1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

SÍLVIA PÉREZ CRUZ / CANTANTE Y COMPOSITORA

“Canto a Enrique Morente como si él estuviera sentado a mi lado”

Pedro Calvo 11/06/2023

<p>Silvia Pérez Cruz. / <strong>Luis Grañena</strong></p>

Silvia Pérez Cruz. / Luis Grañena

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Aterrados,

buscan una flor familiar donde guarecerse,

y les asusta la inmensidad del campo.

William Carlos Williams

 

El encanto y la naturalidad acompañan a Sílvia Pérez Cruz. Esa cantidad hechizada que aparece en sus conciertos también asoma en el trato personal. Hacemos esta entrevista en Madrid, frente a la estación de Atocha. Viene Sílvia cargando su guitarra después de cantar en el Museo Reina Sofía. Su mánager y confidente, Álex Sánchez, se retira con discreción antes de que mi dedo apriete el botón de la grabadora en el móvil. Hay mucho ruido de voces en el hall del hotel donde estamos y Sílvia agarra el aparato con las dos manos y se lo acerca como si fuera el micrófono de cantar y quisiera interpretar Si te contara o Pequeño Vals Vienés.

La artista catalana acaba de publicar Toda la vida, un día, último y ambicioso trabajo en una obra discográfica con una docena de títulos firmados con nombre propio. Habría que sumar algunos más si incluimos su debut con el grupo femenino Las Migas en 2010, por ejemplo. Toda la vida, un día incluye colaboraciones con otros artistas invitados que, además de ser músicos carismáticos, son amigos en lo personal: Liliana Herrero, Natalia Lafourcade, María Gadú, Salvador Sobral y Juan Quintero. Y en la extensa composición flamenca Salir distinto, dedicada a Enrique Morente, participa un piquete fuera de serie: Carmen Linares, Pepe Habichuela, Diego Carrasco y Carles Benavent. En el disco han participado un total de 90 músicos de todas las edades y ha sido grabado en media docena de lugares de ambos lados del Atlántico y de la orilla mediterránea. El dramaturgo Pablo Messiez, que colabora en el álbum como orientador poético, ha dejado escrito: “Este disco está lleno de vida y de amor”.

El tema Salir distinto es lo primero que me ha impactado antes de escuchar completo este nuevo disco. Esa canción tiene la huella de Enrique Morente, maestro de maestros del arte flamenco. Un santo para mí. ¿Qué es para ti?

Lo importante es el lugar desde el que cantas. Cuando interpreto lo que tiene que ver con Morente es como si Enrique estuviera sentado a mi lado en el escenario. En el confinamiento no podía ver a muchos amigos y por sus cumpleaños les fui haciendo canciones, que están en este disco. A mi mánager Álex Sánchez le compuse Salir distinto. Es la canción más difícil de construir, la que necesitaba más digestión. Para escribir la letra, cogí frases de Enrique Morente que me contaba Álex: “Estamos vivos de milagro”, “Prefiero el desastre a la mediocridad”...Y luego pensé hacer esos versos con una melodía de tientos, que me encantan. Subí la velocidad y encontré algo hipnótico.

En el confinamiento no podía ver a muchos amigos y por sus cumpleaños les fui haciendo canciones, que están en este disco

Morente era un defensor de la tradición que no paraba de romper esquemas...

Quería hacer algo moderno en Salir distinto. Empecé con la guitarra y el contrabajo, luego me fui a preguntar a Pepe Habichuela y a Carmen Linares. Sabía que eran quienes más cerca podían entender este aire de Morente que estaba haciendo. Los admiro a los dos muchísimo. Todo conectaba, pero me daba un respeto muy fuerte. Quedamos en casa de Pepe Habichuela, en el comedor, y eso fue un regalo. ¡Lo que llegué a aprender! Nunca pensé que mi guitarra podía conectar con la de Pepe Habichuela. Esa mirada que tiene me impacta, me desarma. Llega a un sitio muy único, muy valiente. Me imagino que con Morente se debían motivar muchísimo. La mujer de Pepe, Amparo, también fue un abrazo y me ayudó mucho con el ritmo. Luego llegó Carmen Linares con esa voz que tiene como un roble, tan noble, tan valiente. Me emociona mucho. Primero grabamos la canción en el comedor de Pepe y luego fuimos al estudio. A Carles Benavent me lo encontré en un tren y me dijo que estaría encantado de tocar. He grabado el tema en mil etapas y lo he dejado reposar meses para coger fuerza. El coro de Jerez con Diego Carrasco lo tenía en la cabeza y le dije a Diego: tú eres un clásico. Y hasta me hizo una dedicatoria. Esa canción es un viaje con lo más grande. Enrique Morente y Caetano Veloso son los artistas que más me inspiran. A Enrique lo veo conectado con la tierra, valiente y valiente, buscando y buscando. Pepe me decía: “Enrique pensaba mucho, como tú. Os hubierais entendido”. Me hubiera encantado conocerlo, murió un mes más tarde que mi padre. Yo hablo mucho de Morente cuando canto por el mundo Pequeño Vals Vienés. Digo: letra de Federico García Lorca, música de Leonard Cohen e inspiración de Enrique Morente. Su nombre vibra en el aire.

La huella de tu padre, Càstor Pérez Diz, también es importante.

A mi padre no lo veía mucho. Pero yo iba a buscarle a la taberna donde actuaba y conversábamos cantando. Llorábamos cantando. Ahí aprendí a transmitir mis emociones reales a través de una canción. También me enseñó el cuidado de la simplicidad. Escribió cuatro canciones en toda su vida. Me enseñó la lentitud. Tenía un pasear de viejo mirando el mar. Era un enamorado de la música, de las habaneras, del filin cubano. A Cuba se iba y volvía cargado de tesoros que eran partituras. Solíamos cantar Alfonsina y el mar, Veinte años y dos habaneras anónimas para mujer. El disco que hice con el contrabajista Javier Colina, En la imaginación (2011), le hubiera encantado a mi padre. Dos veces me regaló el mismo libro sobre el filin cubano. Y Colina es familia para mí. Grabamos ese disco en una sola mañana de lo trabajado que lo teníamos. Un milagro. Después de tanto tiempo, el año pasado En la imaginación ha sido disco de oro.

Explícame esa forma lenta de trabajar.

Voy componiendo siempre de manera natural para sobrevivir, para transformar mis emociones en canciones. Eso me ayuda, me da gusto. Pero no sabía qué forma tendría todo esto que estaba componiendo hasta que conocí a Liliana Herrero hace un año y medio. Liliana es una cantante argentina muy profunda, y le hice la canción Toda la vida, un día. Ahí entiendo que va a ser una vida entera. Eso me permite que tenga espacio todo lo que estoy componiendo y arreglando con mis ideas de producción. Al principio pensaba hacer discos distintos porque estaba muy fértil. Finalmente, entiendo que esa vida entera me permite pasar por cada etapa y trabajar sonoridades distintas. Y se me abre un espacio más en la mente que permite crear los cinco movimientos de Toda la vida, un día

El poeta William Carlos Williams funciona de detonante.

Un punto de partida importante es el poema de William Carlos Williams. En el confinamiento sentí un poco de angustia con la inmensidad del paisaje y cuando llegó la primavera entendí que la inmensidad hay que ordenarla flor a flor para que sea posible disfrutar de la belleza. Le conté a la coreógrafa Elena Córdoba esa sensación y me mostró el poema de William Carlos Williams. Ese poema es la primera semilla. La vida entera es el gran amparo. Y luego viene cada movimiento.

Cuando llegó la primavera entendí que la inmensidad hay que ordenarla flor a flor para que sea posible disfrutar de la belleza

William Carlos Williams introdujo el habla coloquial en la poesía moderna estadounidense. Además de ser una especie de figura paternal para los poetas de la Generación Beat, el poeta de “Aterrados” fue médico de familia y un pediatra que asistió a las mujeres en más de dos mil partos…

Me encanta. No lo sabía, pero me encanta. El disco comienza con un nacimiento y acaba con un parto. Me encanta que el poeta lo vertebre todo más de lo que yo creía.

Fernando Pessoa es otro poeta importante.

Los poetas aparecen en el segundo movimiento, que habla de la juventud. A Fernando Pessoa me lo sugirió el dramaturgo Pablo Messiez. Buscando sonoridades nuevas, necesitas a otros poetas para agarrarte y no perderte en la inmensidad. Messiez ya me nombró a Pessoa en el disco anterior, donde yo reflexionaba sobre la diferencia entre la perfección que queremos mostrar y la vulnerabilidad que nos representa. Messiez me dijo que a veces la máscara también nos representa, que la máscara que elegimos también somos nosotros. Y decidí musicar el poema de Pessoa, que explica muy bien ese absurdo de fingir incluso lo que ya somos. Este movimiento está grabado en distintos espacios: una habitación pequeña, una habitación grande y un directo que mezcla mi voz desde el Matadero de Madrid con mi voz con autotune. La máscara y la verdad a la vez, haciendo armonías con un final de trombones como de Semana Santa.

¿Cómo han venido esos compañeros y amigos a tu disco?

Salvador Sobral es amigo desde hace tiempo, nos admiramos. Es alguien que conoce bien la posibilidad de morir. Vive la vida en el presente y tiene una voz preciosísima. Escribí En moro pensando en Salvador. Tenía unas décimas escritas y las he vuelto bolero para Natalia Lafourcade. Grabamos en Coatepec (México), cantando cara a cara Mi última canción triste. A la argentina Liliana Herrero la conocí en Uruguay y me cambió la vida. Me puso en mi eje, me hizo responsable. Me dijo: “Hacete cargo de tu luz”. Hace tiempo le enseñé los primeros versos de Toda la vida, un día, que los escribí para ella sin conocerla. La terminé después de que la conocí y ahora la hemos grabado. Liliana me ordenó muchas cosas más allá de la música. Juan Quintero es un músico maravilloso del folklore argentino. Cantamos la canción de Edgardo Cardozo Ayuda (Martín), que es una adaptación del Martín Fierro. La canción Estrellas y raíz la hice para la cantante brasileña María Gadú, porque la iba a conocer al mismo tiempo que a Liliana Herrero. María es muy potente, como Liliana, y tiene un compromiso con los indígenas del Amazonas y con la política. Es una mujer muy fuerte. Esa canción la compuse en Japón, cuando fui allí en 2019 con el pianista de jazz Marco Mezquida para grabar el disco Ma. Live in Tokio. Estuvimos allí cinco días en el Blue Note con el tifón Hagibis, el más grande en 50 años, azotando la ciudad. Eso fue espectacular. Lo improvisamos todo en los conciertos, sin acordar siquiera el orden de las canciones.

La cantante Sílvia Pérez Cruz actuará en Madrid en el festival Noches del Botánico. / Flickr

Muchos conciertos en la agenda. A Madrid vendrás en julio para actuar en el festival “Noches del Botánico” junto a Liliana Herrero y María Gadú.

Eso será mesa, botella de vino y cantar canciones de todos los territorios.

Cantar, componer, tocar la guitarra, tocar el saxofón, arreglar, producir…Hay un montón de esquinas de la música que no te son ajenas.

Haber estudiado música me da herramientas para expresar lo que siento. Con tres años ya estaba en una escuela de música en mi pueblo, Palafrugell. Hasta los dieciocho años estuve estudiando solfeo, piano, saxo, coral, orquesta…Aprender, aprender y jugar. En mi casa cantábamos para expresar, para jugar. Descubrí la vocación con doce años, cantando un día con mi padre Alfonsina y el mar. Me dije: “Esto lo necesito”. Transmito cosas que me hacen bien, y la gente que escuchaba me contaba lo que le pasaba. Me gusta mucho aprender. Cada música, cada estilo, te da unas herramientas distintas. El saxo lo estuve tocando desde los siete años hasta los veinticuatro. Tuve el mejor profesor del mundo, Manel Mañogil Lucas, que era un gran músico, un señor con barba que me encantaba. Pero al llegar a Barcelona, me puse a cantar y me resultaba más fácil convertir con la voz una emoción en sonido. Con dieciocho años, el aprendizaje técnico de ese instrumento empezó a frustrarme. Pero ahora pienso que es muy bonito tocar un instrumento. No hace falta ser una virguería, sino transmitir a partir de ahí. Y en este disco recupero el saxo en dos canciones y me pego un homenaje tocando con mis saxofonistas preferidos. Es muy emocionante.

¿Qué papel han jugado en tu formación las escuelas de música de Cataluña?

Son centros de reunión, donde se junta gente que tiene la misma voluntad. Tenía profesores que me marcaron, tenía un espacio con recursos. Y sobre todo se mezclaban estilos en ese espacio. Era muy inspirador tener gente del barroco y poder poner una viola de gamba en lo que cantabas. Escuchar a los del flamenco, los del moderno, del jazz…Cuando yo llegué a Barcelona había pocas chicas jóvenes que fueran instrumentistas, o que compusieran o hicieran folklore. Era raro. Es muy bonito ahora ver a muchas mujeres que lideran sus proyectos, que tocan en las jams. Ahora Barcelona está muy viva.

¿Los nacionalismos te dicen algo?

No me afectan. Personalmente, me siento muy cuidada y bienvenida en todas partes. Solo he tenido dos veces problemas. Una vez en Alicante fue muy incómodo una discusión que se produjo en el público. Unos querían que hablara en catalán, otros en castellano y otros en valenciano. Y aquí en Madrid algo ocurrió una vez que cantaba con una orquesta en el Auditorio Nacional un repertorio de canciones mallorquinas de trabajo. Estaba anunciado desde hacía semanas, sabías lo que ibas a escuchar. Pero a la primera palabra un hombre se levantó y gritó: “Aquí solo se canta en el idioma de la nación”. Dijo algo así, pero no le hizo caso nadie. Son excepciones, porque me encuentro incluso gente que me dice que está aprendiendo catalán por mis canciones. Voy tranquilísima en este sentido.

----------------------

Toda la vida, un día. Sílvia Pérez Cruz contada por ella misma:

“El disco tiene tapas duras, como si fuera un cuento. Son cinco movimientos, cada uno con un color. El primer movimiento es la infancia, que tiene una sonoridad amable, confortable, guitarra, cuerdas, contrabajo: es el más luminoso. El segundo movimiento es la juventud, con más búsqueda de sonidos, más arriesgado, texturas, más angular, más incómodo. El tercer movimiento es la madurez, donde reivindico cuidar a las personas que te hacen bien, despojándote del espectáculo. La intimidad del dúo está en los dúos con Juan Quintero y Natalia Lafourcade. El cuarto movimiento es el peso, la vejez. Un homenaje a la lentitud con arreglos más clásicos, escritos para guitarra clásica, chelo y viola barroca con cuerdas de tripa. Hay un coro. Voy desde la samba lenta que le hago a Liliana Herrero, pasando por un homenaje a Jordi Savall, inspirado en la película que hizo, Tous les matins du monde. Y termino con Salvador Sobral, solo voces antes de que llegue la muerte. La muerte solo es un instante, no es un movimiento. El último movimiento, el quinto, es el renacimiento. Es la música más alegre, percusión y voz, pensando en los instrumentos que primero aparecieron. Hay una nana al final y un coro que simboliza el parto como única canción. Hago el renacimiento para explicar la circularidad de todo: un tiempo infinito, ordenado en principios y finales. Todo sigue a pesar de nosotros. A veces para que llegue un final tiene que venir un nuevo principio en las pequeñas muertes que tenemos durante una vida, tristeza, pérdidas…Una voluntad de renacer cuando parece que ya no se puede más. Y a pesar de todo lo vivido, acabar arriba”.

Aterrados,

buscan una flor familiar donde guarecerse,

y les asusta la inmensidad del campo.

William Carlos Williams

 

El encanto y la naturalidad acompañan a Sílvia Pérez Cruz. Esa cantidad...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Pedro Calvo

Periodista chusquero. Nací en Cuatro Caminos (Madrid), en 1954. Vengo de los felices tiempos del estajanovismo plumilla. Me dio por escribir de músicas y de la tele. Tengo el humor ahí. Una manía. En RNE me dejan ponerme fino delante del micro.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí