1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

PROCESANDO EL YUYU

Se nos rompió la ODE de tanto usarla

La alta judicatura sigue siendo fiel, todo apunta a ello, al mensaje agresivo del rey, el 3-O, y a sus propias dinámicas y/o errores iniciales

Guillem Martínez 3/03/2023

<p>Borrador.</p>

Borrador.

CARLOS ECHEVARRÍA

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

1- La idea sigue siendo explicar lo de Cat a través de la revisión de sentencias del TS, posterior a la reforma del Código Penal, y a través de la respuesta a Llarena por parte del TJUE. Pero febrero es lo peor, etc. Febrero acumula. Es más, este febrero se ha cumplido un año de la guerra. Lo que obliga a hablar de esa unidad de pesos y medidas denominada año.

2- Un bebé de un año ya emite ruiditos sobre sí mismo, de manera que es posible suponerle tendencias. Como pasó con Siddharta Gautama, que antes del año ya decía monerías, como “No hay ya más venir a ser / No hay nada que realizar”. ¿Cómo es la Guerra, nuestro bebé de un añito, a partir de sus gorgoritos? No se pierdan el punto 3, ese inciso. Condensa tanto un año/el paso del tiempo, que igual se lo vendo a Shiseido para que hagan crema facial.

En plena guerra, la Comisión prosigue con los ajustes neoliberales/la selva

3- La Guerra. Se ignora el número de muertos que ha creado. Se ignora la propia razón de la guerra, más allá de una invasión fuera de derecho. ¿Es una guerra por territorios? ¿Por materias primas? ¿Para que un dictador recupere el mojo? Ni siquiera sabemos si todavía es una guerra balcánica al uso, o si ya han matado al archiduque en el Pacífico. No sabemos oficialmente la autoría del mayor acto de guerra de esta guerra, si exceptuamos la propia guerra: el atentado al Nord Stream. En el Báltico, un mar que, como el Carrefour, está equipado, estimados clientes, con instalaciones de videovigilancia para su seguridad. La autoría de ese atentado puede hipotecar una candidatura presidencial demócrata en Estados Unidos por décadas. O no. La UE ha emitido 11.000 sanciones económicas contra Rusia. ¿Han ido a parar a algún lugar efectivo? Medios serios –como The Economist– apuntaron la posibilidad de que Rusia proclamara la bancarrota en abril del año pasado. Y, visto lo visto, como que no. Que nos falle The Economist es, por cierto, importante. Explica que está pasando algo gordo en las cosas del informar. En las que no fallaban, quiero decir. Imagínate en las otras. Rusia, a su vez, ha emitido, como quien dice, una sola sanción a Occidente: chulearle las materias primas. La información sobre el resultado de ello también es difusa. Pero, a ratos, como los estorninos cuando buscan dónde dormir, adquiere una densidad precisa. En Alemania, por ejemplo, BASF se pira –¿a Turquía? ¿A China? ¿A Argelia? ¿A Estados Unidos? ¿A Rusia?–. Lo que supone el inicio, con todas las letras, de la desindustrialización en Alemania –las alemanias desindustrializadas, recuerden, nunca nos han sentado muy bien–. Estados Unidos ha sustituido a Rusia –o a Argelia, según– como principal exportador de gas a Europa. A un precio que no es una ganga. Países que nunca habían exportado petróleo exportan petróleo manufacturado ruso a Europa, cobrando por el milagro, como durante la Ley Seca. Se están confirmando –apunta Gilles Kepel– dos instituciones que parecen ser importantes en el mundo futuro. No son instituciones democráticas. Ni siquiera son instituciones edificantes. Una es la OTAN. Integra a países abiertamente no democráticos, como Turquía. La otra es la OPEP. Integra a países abiertamente no democráticos, como los de siempre en la OPEP, más Turquía y Rusia. La Comisión, tras un año de guerra, no ha intervenido los mercados. No intervenir los mercados es, de hecho, la sanción internacional más importante y determinante emitida por la UE. Y va y la hace contra nosotros mismos, zas. Con un alto coste. En inflación, como poco. Ni siquiera –ay, uy– se han intervenido los mercados energéticos. La excepción Ibérica –un chiste: pagar los beneficios a las empresas para que se corten relativamente– se ha revelado como una genialidad, en ausencia de cualquier tipo de inteligencia para paliar la selva. En plena guerra, la Comisión prosigue con los ajustes neoliberales/la selva, esa otra guerra, a la vez que, por primera vez desde 2008, promueve el gasto y da pasta para realizarlo siempre y cuando se gaste lejos del Bienestar. Parece ser que el dinero europeo se gastará en a) la empresa y b) la clase media –¿qué puede salir mal?–. La a) empresa, a partir de cierto tamaño/sector, empieza a ser un objeto protegido del mercado por el Estado. Se está dibujando –ojo– una suerte de comunismo/no-mercado derechista. La b) clase media ya no es aquel punto igualitario de los años sesenta y setenta. Es una condición que no nace del trabajo, sino de la herencia. Como señala Emmanuel Rodríguez, si heredas inmueble/s y/o rentas, eres clase media. Si no, chungo. Defender la clase media hoy es, por tanto, una suerte de violencia económica. En España esa violencia es también no regular los alquileres. Empieza a haber fallos en la unanimidad ante la guerra en Europa. En esos fallos es determinante la extrema derecha, esa cosa cada vez más determinante. Juega y gana en los dos bandos. Lo que es un win-win. En uno es el nacionalismo en el que pueblo y Estado coinciden tanto que no necesitan democracia. En el nuestro es la palabra  patria de la frase: “¿Cuánta patria necesita una persona? Si tiene poco, mucha”. La izquierda, un tanto apollardada, emite un pacifismo antiguo, casi cristiano. La izquierda no solo tiene problemas de correlación: carece de palabras, lo que es más severo. David Graeber y David Wengrow dibujan que solo posee una palabra: desigualdad. Es una palabra tan poca cosa que la utiliza el neoliberalismo y/o la extrema derecha. Desde el siglo XIX, y hasta el último tercio del XX, se disponía de más palabras. De todas. Mis favoritas: plusvalía y compañero/a/e/i/o/u. Por ausencia de políticas sociales, por presencia de neoliberalismo y de su mascota, la guerra, por desaparición de palabras, esto puede ser un momento chachi para la extrema derecha, esa electricidad. Lo veremos, o no, el invierno que viene. Esta guerra, en fin, sucede en invierno, a través de los combustibles y de mercados crípticos, no intervenidos en modo economía de guerra. Lo demás son matanzas. De las que sabemos poco o nada. Chimpón.

4- Como ven, el bebé Guerra apunta maneras. Cuando le cambie la voz, esto puede ser de peli de terror japonesa, esas pelis en las que el monstruo es una persona normal, pero que no habla y que está muerta. Como las guerras. Esta es, en fin y definitivamente, una época incalculable. Es decir, de impredecibles cambios. O, como dicen los clásicos, cha-cha-cha-cha-changes.

La agenda creada por la guerra desplaza y hace lejana y cómica la legendaria crisis cat

5- La agenda creada por la guerra, escondida debajo de la información y la desinformación sobre la guerra, desplaza a cualquier otra. Desplaza los problemas anteriores, de repente envejecidos. Por lo mismo, desplaza y hace un tanto lejana y cómica la legendaria crisis cat. ¿Qué queda de ella?

6- En términos generales, queda el residuo seco de su exageración. Tan descomunal que supone un psicoanálisis a la política cat y esp. En Cat la exageración consiste en la intensidad de la mentira emitida durante varios años. No todos los políticos, ni todas las sociedades, pueden aceptar y participar de la mentira tanto tiempo y con tanta profundidad. Tanta mentira habla de una crisis llamativa en la política y en la sociedad. Una crisis absoluta del catalanismo, de la que ya les hablaré otro día que esté más triste. En Esp, la exageración consiste en el exceso de sobreactuación, en modo huelga japonesa, del ámbito judicial, político, policial y regio, que dieron carácter de amenaza real al Estado a toda una serie de improvisaciones. El resultado es el desprestigio –incalculable, y aún no finalizado– de todas las instituciones participantes. La monarquía, por ejemplo, queda a la altura del betún tras meterse en política, y cede su futuro –o, al menos, lo que le queda de su prestigio– a una sola, dramática e improbable jugada: la verificación, cuando llegue el día, de que el rey, y la familia real, no aceptan la fortuna fraudulenta de su padre.

En futuros juicios al procesismo, el resultado puede ser de condena efectiva a prisión

7- Lo divertido es que el descrédito de ambas escuelas de exageración no parará de crecer en los próximos meses, en tanto ahora ambas exageraciones están en manos europeas. En Cat está en juego una cultura nacida en 1981: el pujolismo, el catalanismo sustentado en la propaganda, y la propaganda sustentada en la amenaza non-stop de dejar de existir como nación. En Esp, el prestigio de la Justicia, incluso su calidad democrática. Pas mal.

8- La alta judicatura, por ejemplo, sigue siendo autónoma –no confundir con ser independiente; Uganda es independiente, e Idi Amin Dada, autónomo–. Eso se desprende de la ITV que el TS llevó a cabo hace escasas semanas a las sentencias del procés, tras la reforma del Código Penal. La cosa queda así, dos puntos. Algunos políticos y líderes de asociaciones políticas acceden a la extinción total de sus penas. Lo que era el objetivo de los indultos y de la reforma del Código. Pero a Junqueras, Romeva y Turull se les endosa la pena más alta por malversación, que ahora se traduce en inhabilitación. Esto es importante. Explica que a) los políticos que reformaron el Código Penal –unos genios, a su vez–, rebajando la malversación –ay–, y subiendo hacia lo imprevisible los desórdenes públicos –uy–, perdieron el tiempo, pues b) el TS interpreta la reforma desde su autonomía ante la realidad, como, por otra parte, era tan y tan probable. Por lo que c) en futuros juicios al procesismo –quedan unos cuantos; no los tres mil y pico de los que informa el procesismo convulsivo–, el resultado puede, ¿por qué no?, ser de condena efectiva a prisión. Por malversación, o por desórdenes públicos. O por, yo qué sé, estupro. La alta judicatura sigue siendo fiel, todo apunta a ello, al mensaje agresivo del rey, el 3-O, y a sus propias dinámicas y/o errores iniciales.

9- ¿Cómo va la cosa en Europa? No se vayan, que eso puede ser lo más divertido.

10- Llarena emitió, recuerden, una pregunta al TJUE. La pregunta –no exenta de inteligencia– era básicamente esta: ¿es posible emitir una ODE/Orden de Detención Europea? Pues bien, la respuesta, de hace unas semanas –antes de su febrero y de mi covid, estimado lector– es que sí, se pueden emitir ODE por un tubo. Lo que es muy importante. Se mantiene el núcleo de la ODE, que es –ojo– la solidaridad entre Estados. El TJUE, en su respuesta, rechaza el punto de vista belga, conforme el TS no era competente para emitir una ODE. También señala que no se puede denegar una ODE basándose en el derecho del país receptor. Pero, a su vez, se especifican límites y controles a las ODE. Una ODE puede quedar reducida a un pito-del-sereno si hubiera, en el país emisor, “deficiencias sistemáticas y generalizadas” en su Justicia –este sería, esta mañana a primera hora, el caso de Rumanía, Hungría o Polonia–. Se especifica que esas “deficiencias sistemáticas y generalizadas” puedan, además, afectar a un Grupo Objetivamente Identificable –o GOI; en el TJUE se ha aludido, con esas siglas, a la minoría gitana en Hungría, por ejemplo–. También se especifica que, para negar una ODE, se dé la condición de que la persona a la que se reclame pertenezca a ese GOI. ¿Son malas noticias para la justicia esp, y buenas para los usuarios procesistas cats en Bélgica? No. Más bien, por ahora, son malas noticias para la justicia esp, y no necesariamente buenas para los usuarios procesistas etc. Me explico.

El TJUE se ha quedado a gusto. Establece la barra libre de ODEs y, a la vez, las limita

11- El TJUE se ha quedado a gusto. Establece la barra libre de ODEs y, a la vez, las limita. Es decir, no habla claro y no aporta nitidez. El TJUE, cabe suponer, ha decidido hacerse el interesante, en tanto la jurisprudencia del caso habla por él. Si eso es así, veamos lo que la jurisprudencia internacional del caso cat explica.

12- Los exiliados cat, así a lo bruto, han tenido tres sustos hasta la fecha. Se trata, recordemos, de a) la detención de Puigdemont en Italia, la b) detención de Puigdemont en Alemania, y c) la ODE a Lluís Puig –exiliado en Bélgica, si bien, y al contrario que Puigdemont, Ponsatí y Comín, sin acceso al aforamiento del Europarlamento– rechazada absolutamente por la justicia belga. El caso a) no pinta mucho aquí, en tanto que en Italia simplemente se decidió que los exiliados aforados no eran, por eso mismo, sensibles de ser extraditados. Lo que otorga ya un dato: solo pueden recibir ODE los no aforados, o los aforados a los que el Parlamento Europeo retira el pack aforamiento. El caso b) ya empieza a ser importante.

13- En Alemania se rieron de los cargos remitidos por Llarena –recuerden: el llenapistas era rebelión, como cuando la guerra Boer–. No obstante, los jueces alemanes ofrecieron una ODE inmediata, si bien por el cargo ni-fu-ni-fa de malversación, que Llarena rechazó. Esto orienta al hecho de que la ODE puede ir rapidita para un no aforado, o que incluso puede ser un motivo para el desaforamiento de un eurodiputado, en el caso de que sea por malversación. Lo que sería, a su vez, divertido. El rey, la poli, los jueces, el grueso del periodismo español, quedarían desautorizados, pues la rebelión, la Gran Amenaza para España, quedaría, una vez la tienes que exportar a Europa vía ODE, en una malversación cutre-salchichera. Por lo demás, en Alemania no se aceptó –y esto es importante– ningún planteamiento de la defensa procesista, que esgrimía la argumentación de que los exiliados son GOI como una casa, así como algo parecido a “deficiencias sistemáticas y generalizadas” en la justicia española. Importante: sobre la cosa GOI. No es un argumento indepe. Reivindicar ser GOI es reivindicar la integración –de un individuo no integrado en el Estado, sino perseguido por él; recuerden los gitanos de Hungría– en el Estado. Lo que es lo contrario a la indepe. Como siempre en el procesismo. No, si te tienes que reír.

14- En Bélgica la cosa fue –y, ojo, es– diferente. La justicia belga consideró no competente para una ODE al TS –algo que, tras la respuesta a Llarena del TJUE, no puede volver a esgrimir–. Por lo demás, Bélgica tampoco aceptó ningún argumento de la defensa cat. Preguntado al entorno del TS por el porqué de la beligerancia belga hacia la justicia española, la respuesta es curiosa: “Nos tienen manía”, que es lo que yo decía cuando suspendía latín. En todo caso, el partido transcurre actualmente en Bélgica. En el caso de que Llarena vuelva a intentar una ODE –contra Puig; es imposible, por ahora y por inmunidad parlamentaria, realizarla contra otra persona–, habrá que estar pendiente de la respuesta belga. ¿Será a la alemana? ¿O será a la belga? Esto es, ¿se negará la ODE por otra razón diferente a la esgrimida por Alemania? Si esgrime otras razones, recuerden que, tras la respuesta del TJUE son pocas, y todas aludirían a una erosión no democrática en la justicia española, y/o a la falta de ecuanimidad ante un colectivo.

15- Se dice rápido.

16- Estén atentos a sus pantallas. Y compren palomitas. El fin de este caso puede ser sorprendente. Es poco probable un éxito, incluso un reconocimiento, de los argumentos de la defensa cat. Pero sí puede haber un gancho de izquierda contra la justicia esp, y contra su entorno: un rey, dos cuerpos de policías, unos medios de comunicación y tres partidos nacionalistas esp. Quizás por ello, Llarena no ha vuelto a emitir ninguna ODE desde que se le comunicó que podía hacerlo. Lo que tiene guasa. Continuará. Por años.

1- La idea sigue siendo explicar lo de Cat a través de la revisión de sentencias del TS, posterior a la reforma del Código Penal, y a través de la respuesta a Llarena por parte del TJUE. Pero febrero es lo peor, etc. Febrero acumula. Es más, este febrero se ha cumplido un año de la guerra. Lo que...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo), de 'Caja de brujas', de la misma colección y de 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama). Su último libro es 'Como los griegos' (Escritos contextatarios).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

2 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. ecac

    Inconcebiblemente el jefe del Estado en lugar de ser cómo tal, es su deber y obligación, ser apolítico y neutral, para no seguir con la guerra incivil ente CAÍN contra ABEL, 87 años ya el 18-07-2023; y por consiguiente no pueden avalar y amparar al "Partido Popular-Centro Diestro" en Catalunya 10 y foto con su segunda marca e hijuela bastarda VOX-ultraderecha.-De aquellas tempestades, traspaso desde EL PARDO hasta el trueque en LA ZARZUELA: Juan Carlos I y Felipe VI, los lodos actuales del "Todo Atado-Amamantado-Anexionado y Bien Atada-Amoralidad-Aprovechada" en plena segunda década del siglo XXI.-Tragando sapos, ranas y renacuajos..."Hasta el rabo todo es toro franquista-fascista".

    Hace 1 año 3 meses

  2. juan-ab

    La "bicha", quién lo diría, tiene sus contras y sus pros. En el caso de Martínez el "contra" habrán sido, sin duda, los malestares propios de la infección (que deseamos hayan desparecido y la recuperación sea completa). El "pro" vendría a ser cierta concentración en la escritura, claridad de exposición, síntesis, articulación y estructura en el artículo, clara intención, significado y relativamente fácil comprensión para el lector, ora, e, i, o, u... Pero me alegra comprobar que la recuperación no sé si completa, pero al menos que al menos ya vuelve a la periferia de su ser. Lamentablemente se nos rompió el hechizo.

    Hace 1 año 3 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí