1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

EL INFORME DE LA MINORÍA

Crítica del teleprograma de Gotha (Pablo Iglesias)

Los periodistas y colaboradores de los medios de comunicación tienen la responsabilidad de llevar a esos medios un nivel de exigencia intelectual y moral, si no idéntico a la que se le suponía tradicionalmente a la academia, al menos de su mismo signo

Xandru Fernández 24/04/2023

<p>Imagen promocional de Canal Red. <strong>/ Cedida</strong></p>

Imagen promocional de Canal Red. / Cedida

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Uno de los textos más conocidos y citados de Karl Marx es la Crítica del programa de Gotha. Es un texto breve, sencillo, con esas pinceladas de sarcasmo de empollón que tanto abundan en la obra de Marx. A los comunistas les gusta más que otros textos de Marx porque es de los pocos donde aparece la expresión “dictadura del proletariado”, pero en general es un texto muy querido porque, bueno, por eso, porque es breve y sencillo. No es El Capital.

No todos los lectores de la Crítica del programa de Gotha han leído el programa de Gotha. A decir verdad, el programa de Gotha no se lo leyó casi nadie. Ni siquiera en 1875, cuando tuvo lugar en esa ciudad alemana el congreso fundacional del Partido Socialista Obrero de Alemania, del que ese programa es algo así como el manifiesto fundacional, su declaración de principios. Partido que mira tú por donde era el resultado de la fusión de dos partidos ya existentes, el ADAV y el SDAP. Marx consideraba un error que este último renunciara a una marca propia y asentada para diluir su identidad en una nueva formación política. ¿Les suena? Además, Marx creía que el nuevo partido defendía un modelo de Estado muy parecido al de los partidos de la burguesía republicana. Se lo traduzco: van de comunistas pero no se diferencian mucho del PSOE.

Muy pocas personas leyeron el programa de Gotha, decía. Muchas menos leyeron por aquel entonces la Crítica del programa de Gotha. Marx no mandó imprimir ese texto, se lo envió al presidente del SDAP y solo fue leído por unos pocos de sus militantes. Se publicaría finalmente en 1891, ocho años después de la muerte de su autor. Por lo demás, esa carta fue la única muestra de desagrado que Marx emitió con respecto al programa de Gotha. No se opuso públicamente a él. No hizo nada para combatir su difusión ni para debilitar al nuevo partido. Calló.

Nos resulta muy difícil imaginar aquella fase larvaria de los partidos políticos actuales, con sus fronteras porosas con el mundo del trabajo y el del periodismo. Marx venía del periodismo. En las pinceladas autobiográficas del prefacio a la Contribución a la crítica de la economía política, explica cómo fue su trabajo como periodista lo que le llevó a interesarse por las condiciones materiales de vida de las clases subalternas. Le gustaba, además, la polémica. Pero no era un maniático de la última palabra.

Creo que es justo y necesario que cada uno intente convencer a los demás de que tiene razón. Pero eso es una cosa y otra, muy diferente, que los objetivos y los programas de los partidos políticos estén supeditados a esos momentos fugaces, por apoteósicos que sean, en que el público se arranca a aplaudir porque se han dicho verdades como puños, se han puesto los puntos sobre las íes, se le ha puesto el cascabel al gato o se ha cogido al toro por los cuernos. Nos hemos habituado tanto a esa actitud, hemos naturalizado hasta tal punto esa manera de proceder, que parece una extravagancia preguntar qué modelo de sociedad, qué modelo productivo, qué modelo educativo defiende ese sujeto híbrido de telepredicador y clown en que se han convertido tantos oradores parlamentarios.

Iglesias ha interiorizado los patrones televisivos en tan alta medida que se mueve en cualquier contexto como el presentador de programas que empezó siendo y ha vuelto a ser

En la trayectoria de Pablo Iglesias hay muchos episodios notables, lo mismo que en su personalidad hay muchos rasgos virtuosos. Tiene poco de clown, y mucho menos de telepredicador, pero ha interiorizado los patrones televisivos en tan alta medida que se mueve en cualquier contexto como el presentador de programas que empezó siendo y ha vuelto a ser. O que nunca dejó de ser. Y no hay que descartar que ese haya sido uno de los ingredientes de su éxito. Pero, mientras que Marx usaba la prensa con fines políticos, en el caso de Iglesias la política parece una prolongación de la televisión por otros medios. La expresión “programa político” adquiere en él un sentido singular.

Desde que Iglesias dejó de defender las posiciones de Podemos en el Congreso de los Diputados, su público no son sus votantes, ni sus antagonistas parlamentarios. Su público son ahora sus espectadores, oyentes y lectores. El programa que defiende es, por tanto, inseparable de la escaleta de sus intervenciones en televisión, en la radio o en la prensa, en Twitter. Y ese programa se caracteriza por la incontinencia verbal y la irresponsabilidad política, puesto que no se apoya en ninguna base representativa. Por eso tiene sentido prestar atención no tanto al tono de sus intervenciones, que es inseparable de su imagen pública, como a la intensidad con que aborda ciertos temas en detrimento de otros. Pero no cabe ignorar que la suya es la tribuna de un exvicepresidente del gobierno y exdirigente de uno de los partidos más emblemáticos de la izquierda española, y por eso si desde esa tribuna se pone más interés en perseguir, señalar y denostar a periodistas de izquierdas que en denunciar el expolio medioambiental y la sevicia fiscal de las grandes empresas, el retrato se hace solo. Y si uno le reprocha a Antonio Maestre o a Elizabeth Duval sentarse en el mismo plató que Ferreras mientras él no ha tenido problema alguno en compartir Consejo de Ministros con Grande-Marlaska, el retrato, además, sale feo.

En 1996, Pierre Bourdieu se preguntaba en qué condiciones debería uno acceder a expresarse en televisión. Aún había por entonces un desprecio generalizado hacia el medio televisivo, desprecio del que participaban la mayor parte de los intelectuales, los políticos y los periodistas clásicos, los de la prensa escrita. Lo que se dio poco después no fue un simple cambio de actitud, una resignificación, por así decirlo, de la televisión y sus códigos, sino una ampliación del medio televisivo a los demás espacios: la intelectualidad, la política, la prensa escrita. De hecho, esta última acabó pareciéndose cada día más a las revistas del tipo Teleprograma que funcionaban como espejo en la cuatricromía del mundo televisivo. Bourdieu todavía se planteaba unos requisitos mínimos, unas reglas claras para el debate intelectual y político. Porque asumía, y creo que con razón, que las virtudes intelectuales y políticas no se agotan en el acto performativo de decir verdades como puños o llamar al pan, pan y al vino, vino. Eso puede hacerlo cualquiera.

Creo, con Bourdieu, que los periodistas y colaboradores de los medios de comunicación tienen la responsabilidad de llevar a esos medios un nivel de exigencia intelectual y moral, si no idéntico a la que se le suponía tradicionalmente a la academia, al menos de su mismo signo, con sus mismas intenciones virtuosas. Habrá de todo, claro, pero me parece que el sentir general, incluso en nuestros hiperventilados e incestuosos corrillos de izquierdas, es que los enemigos del bienestar son muchos y muy diversos, pero entre ellos no figura ninguna progresía mediática especializada en atacar a Podemos. Defender otra cosa y hacer de ello una cruzada personal entra dentro de las veleidades de cada cual, pero pretender hacerlo pasar por un programa político es, simple y llanamente, una estafa. Y esto también es llamar a las cosas por su nombre.

Uno de los textos más conocidos y citados de Karl Marx es la Crítica del programa de Gotha. Es un texto breve, sencillo, con esas pinceladas de sarcasmo de empollón que tanto abundan en la obra de Marx. A los comunistas les gusta más que otros textos de Marx porque es de los pocos donde aparece la...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

15 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. amanarma

    Hola y vaya, vaya, me temo que tal vez debido a mi palmerismo podemita... coincido con "andeslucia"

    Hace 11 meses 13 días

  2. corduba79

    Animadversión y envidia, los motivos de este señor Xandru para cargar contra Pablo Iglesias. Malos consejeros se ha buscado usted, señor Fernández.

    Hace 1 año 1 mes

  3. juan-ab

    Estafa: 1. f. Acción y efecto de estafar. 2. f. Der. Delito consistente en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro. 3. f. germ. Cosa que el ladrón da al rufián. // Releyendo el texto de Xandru, veo que es un extraordinario funambulista en el alambre del “canallismo periodístico” cuya exhibición ensombrece incluso a los Indas, Ferreras y Heilhitler Tertsch que han acusado a Pablo Iglesias (y a otras personas de Podemos) de todo, pero no, que yo sepa, de estafa. Y es que su depurada, tramposa y cobarde técnica en el uso de la ambigüedad le permite salvar el abismo de un posible ilícito penal. Se me ocurre que, tal vez, en los entresijos intestinocerebrales de Xandru se hayan mezclado los términos “estafador” y “ladrón” y entonces lleguemos a comprender que Xandru usa “estafa” en su tercera acepción: la cosa (justificación) que el ladrón (P.I.) daría a X.F., el rufián que se dedica al tráfico de la prostitución de las palabras. “Quien tenga alguna obsesión que sepa que las obsesiones se curan en terapia, no en el Periódico de Catalunya.”, afirmaba hoy Irene Zugasti en el programa El Tablero, de Canal Red, en relación con una carta en la que se ataca duramente a la periodista Inna Afinogenova, texto escrito por un antiguo productor de Russia Today (medio en el que trabajó Inna antes de dejar Rusia tras la invasión de Ucrania), acusaciones de las que se hicieron eco algunos medios como el Periódico de Catalunya y el Periódico de España alimentando la rumorología en redes de los siempre predispuestos infames). Tampoco las obsesiones, Xandru, se curan escribiendo artículos en los medios. Pero como estamos en periodo de ferias del libro, espero que este que tú has escrito al menos te sirva si no para rebajar tu obsesión al menos para vender un par de novelas entre algunos obsesivos comentaristas de este medio.

    Hace 1 año 1 mes

  4. enrbalmaseda

    Que este art describe a la perfección a Iglesias, lo prueba las iras que desata entre sus palmeros.

    Hace 1 año 1 mes

  5. manusiete77

    Que mala es la envidia !!....pobrecito xandru, pobrecito gusanito

    Hace 1 año 1 mes

  6. Fernando

    En una escena de la oscarizada película de Sidney Lumet de 1976, "Network", "Un mundo implacable", el defenestrado presentador deTV, interpretado por Peter Finch, clama ante una audiencia acomodaticia que: "yo no voy a dejarles en paz, quiero que se irriten conmigo,.... tienen que decir ser un ser humano, mi vida tiene un valor... quiero que se levanten todos de sus sillones...". (https://www.youtube.com/watch?v=XDG2olLY8_s).. Por supuesto, a Pierre Bourdieu, siempre hay.que acudir y Xandru Fernández escribe muy bien, pero no acabo de entender tanta fijación en Pablo Iglesias, que aquí un artículo más le reprocha tanto protagonismo, como también Guillem Martínez. Es una pena que algo tan difícil como palmear con ritmo acabe siendo utilizado siempre de modo peyorativo, Salud y agua, que sería estar debatiendo mejor sobre asuntos vitales,

    Hace 1 año 1 mes

  7. fpg999

    Para Fernández es comparable, por un lado: el periodista de izquierdas, Maestre, quien se gana la vida blanqueando a un falso medio de izquierdas y a su corrupto jefe -pillado confesando que iba a difundir una noticia falsa convencido de que lo era-, supongo que a cambio de un generoso precio, y, por otro lado: Iglesias, quien contra la voluntad, incluso de sus socios de coalición electoral, impuso al PSOE un gobierno de coalición que ha conseguido más derechos civiles y sociales que ningún otro gobierno hasta ahora. A Fernández no es, precisamente, el humo lo que ciega sus ojos, que dirían The Platters, es la animadversión la que ciega su mente.

    Hace 1 año 1 mes

  8. andeslucia

    Atacar a Podemos y a Pablo Iglesias y hacer de ello una cruzada personal entra dentro de las veleidades de cada cual, pero pretender hacerlo pasar como análisis político riguroso es, simple y llanamente, una estafa. Y esto también es llamar a las cosas por su nombre.

    Hace 1 año 1 mes

  9. joamella

    Respecto al tono general del artículo creo que aporta una reflexión interesante. Si analizara cada una de sus partes entiendo que habría que matizar y contextualizar muchas de ellas. Pero no, no quería tanto hablar de ello como del tono uniforme de los comentarios de lo que yo llamo Palmeros de Podemos que son los que fundamentan la defensa a ultranza de su líder con ataques ante cualquier artículo discrepante con su líder. Esos Palmeros son a los que se dirige Palo Iglesias en exclusiva. Y no puedo decir que parece dirigirse, ya que tanto el tono como el contenido de sus artículos borra cualquier duda al respecto.

    Hace 1 año 1 mes

  10. antonio-gonzalez-alvarez

    Si va a escribir un artículo dedicado a insultar ad-hominem a un adversario político, por lo menos hágalo con gracia y pulcritud. Pero no insulte nuestra inteligencia llamando clown, presentador(es un insulto?) y estafador a quien decide emprender una aventura empresarial por su cuenta y riesgo. Como director de su canal es libre de utilizar los medios que considere oportunos para conseguir sus objetivos empresariales, políticos y financieros. Exactamente igual que Ferreras, Florentino Pérez o Pedro J. Y usted es libre de conectarse, apoyarlo económicamente-algo que le recomiendo, o cambiar de canal. Escoja uno que se adapte más a su elevado nivel de exigencia periodística. Tengo la impresión que no le resultará difícil encontrar alguno lleno de sonrisas falsas y un penetrante hedor a cloaca.

    Hace 1 año 1 mes

  11. teresa-abejon-pena

    Muy interesante la introducción del artículo. Lo chocante es que es el autor del artículo el que pretende que lo que dice PI en sus programas sea su programa político. En mi opinión "no cuela".

    Hace 1 año 1 mes

  12. juan-ab

    “Si mis manos cogiesen tu cabeza / y yo mirase en ti tan hondamente / que te pudiera atravesar la frente, / poner los ojos sobre tu tristeza, // ¡qué confidencia de naturaleza / -se me haría la vida transparente- / saber en ti, hallar súbitamente / origen de dolor a la belleza!” , ay, pero no puedo, y no entiendo, o si entiendo, no me lo creo. Antes de nada, Xandru, una confesión y una disculpa: he tenido que pedirle a Siri que me diera alguna referencia sobre Xandru Fernández. ¿Ves? Sin tener que colarme en tu sesera ahora ya sé algo más de ti. ¡Qué introducción histórica! ¡Cómo avanza -casi sin notarse- la intención, cuando de pronto, introduces (¡qué golpe de efecto! -por un momento creí que era de afecto) el sujeto que motiva, primero, la filigrana, e inmediatamente, a bocajarro, el juego sucio. Directamente al final: ese remate con adorno, qué desplante imaginaste, cuando todas hemos sabido en ti, hallar súbitamente el arte de cachetero.

    Hace 1 año 1 mes

  13. maritaymarita

    No entiendo qué problema hay en que Pablo Iglesias, ahora que sólo se representa a sí mismo, haga y diga lo que le dé la gana... Luego cada cual también hará lo que le dé la gana, ¿no? ¿Por qué hay tanta gente de izquierdas empeñada en cerrarle la boca? No lo entiendo.

    Hace 1 año 1 mes

  14. pipe49

    Yo sí me he molestado en leerlo porque como de todo, aún sabiendo de antemano que determinadas cosas me sientan mal. Digamos que soy socio de Ctxt, pero no precisamente por este señor cuya animadversión a Podemos y, cómo no, a Pablo Iglesias está acreditada desde hace tiempo. Con respecto a no arrendar la ganancia a todo aquel que ataque a Podemos y PI, parece un chiste de mal gusto cuando es público y notorio que lo que vende y es tendencia desde hace años es arrearles con todo a la menor ocasión. Lo que verdaderamente me ha sorprendido es que D Xandru exija a un comunicador tener un programa, político supongo, so pena de ser un estafador. Por cierto, D Xandru, cuál es su programa, además de arremeter valientemente contra Podemos?

    Hace 1 año 1 mes

  15. Avila20

    Enhorabuena por el artículo, pero no le arriendo la ganancia si es que se molestan en leerlo.

    Hace 1 año 1 mes

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí