1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

guaridas fiscales

Ferrovial: hace tiempo que nos fuimos

Alegar que se van por inestabilidad jurídica es un claro gesto político con el que el consejo de administración de la compañía entra en la campaña de un año electoral

Carlos Martín Urriza 5/03/2023

<p>Patria ambulante</p>

Patria ambulante

La boca del logo

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Las personas que componen el consejo de administración de Ferrovial han anunciado que trasladan su sede social a Países Bajos, pero en realidad hace ya bastante tiempo que se fueron. Ellos y su empresa no se sienten ni forman parte de nuestra comunidad. Solo buscan ampliar su beneficio caiga quien caiga y, si había alguna duda, nos acaban de dejar claro que nosotros somos un asunto más entre el aeropuerto de Heathrow y el de Glasgow, una línea más en su cuenta de resultados. Siguen siendo personas, pero no como el resto, el mal del tío Gilito –el atesoramiento como fin en sí mismo– les ha hecho algo inhumanos. Como una especie de inteligencia artificial. El algoritmo de la acumulación de beneficios guía sus acciones.

Pruebas de esta deserción de nuestra comunidad las publica El País. Ferrovial solo ha pagado impuestos en tres años de la última década. En los seminarios de la Agencia Tributaria se pone a esta empresa y a la familia que la dirige como paradigma de la ingeniería fiscal y financiera. Desgraciadamente no es un fenómeno aislado, las grandes empresas hace tiempo que desertaron del sostenimiento de lo común. Por ejemplo, los mayores grupos del sector de la construcción, aquellos con una cifra de negocio superior a 500 millones, nunca han pagado más del 2% de sus beneficios en el impuesto de sociedades desde 2016. Y aquellos que ingresan más de 1.000 millones pagan menos del 1%.

Ferrovial solo ha pagado impuestos tres años en esta década. Las grandes constructoras pagan menos del 2% de sus beneficios 

Esta actitud gorrona es común a los grandes grupos empresariales en todas las ramas de actividad. Detrás de ello está el hecho de que las multinacionales han escrito las reglas de la globalización a su medida. Consiguieron que los beneficios obtenidos en el extranjero quedaran exentos cuando los repatriaban (en España lo están al 95%), a pesar del desempleo que generaron con la deslocalización de su producción y las deducciones que se aplicaron en el impuesto sobre sociedades para financiar la internacionalización. La deserción de las grandes empresas del sostenimiento de lo común debería movilizarnos como comunidad porque el algoritmo que las guía es insaciable y ya no tiene suficiente con que asumamos que no van a contribuir. Ahora, frente a la reglobalización, desde la Comisión Europea se lanza el mensaje de que hay que subvencionar a las grandes empresas para que no se vayan a Estados Unidos. Posiblemente terminemos haciéndolo y nada impedirá que se larguen con el riñón forrado de subvenciones, como ha hecho Ferrovial tras los muchos apoyos y negocios que ha hecho a costa de los Presupuestos Generales del Estado español.

Pero, ¿quién nos asegura que desfiscalizar o subvencionar a las grandes corporaciones será suficiente para calmar al algoritmo inhumano de acumulación constante de capital con el que están programadas? A las guaridas fiscales que promueven la competencia tributaria entre países dentro de la Unión Europea (Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo, Malta y Chipre) podrían sumarse iniciativas para eliminar el salario mínimo, las indemnizaciones por despido o recortes en las pensiones para aumentar las subvenciones a empresas. Esto no es una hipótesis, son políticas que ha puesto en práctica el Partido Popular en España con la reforma laboral de 2012, que recortó las indemnizaciones por despido y desniveló aún más el poder de negociación en favor de las empresas; o con la reforma de las pensiones de 2013 que recortaba el poder de compra de las pensiones un 30%.

Ferrovial es una anécdota en un sistema obsoleto que requiere un profundo reseteado

Ferrovial, como se ve, es una anécdota en un sistema obsoleto que requiere un profundo reseteado. Pero antes de entrar a pensar cómo sanear el código de programación de las grandes corporaciones, merece la pena hacer un paréntesis en el argumento dado por el consejo de administración de Ferrovial para terminar de largarse: la inseguridad jurídica ¿Qué han querido decir con esto? España es uno de los países más ricos del planeta, una de las cuatro grandes economías de la Unión Europea y la calidad de su democracia es indiscutible, aunque es cierto que hay problemas graves para la renovación de los órganos de dirección del Poder Judicial por la cerrazón del primer partido de la oposición. ¿Será esto lo que temen los dueños de Ferrovial?, que se renueven las altas salas de la judicatura, que la Audiencia Nacional cambie de personas y criterio, y en el futuro ya no libre a las grandes constructoras –como hizo recientemente– de la sanción que les impedía acceder a 30.000 millones en contratos públicos por haber amañado las licitaciones para obras públicas durante un cuarto de siglo, entre 1992 y 2017.

¿Serán los recientes impuestos sobre los beneficios extraordinarios de bancos y energéticas? Aunque no afectan a Ferrovial, ¿habrán encendido el piloto rojo de “cuando el beneficio de tu vecino veas cortar” en el salpicadero de amenazas democráticas del puente de mando de la constructora? Solo hay que ver la reacción de banqueros y magnates de petroleras y eléctricas que –salvo honrosas excepciones– han salido en tromba a criticarlos, ¡a pesar de que se giran sobre unos beneficios que obtienen gracias a una guerra! Y no se han detenido ahí, han llevado estos impuestos a los tribunales en un ejercicio de desfachatez y codicia que quedará para los anales de la historia del gran empresariado de este país. O tal vez de Países Bajos, si cunde el mal ejemplo.

Ferrovial tiene en España su tercer mercado y el 18% de su cifra de negocio, es decir, nuestro país sigue siendo una fuente de beneficios que el programa de atesoramiento no puede descuidar. La comunidad de la que Ferrovial obtiene pingües beneficios podría hartarse y exigir en las siguientes elecciones que las grandes aportaran al erario público en función de su capacidad de pago de manera permanente. Esto claramente es un riesgo de inestabilidad jurídica, no como la entendemos usted y yo, sino como la entienden estos señores: cualquier cambio regulatorio o en los administradores de la regulación que pueda recortar su beneficio. Decir que se van por inestabilidad jurídica es un claro gesto político con el que el consejo de administración de Ferrovial entra en la campaña de un año muy electoral. El mensaje es claro: con este gobierno “los que generamos riqueza” nos tenemos que ir, aunque sea falso y hace años que se hayan ido; da igual. Es un gesto político necesario para preservar la cuenta de resultados y que obliga a bajar a la arena a señores que arreglan sus cosas en despachos.

El riesgo de inestabilidad jurídica como la entienden estos señores: cualquier cambio regulatorio que pueda recortar su beneficio

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga. El caso de Ferrovial debe servir como acicate al Gobierno de España para promover cambios cuando presida el Semestre Europeo durante la segunda mitad del año. La nueva gobernanza fiscal europea, por ejemplo, será el marco ideal para avanzar en la armonización de la tributación de las grandes corporaciones en la UE. En este nuevo marco fiscal la Comisión propone establecer techos de gastos en los presupuestos de los Estados. España debería añadir que también se fijen suelos de ingresos, que garanticen una contribución fiscal suficiente y un impuesto mínimo de sociedades común del 15% sobre el beneficio contable para evitar el dumping fiscal entre países y la aparición de guaridas fiscales dentro de la Unión. No es de recibo que algunos Estados exijan a otros cuentas públicas saneadas y al mismo tiempo se especialicen en agujerear la base imponible del impuesto de sociedades para atraer empresas de los demás territorios. La mejor manera de superar las curvas que vendrán cuando se termine la fase de respuesta expansiva a la actual crisis y empiece el ajuste en las cuentas públicas es, precisamente, disponer de una estructura tributaria sólida donde las grandes empresas no puedan quedar fuera del esfuerzo colectivo.

La devolución de las ayudas públicas recibidas y los impuestos de salida deben servir como cierre de la política de normalización de la contribución de las grandes corporaciones al sostenimiento de lo común. Este esquema, de hecho, va a ganar protagonismo en la política de autonomía estratégica hacia la que se mueve la UE. Si las empresas ubicadas en áreas críticas van a recibir importantes subvenciones públicas de manera permanente, no parece de recibo que luego puedan deslocalizarse a Estados Unidos por la simple decisión de su consejo de administración. De la misma manera, los movimientos de las empresas dentro del Mercado Interior, que están amparados por la libertad de establecimiento, en el caso de las grandes corporaciones deben estar justificados por cuestiones productivas u organizativas y no ser una carta blanca, al igual que ocurre con el resto de libertades, que están sujetas a requisitos. Por ejemplo, la libre circulación de personas está restringida a noventa días a partir de los cuales se debe tener un trabajo o disponer de recursos suficientes para no convertirse en una carga para el sistema de asistencia social del Estado miembro de acogida, así como estar cubiertos por un seguro de enfermedad. Las empresas, sin embargo, pueden hacer lo que quieran, que siempre serán recibidas con los brazos abiertos, aunque sea a costa de otro Estado miembro.

------------------------------

Carlos Martín Urriza es director del Gabinete Económico de CC.OO., profesor de la UAH y consejero del CES de España.

Las personas que componen el consejo de administración de Ferrovial han anunciado que trasladan su sede social a Países Bajos, pero en realidad hace ya bastante tiempo que se fueron. Ellos y su empresa no se sienten ni forman parte de nuestra comunidad. Solo buscan ampliar su beneficio caiga quien...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Carlos Martín Urriza

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Marcoafrika

    Ferrovial como muchas otras empresas, responde a la lógica capitalista y dicho esto no habría mucho más que opinar al respecto de su traslado a otro país donde pagar menos impuestos. Me explico: el capitalismo es el sistema que han adoptado prácticamente en todos los estados de la Tierra a sabiendas de que es un sistema suicida y homicida por lo que respecta a sus creadores: nuestra especie. La cuestión sería plantearnos un arreglo, un cambio de paradigma o como coño quiera llamarse al sistema de distribución de bienes, para que aumente el bienestar de la población mundial y sobre todo su capacidad de supervivencia. Algunos estados lo intentan con un aumento de su intervención para regular los intercambios y distribución, intentando una economía más planificada y orientada al bienestar de sus pueblos, otros dejan obrar al "mercado" como si ese "constructo" fuese algo con personalidad y carnalidad....en definitiva, se trata de abolir el capitalismo y cuanto antes mejor pues no nos queda demasiado tiempo, la sugerencia es obvia, podría comenzarse con un consenso en la ONU para evitar los casos mas flagrantes de bandidaje...claro que en otra ONU, no en la de los siervos del Imperio USA donde el capitalismo salvaje es la norma.

    Hace 1 año 3 meses

  2. angsabl

    Se está poniendo el foco mediáticamente sobre el asunto Ferrovial ,de manera totalmente manipuladora y desinformativa, en el asunto económico como si fuera algo inaudito lo cual ya sabiamos de ésta empresa y de muchas más grandes empresas españolas que vienen heredadas del expolio franquista y del status Quo del régimen 78, PP,PSOE,pero el foco es más sencillo y es que ésta empresa es el paradigma del apoyo a una derecha rancia en época de elecciones....y aviso a navegantes.....de paso disciplinar al PSOE y Sumar!!!!y de paso también contra éste gobierno social omunista,bolivariano y ante todo contra Podemos en las instituciones!!!!!Ese es el foco...ese debe ser el relato de los medios,pero ay!!! tenemos medios de desinformación!!!!! SALUD Y REPÚBLICA!!!!

    Hace 1 año 3 meses

  3. juan-ab

    “Un ruego a la RAE: no son paraísos, son guaridas”, titula su artículo (Público, 05.03.23) Juan A. Gimeno (Plataforma por la Justicia Fiscal) utilizando el término “guarida” para referirse a los mal llamados “paraísos fiscales”. Como nunca lo había leído ni escuchado me gustó el cambio: por fin, pensé, llamamos a las cosas por su nombre. Y resulta que también hoy, Carlos Martín Uriza lo utiliza en su destacado artículo. Ojalá sea el principio del fin de un término que nunca debió ser utilizado, al menos en los medios de información que nos interesan. Lo mismo sucede con otro “palabro” que alguien, de imaginación sin duda portentosa, inventó al calificar como “buitre” a un fondo de inversión de esos que cuanto hace es pernicioso para la mayoría de las personas. Al contrario de un buitre, majestuosas aves cuya tarea principal es darle un sentido a la muerte de los otros y de paso dejarlo todo limpio como una patena; es por eso que las cuatro especies que nos acompañan están protegidas. Los buitres nada quieren saber con los vivos. Esta es su principal diferencia con los tales fondos de inversión cuyas presas, directa o indirectamente, siempre son personas cuya vida complican y ponen en dificultades cuando no en riesgo serio. Como tenemos un lenguaje variado y rico, en lugar de poner al inocente buitre a mal con el personal (para chivo expiatorio ya tenemos al bueno del lobo), ¿qué tal si usáramos “fondo codicia” (Afán excesivo de riquezas); “fondo rapiña” (Robo, expoliación o saqueo que se ejecuta arrebatando con violencia); “fondo usura” (Ganancia, fruto, utilidad o aumento que se saca de algo, especialmente cuando es excesivo), incluso “fondo de saqueo” (Apoderarse de todo o la mayor parte de aquello que hay o se guarda en algún sitio)?

    Hace 1 año 3 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí