1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Hilando una ‘fake’ DUI

Cada vez está más claro el engaño al que hemos sido sometidos, lo imperdonable de un juego irresponsable que ha creado extraordinarios daños difícilmente reparables, la complicidad de los medios y la falta de exigencia popular de responsabilidades

Oriol Güell i Puig Barcelona , 15/11/2017

<p>Momentos finales de la votación de la DUI en el Parlament de Catalunya. 27 de octubre de 2017</p>

Momentos finales de la votación de la DUI en el Parlament de Catalunya. 27 de octubre de 2017

JOB VERMEULEN

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT está produciendo el documental 'La izquierda en la era Trump'. Haz tu donación y conviértete en coproductor. Tendrás acceso gratuito a El Saloncito durante un mes. Puedes ver el tráiler en este enlace y donar aquí.

Todo el mundo, sometido a determinada presión y temperatura, puede verse inmerso y participar en un proceso de posverdad. Pero también puede distanciarse, ponderar, elaborar análisis, información y periodismo. Eso último es lo que ha hecho, a través de Twitter, el ciudadano Oriol Güell i Puig, una de las primeras personas que el 27-O deconstruyó un proceso de posverdad --una DUI fake, que culminaba un gaseoso procés de 5 años--, y lo mostró a la sociedad. En sus hilos de Twitter --@oriolguellipuig; si no lo siguen, están perdiendo amplias regiones de información y realidad--, ha explicado, con serenidad, solvencia y efectividad, datos fundamentales sobre ese tramo confuso que se inicia el 27-O, y que parece no concluir. Le hemos invitado a que explique todo ello a los lectores de CTXT. Y lo ha hecho.

*******************

No sé si les pasará a ustedes pero yo no puedo evitar de tanto en tanto regresar al pleno del Parlament del 27 de octubre de 2017 y a todo lo que esa sesión representa. Me siento en uno de esos sillones de terciopelo carmesí y me hago preguntas sobre lo que parece el acto político más falso de uno de los procesos políticos más falsos de los últimos tiempos. ¿Qué pasó? ¿Cómo pudo pasar lo que pasó? Voy a tratar aquí de ofrecer una respuesta. 

¿Qué pasó? 

Versión comunicada. Lo que en los medios de comunicación se nos explicó sin excepción fue que, tras el fracaso de las negociaciones que casi finalizaron con la convocatoria de elecciones a cambio de la no aplicación (en todo o en parte) de las medidas autorizadas por el Senado (fracaso generalmente achacado a las presiones sufridas por el presidente Puigdemont desde el independentismo), el presidente de la Generalitat y su Gobierno decidieron que no había otra solución posible que hacer que el Parlament votase la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de Cataluña. Los partidos constitucionalistas se opusieron a su admisión a trámite en la Mesa, pero los independentistas impusieron su mayoría. Posteriormente se produjo la votación y, aprobando la DUI, el Parlament proclamó la República Catalana. Los medios de comunicación catalanes, españoles y mundiales abrieron con el titular a toda página: “El Parlament proclama la independencia de Catalunya”. Aunque la noticia se transmitió con matices en algunos casos, no recuerdo que ningún medio negase la mayor. Lo siguiente fue el pronunciamiento de los ministerios de Asuntos Exteriores sobre la supuesta Declaración de Independencia. Las fiestas en el Parlament y en la calle no llegaron al día siguiente y, poco después de la celebración del Consejo de Ministros que aprobó la destitución del Govern y la disolución del Parlament, todo el mundo se fue a casa. Ni banderas arriadas, ni primeros decretos, ni (afortunadamente) ningún ejercicio de resistencia.

Hechos contrastables. En realidad no fue eso lo que pasó. O no fue todo eso. O no fue solo eso. Lo vengo defendiendo desde la tarde del 27-O, cuando, al ver nuevamente el momento en que la presidenta del Parlament sometió a votación la resolución, oí las palabras “a continuación votaremos la parte resolutiva”. 

 

 

Fui al texto registrado por JxS y la CUP y la sorpresa fue mayúscula. Aquello no era una declaración de independencia. Era una propuesta de resolución, lo que en otros parlamentos se llama proposición no de ley (PNL), esto es, un acuerdo para impulsar la acción del gobierno, para instarle a hacer algo. Se trata de un instrumento perfectamente legal (una Declaración Unilateral de Independencia ni tiene por qué serlo ni suele serlo) que tiene una parte expositiva y otra dispositiva. En el caso de la (no)DUI, lo que se hizo fue incluir en la parte expositiva un texto informal y privado firmado por los diputados de JxS y la CUP el 10 de octubre en un gesto de desagravio al público indepe ante la también frustrada DUI que se esperaba para aquel día. Pero tampoco en esa parte expositiva se declaraba nada. Se decía simplemente que el 10 de octubre esos diputados habían firmado el documento que se transcribía. 

Imagen 1 - copia.jpg

¿Recuerdan el truco para decir en el Estatut de 2006 –y es que el procesismo hunde raíces en, al menos, la tramitación de la norma básica catalana- que Cataluña es una nación sin decirlo? Consistió en afirmar en la parte expositiva que en un momento anterior el Parlament había dicho que Cataluña era una nación. Se trataba, en principio, de un hecho incontestable que difícilmente podía ser rebatido y al que el Constitucional negó eficacia jurídica interpretativa. Es exactamente el mismo truco que el utilizado en la fake DUI: consiste en poner el punto crucial en la parte expositiva y no como una declaración sino como la constatación de un hecho anterior no vinculante. Para colmo, y como se ha dicho, la presidenta del Parlament dejó claro al iniciar la votación que se votaba solo la parte dispositiva, que curiosamente fue la parte que no se leyó: un “instar al Gobierno a” desarrollar la Ley de Transitoriedad Jurídica que por otra parte no podía entrar en vigor (incluso según la legalidad paralela creada por el Parlament y anulada por el Constitucional) sin una Declaración formal de Independencia.

Imagen 2 - copia.jpg

Imagen 3 - copia.jpg

Es decir, que el Parlament instó al Gobierno a hacer algo que el Gobierno no podía hacer (aún aceptando la legalidad paralela) sin que el Parlament hiciese lo que no hizo: declarar la independencia. Todo esto, era evidente, no podía significar otra cosa más que aquel acto no podía ser una declaración de independencia que pretendiera fundar un nuevo orden jurídico. Todo había sido preparado para que pareciera que era una DUI sin que lo fuera, como una válvula que, a la vez que pudiese dar salida a la presión de la olla, sirviese para minimizar las posteriores consecuencias penales (que de alguna manera se daban por hechas teniendo en cuenta la experiencia del 9-N, aunque probablemente no con el carácter de las que vamos viendo).

la cruda realidad se fue imponiendo ante los ciudadanos atónitos: el emperador iba desnudo, no había preparado nada, no tenía ningún plan, solo el de dejar caer a las instituciones catalanas en los brazos de la Administración General del Estado

Tras la plácida aplicación de las medidas derivadas del 155, y pese a algunos gestos algo ridículos y calculadamente ambiguos por parte del Govern (un mensaje institucional que tanto podía ser de un presidente como de un expresidente de la Generalitat, una foto de Rull que tanto podía ser la de un consejero en ejercicio como la de un consejero cesado antes de recoger sus bártulos en el último día de trabajo, una reunión de políticos que tanto podía ser el Consejo Ejecutivo como un café entre amigotes, etc), el atrezo fue cayendo y la cruda realidad se fue imponiendo ante los ciudadanos atónitos: el emperador iba desnudo, no había preparado nada, no tenía ningún plan, solo el de dejar caer a las instituciones catalanas en los brazos de la Administración General del Estado. Primero lo confirmó el exconsejero Vila. Después la Mesa del Parlament en pleno, luego la exconsejera Ponsatí, y ayer, Esquerra Republicana de Catalunya (Mas-Collell, Mas y Baiget lo habían hecho con anterioridad). En 5 años no habían hecho ni lo poco que se suponía que habían hecho: ni estructuras de Estado, ni planes reales, ni nada de nada. Únicamente la puesta en marcha de algunos organismos que bien podrían servir a la Comunidad Autónoma, un conjunto variado de informes para dar rienda suelta a un delirio autocomplaciente y mucha mucha propaganda.

El procesismo logró transmitir como una DUI lo que no lo era, ni quería serlo, ni aspiraba a mantenerse como tal en el tiempo, gracias al control de la comunicación y a los fallos periodísticos. ¿Cómo pudieron ser compatibilizados esos hechos contrastables con la versión que se comunicó? ¿Qué fue lo que pasó realmente para que esos hechos se comunicaran de esa manera? Aquí entramos de lleno en la segunda pregunta.

¿Cómo pudo pasar lo que pasó?

¿Y cómo pudo pasar esto? ¿Cómo la versión comunicada pudo ser tan diferente de los hechos contrastables? Entre las cosas que se transmitieron aquel día fue que la cobertura periodística del evento no tenía precedentes (bueno, sí, la sesión del 10 de octubre), que los reporteros eran tantos que no cabían en el edificio y que la prensa de todo el mundo estaba pendiente de lo que sucedía en el Parlament. Pese a esa enorme congestión de periodistas, parece ser que nadie llamó la atención sobre los puntos que desvelaban la estafa. El impacto causado por las palabras mágicas convenientemente subrayadas (aún colocadas en la parte expositiva y como transcripción de un documento anterior), la aceptación acrítica (supongo) de los mensajes lanzados desde los centros de emisión procesista, el ritmo trepidante con que se sucedían los acontecimientos y el ambiente de catástrofe colectiva que se había creado durante las semanas anteriores, entre otras cosas, impidió la fiscalización correcta de aquel acto político. El mensaje se viralizó primero entre los periodistas presentes, locales y extranjeros, y después entre los medios, para llegar finalmente al público con una sola voz. 

¿Y fue suficiente la transmisión de un mensaje erróneo (como el que trasladaban las portadas digitales de El Punt Avui –“El Parlament proclama l’Estat català”-, el ara.cat –“El Parlament declara la República i inicia el procés constituent”-, La Vanguardia –“El Parlament declara la independencia y el Senado aprueba aplicar el artículo 155”-, El Mundo y eldiario.es –“El Parlament declara la independencia de Catalunya”, la BBC –“Catalonia’s parliament declares independence”-, la CNN –“Catalans declare independence”- o Le Monde –“Le Parlament catalan vote en faveur de l’indépendance”) para que la Unión Europea y diversos Estados se pronunciasen oficialmente? No parece seguro que en tan poco tiempo hubiesen podido tener acceso al texto aprobado en catalán... ¿Los gobiernos reaccionaron directamente a los mensajes de los medios de comunicación?

imagen 4 - copia.jpg

Hay muchas cosas por saber todavía. Un documento conocido el 13 de noviembre (en realidad una parte del documento), el acta de la sesión de la Mesa del Parlament, arroja una información que ensombrece más la cuestión.

 

 

Se ha repetido desde el procesismo que las reacciones de algunos exconsejeros y de la Mesa del Parlament tras las querellas se debieron a la presión judicial del Estado. No obstante, ayer supimos por la hoja publicada en La Vanguardia que la secretaria primera de la Mesa, Anna Simó, hizo que constara en acta que las resoluciones que pudieran aprobarse en el pleno no tendrían efectos jurídicos, y no porque la representante del PP preguntara sobre ello –como Anna Simó manifestó ayer en respuesta al hilo que publiqué- sino porque la representante del PP tuvo mucho interés en que constara que, según lo declarado por el Constitucional, las resoluciones sí podían tener un valor jurídico interpretativo. Es decir, que el PP presionaba para reconocer el posible valor jurídico de la resolución y JxS para negarlo. Ambos remaban, parece claro, en dirección a la respuesta del Estado.

Asimismo, la Mesa dejó claro en la misma sesión que solo se votaría la parte dispositiva, y por tanto no el texto que se parecía más a una declaración de independencia y que por eso mismo fue leído antes de la votación por la presidenta del Parlament tras la petición del portavoz de JxS Roger Torrent. Digo que esto arroja luz, o más bien sombra, porque en esa reunión en la que JxS ya había puesto boca arriba sus cartas y descubierto la jugada a los demás a poco que estos quisieran prestar atención, estaban presentes los representantes de todos los partidos no independentistas (Ciutadans, PSC, Catalunya Sí Que Es Pot y PP). Eran respectivamente el vicepresidente segundo José María Espejo, el secretario segundo David Pérez, el secretario tercero Joan Josep Nuet y la diputada María José García Cuevas. Todos ellos escucharon a los representantes de JxS decir que debía constar en acta que ni se votaba la parte expositiva ni la parte dispositiva surtiría efecto jurídico alguno en caso de ser aprobada. Es decir, que era todo una escenificación. Porque si alguien quiere declarar la independencia, y quiere que no le tomen por el pito del sereno, la declara rápida y sencillamente. Miren qué fácil es, y escribo a bote pronto: “El Parlament, depositario de la soberanía nacional del pueblo catalán, declara la independencia de Catalunya, que se constituye en una República Social y Democrática de Derecho. Se dispone la entrada en vigor de la Ley de Transitoriedad Jurídica y se ordena al Gobierno la adopción de las medidas precisas en el orden nacional e internacional para garantizar la efectividad de esta declaración”. Punto. ¿No dieron importancia los miembros no independentistas de la Mesa y sus respectivos partidos a estas claras señales del procesismo? ¿Las pasaron por alto? ¿Las obviaron a sus compañeros? Y lo que también es importante: ¿Los periodistas no tenían fuentes para conocer lo que había sucedido en la reunión? ¿No preguntaron? ¿No obtuvieron respuestas? ¿Las tuvieron y no captaron las señales? ¿Las ignoraron? Habría que hacer un análisis detallado de todo lo publicado para saber si alguien ofreció alguna información al respecto, pero lo que es seguro es que ningún medio puso el foco en esa cuestión clave. ¿Qué hubiera pasado entonces? Pues muy probablemente lo que pasó cuando el Parlament aprobó la Resolución 1/XI de 9 de noviembre de 2015, la Resolución 263/XI de 20 de julio de 2016, la Resolución 306/XI de 6 de octubre de 2016 o la Ley 19/2017 de 6 de septiembre del Referéndum de Autodeterminación, es decir, la emisión de una sentencia o de un auto del Constitucional de anulación de la disposición. En todas las resoluciones citadas o se declaraba ya la soberanía del pueblo catalán o se iniciaba o amparaba el proceso constituyente.

imagen 6 - copia.jpg

Lo que explica que pudiera pasar lo que pasó fue, en definitiva, la existencia de una masa social dispuesta a aceptar acríticamente lo que emana de sus líderes políticos y apoderada de un deseo emocional potente, la existencia de un control férreo de la comunicación por parte de ciertos sectores, y unas condiciones para el periodismo que le llevan, más que a analizar la realidad, a alterarla según estímulos ajenos y en alocada competición por el directo. ¿Algo más? ¿Algún movimiento desde un procesismo contraprocesista del Estado? Parece pronto para afirmarlo...

He comenzado este artículo explicándoles que no puedo evitar de tanto en tanto regresar al pleno del Parlament del 27 de octubre de 2017 y a todo lo que esa sesión representa. Desde uno de esos sillones de terciopelo carmesí tengo cada vez más claro el engaño masivo al que hemos sido sometidos (unos más que otros), lo imperdonable de un juego irresponsable que ha creado extraordinarias tensiones y daños difícilmente reparables, la complicidad de los medios de comunicación, la incapacidad de describir la realidad procesista (con escasas pero notables excepciones, como la de Guillem Martínez), y la falta de exigencia popular de responsabilidades. Pero no todo parece claro y a la vez aparecen nuevas preguntas. Ayer supimos que todos los grupos conocieron antes de la votación la renuncia de los proponentes a la eficacia de la (no)DUI. En este sillón me quedo hasta que nos den las muchas explicaciones que de todos merecemos. 

CTXT está produciendo el documental 'La izquierda en la era Trump'. Haz tu donación y conviértete en coproductor. Tendrás acceso gratuito a El Saloncito durante un mes.

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Oriol Güell i Puig

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

16 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. M

    Oriol Güell i Puig es el pseudónimo colectivo de una cuenta de Twitter.

    Hace 2 años 9 meses

  2. pepe

    Pues lo que pasó es bien sencillo: que el gallego monclovita se la ha metido doblada, y hasta el corvejón, al catalanismo y su tan cacareado 'prucés'. Lo siento por los 'indepes' no adoctrinados, pero me temo que pasarán décadas hasta que vuelvan a desenterrar los restos del naufragio.

    Hace 3 años 10 meses

  3. putero

    Ya podéis decir misa, pero lo que ha quedado al descubierto es que en españistan no hay democracia ni estado de derecho ni nada parecido, por mucho que se os llene la boca con ello. sean pasos atrás o adelante, sea más real o más fake. estar a favor del proces es estar a favor de cambiar las cosas de base, reconocer que el estado es fallido y corrupto y que hace falta una regeneración y limpieza ya!! estar en contra del proces es estar a favor del r78 y de los fascistas que la tutelaron y que siguen mangoneando al pueblo. Tal y como ya han dicho, preguntense el porque hay 8 cargos electos en la carcel por una DUI fake, y ahi encontraras todas las respuestas.

    Hace 3 años 10 meses

  4. pepa

    Ya podéis decir misa en latín. Los dos o tres días posteriores al 27/10, los fans dels procesismo íbais cabizbajos y sin emitir propaganda. A los únicos que no engañaron fueron a los parlamentarios -conscientes todos y calladitos- incluidos los del PP, que se debían frotar las manos. No denunciando la estafa y con el silencio cómplice, habéis conseguido empoderar, aún mas, al R78. Enhorabuena, campeones.

    Hace 3 años 10 meses

  5. Viajero

    Que se sepa, los interventores se llevan las actas, con lo que pueden contar los votos, al mismo tiempo que Indra, con lo que el fraude, por ese lado es bastante improbable. Otra cosa era el voto por correo, donde se pasó del cachondeo al extremo opuesto, una vez que se comprobó que el voto exterior era mayoritariamente no-conservador. Si nos puede indicar esos procesos en los que está metido Indra, se le agradecería... Por lo demás, esta hoja de ruta es la caña, impresionantemente maquiavélica y ajustada. La primera hoja de ruta en la que, se haga lo que se haga, siempre es un paso adelante hacía la independencia gratis total. Maravillado me hallo. Más que ciencia, parece fé, pero eso lo veremos en los próximos meses.

    Hace 3 años 10 meses

  6. Fake

    Señora Liz, ¿Que indra no puede urdir un fraude electoral? ¿Que Indra no tiene juicios abiertos por alteración de datos en la contabilización de votos y posibles fraudes electorales en diferentes lugares? es ingenuo que alguien piense así cuando ya ha pasado antes. Además es curioso que esta empresa que está envuelta en múltiples casos de corrupción con el PP sea quien gestione todos estos datos en un momento como este. Nada de conspiranoia, son datos objetivos y preocupantes que creo debemos tener en cuenta, mucho más viniendo del gobierno español y todas las cloacas del estado que utiliza para conseguir sus fines.

    Hace 3 años 11 meses

  7. archivista

    Conviene resaltar que los periodistas raramente entienden las cuestiones jurídicas sobre las que "informan". Así es difícil contrarrestar la propaganda y las manipulaciones. Esta no es la primera vez que sucede, ni siquiera la más grave.

    Hace 3 años 11 meses

  8. Liz

    Señores De la Huerta y Fake: Indra no cuenta votos; no existe manera de urdir un fraude electoral gracias a Indra. Todo lo demás es conspiranoya.

    Hace 3 años 11 meses

  9. Fake

    No olviden que este proceso es de larga duración, no un proceso que se pueda implementar de un día para otro. El govern de la Generalitat actuó relativamente bien y ha dejado a la vista todas las vergüenzas del estado español, pese a quien le pese. El proces continua, esto solo ha sido un paso más en el camino con el objetivo de dejar en evidencia al "estado democrático de España", conseguido!!! Ahora veremos como evoluciona tras las nuevas elecciones, que tal y como decía un compañero por aquí, si Indra(involucrado en varios escándalos europeos, subvencionado y a la vez receptor de dinero publico por parte del PP) nos deja.

    Hace 3 años 11 meses

  10. Fake

    Señor Oriol Guell, es usted mala persona. Abra sus horizontes, de engaño nada, engañada ha sido la fiscalía y el estado así como los mal llamados constitucionalistas. Esto es un proceso largo, y no se puede implementar una independencia de esta manera. lo que ha quedado claro en todo este proceso es dictadura española en la que estamos envueltos, no hay separación de poderes ni democracia en este pais de pandereta llamado España

    Hace 3 años 11 meses

  11. JuanPedroDeLaHuerta

    Antes de nada quiero poner en crítica el punto de vista anti-proces de un periodista con visión sesgada y poco amplia. Una vez dicho esto, queda muy claro todo lo que has dicho, aunque una forma más fácil de decirlo es que no hay anda de esto publicado en el DOG (diari oficial de la generalitat, el BOE catalán, vaya), por lo que la supuesta DUI o fake DIU o no DUI en ningún caso tiene valor jurídico, sean cuales sean los tecnicismos muy bien descritos en este articulo. Es decir, que aunque hubieran votado, y te cito, “El Parlament, depositario de la soberanía nacional del pueblo catalán, declara la independencia de Catalunya, que se constituye en una República Social y Democrática de Derecho. Se dispone la entrada en vigor de la Ley de Transitoriedad Jurídica y se ordena al Gobierno la adopción de las medidas precisas en el orden nacional e internacional para garantizar la efectividad de esta declaración. Punto." seguiría sin tener ningún valor jurídico, es decir, papel mojado. Desde mi punto de vista es otra muestra más de la astucia de los dirigentes del procés, se han vuelto a reír del estado español, están en la cárcel por una declaración sin valor jurídico alguno, otra muestra más (tras el 1O, la prohibición de debates en el parlament y la encarcelación de los Jordis) del mal funcionamiento del mal llamado estado de derecho en España, donde se encarcela y se reprime a la gente por sus ideas y no por sus actos con vinculación jurídica. Los dirigentes del Govern de la Generalitat han actuado sin saltarse la ley y antes o después los tribunales europeos pondrán a España en su sitio, es decir, volverán a reprobarlos otra vez por actuar fuera de la ley. Quien si se saltó la ley fue la Mesa del Parlament quienes desobedecieron al tribunal constitucional, único acto punible en todo el procés. Es importante analizar cómo hay gente en la cárcel de esta manera tan poco democrática, es un acto "por que sí", no ha habido vista preliminar justa y se les negó una defensa justa (cosa que no hizo el TS, repito, los componentes de la Mesa sí deben ser juzgados y condenados ya que cometieron ilegalidades y posiblemente delitos). Por último, de engaños nada, los indepes saben esto desde el día 29 de octubre, y forma parte de la hoja de ruta. Ahora todo dependerá del 21-D y de Indra.

    Hace 3 años 11 meses

  12. Liz

    No es lo mismo decir que "el parlament votó una resolución que no incluía una proclamación formal y legalmente vinculante de la república" que afirmar rotundamente que "en el parlament no se proclamó la república catalana". . Para los partidos firmantes y no firmantes sí ocurrió tal proclamación, los alcaldes reunidos en la escalera del parlament y la gente en la calle la secundaron, los medios de todo el mundo así lo entendieron (porque es como había que entenderlo) y por último y no menos importante, el gobierno central la ratificó mediante el artículo 155 y arrestando a sus promotores. Sí hubo proclamación. Sinceramente, la información detallada sobre qué mecanismo se utilizó para la proclamación me parece una nota a pie de página en el relato. Una nota aclarativa interesante, que nos muestra a unos dirigentes que no parecen dispuestos a inmolarse ante los tribunales españoles por una formalidad. Un último inciso: no sé si alguno de ustedes ha pasado por prisión o tiene algún allegado que se haya encontrado en ese brete, aunque fuera por pocos días, aunque fueran VIPs. Lo digo para que se lo piensen dos veces antes de soltar cualquier frivolada.

    Hace 3 años 11 meses

  13. Sergi

    Tan listos que sois... en fin. No veis que no había ninguna posibilidad de que España dejase hacer eso... lo que pretendéis es que la gente salga a matarse o algo por el estilo, porque si yo creo que es legítimo y tu me lo estás impidiendo entonces como lo solucionamos? Pero como no vivís en cataluña no queréis hacer ni una mierda reflexión de nada. Solo os importa pensar que nos han engañado cuando aquí se sabe por todos desde el primer día. Lo que no queremos es que tengan que ir a la cárcel porque vosotros queráis tener una semi dictadura. Este es el periodismo de rigor español.

    Hace 3 años 11 meses

  14. Liz

    Antes de todo, agradezco la información sobre cómo se votó, o no se votó dicha declaración, ya que, según parece, a ninguno de los contendientes le ha interesado informarnos de ello. No interesado, quizás, a los unos porque intentan eludir la cárcel al tiempo que no restan fuerza a la proclamación, y a los otros por las ganas terribles que tienen de meter en la cárcel a todo quisqui. Dicho esto: 1) No sé cómo puede tener "efectos jurídicos" una declaración de independencia contraria al estatut de autonomía y el orden constitucional español. No puede ampararse en ninguna legalidad, sino en una difusa nueva legitimidad. 2) No sébien cómo se supone que debería hacerse una declaración formalmente correcta y con efectos jurídicos de la república catalana. Además, sin que eso suponga asumir treinta años de trullo para todos sus firmantes, se entiende. "Simbólica", y un mojón. La proclamación de una república tiene una trascendencia política incontestable, aunque se haga chillando desde un balcón, como en el año 31.

    Hace 3 años 11 meses

  15. Wolfson

    Excelente relato. Esclarecedor. Y vergonzante. Gracias.

    Hace 3 años 11 meses

  16. José Ramón

    Gracias por la información, con mayusculas. Era evidente que este tema es una cuestión de mercadotecnia social, es decir, vendemos una historia, un relato que hace protagonista a aquel que quiere sentirse incluido, y una parte importante de una sociedad lo compra, es barato, me lo ponen bonito y me hace "sentir" especial y diferente (como llevar unos calzoncillos Calvin Clein o como se diga). Lo que ahora concretas, con este artículo y esta información, es la catadura moral de los vendedores, timadores absolutos. No puedo entender como algunas personas a las que se supone un mínimo rigor intelectual han podido, no participar, sino siquiera apoyar o animar semejante dislate. Lo dicho, gracias.

    Hace 3 años 11 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí