en generar igualdad social, en dar herramientas mínimas para darle a los pobres lo que les pertenece, esos pobres, “descartados”, como los llamara el papa Francisco.

También se están resistiendo a que la única forma de vivir sea en la miseria, en la exclusión, en la pobreza y también hay una clase media que se da cuenta que estos gobiernos solo trabajan para los más poderosos y que todo lo que queda en el medio de alguna manera se ve desfavorecido. De alguna manera se trata de construir una lógica que permita alternativas progresistas a un modelo fracasado que se centra en que simplemente los países crezcan económicamente y en la suposición de que va a haber un derrame que va a contribuir a mejorar la calidad de vida de los demás.

Esto es un fracaso total y completo en toda América Latina. Lo fue en Chile, país al que por años nos vendieron como exitoso y acá en Uruguay elogiaban por el crecimiento del producto bruto interno. Pero cuando uno ve que la desigualdad es terrible, el modelo educativo es terrible, cuando la Constitución es muy negativa, la gente busca cambios. 

En Colombia ya hemos visto qué han sido los gobiernos de Uribe y los sucesivos gobiernos de la derecha. Lo que ha significado la violencia política y el movimiento paramilitar. La gente decidió un cambio profundo y cuando nadie lo esperaba, cuando creían que el electorado de la derecha iba a apoyar a Hernández y entonces la victoria de Petro era prácticamente imposible, se vio que hay un conjunto de colombianos que se rebelan ante la injusticia social, ante la falta de políticas públicas, ante el descalabro. Esto no implica que no miremos, ni demos seguimiento a procesos que se dan en América Latina que son crecimientos de derechas, de ultraderechas, que tienen un corte empresarial poco ideologizado, basado en el odio y en el disparatario político. Habría que prestarle mucha atención desde la academia, pero también desde la política. El proceso de Bolsonaro en Brasil, la llegada de Lasso al gobierno de Ecuador, la votación que tuvo Hernández, que aun perdiendo la elección tuvo una votación altísima para alguien que no viene del mundo de la política. También el propio Gobierno de Trump, que sigue manteniendo alto respaldo en Estados Unidos. 

Me parece que los latinoamericanos tendríamos que poder tener una mirada colectiva, para que si llegamos, como parece ser, juntos a gobernar, también la inserción internacional, también el regionalismo, también el fortalecimiento de los bloques regionales se desarrollen. Implica pararse en el mundo de forma distinta a la que los países de América Latina se han parado en el anterior proceso progresista. De forma tal que ahí hay un desafío que ojalá estemos a la altura de lograr.

Fernando Pereira Kosec (1966) es maestro y preside el Frente Amplio (FA) de Uruguay desde el pasado mes de enero. Viene de una familia de izquierdas y lideró, durante seis años, la principal central sindical del país. Fue uno de los principales impulsores del referéndum para derogar la Ley de Urgente...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Pablo Iglesias

Es doctor por la Complutense, universidad por la que se licenció en Derecho y Ciencias Políticas. En 2013 recibió el premio de periodismo La Lupa. Fue secretario general de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí